M
Ma.—Radical indo-antillana, significando grande, extenso.
Mabí.—Arbol. (Colubrina reclinata). Su hoja sirve en Puerto Rico para hacer una bebida refrescante, tónica, de uso generalizado. Viene á ser la cerveza criolla.
Maboa.—Arbol. (Cameraria latifolia).
Mabú.—Barrio de Humacao, en Puerto Rico.
Maboya.—Espíritu maligno.
Mabuya.—Véase Maboya.
Mabodamaca.—Cacique boriqueño, que tomó parte en el alzamiento de 1511, en unión de Guaybana, Guarionex y Urayoán. Tenía su aduar ó yucayeque en el Guajataca. Acampó entre Quebradillas é Isabela con seiscientos indios. Fué á combatirle, de orden de Ponce de León, el capitán don Diego de Salazar, quien lo derrotó, matándole ciento cincuenta indios.
Mabiya.—Un barrio y río de Vega Alta, en Puerto Rico. Hoy escriben, por corrupción del vocablo, Mavilla.
Macabón.—Río de Santo Domingo, tributario del Yaque del Norte.
Macabí.—Pez que tiene muchas espinas.
Mabó.—Cacique boriqueño, residente en Guaynabo, cuyo conuco con 1.090 montones de yuca y boniatos fué vendido por el conquistador Juan Ponce de León, en 12 de Octubre de 1510, á los pobladores Hernán Sánchez, Alonso de Cuellar y Pedro Alonso, en 92 pesos, 4 tomines y 9 granos, para atender á los gastos de la colonización del Boriquén.
Macabuca.—¿Qué me importa?
Macagua.—Arbol de Cuba. (Pichardo).
Macao.—Las Casas escribe: “un pueblo grande de indios (en La Española) que llamaban Macao. Punta al E. de Santo Domingo. Un cacique boriqueño cuya ranchería demoraba en Jumacao. Nombre que le da Oviedo al río de Humacao.
Macana.—Garrote grueso de madera. Arma ofensiva de los indígenas. Según Pichardo, procede la palabra de Apirama, cerca de Popayán. Nosotros opinamos, que es de origen indo-antillano, porque lo son sus raíces ma y cana. Las Casas (t. v. p. 331) dice hablando de las palmas de yagua: “desta madera hacían los indios las que llamaban macanas.” Vargas Machuca (Milicia indiana, t. 1º p. 38) dice: “Usan también unas macanas como montantes ó espadas de mano, son de palmas y juéganlas á dos manos.” Es un error de Bachiller y Morales el anotar, que los indo-antillanos le incrustaban espinas y pedernales. Es confundir la azagaya con la macana. Los indios mexicanos incrustaban á sus macanas pedacitos cortantes de obsidiana, á uno y otro lado, y esas eran sus espadas. El individuo nombrado por la Real Academia matritense para hacer el glosario de voces americanas empleadas por el cronista Oviedo, y cuyo trabajo figura en el cuarto tomo de la Historia general de Indias, de dicho autor, páginas 593 á 607, anota equivocadamente, en la página 601: “Macana: especie de maza de armas, usada por los indios, y formada generalmente de una porra guarnecida de pedernales.” Este es un error craso. Oviedo (lib. III, cap. V.). dice: “pelean con macanas los indios desta isla (La Española), que son unos palos tan anchos como tres dedos, ó algo menos, é tan luengos como la estatura de un hombre con dos filos algo agudos; y en el extremo de la macana tiene una manija, é usaban de ellas como hacha de armas á dos manos; son de madera de palma, muy recia, é de otros árboles.” Y no se diga, que Oviedo confunde la macana con la azagaya, porque más adelante, en el mismo capitulo, anota: “Así mesmo pelean con varas arrojadizas como dardos, é algunas más delgadas que dardos, é agudas las puntas, que para entre gente desnuda son asaz peligrosas”. Las Casas da de largo á la macana cuatro palmos. Ratzel (Las Razas Humanas, Edición española de Montaner. Barcelona. 1889. t. 2º p. 32 y 33) trae dibujos donde se ve claramente, que la tal manija al extremo de la macana era sencillamente una abrazadera de cuerda ó cordón, con que el indio se aseguraba el garrote á la muñeca para evitar, en los golpes y contragolpes, que se le escapara la macana de la mano. Pedro Mártir (Déc. II, libro III, cap. II) dice: “Pelean de ordinario mano á mano, con largas espadas, que llaman macanas, pero de madera, porque no tienen hierro; usan en la guerra de palos chamuscados, ó con puntas de hueso, arrojadizos.” No debe, pues, confundirse la macana con el hacha de piedra ó manaya, ni con el azagaya ó lanza arrojadiza.
