DRAMA EN CUATRO ACTOS
PERSONAJES
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Don Francisco de Quevedo Margarita de Saboya La Reina El Conde-Duque de Olivares Doña Inés Don Juan de Castilla Don Pablo Mendaña Medina El Marqués de la Grana Un Capitán Un Alcalde de Casa y Corte Un Ujier |
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Ronda de capa, guardias, damas, meninas, caballeros, pajes, etc.
La escena en Madrid, año de 1643
ACTO I
Noche.—Una plazuela que se supone ser la de San Martín, conforme estaba en la época del drama. A la izquierda, en primer término, la fachada y gradería del templo; en segundo, una calle, y otra en el fondo, que parte casi en la misma dirección. A la derecha, en segundo término, otra calle que cae en frente de la de la izquierda; en primero, una casa con puerta y balcón practicables, y delante de la casa una imagen en su nicho sobre la pared, alumbrada por un farolillo, única luz que hay en la escena.
ESCENA PRIMERA
Mendaña, Castilla, Grana, que al levantarse el telón aparecen mirando con curiosidad a varias damas, que a su espalda se dirigen hacia el templo, todas con el velo levantado. Con las damas se verán también algunos caballeros
CASTILLA
¡Todas sin manto!
MENDAÑA
Mejor.
CASTILLA
No digáis eso, Mendaña;
siempre el manto fué en España...
MENDAÑA
Tapa-enredijos de amor.
GRANA
Si antes fueron permitidos [5]
los velos...
CASTILLA
Sigan como antes
para bien de los amantes...
MENDAÑA
Para mal de los maridos.
GRANA
Vos, por lo visto, don Pablo,
dado sois al matrimonio. 10
MENDAÑA
No diré que no.
CASTILLA
¡Demonio!
MENDAÑA
Ni diré que sí.
CASTILLA
¡Pues diablo!...
Diréis... ¡qué sé yo!
MENDAÑA
Quien forme
otros juicios mucho yerra;
que al fin y al cabo, en la tierra 15
todo es... según y conforme.
GRANA
¡Ah! ya...
CASTILLA
No os entiendo aún.
MENDAÑA
Todo en el mundo es mejor.
GRANA
¿Todo, decís?
MENDAÑA
Sí, señor;
todo, conforme y según. 20
GRANA
De lo que decís infiero...
MENDAÑA
Que es mejor vivir casado.
CASTILLA
Mas yo en limpio habré sacado...
MENDAÑA
Que es mejor vivir soltero.
GRANA
¡Gran sentencia!
CASTILLA
¡Gran sandez! 25
GRANA
Tal razón me deja mudo.
Siendo viudo...
MENDAÑA
¡Ah! para el viudo
lo mejor es la viudez.
GRANA (riéndose)
¡Profunda filosofía!...
MENDAÑA
Por profunda y verdadera 30
es mejor que otra cualquiera.
CASTILLA
Si la cede en mejoría.
MENDAÑA
¡Es verdad!
CASTILLA
Tenéis razón.
¡Voto a veinticinco santos!...
Pero volviendo a los mantos, [35]
que es aquí nuestra cuestión...
GRANA
Nadie a comprenderlo acierta.
Cual si fuesen a sus bodas,
andan hoy las damas todas
con la cara descubierta. 40
MENDAÑA
Es que el rey lo manda así.
CASTILLA
Mas ¿por qué lo manda el rey?
MENDAÑA
Yo no interpreto su ley.
CASTILLA
Corren voces por ahí...
Lo diré pronto y clarito: [45]
esa injusta ley...
MENDAÑA
¡Prudencia!
Su majestad...
CASTILLA
Su excelencia...
MENDAÑA
Dióla el rey...
CASTILLA
No; el favorito.
MENDAÑA
Es lo propio, según creo.
CASTILLA
Sí... Olivares...
MENDAÑA
¡Gran señor!50
CASTILLA
Pues, os protege...
MENDAÑA
Mejor.
CASTILLA
Eso sí que es mejoreo.
Pero, volviendo a Olivares,
él, que al soberano engaña,
le arrancó ley tan extraña 55
por fines particulares.
MENDAÑA
Es un falso testimonio.
CASTILLA
No; tan ridícula ley...
MENDAÑA
Dióla en servicio del rey.
CASTILLA
O en servicio del demonio. 60
No conspiran las tapadas;
y es esa ley singular.
MENDAÑA (con calor)
La mejor... para evitar
enredos y cuchilladas.
CASTILLA (colérico)
¡Vive Dios!...
ESCENA II
Dichos, Quevedo
QUEVEDO (entrando por la derecha)
Paz, caballeros; [65]
no haya duelo ni quebranto,
ni en noche de Jueves Santo
se ensangrienten los aceros.
GRANA
¡Noble cisne de Madrid!
QUEVEDO
¡Cisne pues!... El de Guzmán [70]
dice que soy alcotán.
GRANA
¡Oh, venid acá, venid!
¿Qué hay de nuevo por la corte?
QUEVEDO
¿Por Madrid?
GRANA
No; por palacio.
QUEVEDO
No sé nada.
GRANA
¡Qué rehacio!75
QUEVEDO
Nada que a nadie le importe;
pero cuando aquí llegué,
percibí en frases cortadas
no sé qué de cuchilladas...
CASTILLA
¿Conque oísteis?...
QUEVEDO
No sé qué.80
GRANA
Eran Castilla y Mendaña
disputando con calor
que esa ley...
MENDAÑA
Es la mejor.
CASTILLA
La peor que hubo en España.
QUEVEDO
¡Cómo! ¿Habláis sobre los mantos? 85
Eso es andar por las ramas.
CASTILLA
Tal rigor contra las damas...
QUEVEDO
Nos descubre sus encantos.
No os paréis en frioleras.
Tal negocio no es de rey 90
ni de ministro... Esa ley
es cuestión de costureras.
Leyes de tan ruin valía
no son de gobierno, a fe;
son leyes no más...
CASTILLA
¿De qué?95
QUEVEDO
Leyes... de guardarropía.
GRANA
¡Bien dicho, bien!... Pero ya
ruido en el templo se siente.
Las tinieblas...
MENDAÑA
Ciertamente.
Vamos, señores, allá. [100]
QUEVEDO
Vamos, pues.
CASTILLA (aparte)
Quevedo, oíd.
ESCENA III
Quevedo y Castilla, que le detiene cuando se dirigía al templo
QUEVEDO
¿Qué es lo que tanto os agita?
CASTILLA
¡Oh! La infanta Margarita
vino ayer tarde a Madrid.
QUEVEDO
Pero entonces ¿dónde está? 105
En palacio no.
CASTILLA
Lo sé.
Donde Olivares esté
nunca la infanta cabrá.
QUEVEDO
Mas ¿quién vino en su compaña?
CASTILLA
Sola de Ocaña se huyó; [110]
¿y sabéis por qué?... Por no
morirse de hambre en Ocaña.
QUEVEDO
Es imposible.
CASTILLA
Por Cristo
yo os juro que vino ayer,
y que entró al anochecer, 115
y que mis ojos la han visto.
QUEVEDO
Equivocación, don Juan.
CASTILLA
Yo sé bien que se halla aquí;
pero tengo para mí
que otros también lo sabrán. 120
Olivares vive alerta;
teme que aborten sus tramas...
Tal vez... ¿Quién sabe?... Hoy las damas
van con la faz descubierta. (Entra en el templo)
ESCENA IV
QUEVEDO
Ella es, sin duda... Castilla 125
dice que se huyó de Ocaña...
Cierto: ayer entró en la corte,
y hoy me dirige esta carta.
Diómela con tal misterio
aquel hombre de la capa... [130]
Ni se descubrió el embozo
ni me dijo una palabra.
De ella es, sin duda... Imposible...
No; la duquesa de Mantua,
del gran Felipe Segundo [135]
nieta, del rey prima hermana,
la que en Portugal virreina
fué también; la ilustre infanta
Margarita de Saboya...
No, no puede ser la dama 140
que me escribe... Sin embargo,
ella es hoy bien desgraciada...
Y aun así yo... ¿qué podría
para endulzar su desgracia?
El pensarlo fué quimera... 145
Mas ¿de quién es esta carta?
¿De quién?... Cuanto más la leo
menos mi mente lo alcanza. (Leyendo a la luz del farol)
«Una dama ilustre a quien vos conocéis y que os estima en mucho, ha menester hablaros esta misma noche. Estad en San Martín y la veréis al fin de las tinieblas. A pesar de la prohibición de los velos irá rebozada y encubierta, porque le importa no ser de nadie conocida; y porque vos la conozcáis su nombre os dirá ella misma. Adiós.»
(Durante la lectura de la carta Medina se asoma al balcón, y después de
observar a Quevedo, desaparece)
Su nombre... su nombre... Cierto...
Margarita... Sí, la infanta... [150]
¡Ella en Madrid! ¡Oh! Castilla
dice que se huyó de Ocaña...
Sí... ya sabrá el conde-duque
su venida... y para hallarla
mandó que desde hoy sin velo 155
anden por Madrid las damas.
¡Cuánto la aborrece ese hombre!... (Mira la carta)
ESCENA V
Quevedo y Mendaña, que sale del templo
MENDAÑA
Quevedo... Mas ¡calla, calla!
¿Componéis versos? ¡Por vida!...
Vamos, ya entiendo... ¡Una sátira!160
¡Ah mejor, mejor!
QUEVEDO
(¡Imbécil!)
MENDAÑA
Llenos estarán de gracia
picante... Vamos, leedme.
QUEVEDO
¿No me buscabais, Mendaña?
MENDAÑA
Ciertamente; las tinieblas 165
dieron principio, y La Grana,
Castilla y demás amigos,
notando vuestra tardanza...
QUEVEDO
Vamos, pues.
MENDAÑA
Sí; mas primero
leedme...
QUEVEDO
Ved que me aguardan.170
MENDAÑA
Bien; pero después...
QUEVEDO
Después...
(Dirigiéndose al templo y con convicción)
(Es la duquesa de Mantua.)
ESCENA VI
Olivares, que ha estado en la esquina de la derecha y con el embozo a la cara durante la escena anterior; después Medina
OLIVARES
Gracias a Dios que me dejan libre un momento la plaza.
(Llamando a la casa de la derecha)
¡Medina!
MEDINA (saliendo)
¿Señor?
OLIVARES
La hora175
llega.
MEDINA
La espero con ansia.
OLIVARES
¿Los has conocido?
MEDINA
A todos.
OLIVARES
¿Qué hablaron?
MEDINA
Con la distancia
no he conseguido cazarles
ni siquiera una palabra. 180
OLIVARES
Bien, poco importa. Quevedo...
MEDINA
Leyendo estuvo la carta.
OLIVARES
¿Será la misma?
MEDINA
Sin duda.
No habrá conocido nada.
Luego que vos la leísteis, 185
volví de nuevo a cerrarla,
y al punto se la entregaron
como si estuviese intacta.
¡Oh! Con tan buenos espías...
no hay que interceptar las cartas,190
cuando él mismo que las lleva
se encarga de interceptarlas.
OLIVARES
Está bien. Cuando del templo
la dama del manto salga...
ya lo sabes.
MEDINA
Ciertamente.195
Mas si alguno la acompaña...
OLIVARES
La sigues y...
MEDINA
Ya, ya entiendo:
en cualquier calle excusada...
OLIVARES
Discreción y mano firme.
MEDINA
Podéis rezar por su alma. [200]
OLIVARES
Golpe seguro.
MEDINA
Seguro
lo llevó Villamediana.
OLIVARES
Pero aun pudo en su agonía
escribir cuatro palabras
con su propia sangre, y pudo 205
perdernos.
MEDINA
Pero a Dios gracias,
el escrito a vuestras manos
fué derecho y...
OLIVARES
No fué mala
suerte el que yo aquella noche
como un alcalde rondara 210
cuando se halló su cadáver
tendido junto a las tapias,
cerrando el papel sangriento
entre sus manos crispadas.
MEDINA
Pero nunca me habéis dicho 215
lo que en él Villamediana
escribió al morir.
OLIVARES
Medina,
eso ya no importa nada;
lo que importa es que esta noche
no escriba también la dama... 220
MEDINA
No dirá: ¡Jesús!
OLIVARES
Confío...
MEDINA
Podéis tener confianza.
OLIVARES
Pues a palacio en seguida;
mira que aguardo con ansia.
MEDINA
Grande es, sin duda, el servicio... 225
OLIVARES
No será menor la paga.
(Medina a una seña de Olivares saluda
y entra en la casa)
ESCENA VII
OLIVARES
¡Dura pensión del poder!...
¡Oh! luchar... ¡siempre luchar!
¡Enemigos por doquier!...
Mas no es fácil sorprender 230
a quien se empeña en velar.
Tú, con tu ardid, estás hoy,
noble duquesa, en Madrid;
pero yo también estoy,
y han de luchar, por quien soy, 235
el ardid contra el ardid.
Quisiste, al dejar a Ocaña,
decir al rey, por mi mal:
«Miente Olivares, te engaña:
por su culpa el rey de España 240
no es ya rey de Portugal.»
¡Débil, incauta mujer!...
Vanos tus intentos son,
y muy pronto hemos de ver
si me arrancas el poder 245
o te arranco el corazón. (Se dirige al fondo)
ESCENA VIII
Olivares, Margarita por el fondo con el velo echado
MARGARITA
¡Ah!
OLIVARES
Señora, perdonad.(Dejándola paso)
(¿Con velo?... Es ella.)
MARGARITA
Id con Dios.
OLIVARES
Yo me holgara de ir con vos.
MARGARITA
Pláceme la soledad. 250
OLIVARES
Débeos ser muy halagüeña
esa soledad, señora,
cuando por aquí a tal hora
vais sin rodrigón ni dueña.
Mas, ya entiendo: alguna cita... 255
MARGARITA
Adiós, que se me hace tarde.
OLIVARES
Un momento.
MARGARITA
Dios os guarde.(Se dirige al templo)
OLIVARES (después de un momento)
(¡Oh, qué idea!) ¡Margarita!
(Margarita que empieza a subir las gradas, vuelve al punto la cabeza)
Bien; acerté vuestro nombre.
MARGARITA
(¡Gran Dios!)
OLIVARES
¿Vais a San Martín?260
Ya dan las tinieblas fin.
No vayáis.
MARGARITA
(¿Quién es este hombre?)
OLIVARES
¿Os habéis quedado muda?
MARGARITA
¿Quién sois vos?
OLIVARES
Nada os importe:
soy... un cualquiera de la corte. [265]
MARGARITA
¿Conocéis?...
OLIVARES
Sí, a cierta viuda,
conocida en toda España,
que en secreto...
MARGARITA
Proseguid.
OLIVARES
Vino ayer tarde a Madrid.
MARGARITA
¿Desde dónde?
OLIVARES
Desde Ocaña.270
MARGARITA
(¡Gran Dios! ¡Soy perdida!)
OLIVARES
(¡Oh, cuánto,
cuánto con su angustia gozo!)
MARGARITA
Echad abajo el embozo.
OLIVARES
Cuando echéis atrás el manto.
MARGARITA
¿Y os atrevéis?
OLIVARES
Damas mil275
van hoy sin velo; es de ley:
ved que lo ha mandado el rey.
MARGARITA
¿Sois, por ventura, alguacil?
OLIVARES
Soy, señora, un poco más:
un hombre que ve y observa, 280
que siente crecer la hierba;
soy...
MARGARITA
¡El mismo Satanás!
OLIVARES (riéndose)
Bien decís.
