C

Cabacú.—Hacienda en Cuba. (Bachiller y Moreles).

Cabima.—Arbol de Santo Domingo.

Cabuya.—Cordel ó soga delgada, hecha de majagua ó maguey. Las Casas (t. V. p. 486) dice: “en cada una de aquellas asas (de las hamacas) ponen unas cuerdas muy delgadas é bien hechas é torcidas, de mejor materia que de cáñamo, pero no tan buena como de lino, é ésta llaman cabuya, la penúltima luenga.” Algunos creen erróneamente que la voz cabuya viene de cabo.

Cacao.—El vocablo es de origen mexicano, de cacauti. Los indo-antillanos no conocían este árbol (theobroma cacao), ni su fruto.

Cacey.—Río tributario del de Añasco, Puerto Rico.

Cacique.—Dice el Diario de Colón: “(Lunes 17 de Diciembre). Vieron á uno, que tuvo el Almirante por gobernador de aquella provincia, que lo llamaban Casique.” Y, en Martes 18 de Diciembre, anota: “Este vino á la nao, después del rey, al cual dió el Almirante algunos de los rescates, y allí supo que al rey llamaban en su lengua Casique.” En la carta del doctor Chanca se lee: “Vienen aquí continuamente muchos indios, é caziques con ellos, que son como capitanes dellos, é muchas indias.” Las Casas escribe cacique. Oviedo (libro II, cap. VI) dice: “E allí salió el Almirante con toda su gente, é luego vinieron á habla é conversación con los chrystianos muchos indios de paz de aquella tierra, la qual era del señorío del rey Guacanagarí, que los indios llaman cacique, así como los christianos decimos rey.” Pedro Mártir (Déc. I. lib. II cap. VI) dice: “... llaman al rey cacique.” Juan Ignacio de Armas en sus Orígenes del lenguaje criollo (Habana. 1882), siguiendo á Fr. P. Simón (Noticias historiales) cree que el vocablo cacique procede del árabe. Eguilaz en su Glosario etimológico de las palabras españolas de origen oriental, Granada, 1886, no la consigna. El árabe tiene al-qadi, juez: de donde procede nuestra voz alcalde; al-qaid, jefe capitán: que origina nuestra palabra alcaide; cheikl, señor; charif, noble; ualí, gobernador; al-wazir, el vizir: de donde viene nuestro alguacil; al-faris, el caballero, que trajo nuestro alferez, etc. pero, cacique es voz indo-antillana.

Caguabo.—Lugar de Añasco, Puerto Rico. Entre este barrio y el de Playa se encuentran en una gran extensión de terreno, los escombros del primitivo San Germán, fundado allí, en 1511, por orden del virrey don Diego Colón, gobernador de La Española, á orillas del Guaorabo, hoy río Grande de Añasco. Punto histórico, algo dudoso, y negado por algunos escritores puertorriqueños, y cuyas pruebas hemos desarrollado extensamente en nuestro Repertorio histórico de Puerto Rico, pág. 6.

Caguax.—Nombre de un cacique boriqueño, que tenía su ranchería junto al río Turabo. Correspondió en el Repartimiento del Boriquén á Juan Cerón. Hoy se conserva su nombre en una ciudad, que por corrupción del vocablo indígena, se anota Caguas. También hubo en Cuba un cacique llamado Caguax, según la carta del conquistador Velazquez.

Caguana.—Río tributario del Grande de Arecibo; y barrio de Utuado, en Puerto Rico.

Caguama.—Una especie de tortuga, parecida al carey.

Caguairán.—Arbol de Cuba. (Hymenaca floribunda).

Caguará.—Una conchita común de almeja para raspar la película externa de la yuca.

Caguayo.—La lagartija.

Caguasa.—Fruta silvestre de Santo Domingo.

Caguaní.—Lago del territorio de Jaragua, hoy Lago de Enriquillo.

Cáicu.—Arrecife, islote, isla, tierra. Por derivación caiu, cayu, cayo. El árabe tiene caique, barco pequeño con vela y mástil. (Eguilaz).

Caimán.—Reptil parecido al cocodrilo. No le había en Puerto Rico.