Macaná.—Barrio de Guayanilla y de una quebrada, en Puerto Rico.
Macaguaro.—Planta silvestre.
Macaguanigua.—Río de Baracoa, Cuba, donde Hernán Cortés, expuesto á ahogarse, estuvo luchando en un pequeño esquife contra la corriente, después de haberse huido del barco en donde el gobernador Diego Velázquez le tuvo preso.
Macuaque.—Río tributario del Macorix, en Santo Domingo.
Macorí.—Arbol silvestre. (Cupania oppositifolia).
Macorix.—Puerto, río y territorio de Santo Domingo.
Macumara.—Comarca de la parte occidental de Santo Domingo.
Maga.—Arbol, cuya madera es de ebanistería. (Thespesia grandiflora). Hay dos variedades. Bachiller y Morales anota equivocadamente: “Caoba de Boriquén”. En Puerto Rico la caoba ha sido importada recientemente de Santo Domingo.
Magua.—Un cacicazgo de Haytí, del cual era régulo Guarionex. Comprendía 21 departamentos, con sus correspondientes sub-jefes ó nitaynos. Eran Batey, Cabanacoa, Coroiay, Cotuí, Cibao, Ciguay, Juma, Guaybamoca, Goacoa, Janique, Marien, Maymón, Majagua, Macorix, Moca, Mayonix, Maguey, Manyico, Samaná, Yaguax y Yavajayucu. En una parte de este territorio vivían los célebres ciguayos. Magua significa, vega.
Maguayo.—Un barrio del Dorado, en Puerto Rico.
Maguaca.—Río de Santo Domingo, tributario del Yaque del Norte.
Macacuya.—Arbol silvestre.
Maguana.—Uno de los cinco cacicazgos de Haytí, cuyo régulo era Caonabó: comprendía 21 departamentos, con sus sub-jefes ó nitaynos. Eran Abayagua, Aguaybó, Alcobaxa, Ayaguana, Azua, Baní, Bánica, Bonao, Careybana, Coroxo, Guana, Guananea, Jayacú, Xagüey (hoy Laguna), Macabonao, Maguanabo, Nití, Nixao, Nixinao, Sabána y Yaguaná. Los haytianos llamaban magua á la vega grande y maguana á la vega menor.
Maguey.—Planta textil. (Agave americana). Sus filamentos servían para cordelería á los indo-antillanos.
Magüey.—El tambor hecho de madera ahuecada. Pedro Mártir (Déc. III, libro VII, cap. II) dice: “al tambor le llaman magüei”. Al son de este instrumento cantaban sus himnos ó areytos y danzaban con el ritmo del canto. Oviedo anota maguey.
Maguacana.—Planta silvestre.
Maisí.—El maíz. Algunos escritores antiguos anotan mahiz, entre ellos, Oviedo. Pedro Mártir (Déc. I. libr. I, cap. III) dice: “á esta clase de trigo le llaman maíz.” Las Casas narra: “Sembraban y cogían dos veces al año, el grano que llamaban mahiz, no para hacer pan dél, sino para comer.” El indo-antillano comía el maíz tostado, el indio de Tierra Firme hacía pan de maíz, moliéndolo en un mortero de piedra y haciendo tortas llamadas arepas. Fernando Colón (cap. XXVII) dice: “y otro grano que llamaban maiz.” La h interpolada por Las Casas y Oviedo induce á creer que el vocablo original fuese majisí.
Mahite.—Véase Buticaco.
Majá.—En Cuba, la culebra grande.
Majagua.—Cacique boriqueño, cuyo conuco de ocho mil montones de yuca y boniatos fué vendido en almoneda pública, el año de 1510, por el conquistador Juan Ponce de León, en cien pesos á Juan Cerón, á Marcos de Ardón y Garci-Troche, para atender á los gastos de la incipiente colonia del Boriquén. Arbol silvestre, (Paritium tiliaceum), que produce una corteza filamentosa textil, aprovechada en la industria de cordelería criolla. Río tributario del Loiza, en Puerto Rico.
Mairení.—El nitayno subalterno, en Haytí, según el señor García. Creemos sea error de copista.
Mamey.—Arbol frutal. (Mammea americana). Las Casas escribe: “Había en esta isla (La Española) frutas silvestres por los montes, muy buenas, ninguna doméstica, porque no curaban de tener huertos con frutales, contrario de los indios de Tierra Firme, sino que cuando las topaban al acaso, las comían; la mejor de las quales, é quizás de gran parte del mundo, eran las que llamaban mameyes”.