MARGARITA
(Él es... ¡Ay Dios!
¡Quién otro pudiera... quién!)
Hidalgo, os conozco bien. 285
OLIVARES
Bien os conozco yo a vos.
MARGARITA
Causa sois de mis pesares.
OLIVARES
Mi nombre...
MARGARITA
¡Nombre maldito!
Os llamáis... el favorito. (Con desprecio)
OLIVARES (desembarazándose)
Conde-duque de Olivares. 290
MARGARITA
(¡No me engañé!... ¡Siempre ese hombre!)
OLIVARES
Algo suspensa os dejó
mi nombre...
MARGARITA
(Me insulta. ¡Oh!...)
Yo desprecio vuestro nombre.
OLIVARES
Nadie le humilló en el mundo; 295
nombre es que España respeta...
¿Quién no teme?...
MARGARITA (descubriéndose con arrogancia)
Yo... la nieta
del gran Felipe Segundo.
OLIVARES (saludándola con ironía)
Dama de la sangre real
que altas prendas atesora; [300]
por el rey gobernadora
del reino de Portugal.
MARGARITA
Algún día... Ya hace meses (Con amargura)
que el rey, mi primo y señor,
no tiene gobernador 305
en dominios portugueses.
Allí fuimos soberanos;
mas gracias a vos, después
ese reino portugués
se nos fué de entre las manos. 310
¡Y por eso Margarita
sufre tantas penas hoy!...
OLIVARES (como esquivando la conversación)
¿Vais al templo?
MARGARITA
Al templo voy...
Tengo en el templo una cita.
OLIVARES
¿En el mismo templo?... A fe... 315
MARGARITA
Fuera de casa o del templo
mal segura me contemplo,
y adivinad vos por qué.
OLIVARES
(Si yo pudiese obligarla
a volverse desde aquí 320
a Ocaña otra vez... Sí, sí...
¿Qué interés tengo en matarla?)
MARGARITA
(¿Qué estará tramando ahora?)
OLIVARES
(Así triunfo y no asesino.)
Habéis hecho un desatino; 325
volved a Ocaña, señora.
MARGARITA
Conde-duque, deliráis.
OLIVARES
Yo por vuestro bien lo anhelo.
MARGARITA
¡Por mi bien! ¿No hay en el cielo
rayos de Dios?
OLIVARES
¿Qué intentáis?330
MARGARITA
Ver al rey de cualquier modo.
OLIVARES
No lo lograréis acaso.
MARGARITA
¿Quién ha de cerrarme el paso?
OLIVARES
Yo, que aquí lo puedo todo.
MARGARITA
¡Todo!... Por eso, por eso [335]
tanto en Ocaña he sufrido,
que soportar no he podido
de mi desventura el peso.
Ved estos párpados rojos
de llorar... ¿Os dan espanto?... 340
Es que han vertido por llanto
gotas de sangre mis ojos.
Sola en Ocaña, ¡ay de mí!
faltóme en tan negro afán
hasta un pedazo de pan... 345
¡Oh! ¡tuve hambre!
OLIVARES
¡Vos!
MARGARITA
Sí, sí,
hombre sin Dios y sin ley,
¡fuí de convento en convento
mendigando mi sustento!...
OLIVARES
¡Vos!
MARGARITA
¡Yo!... La prima del rey.350
OLIVARES
Yo ignoraba... De hoy en más
os juro... Tomad un coche...
Idos a Ocaña esta noche...
MARGARITA
A palacio iré quizás.
OLIVARES
Duquesa, volved a Ocaña; 355
ya entraréis, cuando haya espacio,
como entrar debe en palacio
toda una infanta de España.
MARGARITA
Si no me abandona Dios,
entraré mañana... ¡Oh! sí... 360
Pronto el rey sabrá por mí...
OLIVARES
Nada el rey sabrá por vos.
MARGARITA
Sabrá por culpa de quién
ya no es suyo el Portugal.
OLIVARES
Vos... le gobernasteis mal... 365
MARGARITA
Y vos... le perdisteis bien.
OLIVARES
Pero...
MARGARITA
Basta ya. Cobarde
sois, aunque diestro adalid.
Hoy comienza nuestra lid...
¡Nunca para el bien fué tarde! 370
OLIVARES
Soy poderoso enemigo...
MARGARITA
No siempre triunfó el poder.
OLIVARES
Sois una débil mujer.
MARGARITA
¡Dios combatirá conmigo!
OLIVARES
Es muy desigual el duelo. 375
MARGARITA (con orgullo)
¿Desigual?
OLIVARES
Yo en esta guerra
soy el poder de la tierra.
MARGARITA
Yo la venganza del cielo.
(Con solemnidad y dirigiéndose al templo)
OLIVARES
Pues que nadie os acompaña,
mi mano aceptad ahora. 380
MARGARITA
Sois... muy galán.
OLIVARES
Soy, señora,
español.
MARGARITA
Judás de España.(Subiendo)
OLIVARES (queriendo asirla de la mano)
Si no lo habéis por enojo,
mi mano hasta arriba...
MARGARITA (desviando la mano con altivez y desprecio)
¡Ah, no!
OLIVARES
¿Quién ha de serviros?
ESCENA IX
Margarita, Olivares, Quevedo
QUEVEDO (apareciendo entre las columnas y dando la mano a Margarita)
Yo.385
MARGARITA
Gracias.
OLIVARES
(Él es... ¡Qué sonrojo!)
Con gusto la mano os dan,
don Francisco de Quevedo.
(Margarita sube las gradas. El conde-duque permanece abajo)
QUEVEDO
Decir lo propio no puedo
yo a don Gaspar de Guzmán. 390
OLIVARES
Jamás competí con vos:
vuestro ingenio y vuestra fama...
QUEVEDO
Ved que me espera esta dama.
OLIVARES
No os detengo.
QUEVEDO
Adiós.
OLIVARES
Adiós.
QUEVEDO (en el atrio)
¿Qué anheláis en tanto apuro? 395
MARGARITA
Ver al rey.
QUEVEDO
No encuentro modo...
MARGARITA
¡Oh!
QUEVEDO
Mas le veréis con todo;
por mi salvación lo juro.
(Condúcela al interior del templo)
OLIVARES
Quien no convence asesina.
No quiso a Ocaña volver... 400
Hice cuanto pude hacer...
lo demás lo hará Medina.
ESCENA X
Olivares y Medina, que aparece a la puerta de la casa al tiempo que aquél se dirige a paso largo a la calle del fondo
MEDINA (en voz baja)
¿Conde-duque?
OLIVARES
¡Y bien!
MEDINA
Lo siento;
mas no la mato, señor.
OLIVARES
¿Pues no dijisteis, traidor?... 405
MEDINA
De lo dicho me arrepiento.
OLIVARES
¿Y qué causa?...
MEDINA
No os asombre.
Cuanto hablasteis escuché,
de la dama el nombre sé,
y está muy alto su nombre. 410
OLIVARES
¿Qué te importa?
MEDINA
¡Friolera!
Su nombre, pardiez, me espanta;
no se asesina a una infanta
como a una mujer cualquiera.
OLIVARES
Ya comprendo. Cosa es clara: 415
si es que ha de ser bien vendida,
cuanto más valga una vida
debe venderse más cara....
Golpes das a mi tesoro
que han de agotarle quizás; 420
pero, en fin, pues quieres más
oro... te daré más oro.
MEDINA
No, no es oro lo que quiero.
OLIVARES
De escucharte me confundo.
MEDINA
Es que... no todo en el mundo 425
se paga con el dinero.
OLIVARES
También te colmé de honores:
en palacio, como iguales,
te hablan damas principales
y principales señores. [430]
Mira bien si bien te pago:
del polvo te alcé a la altura,
y hoy tu condición obscura
tapa esa cruz de Santiago.
(Señalando la capa de Medina)
MEDINA
No niego vuestra largueza. 435
OLIVARES
Pues a servirme... Es tu oficio.
MEDINA
Es que exigís un servicio
en que arriesgo la cabeza.
OLIVARES
¡Por mi vida!... Esa traición...
MEDINA
Os equivocáis, a fe, 440
yo a la infanta mataré...
mas con una condición.
OLIVARES
¿Condición?... Nunca recibo...
MEDINA
Sin ella... ¡por Lucifer,
que no mato a esa mujer, 445
aunque me desuellen vivo!
OLIVARES
(El infierno se desata
contra mí esta noche.)
MEDINA
En fin...
OLIVARES
(¡Alma cobarde y ruin!)
Di tu condición... y mata. 450
MEDINA
Para mi seguridad
he escrito arriba un papel:
falta vuestra firma en él;
éste es el papel, firmad.
OLIVARES
¿Qué dice?
MEDINA (acercándose al farol)
Oíd.
OLIVARES
(¡Negra suerte!)455
Ya la tardanza me irrita.
MEDINA (leyendo)
«A la infanta Margarita
darás hoy mismo la muerte.»
OLIVARES
¡Vive Dios!
MEDINA
Firmad y mato.
OLIVARES
(¡Maldito seas, amén!) 460
¡Nunca!... A ese precio...
MEDINA
Está bien;
otro lo hará más barato.
OLIVARES
Traidor... ¿Te vas?...
MEDINA
Ya mi hazaña
es inútil y me voy.
OLIVARES
(¡Oh! ¡Si ella no muere hoy 465
todo lo pierdo mañana!...)
MEDINA
Resolved.
OLIVARES
Oye, Medina.
(Voy a perder el juicio.)
Aunque es duro el sacrificio...
(¡Fuerza es conjurar mi ruina!) 470
MEDINA
Pues firmad.
OLIVARES
Dame el papel.(Dáselo Medina)
(¡Oh, su contacto me abrasa!)
MEDINA
Entrad, pues, en esta casa.
OLIVARES
(No hay medio... ¡Trance cruel!)
(Dirigiéndose a la casa)
MEDINA
Luz os tengo en el portal 475
y recado de escribir:
conque...
OLIVARES (entra)
(¡Tal mengua sufrir!)
MEDINA (después de una pausa)
No va el asunto muy mal.
Conde-duque, ello por ello;
ya somos quién para quién. 480
(Olivares sale y alarga el papel a Medina)
(Acercándose al farol y leyendo)
«Olivares»; está bien.
(Tiene su firma y su sello.)
OLIVARES
Cuida bien que no se borre.
MEDINA
Pues ya que os hice firmar...
OLIVARES
Falta sólo...
MEDINA
Pues matar;485
y eso de mi cuenta corre.
OLIVARES
¡En parte segura!
MEDINA
¡Oh, sí!
OLIVARES
¡Todo el puñal!
MEDINA
Eso es.
OLIVARES
¡Líbrame de ella! (Marchándose)
(Después...
yo me libraré de ti.) 490
(Vase por la calle del fondo)
ESCENA XI
Medina; después Quevedo
MEDINA
Ya te tengo bien seguro:
partes el crimen conmigo...
Partiré el poder contigo,
por mi puñal te lo juro.
Nuestra horrible comunión 495
hoy con sangre he de sellar...
Quiero mi ambición saciar,
y alas diste a mi ambición.
Pues bien... Allí se ve un bulto.
(Mirando al templo)
Ya sin duda en San Martín 500
dieron las tinieblas fin.
Debo mantenerme oculto. (Se oculta en la izquierda)
QUEVEDO (baja las gradas con preocupación)
En palacio a la duquesa
por mi fe de caballero
prometí poner... Bien; pero 505
¿cómo cumplir mi promesa?
Con audacia... ¡Desatino!
Por ardid... Ese Guzmán
es tan cauteloso y tan...
Dios me enseñará el camino. 510
Con fuertes contrarios lucho...
Pueden y... ¡También yo puedo!
¿Quién me auxilia? ¿Quién? ¡Quevedo!
(Tocándose la frente y el pecho)
Sí... sí. Los dos podéis mucho:
grande el pensamiento aquí, 515
y aquí grande el corazón;
armas de victoria son,
venzo de seguro... sí.
Tal vez no... ¡Sí! ¡No!... Comienzo
a dudar... ¡No! venceré. 520
¿Cómo?... ¿Cómo?... No lo sé;
pero... de seguro venzo. (Pausa)
La duquesa en su posada
me citó para las diez...
Ya encontraremos tal vez 525
puertas que la den entrada.
¡Por Dios!... De cualquier modo,
la ha de ver su majestad...
pero antes debo... Es verdad;
debe calcularse todo. 530
(Vase por el fondo después de dirigir una
mirada a las puertas del templo)
MEDINA (observándole)
Él es, y se aleja; bien.
Gente sale. (Vuelve a esconderse)
ESCENA XII
Medina, oculto; Mendaña, Castilla y Grana saliendo del templo
MENDAÑA
Pues, señor,
si a palacio vais, mejor:
yo a palacio voy también.
GRANA
¿Y Quevedo?... En algún lance... 535
MENDAÑA
Como esta también abierta,
sin duda por la otra puerta
fuése, detrás de un romance.
GRANA
Por allí las damas van.
MENDAÑA
Mejor, si se fué tras ellas. 540
GRANA
Húbolas, a fe, muy bellas.
MENDAÑA
Mejor sin el manto están.
GRANA (a Castilla)
Triste andáis vos.
CASTILLA
Sí, un acceso.
MENDAÑA
Nunca os encontré tan lacio.
CASTILLA (de mal humor)
En fin, ¿vamos a palacio? 545
MENDAÑA
Lo mejor, sin duda, es eso.
(Vanse los tres por la derecha)
MEDINA
¿Qué escuché?... Por la otra puerta
salen las damas... Quizás
ella también... ¡Satanás
túvola esta noche abierta! 550
(Con furor)
Marchóse por ella... ¡Oh, sí!
Todo se ha perdido...
(Margarita aparece a las puertas del templo)
¡Ah!... ¡No!
(Medina se oculta, Margarita baja lentamente las gradas y después
se dirige, como hablando consigo misma, a la calle de la derecha)
Margarita
Sólo en él confío... Yo
nada puedo hacer por mí.
Medina
(Llegó su vez al puñal.) 555
Margarita
No debo tener recelos...
Hoy velan por mí los cielos
y Dios me libra de mal. (Dirígese a la derecha)
Ni se ve ni se oye nada.
¡Qué soledad!... Tengo miedo.... 560
(Al volver Margarita la esquina Medina
se lanza detrás cautelosamente)
Es tarde.... Tal vez Quevedo
se impacienta en mi posada.
Voy al punto... ¿Qué rumor?...
(Volviéndose a Medina, que estará a dos pasos)
¡Un hombre!... ¡Atrás! ¿Qué queréis?
Medina (haciendo un movimiento bajo la capa)
Vengo de paz...
Margarita
No os lleguéis...565
MEDINA (lanzándose sobre ella puñal en mano)
A mataros.
MARGARITA
¡Ah!
ESCENA XIII
Dichos y Quevedo, que, saliendo de la calle de la derecha, sujeta por detrás el brazo de Medina que va a herir
QUEVEDO
¡Traidor!
(Sujetándole el brazo con una mano)
MEDINA (soltando el puñal)
¡Jesucristo!
QUEVEDO
Por allí...
(Señalando a la duquesa la calle de la izquierda
y sacando a Medina la espada)
Al punto os sigo... Alejaos.
(Volviéndose a Medina que va a escapar y sujetándole por su capa)
¡Vos, no os alejéis... quedaos!