Caimito.—Arbol frutal. (Chrysophyllum caimito). Hay también el Chrysophyllum oliviforme, cuya fruta se denomina vulgarmente, en Puerto Rico, tetas de burra. Las Casas escribe Caymito. De él hacían los indios arcos.

Caybay.—Lugar de penas. Dice el Informe de fray Román Pane al Almirante: “Creen que hay un lugar adonde van los muertos, que se llama Coaibai”.

Cajai.—Región del cacicazgo de Jaragua. Las Casas escribe Cahay.

Cajaya.—Tiburón. (García).

Cainabón.—Véase Caynabón.

Cairabón.—Oviedo comete el error de decir que es el río más grande de la isla de Puerto Rico. Hoy se llama Espíritu Santo. Existe un tributario del río Manatí, que se llama Cañabón, corrupción de Caynabón.

Calaguala.—Vegetal silvestre. Es el polipodio de las Antillas. (Polypodium calaguala).

Camuy.—Pueblo y río de Puerto Rico. Oviedo escribe Canuy. Ya en 1582 el Bachiller Santa Clara y el Presbítero Ponce de León anotaron Camuy.

Camagiiey.—Región de Cuba.

Camagua.—Arbolillo silvestre de Cuba.

Camiguama.—Pez de río, en Santo Domingo.

Camú.—Río del territorio de Magua.

Cana.—La palma de sierra, la cual da una yagua pequeña, que sirve para cobijar bohíos. Dice Pedro Mártir (Carta CLVI, á Pomponio Leto): “Las casas son redondas, construidas de diversas vigas, cubiertas con hojas de palmas ó con tejido de ciertas yerbas.” Continúa igual uso de las yaguas entre nuestros campesinos para cobijar sus ranchos. Hay un barrio y un río de Ponce, Puerto Rico, que lleva este nombre, solamente que lo escriben en plural, Canas.

Canarí.—Vasija de barro.

Canalete.—El pagayo con el cual impulsaban los indígenas sus canoas. Los hacían de tabla de palma de yagua.

Canabacoa.—Región del cacicazgo de Magua. Río de Cuba.

Canabo.—Río de Cuba.

Canasí.—Montes de Cuba, llamados los Arcos de Canasí, en la provincia de la Habana.

Caney.—Según Las Casas (t. v. p. 468) la casa grande de los señores y caciques. Por error de copista, tomando la e por una s, han hecho el vocablo cansí, algunos escritores.

Caniaco.— Barrio de Utuado, en Puerto Rico.

Canareo.—Lugar cubano, donde residió Las Casas, á orillas del Arimao. El obispo al hablar de este lugarejo indígena, anota: “creo que se llamaba Canarreo, con dos r.” Debe haber aquí error de copista. Tal vez sería Canakeo, escrito Canaceo. Cana, palmera; ke, tierra; o, montaña: lugar montañoso de palmeras.

Canoa.—Embarcación hecha ahuecando el tronco de un árbol, mediante el fuego y el hacha de piedra. Dice Colón, en su Diario: “Lunes 3 de Diciembre. Halló una caleta en que vido cinco muy grandes almadías, que los indios llaman canoas”. En la carta del Almirante, escrita en el mar, cuando regresaba del primer viaje, y enviada desde Lisboa, en Marzo de 1493, á Barcelona, donde se encontraban los Reyes Católicos, se lee: “Ellos tienen en todas las islas muy muchas canoas, á manera de fustas de remo; dellas mayores, dellas menores, é algunas, é muchas, son mayores que una fusta de diez y ocho bancos; no son tan anchas, porque son de un solo madero; mas una fusta no terná con ellas al remo, porque van que no es cosa de creer; é con estas navegan todas aquellas islas, que son innumerables, é tratan sus mercaderías. Algunas destas canoas he visto con setenta y ocho hombres en ella é cada uno con su remo”. Pedro Mártir (Déc. 1ª, lib. 1º, cap. II) dice: “... en sus botes, que llaman canoas”. Las Casas (t. v. p. 506) dice: “Tenían sus barcos, hechos de un madero cavado, que llamaban canoas, donde cabían 50 y 100 hombres; los remos son como palas de horno”. Fernando Colón (cap. XXIX) dice, (luego de describir una canoa fabricada de un tronco de árbol, que era tan grande como una fusta de doce bancos): “Después, encontraron otra canoa, hecha como la que va referida, de 95 palmos, en que cabían 150 personas”. Los indígenas las hacían con troncos de ceiba, jabiya, cedro, etc. Los galibes, los chaymas, los caribes y los aruacas conservan el mismo vocablo con ligeras variantes de fonética. Los mexicanos decían acatli, de atl, agua, y calli casa.