Majúbiatibirí.—Cacique haytiano, amigo de fray Román Pane.
Majibacoa.—Planta silvestre.
Malanga.—Vocablo de origen africano, como también ñame.
Mambí.—No es palabra indo-antillana; sino un neologismo aplicado á los insurrectos de Cuba y Santo Domingo.
Mana.—Río tributario del Jaina, en Santo Domingo.
Manaca.—La palma real. (Oreodoxa regia). Oviedo (libr. IX, cap. IV) dice: “Entre las otras palmas hay un género dellas, que los indios llaman manaca”.
Maná.—Barrio del Corozal, en Puerto Rico.
Managüeca.—Batea hecha de yaguas de palma real. Oviedo (libr. XIV, cap. IV).
Manacle.—Palmera dominicana. Corrupción de manaca.
Manacua.—Comarca de la parte occidental de Santo Domingo.
Manaya.—El hacha de piedra. Pedro Mártir (Déc. 1ª lib. I, cap. II) dice: “pero es cierto que ellos todo lo cortan con ciertas piedras de río durísimas y bastante agudas.” Y el mismo autor en carta á Pomponio Leto (Carta CLVI) le dice: “Hierro no tienen: pero de ciertas piedras de río forman instrumentos fabriles”.
Manajú.—Arbol silvestre. (Garcinia morella).
Maní.—(Arachis hipogæa). Opina Pichardo, que esta planta es originaria de la Baja Guinea y la palabra también. Tampoco la trae Bachiller y Morales como indo-antillana. Las Casas (t. v. p. 309) dice: “otra fructa tenían, que sembraban y se criaba de tierra...... llamaban maní.” Oviedo (libr. VII, cap. V) anota: “Una fructa tienen los yndios desta ysla Española, que llaman maní.” Los mexicanos la llamaban cacahuetl, de donde procede el vocablo cacahuete.
Manatí.—Pueblo y río de Puerto Rico. Pez. Oviedo comete el error de anotar (libr. XIII, cap. IX), que por tener dos brazos ó manos cerca de la cabeza los cristianos le pusieron el nombre de manatí. El vocablo es indo-antillano. Pedro Mártir (Déc. III, libr. VIII, cap. I) dice: “Peces enormes, que los indígenas llaman manatí.” Las Casas (t. v. p. 304) dice: “Hay en este mar, en especial por estas islas, á la boca de los ríos, entre el agua salada y dulce, peces que llamaban los indios manatíes, la penúltima sílaba luenga”.
Managüís.—Empaque de yagua para trasportar el casabe.
Manigua.—Boscaje. Maleza.
Manioca.—Así llamaban los indios de Tierra Firme á la yucubía, de la cual procede la yuca. Hoy se conserva la palabra, corrompida, en el nombre científico de esta planta, escrita manihoc. Otros han escrito maño y mandioca. La trae Gumilla (Hist. nat. de las naciones del Orinoco. Barcelona. 1791).
Manatuabón.—El río de Maunabo. Oviedo lo trae y Herrera también. Santa Clara (1582) lo anota con el nombre de Unabo. Nosotros cometimos el error en una nota de nuestra obra Colón en Puerto Rico, de confundirlo con el río Manatí. Las primeras muestras de oro, que obtuvo Juan Ponce de León en Puerto Rico, cuando visitó, la isla en 1508, por vez primera, fueron de este río, del inmediato Guayaney, que corre por Yabucoa, y del Cibuco de Vega Baja.
Maniguatex.—Cacique haytiano, encomendado á Miguel Perez de Almazán, en 1514, en el Repartimiento de La Española.
Manicatoex.—Dos caciques haytianos de este nombre: uno, hermano de Caonabó, que se alzó en armas contra los españoles cuando la prisión del célebre cacique, destructor del fuerte de Navidad. El otro, fué encomendado en 1514 á Juan Fernandez de Guadalupe, cuando las encomiendas de indios.
Manicarao.—Según Gomara, en el Repartimiento de indios de Cuba, el conquistador Diego Velázquez dió á Hernán Cortés los indios de Manicarao.
Manibarí.—La verdolaga. (Portulaca parviflora). Dice Las Casas: “á estas, las verdolagas, me acuerdo que llamaban los indios manibarí.”
Maniey.—Territorio indio de La Española.
Maorocotí.—Palabra polisintética, que comprende los atributos de la divinidad haytiana. En el capítulo sobre la religión de los boriqueños deshacemos el polisintetismo de este vocablo.