(Quevedo dirige otra vez los ojos a la calle por donde ha desaparecido
Margarita, y en tanto Medina suelta la capa en sus manos)
MEDINA
¡Oh! ¡Me salvé! (Huyendo)
QUEVEDO
(Con voz de trueno y levantando la espada de Medina, que se queda inmóvil)
¡Quieto ahí!570
(Quevedo tira al suelo la capa de Medina y dice, arrojándole su espada)
Ahora hierro contra hierro,
nueva lid.
MEDINA
Mas vuestro nombre...
QUEVEDO (desenvainando)
Si no lidiáis como un hombre,
vais a morir como un perro.
MEDINA
Ved... que... el duelo... no es igual. 575
QUEVEDO
La espada tenéis desnuda.
MEDINA
Cierto...
QUEVEDO
Yo también.
MEDINA
Sin duda.
QUEVEDO
No hay ventaja pues.
MEDINA
Sí tal.
(¿Qué diré?...) Por de contado...
yo estoy... sin capa...
QUEVEDO
Es muy cierto.580
MEDINA
Conocéisme descubierto;
yo no os conozco embozado.
QUEVEDO
Ya que tanto alambicáis,
pronto una capa se quita.
(Quevedo se desembaraza de la capa, y, al arrojarla, Medina
saca una pistola, dispara y se afogona el tiro)
MEDINA
¡Ay de vos!... (Arrojando la pistola)
¡Suerte maldita!585
QUEVEDO (Con frescura, poniéndose en guardia en tanto que Medina recobra su acero y se defiende en retirada)
Mala pólvora gastáis.
MEDINA
¡Que el cielo os maldiga a vos!
QUEVEDO
¡Tiemblas!...
MEDINA
¡De rabia!
QUEVEDO
¡De miedo!
MEDINA (con espanto y retrocediendo)
¡Oh, perdonadme!
QUEVEDO
No puedo.
MEDINA (con voz ahogada y cayendo dentro de la calle de la derecha)
¡Ay!
QUEVEDO
Que te perdone Dios.590
(Pausa)
He matado a un hombre. Fué
con razón... Sí... pero pesa
el crimen... ¡Ah! la duquesa...
por aquí la alcanzaré.
(Toma la capa de MEDINA que está a sus pies y vase por el fondo. La escena queda un momento sola. Después aparece MARGARITA por la misma calle que tomó al marcharse)
ESCENA ÚLTIMA
Margarita, luego Olivares y ronda
MARGARITA
Nada se oye.... Tras de mí 595
dijo que iría.... Un momento
le aguardé junto al convento...
¡Muerta vengo!
VOZ (dentro)
Por aquí....
MARGARITA
¡Oh, la ronda!... (Quiere huir y vacila)
ALCALDE (dentro)
Ved si acaso...
Mas un hombre en esta esquina 600
yace tendido.
(La calle de la izquierda aparece iluminada por la luz de una linterna)
OLIVARES (dentro)
¡Es Medina!
MARGARITA
(¡Oh, no puedo dar un paso!)
OLIVARES (saliendo)
¡Por Jesucristo en la cruz!
ALCALDE (saliendo seguido de corchetes)
Muerto.... Registradle.
OLIVARES (deteniéndoles)
No.604
Debo registrarle yo. (Tropieza en la capa de Quevedo)
Mas ¿qué es esto? ¡Aquí una luz! (Recoje la capa)
Pronto, la luz necesito.
ALCALDE (a los alguaciles y acercándose a Olivares)
Ved que el matador se escapa.
(Los corchetes desaparecen por la derecha)
OLIVARES
De Quevedo es esta capa.
MARGARITA
¡Muerto!... ¡Gran Dios! (Cae dentro)
OLIVARES
Ese grito...610
ALCALDE (dentro)
Una dama hay en el suelo.
OLIVARES
¿Muerta?
ALCALDE
Desmayada...
OLIVARES
A ver...
(¡Oh, la infanta!) A esa mujer
nadie la levante el velo.
ALCALDE
Bien, señor.
OLIVARES
Una litera.615
ALCALDE (a los corchetes que vuelven por la derecha)
Id por ella y no tardéis... (Vanse)
OLIVARES
Dentro a la dama pondréis...
mas sin mirarla siquiera.
ALCALDE
¿Después?
OLIVARES
(Mi triunfo es completo.)
Conducidla en breve espacio... 620
ALCALDE
¿Dónde?
OLIVARES
A palacio.
ALCALDE
¿A palacio?
OLIVARES
Por el caracol secreto.
ALCALDE
¿Quién la escolta?
OLIVARES
Sólo vos.
ALCALDE
Mas vuecencia...
OLIVARES
Iré detrás.
(Vase el alcalde por la izquierda)
Duquesa, a palacio vas... [625]
desde allí... ¡sábelo Dios!
(Dirígese con precipitación hacia la calle
donde cayó Medina, y cae el telón)
ACTO SEGUNDO
Salón en el palacio del Buen Retiro. Puerta en el fondo que por la derecha conduce a las habitaciones de Olivares, y por la izquierda, a la capilla. A la derecha, en primer término, puerta que conduce a la escalera y corredores de palacio; a la izquierda, en primer término, la cámara de la reina; en segundo, la del rey. Es de noche. La escena está iluminada por un candelabro de cinco ramales colocado sobre un mueble de la época.
ESCENA PRIMERA
La Reina, Doña Inés
REINA
Doña Inés, todo es inútil:
no hay en el mundo consuelo
para mí; padezco mucho,
porque inocente padezco. 630
¡Infeliz! Otras que sufren,
en su desventura, al menos,
viven ¡ay! con esperanzas...
Yo sin esperanzas muero.
INÉS
Mas...
REINA
Con esperanzas locas,635
es verdad, soñé algún tiempo;
se han desvanecido todas
por mi mal, y ya no sueño.
El dolor vela... ¡Mis horas
son tan largas!... Yo las cuento 640
por los ahogados latidos
de este corazón enfermo.
INÉS
No os aflijáis...
REINA
¡Tantos días,
tantas noches de tormento,
siempre lo mismo!...
INÉS
Señora...645
REINA
Ni un instante de sosiego.
Viene el día y no reposo,
viene la noche y no duermo...
Si he de descansar... ¡Dios mío,
dame tu descanso eterno! 650
INÉS
¡Cómo! ¿Lloráis?
REINA
No, no lloro...
INÉS
No me lo neguéis... No... Veo
húmedos ya vuestros ojos...
REINA
Pronto los verás bien secos.
INÉS
¡Oh, qué horror!
REINA
Padezco mucho,655
porque inocente padezco.
INÉS
Inocente... ¿Y quién lo duda?...
REINA
Felipe... mi esposo... miento:
ya no es mi esposo... el rey...
¡Rey para mí bien severo! 660
INÉS
Si él vuestro amor comprendiera...
REINA
Nunca podrá comprenderlo.
Negras sospechas le turban;
y aunque es generoso y bueno,
para mí tan solo tiene 665
rencor y amargo desprecio.
Y es que ve sobre mi frente
ese imaginario sello
del crimen...
INÉS
¿No ve ese llanto?
REINA
Sus dudas le tienen ciego. 670
INÉS
Pues bien, habladle.
REINA
Es inútil:
sordo le tienen sus celos.
INÉS
Tal vez sus negras sospechas
se disipen con el tiempo.
REINA
Imposible: cada día 675
toman, Doña Inés, más cuerpo;
y es natural: Olivares,
por odios que no comprendo,
le habla siempre de ese crimen.
INÉS
Pura invención del infierno. 680
Vos sois la virtud, señora.
REINA
Mi virtud... es un misterio;
tú solamente lo sabes.
INÉS
No, también lo sabe el cielo;
esperad en él.
REINA
Es tarde:[685]
para mi mal no hay remedio.
INÉS
Si al rey llegara ese escrito...
REINA
¿Cuál?
INÉS
El del conde.
REINA
¡Silencio!
No pronuncies ese nombre...
¡Villamediana!... Su espectro 690
me persigue noche y día,
cual tenaz remordimiento.
INÉS
Sois inocente.
REINA
Inocente...
mas di causa, sin saberlo,
a que el buen Villamediana 695
fuese a puñaladas muerto.
INÉS
Celos del rey le mataron.
REINA
¿Quién dió pábulo a esos celos?
INÉS
Dicen que el conde os amaba...
REINA
Pues calló prudente y cuerdo; 700
y si ese amor desdichado
fué, como suponen, cierto,
jamás la reina lo supo,
y en la tumba está el secreto.
INÉS
No, que el conde moribundo [705]
se arrancó el puñal del pecho...
REINA
¡Calla!
INÉS
Y con su propia sangre
pudo escribir...
REINA
¡Tal recuerdo!...
INÉS
Puede salvaros... El conde
dicen que escribió un momento 710
con su sangre, y ese escrito
se encontró sobre su cuerpo.
REINA
¡Desdichado!
INÉS
Vos, señora,
sois pura, y lo sabe el cielo.
REINA
¿Cómo hacer que el rey lo sepa? 715
INÉS
Con ese escrito sangriento.
REINA
¡Ay! En manos de Olivares
cayó, según dicen... Cierto...
ese papel ya no existe...
le habrá consumido el fuego. 720
INÉS
¿Eso teméis?
REINA
Olivares
goza en mis padecimientos...
¿Por qué me aborrece ese hombre?
INÉS (mirando al fondo)
Viene por aquí.
REINA
Retirémonos.
ESCENA II
Dichas y Olivares, que entra por el fondo
OLIVARES
Si mi presencia importuna... 725
REINA
No, Conde-duque... (Con violencia)
OLIVARES
Sospecho
que Su Majestad se aleja
sólo porque yo me acerco.
REINA
Yo...
INÉS
La reina está indispuesta.
OLIVARES
Sabe Dios cuánto lo siento. 730
REINA
Gracias.
OLIVARES
(¿Sabrá la venida
de la duquesa? Indaguemos.)
REINA
¿Cómo está el rey?
OLIVARES
Siempre triste.
REINA
¡No le he visto en tanto tiempo!
OLIVARES (mirando fijamente a la Reina)
La duquesa Margarita... 735
REINA
¡Aun sola en Ocaña!
OLIVARES
Cierto.
REINA
Haced que vuelva a la corte;
dadme ese dulce consuelo:
que vuelva... ¡Me quiere tanto!...
¡Tanto como yo la quiero! 740
Prima del alma... ¡Es tan buena!...
Sí, sí, que vuelva al momento....
¡Oh! ¿Lo haréis?
OLIVARES
Si no os enoja,
de conversación mudemos. (Pausa)
REINA
Yo de otra os hablara... 745
¿Me comprendéis?
OLIVARES
Os comprendo.
REINA
Pues ese sangriento escrito...
OLIVARES
Sangriento, es verdad, sangriento.
REINA
¿Conque existe pues?
OLIVARES
Existe.
REINA
¿Lo tenéis vos?
OLIVARES
Yo lo tengo;750
ya os lo repetí mil veces.
REINA
Entregádmelo.
OLIVARES
No puedo.
REINA
Prueba la inocencia mía....
OLIVARES
No del todo, según pienso.
REINA (con altivez)
¡Conde-duque!
OLIVARES (con hipocresía)
Para mí755
sois de virtudes modelo;
mas el rey...
REINA
Dadle ese escrito.
OLIVARES
Ya se lo daré a su tiempo.
Para darle la triaca,
dejad que apure el veneno: 760
hoy las sospechas le acosan...
ya se irán desvaneciendo,
y entonces verá ese escrito
ya sin prevención, y espero...
REINA
Es que van ya muchos años [765]
desde que vivo muriendo
despreciada de mi esposo,
que escucha vuestros consejos;
y en palacio, viuda y sola,
sufro su amargo desprecio, 770
porque aduladores viles
le han trastornado el cerebro.
OLIVARES
¡Qué exaltación!... Ved, señora,
que está débil en extremo
vuestra salud...
REINA
Conde-duque,775
no insultéis mi sufrimiento.
OLIVARES
Vamos a otra cosa: el príncipe
niño, sucesor del reino,
por su edad...
REINA
¡Hijo del alma!
OLIVARES
Ya del regazo materno [780]
debe separarse.
REINA
¡Oh, nunca!
OLIVARES
Es el príncipe heredero,
y ha resuelto el rey, su padre...
¿lo oís?... el rey lo ha resuelto,
darle servidumbre propia, 785
libros, armas y maestros,
y, por fin, cámara digna
de su carácter excelso.
REINA
¡Me arrancáis el hijo mio!
OLIVARES
Elegid el aposento [790]
que más le cuadre en palacio.
REINA
¡Gran Dios!
OLIVARES
Yo os iré diciendo:
el del jardín... el de Osorio...
el de Ripalda... el de Lemus...
el de Borja... el de la infanta...795
Elegid...
REINA
Elijo... ¡el vuestro!
OLIVARES
¡Cómo!
REINA
Ocupáis en palacio
el más ostentoso y regio;
y entre príncipe y vasallo
lo primero es lo primero. 800
(La Reina se retira por la puerta de su
cámara; Doña Inés la sigue después)
INÉS
¡Oh, respetadla!
OLIVARES
¡Me arroja
de aquí!... ¡Por Dios la prometo!...
INÉS
¡No!... ¿Qué intentáis?
OLIVARES (reprimiéndose)
Nada, nada...
buscar otro alojamiento.
ESCENA III
OLIVARES
«Entre príncipe y vasallo 805
lo primero es lo primero»,
me dijo, y callé... Sí; pero
yo para obrar siempre callo.
¡Vasallo quien da la ley!...
Reina, me hiciste un ultraje; 810
que no rinde vasallaje
quien hizo vasallo al rey.
¿Qué genio malo te acosa?
¿Cómo no te dice el alma
que quien destruyó tu calma 815
aun puede hacerte dichosa?
Débil, incauta mujer...
en tu desamparo triste
nunca tan altiva fuiste...
ni lo volverás a ser. 820
Yo tu dicha tengo aquí:
sí, se encierra en esta carta
sangrienta que no se aparta
un solo instante de mí. (Pausa)
El rey te abrirá sus brazos 825
si a ver llega tal escrito;
mas primero el favorito
se lo comerá en pedazos.
Te amaba el rey con pasión;
mas roto el lazo nupcial 830
por mi astucia, sin rival
reino yo en su corazón.
Nadie mi secreto sabe:
muerto Medina, segura
guardará en la sepultura 835
de este secreto la llave.
¡Medina!... ¡Fatal recuerdo!...
El papel que me arrancó
¿dónde ese hombre lo guardó?
Sí alguien da con él, me pierdo. 840
La incertidumbre me abrasa....
No; lo que pensé es verdad:
para más seguridad
lo guardó en aquella casa....
Sí; mi presunción es cierta: 845
el papel oculto está
dentro de la casa... y ya
sellé yo mismo la puerta.
Y no sé por qué me apuro....
Mañana busco el papel 850
en la casa, y doy con él....
Sí, doy con él, de seguro.
Todo va bien: la duquesa
se halla, pues, a buen recaudo,
y yo por el fin me aplaudo 855
de tan arriesgada empresa.
(Mirando a la derecha)
Pero allí viene Mendaña
con el marqués y don Juan
de Castilla; siempre van
juntos en buena compaña. 860
Y por Dios que el tal Castilla
tiene lengua de escorpión,
y hacia mí poca afición,
según cuentos de la villa.
ESCENA IV
Olivares, Mendaña y Castilla por la derecha. Al entrar, Mendaña
se dirige a Olivares con solicitud exagerada; Grana le saluda
afectuoso, y Castilla hace una leve inclinación y se queda algo
separado del grupo
OLIVARES
Buenas noches, caballeros. 865
MENDAÑA
Que el cielo os guarde, señor.