Canóbana.—Nombre de un cacique boriqueño, encomendado á Miguel Diaz en 1510. Hoy se conserva el nombre en una región y un río de Puerto Rico, que corre por Loiza.

Canuy.—Véase Camuy.

Cao.—El cuervo de Cuba, según Gundlac.

Caoba.—Arbol. (Swietenia mahogani).

Caobán.—Dice Las Casas: “Tiene también otros árboles esta Isla (la Española), que llaman caobán, la o letra luenga, los indios; tiene muy buena madera para arcas é mesas, algo colorada ó encarnada, con algún olorcillo bueno, que parece que quiere ser cedro, pero no lo es, porque en esta Isla no hay cedros, en la de Cuba sí, muy excelentes.”

Caobana.—El cedro. Hay dos variedades en Puerto Rico, conocidas vulgarmente con el nombre de macho (Cedrus mahogani) y hembra (Cedrus olorata).

Caoyuco.—Según Oviedo, río de Puerto Rico, en cuya desembocadura dieron los españoles la primera batalla á los boriqueños, en 1511. Es Caoyu, hoy Yauco.

Caonao.—Río de Cuba.

Caoniya.—Barrio de Utuado, Puerto en Rico. Se escribe por error, Caonilla. También es barrio de Aybonito y Juana Diaz.

Caonabó.—Cacique soberano de Maguana. Pedro Mártir escribe erróneamente Caonaboa.

Capá.—Arbol. Corrupción de cabá. Los indo-antillanos no usaban la p.; y sí los indios de Costa Firme, que acostumbraban á trastocar la b en p. Hay en Puerto Rico el capá blanco (Varronia alba) y el capá prieto (Geras canthus).

Caparra.—Nombre de la primera población de españoles, año de 1508, en Puerto Rico. Algunos escritores modernos cometen el error de creer que es el vocablo de origen indio. La palabra es castellana y corresponde á la señal que se da cuando se hace algún ajuste. Este nombre se lo puso Juan Ponce de León á la primera población en el Boriquén, por orden del Comendador Ovando, gobernador de La Española en esa época; y el Rey mandó, que se cambiase por el de Cibdad de Puerto Rico, que llevó hasta 1521, en el lugar llamado hoy Pueblo Viejo, en la jurisdicción de Bayamón.

Caracurí.—La joya para las narices, según Vargas (Milicia indiana).

Carey.—Especie de tortuga (Chelonia imbricata).

Careybana.—Según Las Casas, un puerto y una población indígena en La Española, junto á la provincia de Xaragua.

Caribe.—Dice Oviedo (libro XXI, cap. VI): “Este nombre de caribe no quiere decir sino bravo ú osado ó esforzado.” Dice Gomara: “Toda esta costa, que descubrió Bastidas y Nicuesa, y que hay del cabo de la Vela á Paria, es de indios, que comen hombres y que tiran con flechas enhervoladas, á los quales llaman caribes, de Caribana, ó porque son bravos é feroces, conforme al vocablo.” Los indígenas de Cuba, Haytí y Boriquén llamaban así á los indios de las islas de Barlovento. Los chaymas decían carib-ná; los tamanacos (indios del río Cucivero, de Venezuela) carif-ná, cambiando la b en f; los galibis, calina; y los Caribes de Tierra Firme, calinago. Este vocablo procede de caribo, hombre valiente.