Mapiiey.—Raíz nutritiva de Boriquén. (Dioscorea alata). Hoy se llama ñame mapiiey. Debe ser mabiiey.
Maketaorí-Guanana.—Según fray Román Pane, el cacique dueño de Coaibay, lugar de la isla de Haytí, donde iban á refugiarse los muertos.
Maraca.—Instrumento musical hecho de la fruta de la higiiera, libre de su endocarpio, y llena de piedritas silíceas; el mango es un palillo que atraviesa la jigiiera. Se usa golpeando á compás contra la palma de la mano para obtener un sonido rítmico. Aún se utiliza en los campos de Puerto Rico, en algunas fiestas campestres.
Maracapana.—Lugar de indios Aruacas en Costa-Firme. Corrupción de Maracabana.
Maragiiay.—Cacique aruaca de Costa Firme.
Maragiiex.—Barrio de Ponce, en Puerto Rico.
Marañón.—Dice el señor Bachiller y Morales que esta palabra se compone de marany-abbo, resina y marem, río. (Ob. cit. p. 323). Opinamos, que el nombre indio del Amazonas, se haya escrito Maragnon, Marayabón, Maraniabón, que significa Lugar de mucha agua. Mara por para, mar (en guaraní); ni, agua; y abón, lugar ó sitio.
Mariá.—Hé aquí un vocablo, que es necesario leer á Oviedo (libr. IX, cap. XVI) para comprender que lo tenían los indígenas. Mari-á. Es el ocuje de Cuba. En Puerto Rico conserva el nombre indo-antillano; pero, poniendo el acento en la i, dicen maría. Servía á los indios el tronco para hacer canoas. (Caliphyllum calaba).
Maríen.—Uno de los cacicazgos principales de Haytí. Tenía catorce departamentos; con sus correspondientes lugartenientes ó nitaynos. Bayajá, Baynoa, Caríbata, Caobanicú, Coaba, Dajabón, Guayubón, Guajaba, Guaraguano, Yaití, Jatiex, Jaibón, Mauní é Iguamucú. El régulo de este cacicazgo era el célebre Guacanagarí, aliado de Colón, desde el primer viaje del Almirante; y luego, siempre fiel á los españoles.
Maricao.—Pueblo de Puerto Rico. Y un árbol. (Byrsonima spicata).
Marunguey.—Islote al E. de Puerto Rico. Raíz de una planta que da fécula. (Zamia intermedia).
Matúnjerí.—Palabra de distinción, que usaban los indígenas con sus caciques. Las Casas escribe, matunherí. (t. v. p. 484).
Matún.—Generoso.
Maunabo.—Pueblo y río de Puerto Rico. Oviedo y Herrera lo designan Manatuabón. Santa Clara (1582) escribe Unabo. Iñigo Abbad, Maunabón.
Maya.—Planta textil, que se usa únicamente para limitar predios rústicos, porque sus hojas tienen púas, y se desarrolla fácilmente en cualquier terreno. (Bromelia antelminthica).
Mayabón.—Río de Cuba.
Mayaya.—Río de Xaragua, en Santo Domingo.
Mayaní.—Pedro Mártir (Déc. I. libr. I. cap. VI) dice: “llaman á nada, mayaní.”
Mayagiiex.—Río de Puerto Rico. Se escribió Mayagiies y Mayagiiex; hoy Mayagiiez. Oviedo lo anotó; y Santa Clara no lo cita en su célebre Informe. Tampoco Herrera. Por error escriben hoy Yagiiez.
Mayagiiez.—Ciudad de Puerto Rico, que toma el nombre del río Mayagiiex. Corrupción de Mayagiiey.
Maymón.—Río tributario del Yaque del Norte.
Moca.—Pueblos de Puerto Rico y Santo Domingo.
Mojuí.—Uno de los animalejos comibles, encontrados en Haytí. Oviedo anota mohuy. Las Casas, mohí; y Gomara moheí. Era más pequeño que la jutía.
Mona.—La isleta entre Puerto Rico y Santo Domingo. Fernando Colón escribe Amona, (cap. LIX). En la época del Descubrimiento estaba poblada de indígenas. Cuando Ponce de León vino á explorar el Boriquén, en 1508, hizo escala en ella.
Múcaro.—Ave de rapiña, nocturna.
Mucarabón.—Río tributario del Toa, en Puerto Rico. Hoy escriben por error Mucarabones.
Matininá.—La isla Martinica. Generalmente escriben los cronistas Matinino.