OLIVARES
Solo me encontráis.
MENDAÑA
Mejor.
OLIVARES
Mucho me contenta el veros.
GRANA
Gracias.
MENDAÑA
Honor singular.
OLIVARES
Triste anduve todo el día. 870
MENDAÑA
Mejor...
GRANA (interrumpiéndole)
¿Qué?
MENDAÑA
Mejor sería
que os fueseis a descansar.
OLIVARES
No, son tristezas...
CASTILLA
(¡Historia!)
OLIVARES
Y de divertirlas trato.
Conque... hablemos, pues, un rato.875
MENDAÑA
Rato mejor... ni en la gloria.
CASTILLA
(Tanta humillación ya es mengua.)
OLIVARES
Contadme algo de la villa
los tres... los dos, pues Castilla
se ha venido sin la lengua. 880
(Castilla se encoge de hombros desdeñosamente)
¿Nada respondéis?
MENDAÑA
¡Don Juan!...
OLIVARES
¿No me habláis?... Ved que yo os hablo.
CASTILLA
(Lleve tu palabra el diablo.)
GRANA (aparte a Mendaña)
Mucho me temo un desmán.
MENDAÑA
Al ministro...
CASTILLA
(Fuera mengua.)885
OLIVARES
Responded.
GRANA
(Mal humor gasta.)
CASTILLA
Vos lo dijisteis, y basta:
me he venido sin la lengua.
OLIVARES
Ligero anduve en decir,
y mi error he conocido. 890
Con lengua os habéis venido...
(Con cólera)
¡Sin lengua os debierais ir!
(Olivares se retira por el fondo con aire sombrío,
seguido de Grana y Mendaña)
ESCENA V
Castilla; después Quevedo
CASTILLA
¡Vive Dios, me la arrancara
yo mismo, juro a mi nombre,
porque no ha lanzado a ese hombre 895
cien insultos a la cara!
(Quevedo entra por la derecha en el mayor desorden y pasa junto
a Castilla sin reparar en él, yendo a quedarse en medio de la
escena como abismado en sus pensamientos)
¡Por Cristo en la cruz, Quevedo!...
A ocasión dichosa viene.
Quiero hablarle... mas ¿qué tiene?
Su rostro me infunde miedo. 900
Desde aquí le he de observar.
¡Qué temblor!
QUEVEDO
¡Pesquisa vana!
(Después de una pausa)
¡Ruin inteligencia humana,
no sabes adivinar! (Pausa)
¡Oh, me pierdo en el abismo 905
de mi propia confusión,
y vacila mi razón!
CASTILLA
(¿Qué hablará consigo mismo?)
QUEVEDO
Ni en la calle ni en su casa
dar he podido con ella.... 910
¡Si... nació con mala estrella...
tal vez... mi frente se abrasa!
La libré de un asesino,
y otro quizás tan cruel
la mató... ¡Mísero de él 915
si le encuentro en mi camino!
¡Muerta!... No.... ¿Presa?... Quizás....
Olivares... Él la esconde....
Sí, sí... pero ¿en dónde, en dónde?
Mas... razón, discurre más. 920
Tú, de tan altas ideas
creadora... ¡Oh, mente mía,
si hallas luz, alumbra y guía!...
Y si no... ¡maldita seas!
ESCENA VI
Dichos, Mendaña y Grana que salen por el fondo derecha. Castilla,
al verlos, les hace señas para que guarden silencio
GRANA
Calla... Quevedo...
MENDAÑA
Mejor...[925]
Nos dirá alguna letrilla.
GRANA
Señas nos hace Castilla.
MENDAÑA
Chist... al buen entendedor...
(Mendaña y Grana durante esta escena hablan
como si quisieran no ser oídos)
GRANA
Entendido.
MENDAÑA
Claro está:
Don Francisco en este instante 930
busca un feroz consonante.
Mejor.
GRANA
Pues lo encontrará.
No le interrumpamos, pues.
MENDAÑA
Eso es lo mejor.
CASTILLA
¡Ahí quietos!
MEDAÑA
Lo menos quince sonetos 935
nos guarda para después.
QUEVEDO
Nada: o salvarla o morir.
CASTILLA
(Es ya mucho meditar.)
QUEVEDO
¡Sí... sí, sí!
CASTILLA
(Me hace temblar.)
MENDAÑA
Mucho nos hará reír. [940]
QUEVEDO
¡Gran Dios, un rayo de luz
entre en esta oscuridad!
MENDAÑA
Pero ¿qué miro?... Es verdad:
brilla en su capa una cruz.
GRANA
Y es la de Santiago... Pero 945
¿cuándo el hábito alcanzó?
QUEVEDO
Mis sienes estallan... ¡Oh!...
MENDAÑA
Hoy, sin duda, caballero
le hizo Olivares y... Ved:
ya con la cruz de Santiago, 950
versos le dedica en pago
de tan cumplida merced.
QUEVEDO
¡Terrible será la lucha!
Bien; me sobra corazón.
(Quevedo, al decir esto, se vuelve y se encuentra entre Mendaña,
Grana y Castilla, que han ido acercándose lentamente, aquéllos
por la izquierda y éste por la derecha)
¿Quién es?
MENDAÑA (con grito de júbilo)
¡Letrilla... Atención!955
¿Tendrá gracia? (A Quevedo)
QUEVEDO
¡Mucha, mucha!
Tiene tanta... que yo mismo
crujo de risa...
MENDAÑA
Al instante
recitádnosla. ¿Picante
será?
QUEVEDO
Más que un sinapismo.960
MENDAÑA
¿La acabasteis?
QUEVEDO
Falta poco.
MENDAÑA
¿Sátira?
QUEVEDO
Contra los necios.
¡Qué golpes les doy tan recios!
MENDAÑA
¡Siempre alegre!
CASTILLA
(O siempre loco.)
QUEVEDO
(¡Cuánto sufro!)
MENDAÑA
Nadie triste965
puede estar donde estéis vos.
Hacednos reír...
QUEVEDO
(¡Ay, Dios!)
MENDAÑA
Con un chiste.
QUEVEDO
Con un chiste
quisiera haceros reír,
y reír hasta rabiar, 970
y de risa reventar,
y a risotadas morir.
GRANA
¡Qué ocurrencia!
MENDAÑA
Me enamora;
nadie las tiene mejores.
QUEVEDO
(¡Necios!)
INÉS (saliendo)
La reina, señores.975
ESCENA VII
Dichos, la Reina y Doña Inés, que salen de su cámara;
después Olivares
GRANA
¿Dónde irá la reina ahora?
QUEVEDO
(¡Pobre mártir!)
REINA (a INÉS)
Pon mi silla.
(Doña Inés se dirige a la capilla. Los cuatro
hacen una reverencia a la Reina)
(Saludándoles)
Adiós. Orando un momento,
voy a ver el monumento
que hoy adorna mi capilla. (Dirígese a ella) 980
CASTILLA (a Quevedo)
Siempre triste.
QUEVEDO
A Dios le plugo.
(¡Pobre víctima!)
(Reparando en Olivares, que sale por el fondo derecha y se dirige a la Reina)
(¿Esto más?)
OLIVARES
Señora. (Saludando)
QUEVEDO
(¡Siempre detrás
de la víctima el verdugo!)
OLIVARES
¿Vais a orar?
REINA
¿Es cosa extraña?985
La oración presta consuelo.
OLIVARES
¿Iréis a pedir al cielo?...
REINA (interrumpiendo)
La felicidad de España.
OLIVARES
Que eso le pidáis es llano,
y eso le pedimos todos. 990
REINA
Sí, de diferentes modos.
QUEVEDO
(Téngame Dios de su mano.)
(La Reina se halla en el fondo, Olivares a su izquierda, y los
demás a su derecha, siendo Mendaña el más próximo)
OLIVARES
Si oye Dios vuestra plegaria
cuando oráis en la capilla;
¡lástima que vuestra silla 995
esté allí tan solitaria!
REINA (con exaltación y dolor)
Otra tuvo de igual porte
en esa mansión bendita...
OLIVARES
¿Quién?
REINA (mirando a su alrededor y como sintiendo haber dicho demasiado)
La infanta Margarita...
QUEVEDO
(Aparte a la Reina y por detrás de Mendaña, volviendo
a quedarse en su puesto inmediatamente)
(Dicen que se halla en la corte.)1000
(La Reina, al oir a Quevedo, vuelve la cabeza y se fija en Mendaña)
MENDAÑA
¡Cómo me mira!... ¡Mejor!
REINA
(¿Será cierto lo que oí?) (Agitada)
¿Es cierto, es cierto?
QUEVEDO (con énfasis e intención)
¡Sí!
(Con indiferencia)¡Sí!...
silla tuvo...
OLIVARES
Es un error.
REINA
(Mirando a Quevedo, el cual se ha quedado inmóvil,
aparentando la mayor frialdad)
(Comprendo... Quevedo ha sido 1005
quien en voz baja...)
OLIVARES
La tuvo
el rey....
REINA
(A mi lado estuvo...
él fué quien me habló al oído.)
(La Reina se dirige hacia la capilla con los ojos fijos en Quevedo.
Olivares hace un movimiento como para detenerla)
OLIVARES
Yo una súplica he de haceros.
REINA
Decid. (¿Cómo hablar a ese hombre?) 1010
OLIVARES
Os la dirijo en mi nombre
y en el de estos caballeros:
pues sola vais a marcharos
hacia la capilla ahora,
¿nos concederéis, señora, 1015
el honor de acompañaros?
REINA
Pláceme la cortesía;
y acepto. (Hablaré con él.)
OLIVARES
Pues todos hasta el cancel
os haremos compañía. 1020
(Mendaña, Grana y Castilla se inclinan en señal de asentimiento.
Quevedo se va apartando poco a poco, hasta quedarse junto a la
puerta de la derecha)
REINA
Gracias...
OLIVARES
Es nuestro el honor.
REINA
(Me colocaré a su lado.)
OLIVARES
Para hacer más señalado
tan eminente favor
un caballero escoged... 1025
su mano hasta allí aceptad.
REINA (con visibles muestras de alegría)
Sí, sí....
OLIVARES
Dichoso en verdad
el que obtenga tal merced.
(Todos se inclinan, menos Quevedo)
QUEVEDO
(Ya están de orgullo beodos.)
OLIVARES (mirando a la Reina con aire de triunfo)
(Hoy mi mano has de tocar.) 1030
(A la Reina)
A esa distinción sin par
todos aspiramos... todos... (Inclínanse de nuevo)
REINA (mirando alrededor)
Todos... ¿menos vos, Quevedo?
QUEVEDO
Yo, incapaz de merecerla,
nunca osara pretenderla. 1035
REINA
Pues a vos os la concedo.
(Quevedo se adelanta hacia la Reina y todos le abren paso. Al llegar
a ella, que le alarga la mano, dobla una rodilla y besa)
QUEVEDO (con emoción)
Pues tal honra merecí,
(Levantándose y mudando de tono repentinamente)
gracias, Olivares. ¡Oh,
brava idea os ocurrió!...
mas otra me ocurre a mí: 1040
sin pajes la reina está,
sola viene... y es costumbre
que su camino se alumbre
cuando a la capilla va...
OLIVARES
Esa observación... (Con disgusto)
CASTILLA
Es cierta.1045
QUEVEDO
Pues cual buenos servidores,
justo es que todos, señores,
la alumbréis hasta la puerta.
Luces... (Señalando al candelabro)
MENDAÑA
Ocurrencia sabia.
(Tomando una luz de las cinco que habrá en el candelabro, acción que
imitan los demás, menos Olivares, que mira a Quevedo con
asombro)
QUEVEDO (con frialdad a Olivares)
Otra queda para vos; 1050
y si os place, aun quedan dos....
OLIVARES
Bien contáis.
(Tomando furioso y con mano trémula una de las dos luces
que quedan, como dominado por la mirada de Quevedo)
QUEVEDO
(Tiembla de rabia.)
REINA
Gracias, gracias.
(A Olivares, Mendaña, Castilla y Grana que la rodean
con las luces, pero sin dejar de mirar a Quevedo)
QUEVEDO
¡Bien, por Dios!
Alumbrad... Sois, caballeros,
excelentes... (Inclínanse Mendaña, Grana y Castilla)
candeleros....1055
(A Olivares)
Y el más excelente... vos.
(Olivares se inclina también con despecho. Quevedo, que ha dado
la mano a la Reina, se dirige a la capilla entre los cuatro alumbradores,
que se colocan a la puerta para darles paso, entrando
también después. Al desaparecer la comitiva se presenta el Capitán
por la derecha haciéndose cruces)
ESCENA VIII
Capitán; luego los mismos, menos la Reina
CAPITÁN (después de seguirlos con la vista)
¿Qué es esto? ¡Vaya un retablo!
Todos van en procesión...
Cosas de Quevedo son....
Si es el mismísimo diablo. 1060
Cuando empieza... ¡Qué pedrisco!
Cada letra es una pulla.
Y Olivares... pues... de bulla:
le divierte don Francisco.
(Viendo salir a Olivares que vuelve; después aparecen Grana,
Mendaña y Castilla, que traen en medio a Quevedo)
Hola, bien; me haré presente. 1065
OLIVARES
Capitán, estad alerta
a mi voz, junto a esa puerta. (Señalando la derecha)
CAPITÁN
¿Solo?
OLIVARES
No, con vuestra gente.(Vase el Capitán)
Caro pagará el desmán.
GRANA (a Quevedo)
Recibid mi parabién. [1070]
MENDAÑA (id.)
De Santiago... Bien, muy bien.
QUEVEDO (preocupado)
¿Qué habrá dicho al capitán?
OLIVARES (a Quevedo)
Bien tocáis vuestros registros.
QUEVEDO
Nunca me voy por las ramas.
OLIVARES
Muy bien os va con las damas. 1075
QUEVEDO
Y mejor con los ministros.
MENDAÑA (yendo a señalar la cruz que lleva Quevedo en la capa)
Dígalo si no...
GRANA (a Quevedo)
Contento
estaréis.... Os da valía.
QUEVEDO
(No los comprendo, a fe mía.)
(Mira alternativamente a los dos)
MENDAÑA
Os la columbré al momento. 1080
GRANA
La merecéis.
MENDAÑA
¿Quién lo ignora?
QUEVEDO
(Maldito si entiendo nada.)
MENDAÑA
Y os está que ni pintada.
QUEVEDO
(Menos los entiendo ahora.)
GRANA
El talento es una mina. 1085
(Poniendo en el hombro la mano a Quevedo, que le mira con asombro)
MENDAÑA (a Olivares)
Mirad... Ya puesta la tiene.
OLIVARES
¡Cómo! (Esa cruz... ¡Oh, se viene
con la capa de Medina!)
QUEVEDO
(¡Me ahogo!)
(Adelantándose del grupo con marcado fastidio)
OLIVARES (aparte a Grana, que se dirige a hablar a Quevedo)
¡Callad!
(Id. a Mendaña)
¡Silencio!
QUEVEDO
(Pues a nacer hallas prontos 1090
con tal perfección los tontos,
yo, gran Dios, te reverencio.)
MENDAÑA (a Olivares)
Ya le tendréis que pedir
versos por tan gran favor....
OLIVARES
Tengo que hablarle....
MENDAÑA
Mejor, 1095
mejor... Os hará reír.
OLIVARES
Pronto acabamos, a fe.
QUEVEDO
(Esperanzas... y temores.)
OLIVARES
A mi habitación, señores;
yo mismo os conduciré. 1100
(Dirígense mirando a Quevedo al marchar)
(No saldrás bien de este apuro.)