Carib.—Don Martín Fernández Navarrete, en 1825, anotando el Diario de navegación del Almirante, conservado por Las Casas, fué el que aplicó por vez primera esta palabra Carib á la isla de Puerto Rico; pero con documentos de cronistas y cartógrafos hemos probado ser Boriquén el verdadero nombre indígena de la isla de Puerto Rico. Don Manuel Felipe Castro y don Juan Manuel Echevarría, el año de 1854, en sus cantos épicos consagrados al asedio británico de esta ciudad en 1797, volvieron á cometer el error de Navarrete. Y el padre Nazario (Ob. cit.) á seguirles en esta equivocación.

Carí.—En el mapa para ilustrar los viajes de Sir Walter Raleigh, desde la isla de Trinidad hasta el bajo Orinoco, compilado de observaciones personales y del Atlas de Venezuela de Codazzi, por Sir Robert Schombuck, y cuyo mapa se encuentra en la obra de F. Michelena y Rojas titulada: Exploración Oficial del Orinoco y Amazonas (1867), se le aplica el nombre de Carí á la isla de Trinidad. Empero, con documentos del Archivo de Indias podemos probar que los indígenas de la Trinidad no eran Caribes y sí Aruacas.

Caricaboa.—Barrio de Utuado, en Puerto Rico.

Caribata.—Región del cacicazgo de Marien, en Haytí.

Caona.—El oro. Pedro Mártir. (Déc. 1ª, lib. I. cap. IV) escribe cauni.

Catey.—La especie de papagayo llamado periquito. Una clase de palmera dominicana. (Guridi).

Caráira.—Ave de rapiña de Cuba, casi del tamaño del aura tiñosa. (Pichardo).

Casabe.—El pan indo-antillano hecho de la harina de la yuca brava. Colón en su Diario dice: “Miércoles 26 de Diciembre. El rey Guacanagarí comió en la carabela con el Almirante, é después salió con él á tierra, donde hizo al Almirante mucha honra é le dió colación de dos ó tres maneras de ajes é camarones é caza é otras viandas quellos tenían é de su pan, que llamaban cazabí.” Las Casas anota: “tornando al pan, que los indios llaman cazabí.” Pedro Mártir (Déc. 1ª, lib. IX, cap. V) dice: “pidiendo cazabí, es decir, pan”. En árabe existe el vocablo kasabe, significando caña de azúcar, según Eguilaz; pero nada tiene que ver un vocablo con otro.

Casey.—Barrio de Añasco, en Puerto Rico.

Catibía.—La yuca rallada y prensada, una vez esprimido el jugo ó naiboa.

Cayagua.—Río tributario del Loiza, en Puerto Rico: corre por Hato Grande.

Cauyo.—Según Oviedo, río de Puerto Rico, junto al cual dieron muerte los indios alzados á don Cristóbal de Sotomayor. Hoy es Yauco por la figura de dicción metatesis, ó trasposición de letras en un vocablo. Herrera llama al mismo río Coayuco. Su nombre boriqueño es Coayu.

Caya.—Arbol de Santo Domingo.

Cayaguayo.—Según el conquistador Velázquez (1514) una región de Cuba.

Cayama.—Ave zancuda de Cuba.

Cayaya.—Arbusto.

Cayabo.—Barrio de Juana Diaz, en Puerto Rico; por error Callabo.

Cayacoa.—Cacique soberano del Higiiey. A su muerte casó la cacica con el español Miguel Diaz, después de bautizada con el nombre de Doña Inés.

Cayajabo.—El mate colorado.

Cayagua.—Barrios de Hato Grande y de San Sebastián, en Puerto Rico.

Cayey.—Pueblo de Puerto Rico. Se llamó Cayey de Muesas en obsequio á su fundador el gobernador don Miguel de Muesas. Caen en error los que creen viene el nombre, del español Cayés. Aunque en España hay Cayés y Callés, y hasta San Martín de Cayés, no tienen nada que ver con el vocablo indígena Cayey. Antes de la fundación del poblejo en 1775, existía ya la Sierra de Cayey en la montaña de Laybonito. El nuevo caserío tomó nombre de la inmediata Sierra, como el actual Aybonito, ya castellanizado y que parece una exclamación, Ay! bonito, viene á ser corrupción de Jatibonicu, que se conserva, también modificado el vocablo, en Cuba y Santo Domingo. Los españoles solían ligar, en los nombres de las poblaciones, un nombre indio con otro español, anteponiéndolo ó posponiéndolo; y así tenemos Azua de Compostela y Salvaleón del Higiiey, en Santo Domingo; Xagua la Grande y San Cristóbal de la Habana, en Cuba; y Cayey de Muesas y Santo Antonio de la Tuna, en Puerto Rico. Cayey significa Lugar de agua. Ca por gua, he aquí; y por ni, agua; e por ke, tierra; y por ni agua: he aquí agua, tierra, agua.

