ESCENA III.
El teatro representa el cuarto de un oficial de guardia; se verá á un lado el tabladillo y el colchon, y en medio habrá una mesa y sillas de paja. Entran en la escena
Don Álvaro y el capitan.
Capitan.
Como la mayor desgracia
juzgo, amigo y compañero,
el estar hoy de servicio
para ser alcaide vuestro.
Resignacion, Don Fadrique,
tomad una silla os ruego.
(Se sienta Don Álvaro.)
Y mientras yo esté de guardia
no mireis este aposento
como prision... Mas es fuerza;
pues órden precisa tengo,
que dos centinelas ponga
de vista...
D. Álvaro.
Yo os agradezco,
señor, tal cortesanía.
Cumplid, cumplid al momento
con lo que os tienen mandado,
y los centinelas luego
poned... Aunque más seguro
que de hombres y armas en medio,
está el oficial de honor
bajo su palabra... ¡Oh cielos!
(Coloca el capitan dos centinelas: un soldado entra luces, y se sientan el capitan y Don Álvaro junto á la mesa.)
Y en Beletri, ¿qué se dice?
¿Mil necedades diversas
se esparcirán, procurando
explicar mi suerte adversa?
Capitan.
En Beletri ciertamente
no se habla de otra materia.
Y aunque de aquí separarme
no puedo, como está llena
toda la plaza de gente,
que gran interes demuestra
por vos, á algunos he hablado...
D. Álvaro.
Y bien, ¿qué dicen, qué piensan?
Capitan.
La amistad íntima todos,
que os enlazaba, recuerdan,
con Don Félix... Y las causas
que la hicieron tan estrecha,
y todos dicen...
D. Álvaro.
Entiendo.
Que soy un mónstruo, una fiera.
Que á la obligacion más santa
he faltado. Que mi ciega
furia ha dado muerte á un hombre
á cuyo arrojo y nobleza
debí la vida en el campo;
y á cuya nimia asistencia
y esmero debí mi cura,
dentro de su casa mesma.
Al que como tierno hermano...
¡Cómo hermano!... ¡Suerte horrenda!
¿Cómo hermano?... ¡Debió serlo!
Yace convertido en tierra
por no serlo... ¡Y yo respiro!
¿Y aún el suelo me sustenta?...
¡Ay! ¡ay de mí!
(Se dá una palmada en la frente, y queda en la mayor agitacion.)
Capitan.
Perdonadme
si con mis noticias necias...
D. Álvaro.
Yo le amaba... ¡Ah, cuál me aprieta
el corazon una mano
de hierro ardiente! La fuerza
me falta... ¡Oh Dios! ¡qué bizarro,
con qué noble gentileza
entre un diluvio de balas
se arrojó, viéndome en tierra,
á salvarme de la muerte!
¡Con cuánto afan y terneza
pasó las noches y dias
sentado á mi cabecera!
(Pausa.)
Capitan.
Anuló sin duda tales
servicios con un agravio.
Diz que era un poco altanero,
picajoso, temerario;
y un hombre cual vos...
D. Álvaro.
No, amigo;
cuanto de él se diga es falso.
Era un digno caballero
de pensamientos muy altos.
Retóme con razon harta,
y yo tambien le he matado
con razon. Sí, si aún viviera
fuéramos de nuevo al campo,
él á procurar mi muerte,
yo á esforzarme por matarlo.
Ó él ó yo solo en el mundo,
pero imposible en él ambos.
Capitan.
Calmaos, señor Don Fadrique:
aún no estais del todo bueno
de vuestras nobles heridas,
y que os pongais malo temo.
D. Álvaro.
¿Por qué no quedé en el campo
de batalla como bueno?
con honra acabado hubiera.
Y ahora ¡oh Dios!... la muerte anhelo,
y la tendré... ¿pero cómo?
en un patíbulo horrendo,
por infractor de las leyes,
de horror ó de burla objeto.
Capitan.
¿Qué decís?... No hemos llegado,
señor, á tan duro extremo;
aún puede haber circunstancias
que justifiquen el duelo,
y entonces...
D. Álvaro.
No, no hay ninguna.
Soy homicida, soy reo.
Capitan.
Mas segun tengo entendido
(ahora de mi regimiento
me lo ha dicho el ayudante),
los generales de acuerdo
con todos los coroneles
han ido sin perder tiempo
á echarse á los piés del rey,
que es benigno, aunque severo,
para pedirle...
D. Álvaro.
(Conmovido.)¿De veras?
Con el alma lo agradezco,
y el interes de los jefes
me honra y me confunde á un tiempo.
Pero ¿por qué han de empeñarse
militares tan excelsos,
en que una excepcion se haga
á mi favor, de un decreto
sabio, de üna ley tan justa,
á que yo falté el primero?
Sirva mi pronto castigo
para saludable ejemplo.
Muerte, es mi destino, muerte.
Porque la muerte merezco,
porque es para mí la vida
aborrecible tormento.
Mas ¡ay de mí sin ventura!
¿cuál es la muerte que espero?
La del criminal, sin honra,
¡¡¡en un patíbulo!!!... ¡¡¡Cielos!!!
(Se oye un redoble.)