XXXIX.

M. don lope.

Que el estado en q. tiene sus cosas, no suffre palabras.

La calidad, valía, Amigos de M. d. l. Ho todos esto.

El conocimiento de lo de acá... de considerar estas dos partes para la resolucion.

Que es fuerça llegar al corte en esta cura, ó

Darle licencia que se acomode, ó

Atarle luego con lo prometido, y

Él se contentará con la mitad.

Qual convenga más. Su Mag.d como Rey, pues este punto es del officio, lo entenderá mejor.

Que si manda dirá my poco juicio.

Que no le deje yr, q. le accomode de su mano y poder. Por el prouecho que podrá haber. Por escusar el que podrá causar allá. Por lo que se animarán otros con el exemplo. Pues ny sin exemplos, ny contra ellos no hay arte que obre cosa de prouecho. Por el juicio que harán de la prudencia.

Que no le engañen consejos de ánimos miserables y sin noticia de tales accidentes. Que vn hombre puede valer más que su pesso de oro.

Draques.

La Razon natural.

Que yo no valgo para dar consejo, por mi natural, inclinado a curar la enfermedad, no el gusto. Médicos q. no se estiman en pequeñas enfermedades, ny a los principios, y que en las grandes se buscan con corrimiento y las más veces sin prouecho.

Que la Razon de Estado nunca se midió a medida de ynterés, sino de conveniencia. Daño que corren Reyes que posseen dentro de vn cerco su grandeza. Con otro segundo, que tengan por Estado el dinero.

Contrario effecto obra en los Reyes que tienen varios Reinos, y de varias naciones, que tengan por Estado a los hombres y no el dinero; pues más Reynos se perdieron por falta de hombres que de dinero.

Que ningun Rio llegó a gran Grandeza por sí solo; arroyos auenidas, rios pequeños otros los hicieron grandes. Como pequeños, y a poderse vadear, aun el Danubio sangrándole, como dizen. Propio exemplo del crescer y menguar de los reynos, el natural de los rios.

Dixe vadear, porque la estimacion de los Reyes es el Fondo de los rios, y si la pierden los vadeará á pié enxuto cada qual.

Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 115. Esta minuta de mano de Antonio Pérez, para memoria de lo que Manuel Don Lope había de razonar al Rey, está escrita en dos columnas y separados los párrafos por rayas de tinta que cortan toda la columna para darles más relieve é irlos tomando de memoria. El de Draques es significativo.

El símil del Danubio y el de los ríos que se vadean están aprovechados en la carta 134, parte II de la Colec. Ochoa.

Colec. Morel Fatio, núm. LIII.