Cayguaní.—Según Las Casas, un territorio junto á Xaragua, en La Española.

Cayniabón.—El actual río Loiza, y la ranchería del cacique Canóbana, en Puerto Rico. Oviedo escribe Caryabón, para designar el río más grande de Puerto Rico. No debe confundirse el Caryabón (Espíritu Santo) con el Cayniabon (Loiza).

Camín.—Las Casas dice: “desciende de aquella frontera y alta sierra (en Haytí) un muy hermoso río, el cual se llamaba, por las lenguas de los indios, camín, aguda la última sílaba.”

Cayuco.—Embarcación pequeña, larga y estrecha, sin popa, ni quilla. Juan Ignacio de Armas, en sus Orígenes del lenguaje criollo, Habana, 1882, página 85, opina, que es un vocablo derivado de cayo. Pichardo lo cree indígena. No hay tal. Es un vocablo nuevo, criollo, derivado de cayo, como éste lo es, á su vez, del indo-antillano cáicu, arrecife, restinga, bajo, isla.

Ceiba.—Arbol. (Eriodendron anfractuosum). Un pueblo de Puerto Rico. Las Casas escribe Ceyba. Debería escribirse seiba.

Cemí.—Véase Zemí.

Ciales.—No es palabra indígena. Nombre de un pueblo de Puerto Rico. Algunos han creído equivocadamente que el vocablo era boriqueño. Es anagrama del apellido del general Lacy. La trasposición de las letras es la siguiente: Ci-al-es igual á Es-la-cy equivalente á es Lacy. Se fundó Ciales en 1820, el mismo año que las Cortes Españolas hicieron grandes honores á la memoria del desgraciado general Luis Lacy, que en 1817 se sublevó contra Fernando VII á favor de la Libertad y de la Constitución del año 12; y habiendo caido prisionero de las tropas del Gobierno fué llevado á Mallorca y fusilado en el castillo de Bellver. Triunfantes los Constitucionales en 1820, el gobernador de Puerto Rico, general Arostegui, dedicó al célebre guerrillero español Lacy, ese pueblo, en recuerdo de su amor á la Libertad y á la Constitución. En un documento de la Capitanía general, de 27 de Junio de 1822, y garantizado con la firma del capitán general don José de Navarro, todavía se le da á Ciales el nombre de Lacy, como se llama á Vega Alta Espinosa, á Vega Baja Naranjal y á Trujillo Bajo Porlier.[[260]]

Cicheo.—Según Oviedo, el nombre que daban los indios á la actual isleta Desecheo, que está al occidente de Puerto Rico. Debe ser Sikeo: tierra alta, montuosa.

Cibuco.—Río de Vega Baja, en Puerto Rico. Oviedo escribe Cebuco. Debe ser Sibuco, porque la radical indo-antillana es siba, piedra.

Ciguayo.—Nombre de una tribu numerosa quisqueyana, que ocupaba un territorio de más de 30 leguas, porque llegaba hasta las sierras de Macao por tierra adentro y por la parte del mar hasta el Higiiey. Nombre de un cacique haytiano.

Ciguay.—El aduar principal de los ciguayos.

Cibao.—Lugar del cacicazgo de Maguana, en Santo Domingo. Las Casas (t. v. p. 276) dice: “Los indios, por su lenguaje, llamaban á esta provincia Cibao, por la multitud de las piedras, porque ciba quiere decir piedra.” Las dos radicales son siba, piedra; o montaña; sibao, montaña de piedra.