QUEVEDO
A solas tengo que hablaros. (Con tono brusco)
OLIVARES
Ya pensaba yo en buscaros.
QUEVEDO
(Yo saldré a puerto seguro...
si no muero entre las olas....) 1105
(A Olivares que aun permanece observándole desde la puerta)
Os aguardo aquí.
OLIVARES
Está bien;
vuelvo al punto; yo también
tengo que hablaros a solas. (Entra en su cámara)
ESCENA IX
QUEVEDO
Dios nos clava frente a frente;
para leer en lo escondido 1110
de ese corazón podrido,
Dios alumbrará mi mente.
Valedor de la duquesa,
debo salvarla o morir...
Lo primero es inquirir 1115
en dónde la tiene presa.
¡Presa! ¿Quién sabe?... Es verdad;
en su vengativa saña
tal vez la condujo a Ocaña...
¡O la hundió en la eternidad! 1120
No, no... tan negro delito
deja helado el corazón...
¿Cabe en la ruin ambición
de ese torpe favorito?
La dió muerte... ¡Ah, de los dos 1125
uno también morirá!
Él... y muy pronto será...
¡Mísero de él! ¡Si, gran Dios,
si he de morir a las penas
de tu infierno condenado, 1130
muera rojo y remojado
con la sangre de sus venas!
(Apóyase convulsivamente en el mueble donde se halla el candelabro,
en el cual habrá ya una luz solamente, y aparece Olivares)
ESCENA X
Quevedo, Olivares
OLIVARES
(Hoy me le entrega esa cruz.) (Se acerca lentamente)
QUEVEDO
¡Oh!
OLIVARES
(Pero le siento hablar.)
QUEVEDO
¡Es necesario matar!... 1135
OLIVARES
¡Matar! (A Quevedo con extrañeza)
QUEVEDO
Sí, matar la luz.
(Soplando inmediatamente la luz y con acento de
indiferencia. La escena queda en tinieblas)
OLIVARES
¡Luces!
QUEVEDO
(Bien, me importa poco;
ya mi rostro está sereno....
Oíste y no viste.... Bueno.) (Entran luces)
OLIVARES
(O es muy hábil o muy loco.) 1140
Ya con luces...
QUEVEDO
Sí... se ve;
(pero no mi turbación.)
OLIVARES
Ocurrencias vuestras son;
¿matar la luz... para qué?
QUEVEDO
Según las reglas seguras 1145
de un autor que de eso trata,
siempre que la luz se mata
es... para quedarse a oscuras.
OLIVARES
Esta noche estáis de humor.
QUEVEDO
Sí, porque volcó mi coche. 1150
OLIVARES
Noto además que esta noche,
Quevedo, estáis matador.
QUEVEDO
(Sí; lo dice por Medina.)
¿Ya sabéis?
OLIVARES
¿Qué duda cabe?
Todo en el mundo se sabe. 1155
QUEVEDO
Pues... y si no, se adivina.
OLIVARES
Vos, según llego a saber,
sois de un hombre el asesino.
QUEVEDO
Y por lo que yo adivino,
vos lo sois de una mujer. 1160
OLIVARES
Vuestras pruebas ¿dónde están?
QUEVEDO
¿Y las vuestras?
OLIVARES
Quedo, quedo;
dadme las vuestras, Quevedo.
QUEVEDO
Dadme las vuestras, Guzmán.
OLIVARES
¿Y Medina?
QUEVEDO
¿Y la duquesa?1165
OLIVARES
No nos entendemos pues.
QUEVEDO
Lástima, lástima es.
OLIVARES
Mucho, por cierto, me pesa.
QUEVEDO
Tengo pruebas, y no en vano.
OLIVARES
Pues las tendremos los dos. 1170
QUEVEDO
¿Y dónde tenéislas vos?
OLIVARES
¿Yo? Las tengo ya en mi mano.
(Poniéndola sobre la cruz de Quevedo)
QUEVEDO
La conserváis tan cerrada...
OLIVARES
Vaya, al seguir una pista,
como sois corto de vista, 1175
nunca reparáis en nada.
QUEVEDO
¿Qué queréis decir?
OLIVARES
Os digo
que un hombre por vos fué muerto.
QUEVEDO
¿Me dais pruebas?
OLIVARES
Os lo advierto;
pruebas os daré y castigo. 1180
(Quevedo se encoge de hombros)
Escuchad con atención:
siempre que es muerto un cristiano
al golpe de ajena mano,
sin hacer su confesión,
los vivos que en la infinita 1185
bondad esperan con fe,
donde el hombre muerto fué
clavan una cruz bendita.
QUEVEDO
Si no halláis mejores modos
de probar...
OLIVARES
Y esa cruz santa1190
lúgubre allí se levanta
para repetir a todos,
por tragedia tan cruel,
del cielo invocando el nombre:
«¡Aquí mataron a un hombre... 1195
rogad al cielo por él!»
QUEVEDO
A mi comprensión se escapa
vuestra idea, y... dadme luz,
porque esa cruz...
OLIVARES
Esa cruz...
(Pónesele delante de los ojos)
la lleváis en vuestra capa. 1200
QUEVEDO (asiendo la capa con ambas manos)
¿Qué miro? ¡Gran Dios!
OLIVARES
El dedo
de Dios sigue al que asesina.
QUEVEDO
¡Es la capa de Medina!
OLIVARES
¡Hoy le asesinó Quevedo! (Pausa)
Pues ya mis pruebas os di, 1205
a dar mis órdenes voy.
¡Capitán!
QUEVEDO
¡Perdido estoy!
ESCENA XI
Dichos y Castilla, Mendaña; Grana por el fondo; después Capitán
con guardia por la derecha
CASTILLA (entrando)
¿Qué diablos sucede aquí?
OLIVARES
Llegáis a tiempo, señores.
(Dirígese a la puerta de la derecha con impaciencia. Los otros
tres se miran con extrañeza y encogiéndose de hombros)
QUEVEDO
(¡Su capa!... ¡Cambio funesto!...1210
Me ha perdido.... Mas ¿qué es esto?
En sus pliegues interiores... (Palpándola con afán)
tiene un bolsillo... un papel.
Veamos...) (Le saca y lee)
OLIVARES
Mucha atención:
Capitán, sin dilación 1215
prended a Quevedo.
QUEVEDO
(Volviéndose de improviso y señalando a Olivares con la mano derecha, mientras
lee en voz alta el papel que tiene en la izquierda)
¡A él!...(Lee)
«A la infanta Margarita
darás hoy mismo...»
OLIVARES (lanzándose a él)
¡Oh, callad!
QUEVEDO (a Olivares completando la oración)
«La muerte.»
OLIVARES (al Capitán)
Vos, apartad.
QUEVEDO
¡Y firmáis! (Señalando el papel)
OLIVARES
(¡Carta maldita!)1220
GRANA
(Cosas se ven singulares.)
CASTILLA (abalanzándose a Quevedo)
¡Quevedo!...
MENDAÑA (id. a Olivares)
¡Señor!...
QUEVEDO (deteniéndole)
Templanza.
¿Suponéis?... Todo fué chanza...
chanza del buen Olivares....
(A los demás)
Vos... ya lo veis... tiene días... 1225
(Llegándose de nuevo a Olivares y aparte, como lastimándose)
Casualidades siniestras...
por buscar las pruebas vuestras
fuisteis a dar con las mías.
(Mendaña, Castilla y Grana en el fondo hablan acaloradamente)
OLIVARES
¿Qué intentáis?
QUEVEDO
Soy temerario.
¿Y la infanta?
OLIVARES
Vive.
QUEVEDO
¡Oh!1230
¿Vive? (Señal afirmativa de Olivares)
A tiempo maté yo
a vuestro infernal sicario;
mas otro tal vez...
OLIVARES
Lo juro:
vive en palacio y está
presa y oculta... No, ya 1235
según mandé... de seguro
se la habrán llevado...
QUEVEDO
¿A dónde?
OLIVARES
A Ocaña... No, no... de cierto
sabrá el capitán...
QUEVEDO
Si ha muerto,
de ella este papel responde. 1240
Mañana... ¡Ahora!
(Volviéndose a los demás)
¡Escuchad!
OLIVARES (deteniendo a Quevedo con terror)
(¡Vive, sí!)
CASTILLA
(¿Qué podrá ser?)
OLIVARES
(¡Vive!)
MENDAÑA
¿Nos vais a leer?...
OLIVARES
Nada... un soneto...
QUEVEDO
Es verdad.
MENDAÑA
Mejor, me place la idea. 1245
CASTILLA (aparte a Grana)
Yo me pierdo en conjeturas;
¿qué es esto?
GRANA (id.)
Yo estoy a oscuras.
MENDAÑA
Que se lea, que se lea.
QUEVEDO
Lo que me pedís negué
a Olivares ya, y por eso 1250
trató de ponerme preso...
OLIVARES
Chanza...
QUEVEDO
Muy pesada, a fe.
Y yo, por tomar venganza,
mi soneto he de guardar.
MENDAÑA
No nos deis ese pesar. 1255
QUEVEDO
Es que me asustó la chanza.
OLIVARES
Por ella os pido perdón.
MENDAÑA
Pues dad principio, Quevedo;
vamos, conceded...
QUEVEDO
Concedo...
mas con una condición: 1260
pues que a prenderme ha venido,
aunque en chanza, el capitán,
con los que a su mando van,
chanza también, muy erguido
marchará luego ante mí, 1265
dándome guardia de honor.
MENDAÑA
Brava ocurrencia.
CAPITÁN (a Olivares)
¿Señor...?
OLIVARES
Capitán, hacedlo así.
QUEVEDO (al Capitán)
¿Lo entendéis?... Y con buen modo
que me obedezcáis espero 1270
en todo y por todo...
OLIVARES
Pero...
QUEVEDO (desdoblando el papel con aire amenazante)
Conde-duque...
OLIVARES (al Capitán)
En todo, en todo.
CAPITÁN (a Quevedo)
Fiel obediencia os prometo.
QUEVEDO
Pues oíd.
MENDAÑA
Al punto, al punto.
QUEVEDO (leyendo)
«A... una... nariz.»
MENDAÑA
Bravo asunto.[1275]
QUEVEDO (aparte a Olivares)
Y escuchadme bien. (A todos, leyendo)
«Soneto.»
(Quevedo se acerca a la luz al lado de Olivares; los demás permanecen a cierta distancia. Quevedo leerá con lentitud y voz sonora los ocho versos del conocido soneto A Una Nariz, que están subrayados, diciendo a Olivares aparte y con el tono conveniente los intercalados en los dos cuartetos. Los otros, y en particular Mendaña, escuchan la lectura con gran contentamiento)
Érase un hombre a una nariz pegado;
Como al rey el privado que aquí priva.
Érase una nariz superlativa;
Como la audacia loca del privado.[1280]
Érase una nariz sayón y escriba;
Estáis verde... amarillo... jaspeado.
Érase un peje-espada muy barbado;
Os veis como un ratón en una criba.
Era un reloj de sol mal encarado; 1285
Como vos al tragar tanta saliva.
Érase una alquitara pensativa;
De ver a un favorito... alquitarado.
Érase un elefante boca arriba;
Como están hoy las cosas del estado. [1290]
Era Ovidio Nasón más narizado.
(En tono amenazante)
(¡Rogad al cielo que la infanta viva!)
OLIVARES
(¡Vive!)
QUEVEDO
(Si ha muerto, ¡ay de vos!)
MENDAÑA
Proseguid...
QUEVEDO (volviéndose a los demás de improviso)
Torpe y confusa
mi cabeza, estoy sin musa. 1295
(En actitud y tono militar)
¡Capitán, en marcha!... ¡Adiós!
(A los demás con majestad grotesca al retirarse.
Vase por la derecha con la guardia)
ESCENA XII
Olivares, Mendaña, Castilla y Grana
MENDAÑA
Siempre alegre don Francisco.
OLIVARES
(¡Maldito de Dios su nombre!)
MENDAÑA
Y al fin no acabó el soneto...
voto a Polimnia y Caliope... 1300
GRANA (mirando a la derecha)
Ya atraviesa con su guardia
los últimos corredores.
MENDAÑA
¡Dejarnos así... por vida!...
Si es un torbellino ese hombre.
OLIVARES
(No me burlará mañana 1305
como me burló esta noche.)
GRANA
Sólo ocho versos nos dijo.
MENDAÑA
Y un soneto... da catorce.
GRANA (a CASTILLA)
Vos... ¿nada habláis?
CASTILLA
Nada, nada.
No quiero que me la corten. 1310
(Señalando la lengua)
GRANA
Callad... prudencia.
MENDAÑA
A Olivares
quizás la musa le sople
también, y... mejor; miradle,
por su actitud se conoce:
quiere dar fin al soneto, 1315
y discurre el estrambote.
OLIVARES
(¡Mañana será otro día!)
MENDAÑA
Silencio, atención, señores.
GRANA
Hacia aquí la reina sale.
OLIVARES
(Largas son sus oraciones.) 1320
ESCENA XIII
Dichos y la Reina, que sale de la capilla apoyándose en Doña Inés
REINA
Es verdad, me siento débil,
débil, cual nunca, esta noche.
(Reparando en ellos)
¿Aun estáis aquí?
OLIVARES
Señora,
nuestro deber nos lo impone.
Antes con luces servimos 1325
a la reina, y como entonces,
bien que sin luces, estamos
prontos a cumplir sus órdenes.
(Todos se inclinan. La Reina escucha con distracción)
Como veis, solo, señora,
de entre tantos servidores 1330
falta vuestro caballero...
y, por Dios, que anduvo torpe,
que el honor de dar la mano
a una reina hermosa y joven
ni un galán lo cede nunca, 1335
ni jamás lo olvida un noble.
REINA
Basta ya... basta, Olivares.
INÉS
Es hora de que repose
vuesa Majestad.
OLIVARES
Pues disteis
fin a vuestras devociones 1340
debéis descansar....
REINA
Es cierto.
OLIVARES
¡Tristes serán vuestras noches!
REINA (sin oírle)
(¡Oh, la infanta Margarita
dicen que vino a la corte!...)
(Dirigiéndose a su cámara)
OLIVARES
Permitidnos...
REINA
No, quedaos.1345
(Todos se inclinan. Mendaña, Castilla y Grana hablan para sí;
Olivares contempla con una sonrisa a la Reina, que se encaminalentamente a su cámara)
(¿Quién la detiene y en dónde?
¡Cuánto consuelo hallarían
juntos nuestros corazones!...
Margarita... ¡alma sublime!...
¡Cuál mis acerbos dolores 1350
calmaría! Él nos separa...
¡Dios su maldad le perdone!)
ESCENA ÚLTIMA
Dichos y Quevedo; después Margarita y guardia
QUEVEDO
Hoy de vuesa Majestad
una audiencia solicita...
REINA
¿Quién?
QUEVEDO
La infanta Margarita.1355
(Introduciéndola de la mano seguida de la guardia)
REINA
¡Gran Dios! (Precipitándose en sus brazos)
MARGARITA (id.)
¡Qué felicidad!
OLIVARES
(¡Ella!... ¡Aun estaba en palacio!)
REINA
¡Soy feliz!
MARGARITA
¡Te he vuelto a ver!...
REINA
Pero ¿cómo, cómo?
MARGARITA
Ayer...
