XLIII.

Ill.e S.r

Ya sé q. la gracia, como la limosna, viue del ánimo. Pero no hay nadie q. no mire con buenos ojos a la mano q. da lo q. le manda El coraçon. Assy yo, aunq. me proceda del fauor, y gracia del S.r Condestable la merced que su Excelencia me ha hecho en escribir lo que le supliqué al obpo. de Bologna, conozco q. Essa mano, que mueue la pluma q. escriuió la carta, me ha puesto en oblig.on por esso doy a v. m. las gracias, digo por esta parte, y le pido q. me ame, como solia, q. yo el mismo soy, q. nunca me mudo, sino para mas amar. A Dios.

a vj de otubre 1604.

Serui.r de V. m.—Ant. Perez.

(Sobrescrito.) A Mos.r—Mos.r Maridat Primer S.o de Mons.r El Condestable.

No sé lo qué responde el obpo. Si no es bueno, sup.co a V. m. procure se le apriete. Si lo es, me lo auise. Yo no he querido, por el respeto, abrir la carta, q. esto aprendí del trato con Reyes y príncipes.

Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 127. Colección Morel Fatio, núm. XXXI.