Ciba.—Piedra. Las Casas (t. v. p. 495) dice: “Los señores, y los demás, compraban á los padres las hijas, que habían de ser sus mujeres, enviándoles por pagas ciertas sartas de cuentas, que llamaban cibas, por excelencia, que quiere decir piedras; porque ciba llamaban á toda piedra.” Preferimos escribir siba con s, porque el boriqueño no ceceaba.

Coalibina.—El actual río Culebrinas de Aguada, en Puerto Rico.

Corigiiex.—Según Oviedo, río al poniente de Puerto Rico, cerca del río Mayagiiex. Luego, se le llamó río del Rosario.

Coamo.—Pueblo y río de Puerto Rico. Algunos han escrito Cuamo.

Conuco.—Oviedo (lib. VII, cap. II) “se llama conuco la heredad de la yuca ó de la labranza.” Las Casas (t. V. p. 307) escribe: “esta labranza, en el lenguaje de los indios, se llamaba conúco, la penúltima luenga.” Opinamos con Pichardo, que la original debe ser cunúcu, y mejor kunuku. Armas (Ob. cit.) opina, equivocadamente, que es un derivado del vocablo español cono.

Coaguateje.—Planta silvestre, en Santo Domingo.

Corí.—El giiimo de Puerto Rico. Las Casas escribe curí y lo considera muy sano y delicado alimento. Oviedo escribe corí.

Cayo.—Véase Cáicu.

Cajuí.—Arbol frutal. El actual Pajuil. (Anacardium occidentale).

Coa.—Palo endurecido al fuego, de que se servían los indígenas para cavar la tierra y sembrar la yuca y las batatas. A estos palos, que servían de pala y azada, los llamaban los mexicanos huictles. El vocablo lo usaba el indo-antillano, como prefijo y sufijo, significando lugar, sitio.

Coco.—Bachiller y Morales comete el error de creer, que el vocablo es de origen indígena. (Ob. cit. p. 248 y 364). El Sr. Pichardo cae en igual equivocación, y creyéndose firme en su error, anota, página 62: “Asombra, por tanto, que hombres tan ilustrados como el Dr. Hernández, el Plinio de Méjico, asegurase que el coco de América sea originario de las Indias Orientales”. Nosotros opinamos al igual del sabio mejicano. El cocos nucifera no existía en el Archipiélago antillano en la época del Descubrimiento. Existía en el Continente americano, del lado del Pacífico, y muy escasamente. Por eso Las Casas no lo menciona. Oviedo habla de él, haciendo presente que corresponde á la mar del Sur (libro IX, cap. IV), es decir, al Pacífico; y cree que se llama coco porque el casco tiene tres hoyitos que parecen el gesto de un monillo que coca, é por eso se dice coco. Ateniéndonos á Oviedo viene entonces el vocablo del griege cacos, feo, deforme. Los griegos llamaban couci y los latinos cuci á una especie de palma. En 1549, don Diego Lorenzo, canónigo de Cabo Verde, trajo las palmeras de coco á Puerto Rico y las gallinas de Guinea, según consta en el Informe al Rey (1582), del Capitán Melgarejo.

Cobo.—Caracol del mar.

Cohoba.—Los polvos de tabaco y la ceremonia religiosa de tomarlos y embriagarse con ellos. Las Casas (t. v. pág. 469) dice: “Estos polvos y esta ceremonia ó acto se llamaba cohoba, la media sílaba luenga”.

Cojibá.—La planta tabaco.

Cocuyo.—Insecto fosfórico, especie de luciérnaga. Dice Las Casas: “Hay en ella (La Española) unos gusanos ó avecitas nocturnas, que los indios llamaban cocuyos.”

Conconí.—Insecto de Manzanillo. (Pichardo.)

Corojo.—Una especie de palmera. (Cocos crispa). Los cronistas escriben coroxo, corox, coroj y corozo. De donde procede el nombre de Corozal, un pueblo de Puerto Rico.

Corasí.—Una especie de mosquito.

Corúa.—Ave acuática, parecida al pato, que viene á las Antillas de la Florida y Méjico. (Pichardo).

Cosuba.—La película que cubre al grano de maíz.

Corohai.—Lugar del cacicazgo de Maguana.

Cotubanamá.—Cacique de Higiiey, en Santo Domingo.