(Reparando en Olivares)
Todo lo sabrás despacio. 1360
(La Reina conducida por Margarita se dirige a su cámara por entre
los guardias, que les abren paso, y seguidas de Mendaña, Castilla
y Grana, que las acompañan hasta la puerta)
QUEVEDO (a Olivares con sarcasmo)
Prevenidla con afán
flores, festejos y galas...
OLIVARES
(Yo le cortaré las alas.)
(¡Oh, su prisión!...) ¡Capitán!
QUEVEDO
Pajes prevenidla y coches. 1365
OLIVARES (al Capitán)
¡Llevad!...
QUEVEDO
Soneto.
(Desdoblando un papel y con el aire más natural)
OLIVARES
(¡Oh, me espanta!)
QUEVEDO (al Capitán)
Guardia de honor a la infanta.
Conde-duque, buenas noches.
Fin del Acto Segundo
ACTO TERCERO
La decoración del anterior
ESCENA PRIMERA
MARGARITA
¡Un mes ya!... Tan largo plazo
para jornada tan corta... 1370
La tardanza de Quevedo
me desconcierta y me asombra.
¿Qué podría ser? El camino
desde Madrid a Lisboa
no es hoy seguro, y acaso... 1375
Vagas sospechas me acosan:
vengativo el conde-duque,
nunca olvida ni perdona;
y si a su fin le conducen,
poco los medios le importan. 1380
En el mundo hay asesinos
que con el oro se compran...
Olivares es malvado...
Tal vez Quevedo a estas horas...
¡Oh, Dios mío!... Dios lo sabe. 1385
Nunca fuí supersticiosa;
pero esta idea terrible
es un dogal que me ahoga.
Varonil y fuerte, nunca
temblé de terror... y ahora 1390
al pensar en él ¡ay! tiemblo
como en el árbol la hoja...
¿Qué pasa por mí?... ¡Quevedo...
siempre fijo en mi memoria!
¡Oh, la gratitud... sin duda!... 1395
No puede ser otra cosa...
¡Cierto! La altiva duquesa
Margarita de Saboya
que no conoció en su vida
más voluntad que la propia; 1400
la que nunca dominada
siempre fué dominadora,
con su voluntad de hierro
y su corazón de roca;
esa mujer... soberana, 1405
con su altivez por corona,
siempre es la misma, la misma...
No... delante de él es otra...
otra, sí.... Nadie en el mundo
logró lo que ese hombre logra....1410
Quevedo ¡ay, Dios! me fascina....
Jamás... ¿Qué digo? ¡Estoy loca!
No, delante de Quevedo
mis mejillas se coloran
y mis ojos se humedecen 1415
y mi mente se trastorna...
¡Sí... siempre al sentir sus pasos
temblé!... como tiemblo ahora
sin sentirlos... sin sentirlos...
No... los siento en mi memoria. 1420
ESCENA II
Margarita y la Reina, que sale de su cámara
REINA
Margarita...
MARGARITA
¡Oh! ¿Me buscabas?
REINA
Sí, y el hallarte tan sola
me sorprende. ¡Tú llorando!
MARGARITA
¡Cómo!
REINA
¡Tú que nunca lloras!
MARGARITA
¡Qué ilusión!... Tú lo dijiste: 1425
nunca del llanto las gotas
por mis mejillas corrieron.
REINA
¡Plegue a Dios que nunca corran!
MARGARITA
Yo así lo espero... las lágrimas
siempre son infructuosas. 1430
REINA
El llanto calma las penas.
MARGARITA
El valor triunfa de todas.
En eso mismo pensaba
cuando llegaste. La hora
de vencer a la desgracia 1435
se acerca para nosotras.
REINA
Loca esperanza.
MARGARITA
¿Qué dices?
Si hoy mismo Quevedo torna,
para triunfar de Olivares,
armas traerá de Lisboa. 1440
REINA
Esas armas...
MARGARITA
Son seguras,
y han de darnos la victoria,
descubriendo del ministro
las maquinaciones sordas.
Bien lo sabes: Portugal, [1445]
antes provincia española,
se hizo reino independiente,
siendo yo gobernadora;
que no fué por culpa mía
bien en mis despachos consta. 1450
Con tiempo avisé el peligro
y pedí dinero y tropas;
pero sordo el conde-duque
a mis peticiones todas,
juzgó sueños mis temores, 1455
me creyó débil o loca.
Pues bien, ya que la experiencia,
aunque por mi mal, me abona,
por las cartas de Olivares,
llenas para el rey de mofa, 1460
sabrá el rey que ese ministro
con escándalo de Europa,
necio o traidor, ha vendido
un joyel de su corona.
Quevedo hallará esas cartas 1465
que ocultas dejé en Lisboa.
¡Una sola puede darnos
venganza terrible y pronta!
REINA
Me haces temblar.
MARGARITA
El malvado,
por dar fin a sus zozobras, 1470
quiso asesinarme...
REINA
¡Cielos!...
no recuerdes esa historia.
MARGARITA
Sí, y a no ser por Quevedo,
que brotó de entre la sombra,
el sicario de Olivares... 1475
REINA
¿Y a qué recordarlo ahora?
Vives y estás a mi lado...
Ya Olivares no lo estorba...
¡Oh! tal vez arrepentido
ya de su acción se sonroja... 1480
MARGARITA
Le conoces mal.
REINA
Con todo,
de ello responden sus obras.
El es el rey... y en palacio
desde aquella noche moras,
y hace un mes que el de Olivares 1485
te consagra sus lisonjas,
te distingue...
MARGARITA
Y, sin embargo,
en su corazón me odia.
REINA
¿Y cómo explicar?...
MARGARITA
Quevedo,
al partir para Lisboa, 1490
enseñándole un papel,
le dijo con risa irónica:
«Pues con vos queda la infanta
Margarita de Saboya,
conmigo va este soneto 1495
para que de ella responda.»
REINA
No comprendo...
MARGARITA
De mi vida
él responde con la propia;
tiene las manos atadas,
y si, al fin, Quevedo torna, 1500
la ruina del favorito
será inevitable y pronta.
REINA
¿Qué intentas?
MARGARITA
Salvar a España
de un yugo que la deshonra,
comprar también el castigo 1505
del tirano...
REINA
Si es a costa
de mi eterna desventura,
caro su castigo compras.
MARGARITA
¡Oh! ¿Qué dices?
REINA
La esperanza
jamás al triste abandona, 1510
y yo en mi delirio a veces
aun espero ser dichosa.
Solo hay un medio: Olivares
con intención cautelosa
guarda ese escrito sangriento 1515
en que mi inocencia consta...
Y en mí tomará venganza
si tú su rencor provocas,
aniquilando ese escrito,
que es ¡ay! mi esperanza sola. 1520
MARGARITA
¡Calla, calla!
REINA
Margarita,
tú, tan buena y generosa,
no harás uso de tus armas
si han de volverse en mi contra.
MARGARITA
¿Qué dices? España sufre... 1525
Dios en mis manos coloca
su remedio... Antes que todo
es esta nación heroica.
REINA
¿Y tu amor?
MARGARITA
El mismo siempre.
REINA
¡Salva mi vida y mi honra! 1530
MARGARITA
Después...
REINA
¡Ay, será muy tarde!
MARGARITA
(¡Gran Dios, mis fuerzas se agotan!
¡No puedo más!)
REINA
Margarita,
tú serás mi salvadora.
El castigo de Olivares 1535
puede aplazarse y...
MARGARITA
¿Qué importa
si en tanto ese hombre...?...¡Imposible!
La corte y España toda
sufren su tirano yugo
y sus desafueros lloran. 1540
REINA
¡Hombre fatal!
MARGARITA
Por su causa
la España, terror de Europa
y del mundo en otro tiempo,
duerme en el olvido ahora.
Por él lloramos perdidas 1545
tantas conquistas gloriosas,
unas al hierro entregadas,
y al oro vendidas otras.
Más de trescientos navíos
tragaron del mar las olas [1550]
por él, y por él perdimos
a Esthin, Wiranzan y Dola,
y a más las Islas Terceras,
y el Ducado de Borgoña
y el Brasil y el Rosellón, [1555]
y Ormuz, Pernambuco y Hoa!...
Y no ha mucho Portugal,
siendo yo gobernadora,
por su rey al de Braganza
coronó en Villaviciosa... [1560]
REINA
¡Calla! (Mirando hacia la derecha)
ESCENA III
Dichas y Olivares, Mendaña, Grana y Castilla, que entran muy
engolfados en su conversación por la derecha. Al verlos la Reina se
va retirando hacia su cámara acompañada de Margarita
OLIVARES
Sabré quién ha sido.
MENDAÑA
¡Mejor, morirá en la horca!
REINA
(Piénsalo bien.)
MARGARITA
Hasta luego.
(La Reina entra en su cámara; Margarita
la contempla con expresión de ternura)
OLIVARES
Fué sólo un susto.
GRANA
No importa.
MENDAÑA
Mejor, mejor.
OLIVARES
Mas la infanta...1565
MENDAÑA
¿La infanta?... Mejor.
(Todos saludan a Margarita, que va acercándose hacia ellos)
OLIVARES
Señora...
MARGARITA
Pálido estáis, Conde-duque.
MENDAÑA
No es para menos la cosa.
MARGARITA
Pues ¿qué ha habido?
OLIVARES
Nada, nada.
MENDAÑA
¡Un disparo a quemarropa! 1570
OLIVARES
Bien, no me ha herido.
MENDAÑA
Mejor.
MARGARITA
Conde-duque, estoy absorta.
OLIVARES
No nos ocupemos de ello. (A los tres)
Sobre asuntos de más monta
tengo que hablar a su alteza; 1575
conque... dejadnos a solas....
Hasta después. (Saludándolos)
(Los tres se inclinan y vanse por la derecha)
MENDAÑA (marchándose)
Despacito
voy a examinar ahora
el estrago que las balas
hicieron en su carroza. 1580
ESCENA IV
Margarita, Olivares
MARGARITA
Conde-duque, mal os quieren.
OLIVARES
Vos interpretáis las cosas
de una manera... Ese tiro
fué casualidad, señora.
MARGARITA
¿Eso pensáis?
OLIVARES
¿Quién lo duda?[1585]
En honor a mi persona,
como siempre, en las Salinas
hizo una salva la tropa...
MARGARITA
Si hay plomo en los arcabuces,
las salvas son peligrosas. 1590
OLIVARES
Nada temáis.
MARGARITA
No os conviene
gastar en salvas la pólvora.
OLIVARES
La torpeza de un bisoño
no nos debe causar zozobra.
MARGARITA
No; mas tened vos en cuenta 1595
que hay mucha gente bisoña.
OLIVARES
Vivid tranquila: las balas
no han de quemarme la ropa.
Para tiros más seguros
pienso prevenir mi cota. 1600
MARGARITA
¿Otros teméis, Conde-duque?
OLIVARES
Certeros y de arma sorda:
son los tiros de la infanta
Margarita de Saboya...
MARGARITA
¡Oh! Pues diz que ella dispara 1605
siempre al corazón.
OLIVARES
Hay otras
opiniones.... Diz que apunta,
y al tirar... tiembla o perdona.
MARGARITA
Mal la conocéis.
OLIVARES
Con todo,
un mes hace por ahora 1610
que a mi privanza la guerra
declaró en debida forma,
y hasta el presente no he visto
las hostilidades rotas...
y es que en ausencia de Marte [1615]
duerme, sin duda, Belona.
MARGARITA
Los plazos al fin se cumplen;
las deudas al fin se cobran.
OLIVARES
Yo, a la verdad, no comprendo
cómo os estáis tan ociosa. 1620
MARGARITA
Vos lo habéis dicho: le aguardo.
OLIVARES
Ya... no os atrevéis vos sola...
MARGARITA
¡A todo!
OLIVARES
¿Pues qué os detiene?
MARGARITA
Tenéis preguntas muy hondas.
OLIVARES
¿Conque le aguardáis?
MARGARITA
Le aguardo1625
como el labrador la aurora.
OLIVARES
¿Y si acaso no volviese?
MARGARITA
(¡Gran Dios!)
OLIVARES
La fortuna es loca,
y a veces por sus caprichos
el plan más hábil aborta, 1630
y se pierden como el humo
las más diestras maniobras.
MARGARITA
¡La justicia triunfa siempre!
OLIVARES
Cuando el ardid no lo estorba;
bien lo sabéis.
MARGARITA
Conde-duque,1635
sé que hay puñales.
OLIVARES
(!Oh, llora!)
MARGARITA
Pero sé también, y acaso
lo debo a vuestra persona,
que una espada de buen temple
para cien puñales sobra. 1640
OLIVARES
¡Pues no aguardéis a Quevedo!
MARGARITA
(¡Oh, Virgen... misericordia!)
ESCENA V
Dichos y Quevedo por la derecha y en traje de camino
QUEVEDO
Aquí estoy porque he venido.
OLIVARES
(!Oh, furor!)
MARGARITA (mirando al cielo y con las manos juntas)
!Gracias, Señora!
OLIVARES
Vos, don Francisco...
QUEVEDO
Acabad;1645
Quevedo y Villegas....
OLIVARES
Pues
caballero santiagués...
gracias...
QUEVEDO
Al diablo.
OLIVARES
Es verdad.
QUEVEDO
Y a la cruz, y a todos pago:
que si de Santiago soy 1650
caballero, gracias doy...
OLIVARES
Sí, a Medina.
QUEVEDO
No, a Santiago.
Al tornar de mi viaje,
por veniros pronto a ver,
no me quise detener 1655
ni aun para cambiar de traje.
OLIVARES
Mucho estimo tal fineza.
QUEVEDO
Señora... (Reparando en Margarita)
(A Olivares)
¡Pálida está!...
Si un ultraje...
OLIVARES
Ella os dirá.
MARGARITA
Adiós.
QUEVEDO
Serviré a su Alteza.1660
(Acompáñala hasta la puerta)
MARGARITA (aparte a Quevedo)
¿Y bien?
QUEVEDO
Nuestra es la jornada.
MARGARITA
¿Vienen los papeles?
QUEVEDO
Sí;
mas no vienen sobre mí
por temor de una emboscada.
MARGARITA
Bien... La reina está mortal... 1665
Teme...
QUEVEDO
Con razón, a fe.
MARGARITA
!Salvadla!
QUEVEDO
La salvaré.
MARGARITA (después de despedirse)
(Tiene un alma celestial.)
ESCENA VI
Quevedo, Olivares
QUEVEDO (contemplándola al partir)
(¿Es mujer o es ilusión?
¡Oh, por ella, con fe pía 1670
gota a gota vertería
la sangre del corazón!)
OLIVARES
(¡Vive Dios que está despacio!)
(Pónele la mano sobre el hombro)
QUEVEDO
¿Quién?...
OLIVARES
Tan ceñudo y suspenso
¿qué es lo que pensáis?
QUEVEDO
No pienso;1675
nunca se piensa... en palacio.
OLIVARES
Pues ¿qué hacíais de ese modo?
QUEVEDO
Repasaba mi memoria
cierta peregrina historia.
OLIVARES
¿De amores?
QUEVEDO
Tiene de todo.1680
OLIVARES
¿Será entretenida?
QUEVEDO
¡Oh, mucho!
¿Queréis la historia saber?
OLIVARES
Me será de gran placer.
QUEVEDO
Pues escuchadme.
OLIVARES
Os escucho.
QUEVEDO
Éranse un rey muy celoso [1685]
y una reina muy hermosa;
la reina del rey esposa,
y el rey... de la reina esposo.
Y así unidos ante Dios,
como a un árbol dos raíces, 1690
eran los dos muy felices,
porque se amaban los dos.