Cotuy.—Barrio de San Germán, en Puerto Rico.

Cotuí.—Población del cacicazgo de Magua. Las Casas anota: Cotuy.

Copey.—Véase Cupey.

Cokí.—Una especie de rana, en Puerto Rico; cuyo monótono grito nocturno es coquí, coquí.

Covares.—Bachiller y Morales comete el error de anotar que son unas “altas palmas que hay en Puerto Rico”. Es la palma coroxo, de la cual los campesinos utilizan el fruto en sartas, ó collares, para traerlo al mercado. Da un coquito, cuyo endocarpio ensartado en un hilo forma los coyares, corrupción la palabra del castellano collares.

Cú.—Adoratorio. Las Casas (t. v. pág. 437) habla de las casas que los indígenas dedicaban á sus dioses: pero no da el nombre. Tampoco Fray Román Pane. Bachiller y Morales no acepta el vocablo. Nosotros lo aceptamos, considerándolo derivado este ó del radical tu; pues tu-rey, era el cielo y tu-rei-guá, celestial ó procedente del cielo.

Cuamo.—Véase Coamo. El bachiller Santa Clara, en 1582, escribe Cuamo. El cronista de la Catedral, Torres Vargas, en 1647, anota ya Coamo. Es corrupción de Coama, sitio ó lugar llano, extenso.

Cuaba.—Arbol de Cuba. (Amyris sylvatica). Comarca de Neiba, en Santo Domingo.

Cuácara.—Comarca de la Vega dominicana.

Cuaja.—Río de Santo Domingo, tributario del Camú.

Cuayo.—Río de Santo Domingo, tributario del Jaina.

Cuba.—Nombre de la mayor de las islas del Archipiélago antillano. Bachiller y Morales (ob. cit. p. 255) manifiesta, que la significación de la palabra “no está determinada”. Opinamos, que significa, sitio grande. El vocablo tiene dos raíces indo-antillanas: coa, lugar ó sitio y bana, grande. Aglutinadas estas dos raíces resulta coabana. La fermentación del vocablo trae cuabana, como tenemos en Puerto Rico coamo y cuamo, designando un río y un lugar de la isla. El polisíntetismo trae la contracción de la palabra y tenemos entonces cuaba y cuba finalmente. Pedro Mártir, en su carta CLXIV á Pomponio Leto, dice: “esta región de anchura desigual, que los indígenas llaman Cuba”.

Cubanacán.—Región central de Cuba.

Cubao.—Población del cacicazgo de Magua. También los indios de La Española, según Las Casas, llamaban Cubao á la parte de arriba de Macorix. (t. v. p. 256).

Cucubano.—Insecto fosfórico de Puerto Rico, especie de luciérnaga. Viene á ser el cocuyo.

Ciiisa.—La paleta ó tablilla para volver las tortas del casabí, cuando se están cociendo al fuego sobre el burén.

Curí.—Véase Corí.

Cupey.—Arbol. (Clusia rosca). El fruto por decocción produce una especie de brea. Los conquistadores, faltos de papel y tinta, aprovechaban las hojas de este árbol y con un palillo de punta, ó un alfiler, se escribían y daban avisos y partes.

Curricán.—No es palabra de origen indo-antillano. Pichardo y Bachiller y Morales caen en error al considerar que sí, aunque supriman una r y anoten curicán. Ni Las Casas, ni Pedro Mártir, ni el Almirante, ni Oviedo, ni Vargas Machuca la citan. Opinamos, que viene del latín curro, is, cucurri, correr, navegar. Los pescadores llaman curricán al cordel de pescar; de ellos se ha generalizado el vocablo. El nombre indígena era cabuya.

Curujey.—Planta parásita.

Curía.—Yerba medicinal. En plural, nombre de una quebrada en Río Piedras, Las curías.

Curazao.—Una de las islas del Archipiélago antillano. Oviedo escribe Corazao. Corrupción de Curisao. Ojeda la denominó Isla de gigantes.

Cubui.—Barrio de Loiza, en Puerto Rico.

Cueyba.—Región de Cuba, según la carta de Velázquez, de 1514.