Pero un hombre... un favorito...
que en la dicha y el poder
solo ambicionaba ser...
(Movimiento de Olivares)
Oíd: ese hombre maldito,
por influir sin rival
del rey en el corazón,
alzó de infamia un padrón
entre la pareja real: 1700
con habilidad cruel...
le hizo muy hábil su estrella...
mintiendo culpas en ella,
encendió celos en él.
Y el rey maldijo en sus celos 1705
a la reina por impura,
y la reina era tan pura
como un ángel de los cielos.
Y desde entonces los dos
no se han vuelto a unir jamás, 1710
y él vive... triste quizás,
y ella... dudando de Dios.
OLIVARES
Permitidme que os ataje;
porque o miente mi memoria
o vos, al contar la historia, 1715
olvidáis un personaje.
Y esa historia me contó
no sé quién, cómo ni dónde,
y anda en ella cierto conde...
el amante.
QUEVEDO
¡No!
OLIVARES
¡Sí!
QUEVEDO
¡No!1720
OLIVARES
De ese buen conde afirmaron
que con la reina le vieron
amante feliz...
QUEVEDO
Mintieron.
OLIVARES
Pues así me lo contaron.
QUEVEDO
Yo os lo contaré mejor. 1725
OLIVARES
El conde a la reina amaba.
QUEVEDO
Pero la reina ignoraba
su desatinado amor.
OLIVARES
¿Y quién lo podrá probar?...
QUEVEDO
Hay una prueba sangrienta... 1730
OLIVARES
Como nadie la presenta...
QUEVEDO
No la quieren presentar.
Escuchadme: el favorito
que a la reina calumnió,
tal delito coronó 1735
con otro nuevo delito.
Sabedor de la verdad
el conde, sólo podía
poner en claro algún día
tan cobarde iniquidad. 1740
Era un testigo harto fiel....
Pero ya resuelto a todo,
halló el favorito modo
para deshacerse de él.
Y al pie del alcázar real 1745
diz que una noche a traición
pasó al conde el corazón...
OLIVARES
Sí, una espada.
QUEVEDO
¡No, un puñal!
¿Lo oís?... Para hazañas tales
no presta el valor espadas... 1750
OLIVARES
Mas...
QUEVEDO
Para muertes compradas
la traición vende puñales.
OLIVARES
Basta.
QUEVEDO
Oíd: al expirar
el conde escribió un papel
con sangre... Vengo por él. 1755
OLIVARES
¡Cómo!
QUEVEDO
Y me le vais a dar.
OLIVARES
¡Nunca!
QUEVEDO
Sí, sí, por quien soy...(Saca un papel)
de ella esta firma responde...
OLIVARES
Pero...
QUEVEDO
¡El escrito del conde!
OLIVARES (Después de un momento y señalando con timidez
el papel de Quevedo)
Dadme ése en cambio.
QUEVEDO (Después de un movimiento de extrañeza y con tono despreciativo)
Os le doy.1760
OLIVARES
¿Me le dais?
QUEVEDO
Lo dije ya.
OLIVARES (dirigiéndose a la izquierda)
Vuelvo...
QUEVEDO
Sin éste... lo sé...
ya sin armas quedaré;
mas ¿qué importa?
OLIVARES
Bien está.(Vase)
QUEVEDO
Entre hacer el bien del bueno 1765
y el mal del malo, dudara
sólo un hombre que abrigara
ese corazón de cieno.
ESCENA VII
Quevedo; después Mendaña, Castilla y Grana, que entran por la
derecha y vuelven a salir por el fondo, izquierda
QUEVEDO
¡Bravo, corazón, muy bien!
Estoy contento de ti. 1770
(Mirando a la derecha)
Mas... ¡que a punto siempre estén
los necios!... Si ahora me ven
no podré echarlos de mí. (Se oculta)
MENDAÑA (entrando con los otros dos)
Conde-duque... Pues no está.
GRANA
Sin duda en aquellas salas.... 1775
MENDAÑA
Vamos a buscarle allá.
CASTILLA
Pues con eso nos dirá
cómo le suenan las balas. (Vanse)
QUEVEDO
No me han visto. Es fuerte apuro
que me hayan de perseguir 1780
necios siempre, y de seguro
con este infame conjuro:
«Quevedo, hacednos reír.»
Y es, por Dios, contraste horrendo
y aun viceversa nefando, 1785
y hasta sarcasmo estupendo,
que ellos escuchen riendo
lo que yo digo rabiando.
Tal vez, porque se desvíen,
suelto un chiste insulso y frío... 1790
mas de gusto se deslíen,
y tanto a voces se ríen,
que al fin... yo también me río.
Risas hay de Lucifer,
risas preñadas de horror..., 1795
que en nuestro mezquino ser,
como su llanto el placer,
tiene su risa el dolor.
Necios, los que abrís las bocas,
abrid los ojos... quizás 1800
veréis que mis risas locas
son de lástima no pocas,
y de tedio las demás....
¡No! Con su chata razón
no comprenden, cosa es clara, 1805
que mis chistes gotas son
de la hiel del corazón
que les escupo a la cara.
Y jamás librarme puedo
de ese infernal retintín 1810
que ya me produce miedo:
«Divertidnos vos, Quevedo.»
Y hablo... y los divierto al fin.
¿Qué tal? «Me divierto mucho»,
dice, al divertirse, un bicho 1815
ya en diversiones muy ducho...
Y ¡con qué temblor lo escucho!...
yo que en mi vida lo he dicho....
Sí... los necios de mil modos
que se diviertan, discurro 1820
hasta por cogote y codos.
Y yo al divertirse todos,
siempre me canso y me aburro. (Pausa)
Cansado estoy de cansarme
y aburrido de aburrirme... 1825
¡Necios, venid a enseñarme
cómo tengo de arreglarme
para saber divertirme!
Y si en torno hasta el morir
sólo necios me he de hallar 1830
y con necios sonreír
y entre necios divertir,
viendo a los necios bailar:
padre Adán,... tu parentela
mire yo en corro infinito, [1835]
a la luz de una pajuela,
bailando la tarantela...
pues... ¡y el baile de San Vito!...
ESCENA VIII
Quevedo, Olivares
OLIVARES (dándole un papel)
Carta póstuma, Quevedo.
QUEVEDO
(Después de mirarla por todos lados y entregando a Olivares el otro)
Carta inédita, Olivares. 1840
OLIVARES
Pláceme, por Dios, el trueque.
QUEVEDO
Por Dios, que también me place.
OLIVARES (leyendo)
«A la infanta Margarita...»
QUEVEDO
La orden era terminante...
OLIVARES
«darás al punto la muerte.» 1845
QUEVEDO
Sentencia que vos firmasteis.
OLIVARES
Es verdad. Y este soneto,
como dimos en llamarle,
sí, me ha puesto algunas veces
descolorido el semblante. 1850
QUEVEDO
Pues este escrito sangriento...
¡ved lo que son los contrastes!...
ha de volver los colores
al puro rostro de un ángel.
OLIVARES
¡Soneto impío! Quevedo, 1855
permitidme que le rasgue
sin demora... No, imagino
que es más seguro quemarle.
QUEVEDO
¡Carta feliz! Conde-duque,
permitidme que repase 1860
sus renglones... de la reina
quiero en la dicha gozarme.
OLIVARES
¿Y esperáis?
QUEVEDO (con tono solemne)
En este escrito
hoy habla al rey un cadáver...
(Leyendo)
«Al Rey,»... Oíd cómo escriben 1865
los moribundos con sangre:
«Muero, es justo; la beldad
«amé que en el trono vi;...
«pero siempre, es la verdad,
«ignoró su majestad 1870
«este ciego frenesí.
«Jamás hablamos los dos...
«¡lo jura un alma cristiana
«ya en la presencia de Dios!
«Muero; perdonadme vos... 1875
con sangre... Villamediana.»
De la fe de un moribundo
ni el rey dudará ni nadie.
OLIVARES
Pero vos al recibirla
me parece que dudasteis... [1880]
QUEVEDO
¡De su origen, Conde-duque!
Porque sois tan hábil,
me asaltó al punto un recelo.
OLIVARES
Pues me hicisteis un ultraje.
¡No falsifica papeles 1885
la raza de los Guzmanes!
QUEVEDO
Pero si un Guzmán se nombra
conde-duque de Olivares...
OLIVARES
¡Nunca falsifica!
QUEVEDO
Cierto...
cartas escritas con sangre; 1890
y es que tal vez le repugna...
OLIVARES
¡Sí... envilecerse!
QUEVEDO
O sangrarse.
OLIVARES
Nunca, y lo sabréis muy pronto,
nunca pequé de cobarde.
QUEVEDO
Sois audaz... y aun está en pleito 1895
el valor de los audaces. (Pausa)
OLIVARES
Quevedo, un mes hace ahora,
no quisiera equivocarme,
que en esta cámara misma...
cierto en ésta fué...
QUEVEDO
Adelante.1900
OLIVARES
Yo entonces para prenderos...
QUEVEDO
Pues a la guardia llamasteis,
que por venir a prenderme
tuvo después que escoltarme.
OLIVARES
Un soneto os salvó entonces. [1905]
QUEVEDO
Sonetos de vos me salven.
OLIVARES
Hoy os falta ya el soneto.
QUEVEDO
Pues... me salvará un romance.
(Olivares vase por la derecha)
ESCENA IX
Quevedo; después Margarita. Al desaparecer Olivares, Quevedo
se dirige con rapidez a la puerta de la cámara de la Reina
QUEVEDO (llamando)
Duquesa... Duquesa... quiero
darle estas letras de sangre 1910
sin demora... Mas... Duquesa,
salid. ¡Oh, dicha, ya sale!
MARGARITA
¿Erais vos?
QUEVEDO
Perdonad si anduve osado.
MARGARITA
¡Que eso digáis!
QUEVEDO
Como ofrecí, señora,
sin grande desazón para el privado 1915
esta carta sangrienta he rescatado,
y os la presento ahora.
MARGARITA
¡Sois el genio del bien!
QUEVEDO
Dadme otro nombre.
Mezquino entre los hombres me confundo,
y hombre frágil también...
MARGARITA
Sí, sois un hombre;1920
habéis nacido para honrar el mundo.
QUEVEDO
¡Callad, por compasión!
MARGARITA
¡Cuánto os admiro!
Alma tenéis de celestial esencia....
¡Oh, bendita de Dios vuestra existencia
consagrada!...
QUEVEDO
Al estudio y al retiro,[1925]
señora, y nada más.
MARGARITA
Y a los que gimen
consagrada también.... ¡Oh, sí, bendita
un alma cual la vuestra, que se agita
en pro de la virtud y contra el crimen!
(Movimiento de Quevedo)
¡Y no me lo neguéis!... De la ventura 1930
nuncio mortal, por bien de los mortales,
desterráis de las almas la amargura;
y olvidado tal vez de vuestros males,
vivís por dar alivio a los ajenos,
y amparo a la virtud y al crimen guerra. [1935]
¡Oh, seréis muy feliz!
QUEVEDO
¡Nunca! En la tierra
nadie es feliz, señora.
MARGARITA
¿Ni aun los buenos?
QUEVEDO
«De una madre nacimos
los que esta común aura respiramos,
todos muriendo en lágrimas vivimos 1940
desde que en el nacer lloramos.»
MARGARITA
Tenéis harta razón; mas yo creía
que a vos el cielo con largueza os daba
ventura y alegría,
que a vos eterno el bien os sonreía... 1945
QUEVEDO
¡Oh, tarde empieza el bien y pronto acaba!...
MARGARITA
Yo pensé que el placer, libre de enojos,
era en Quevedo condición precisa...
QUEVEDO
Nunca busquéis la flor en los rastrojos.
MARGARITA
Yo vi siempre el contento en vuestros ojos, 1950
y en vuestros labios contemplé la risa...
QUEVEDO
¡Risa fatal de la tristeza loca!
MARGARITA
(¡Oh, qué aspecto y qué voz! Me ha enternecido.)
QUEVEDO
Me comprendisteis mal... (Es una roca.)
MARGARITA
Estáis descolorido.... 1955
QUEVEDO
Tal vez....
MARGARITA
¡Quevedo!
QUEVEDO
¡Comprenderme os toca!
MARGARITA
Mas siempre una sonrisa en esa boca...
QUEVEDO
Y en este corazón siempre un gemido.
MARGARITA
(Resonaba en su voz el sentimiento.)
QUEVEDO
(Yo he de perder al cabo la cabeza.) 1960
Vuesa Alteza... tal vez...
MARGARITA
(Fáltame aliento.)
QUEVEDO
De mi loca tristeza
no haga caso ninguno vuesa Alteza...
MARGARITA
Dejad la alteza ahora...
escusad nombres vanos... 1965
amiga y no señora...
QUEVEDO
La carta salvadora
que puse en vuestras manos
a la reina entregad... Con razón harta
será alivio a sus penas esa carta. 1970
MARGARITA
Es verdad.
QUEVEDO
Ante todo,
como amigo os lo ruego,
haced que al punto y de cualquier modo
a las manos del rey pase este pliego.
(Dala un pliego grande y sellado)
MARGARITA
Bien, bien.
QUEVEDO
(Me reconcilia[1975]
con la ruin sociedad alma tan pura.)
MARGARITA
¿Será de Portugal?
QUEVEDO
Es de Sicilia.
Llegado a Portugal, en derechura
me encaminó a Palermo mi ventura,
y ese pliego es de allí.
MARGARITA
Vuestra tardanza1980
comprendo bien ahora.
¿Qué contiene este pliego?
QUEVEDO
Una esperanza.
MARGARITA
Voy a entregarle al rey.
QUEVEDO
Gracias, señora.
Y luego estad alerta
de la cámara real junto a la puerta. [1985]
(Entra Margarita en la cámara del rey)
ESCENA X
Quevedo; después Olivares
QUEVEDO
Y ella también, cual todos, se ha engañado,
y muy feliz, cual todos, me ha creído....
¡Cómo insultan mi ser desventurado
los que ciego me ven de haber llorado
y las lágrimas saben que he vertido! 1990
¡Ellos!... ¡Prole raquítica y liviana!...
Si ojos hoy para verme no ha tenido,
claros su prole los tendrá mañana.
Es verdad... yo lo espero,
¡vive Dios!... en el tiempo venidero 1995
al nombrarme las gentes,
se reirán mandíbulas batientes...
¡De pensarlo no más me inunde el gozo!...
Sí, Quevedo, los hombres, ¡oh ventura!
allá en la edad futura, 2000
te honrarán con chacota y alborozo;
y al ver tu calavera, alegre risa
llamarán a su gesto, y por laureles,
al son de un tamboril, después de misa,
ceñirán a tu frente blanca y lisa2005
corona de juglar... con cascabeles.
OLIVARES (entrando por la derecha)
Ya me tenéis aquí.
QUEVEDO
Tal compañía
me era inútil, a fe.
OLIVARES
Por vida mía,
que de vos me ocupaba hace un instante.
QUEVEDO
Gracias.
OLIVARES
Caprichos. Me divierte veros2010
en regia majestad y aire triunfante
con escolta imperial de alabarderos...
un mes hace que hicisteis esta escena,
y hoy la haréis otra vez... porque es muy buena.
Ya mis órdenes di...
QUEVEDO
Sí, hablemos claros:2015
para prenderme.
OLIVARES
Pues para escoltaros.
QUEVEDO
También me escoltarán.
OLIVARES
De otra manera.
Hoy para honraros os saldrá al encuentro
la guardia en la escalera...
Y hoy no con vos la guardia se irá fuera, 2020
porque vos con la guardia os vendréis dentro.
QUEVEDO
Muy bien trazado, a fe.
OLIVARES
Para este lance
no tenéis un soneto...
QUEVEDO
¿Y quién se aflije?
Al fin, y ya os lo dije,
yo en cualquiera ocasión tendré un romance. 2025
OLIVARES
Estáis loco, sin duda.
¿De mí pensáis libraros? Algún día
un ilustre señor os protegía;
mas ya en esta ocasión no os dará ayuda.
Ese altivo Girón, a quien se nombra [2030]
el gran duque de Osuna, ya no existe....
El que grande y feliz os prestó sombra,
ya murió pobre y olvidado y triste.
QUEVEDO
¡Respetad a los muertos!
OLIVARES
Sus pesares
de su gloria nacieron...
QUEVEDO
¡Olivares![2035]
«Faltar pudo su patria al grande Osuna;
«pero no a su defensa sus hazañas;
«diéronle tumba y cárcel las Españas,
«de quien él hizo esclava la fortuna.
«Lloraron sus envidias una a una 2040
«con las propias naciones las extrañas...
«Su tumba son de Flandes las campañas
«y su epitafio la sangrienta luna.»
OLIVARES
Muy bien contáis su gloria.
QUEVEDO
¿Y quién la vuestra contará?
OLIVARES
La historia[2045]
repasad, buen Quevedo, y pues en Flandes
a los Girones encontráis tan grandes,
buscad a los Guzmanes en Tarifa,
y enseñad a la gente
Guzmanes y Girones frente a frente. 2050
QUEVEDO
¡Guzmanes!... Si tan ínclitos varones
crecido hubieran con bastardos planes
como vos, que heredasteis sus blasones,
frente a frente Guzmanes y Girones
no diera yo un Girón por cien Guzmanes. 2055
OLIVARES
¡Vive Dios!
QUEVEDO
Un Guzmán con su heroísmo
nombre de Bueno conquistó en Tarifa....
¿Hicierais vos lo mismo?
Ese ilustre Guzmán de pecho fuerte,
más fuerte que su malla, 2060
su cuchillo arrojó por la muralla,
y a su hijo dió la muerte...
¡Padre noble y leal!... ¡Mísero padre,
si en el hondo porvenir leyera,
la muerte a todos con sus manos diera, 2065
y ahogando en pos a la inocente madre,
su lanzón por un báculo trocara
y en un claustro muriera,
y extinguida su raza, nunca hubiera
un Guzmán como vos que le afrentara! 2070
OLIVARES
¡Basta, basta!... ¿Partís?
QUEVEDO
Sí... por no veros.
OLIVARES
¡Al fin logro perderos!...
¡Entrasteis... no saldréis... no, por mi vida!
QUEVEDO
Yo por la entrada buscaré salida.
OLIVARES
¡No! Y aunque halléis salida por la entrada 2075
después os prenderán por asesino...
QUEVEDO
Libre la puerta.
OLIVARES
La hallaréis cerrada.
QUEVEDO
Yo me abriré camino con la espada.
OLIVARES
Después...
QUEVEDO
El cielo me abrirá camino.(Vase)
ESCENA XI
Olivares, luego Mendaña, Castilla y Grana
OLIVARES
¡Qué placer! Sin dilación 2080
preso le traerán aquí...
Yo quiero testigos, sí,
que vean su humillación.
(Llamándoles)
¡Mendaña, Grana! Sí, a fe.
Os llamo, señores... ¡Oh! 2085
Él ante ellos me burló,
yo ante ellos le humillaré.
Ya se acercan. Mi venganza
será solemne.
MENDAÑA (entrando con Grana y Castilla)
Señor...
OLIVARES
Os hice venir...
MENDAÑA
Mejor.2090
OLIVARES
Para una famosa chanza.
MENDAÑA
¿Una chanza?
OLIVARES
Sí... Hará un mes
que aquí con discretos modos
nos burló Quevedo a todos...
y yo por burlarle...
MENDAÑA
¡Pues!2095
OLIVARES
Voy a prenderle.
MENDAÑA
Es razón:
pendiente dejó un soneto....
Si hoy no lo dice, y completo,
diez minutos de prisión;
y eso conforme y según. 2100
OLIVARES
Oíd.... (Ruido dentro a la derecha)
CAPITÁN (dentro)
¡La espada!...
QUEVEDO (id.)
¡Oh, jamás!
CAPITÁN
¡Soldados, matadle!
QUEVEDO (entrando espada en mano acosado por el Capitán y Guardia)
¡Atrás!...
MENDAÑA (sujetándole la espada por detrás y riéndose)
Faltan seis versos aún.
(Los soldados rodean a Quevedo. El Capitán le arranca la espada,
y Olivares le contempla con aire de triunfo. Quevedo permanece
impasible mirando a todos lados. Rapidez)
ESCENA ÚLTIMA
Dichos y Margarita, que aparece a las hojas de la cámara del rey al
tiempo de prender a Quevedo
OLIVARES (viéndola y con alegría)
(¡Ella!... Hoy todo lo concilia
para mi triunfo el destino.) 2105
MARGARITA (Que al ver a Quevedo entre los guardias ha hecho un movimiento de terror)
Al embajador que hoy vino
de la corte de Sicilia
quiere ver su majestad.
OLIVARES
¿Dónde está ese embajador?
QUEVEDO
¡Aquí, con guardia de honor!... 2110
OLIVARES
¡Cómo!
MARGARITA
¡Es verdad!
(Los soldados dan en tierra con el cuento de sus alabardas puestas
antes en alto. Quevedo pasa por entre ellos, que le dejan paso,
y el Capitán le entrega la espada, rodilla en tierra)
QUEVEDO (a Olivares con sorna)
Es verdad.
OLIVARES
(¡Mísero de mí!)
QUEVEDO (aparte a Olivares)
Del lance
salí con dicha completa.
OLIVARES
¡Sois!...
QUEVEDO
Embajador-poeta,
con mi credencial romance. 2115
(En alta voz)
Paso a la cámara real.
Señores... Pero es de ley
que hoy el ministro del rey
me acompañe. (Aparte a Olivares)
Hasta el umbral.
(Dirígense los dos a la cámara del rey)
MENDAÑA
¡Qué Quevedo y qué Olivares!... 2120
OLIVARES
Ved lo que hacéis.
QUEVEDO
¿Tenéis miedo?
OLIVARES
¿Eso imagináis, Quevedo?
QUEVEDO
Mucho se encrespan los mares.
OLIVARES
Soy piloto.
QUEVEDO
Conde-duque...
dije mal... señor piloto, 2125
sopla furibundo el noto,
y hace agua ya vuestro buque.
OLIVARES
(¡Oh, me hace temblar!)
QUEVEDO
¡Qué manos
tan frías!... ¡Cosa más rara!...
Reíd.... Ponéis una cara... 2130
¿Qué dirán los cortesanos?
Vedlos ya mustios y tristes...
Tal vez harán ya un misterio
de que os mantengáis tan serio,
mientras yo os abrumo a chistes. 2135
Reíd, reíd.... (A todos)
¡Oh, señores,
su excelencia honra a mi numen!...
Dice que de este cacumen
nunca oyó chistes mejores.
Y os habéis quedado a oscuras....2140
Pues ved... de risa Olivares
aun se aprieta los ijares
y va a echar las asaduras.
Gracias le dije a montones;
si os las cuenta bien contadas, 2145
ya veréis... ¡qué carcajadas!
(Aparte a Olivares al entrar)
Ya veréis... ¡qué convulsiones! (Saluda y entra)
MENDAÑA
Va que se le lleva el aire.
OLIVARES
(¡Hombre infernal!... Tengo miedo....)
MENDAÑA
¡Qué donaire el de Quevedo! [2150]
OLIVARES
Quevedo... sí, ¡qué donaire!
ACTO CUARTO
Salón del Palacio del Buen Retiro. En el fondo una galería de poca altura, a la cual conduce una ancha gradería con dos ramales a derecha e izquierda. Sobre la meseta, a donde parten estas tres escaleras, se abre en el fondo una puerta de dos hojas que conduce a la antecámara y habitaciones del rey, de modo que abiertas las hojas, dejan ver un rompimiento de salones al nivel de la meseta. A la derecha en primer término puerta que guía a la parte exterior del palacio; en segundo la cámara de la Reina; a la izquierda en primer término las habitaciones de Olivares; en segundo una puerta secreta
ESCENA PRIMERA
Quevedo, Margarita, Olivares. Al levantarse el telón aparecen Quevedo y Margarita subiendo a la meseta por los ramales de derecha e izquierda con papeles en la mano. Al llegar ellos arriba se abren las dos hojas y sale Olivares, que los detiene al tiempo ya de entrar
OLIVARES
¡Cómo!... ¿Adentro?... Pues afuera.
Ambos subís a par;
volved ambos a bajar....
Son percances de escalera.... 2155
Tres pasos hay expeditos. (Señalando las tres bajadas)
Conque... (Comenzando a bajar por la de en medio)
QUEVEDO (a Margarita con resignación afectada)
Acatemos sus leyes...
(Bajan los tres cada cual por su lado)
MARGARITA (a Olivares, señalando el centro)
Por allí bajan los reyes.
OLIVARES
Y también los favoritos.
A las puertas principales 2160
prefiriendo estos canceles,
ibais al rey con papeles...
¿Son, por dicha, memoriales?
QUEVEDO
Sí; y el que tengo en la mano
dice al rey: «Señor, piedad 2165
para España... Del tirano
sálvenos su Majestad.»
OLIVARES (a Margarita)
¿Y el vuestro?
QUEVEDO
Con sangre escrito
dice al esposo: «Señor,
en la virtud no hay delito;... [2170]
Castigad al impostor.»
OLIVARES
¿Y esperáis?
(Señal afirmativo de Quevedo; Margarita aparece pensativa)
Mucho me alegro.
¿Lo pintáis de azul? Distintas
son de las vuestras mis tintas,
yo os lo pintaré de negro. 2175
MARGARITA
(¿Qué designios?)
OLIVARES
Desde ayer
os observo sin cesar,
y es difícil engañar
a la astucia y al poder.
QUEVEDO
Contra el poder hay poderes... 2180
OLIVARES
No los teme mi privanza.
MARGARITA
Aun nos queda la esperanza...
OLIVARES
Prendida con alfileres.
Ni la astucia ni el ardid
os salvan.... Por vuestro mal, [2185]
el rey parte al Escorial,
y yo me quedo en Madrid...
MARGARITA
¡Oh!
OLIVARES
Tarde dais la batalla.
Cuando ayer al rey hablasteis
¿dónde ese escrito dejasteis? 2190
QUEVEDO
¡Es buen cañón de metralla!
OLIVARES
Pero inútil ya.
MARGARITA
(¡Gran Dios!)
OLIVARES
Hoy para mí solo abiertas,
ciérranse del rey las puertas
para vos... y para vos.... 2195
Como encontrasteis cerrada
ya la puerta principal,
para la cámara real
elegisteis la excusada....
Pues todas, todas lo están. 2200
No entraréis, no.
MARGARITA
(¡Dios eterno!)
QUEVEDO
Aunque se oponga el infierno,
estas cartas entrarán.
OLIVARES
Mucho confiáis.... La infanta
confía menos.... Sin duda 2205
al ver la verdad desnuda,
vuestra situación la espanta.
Reparad en su aflicción.
Mirad... ella es el espejo
donde se ve, por reflejo, 2210
vuestra pobre situación.
Vedla... temblando quizás...
MARGARITA
¡No!... La infanta Margarita
noble ante el crimen se irrita;
pero no tiembla jamás. 2215
QUEVEDO
(¡Bien, muy bien!)
MARGARITA
¡Valor, Quevedo!
QUEVEDO
Nunca me asustan azares.
MARGARITA
Yo nunca tiemblo, Olivares.
(A Quevedo)
¡Estoy temblando de miedo!
Guardadme esta carta.... ¡Ay, Dios! 2220
QUEVEDO
(Confiad en vos.)
MARGARITA
(¡Oh, sí!
yo confío mucho en mí;
pero más confío en vos.)
(Dale el papel y entra en la cámara de la Reina)
ESCENA II
Olivares, Quevedo
QUEVEDO
De la corte de Sicilia
soy a esta corte enviado... 2225
OLIVARES
A tratar cosas de estado
y no asuntos de familia.
QUEVEDO
Pues al rey quiero hablar hoy;
conque introducidme al punto.
OLIVARES
Yo, si es de estado el asunto, 2230
ministro de estado soy.
QUEVEDO
¿Queréis jugar un albur?...
OLIVARES
Sí, somos quién para quién.
QUEVEDO
Nos conocemos muy bien.
OLIVARES
Va de tahur a tahur. 2235
Así, pues, hablemos claros.
QUEVEDO
Es verdad, seamos sinceros.
OLIVARES
Yo hice voto de perderos.
QUEVEDO
Voto hice yo de arruinaros.
¡Oh, siempre os quise infinito! [2240]
OLIVARES
Hoy lo veo.... Y lo ví antes
por cien sátiras picantes
que contra mí habéis escrito.
Yo siempre os tuve afición.
QUEVEDO
Sí, sí.... Me responden de eso [2245]
los años que estuve preso
en San Marcos de León:
mucho frío, hambre no poca,
y con grillos en los pies,
sólo me faltaba...
OLIVARES
Pues2250
una mordaza en la boca.
QUEVEDO
¡Vive Dios!
OLIVARES
Si hoy u otro día
volvéis allá, por fortuna,
mandaré poneros una,
y enmudecerá Talía. [2255]
QUEVEDO
Es que no pienso volver
a San Marcos de León.
Pienso, y yo sé la razón,
derrocar vuestro poder.
OLIVARES
Ya... lo pensáis...
QUEVEDO
Este escrito2260
prueba de un modo fatal
que el rey perdió a Portugal
por culpa del favorito;
y aunque según las razones
de éste España en aquel día 2265
por un cetro que perdía
ganaba muchos millones,
sabido de todos es
que el buen monarca lloró
cuando Braganza se alzó 2270
con el cetro portugués.
Pues bien, tenedlo presente:
cuando el rey lea este escrito...
OLIVARES
Bien, se pierde el favorito,
lo confieso llanamente; 2275
pero el rey no lo leerá.
QUEVEDO
¿Lo adivináis?
OLIVARES
Lo adivino.
QUEVEDO
Ya buscaremos camino...
OLIVARES
No os queda ninguno ya.
El rey saldrá por la puerta 2280
principal.... En este espacio
para cruzar el palacio
no hallaréis ninguna abierta.
Los que entren hasta las salas
que por este lado están 2285
ya al otro lado no irán,
a no ser que tengan alas.
Saldrá el rey... y ni allá fuera
podréis hablarle al partir,
pues no os dejarán salir 2290
ni a los zaguanes siquiera.
QUEVEDO
Es decir...
OLIVARES
Que en mi opinión
no derrocáis mi poder;
y que, al fin, vais a volver
a San Marcos de León. 2295
QUEVEDO
No; mi esperanza...
OLIVARES
Está ya,
como dije antes...
QUEVEDO
¿Perdida?
OLIVARES
Con alfileres prendida.
¡Ja... Ja...! (Saluda y vase por el fondo)
ESCENA III
Quevedo; luego Grana, Mendaña y Castilla
QUEVEDO (después de un momento de reflexión)
¡Ja, ja, ja, ja, ja!
Con alfileres.... A ver.... 2300
Sí, Conde-duque... sin duda...
vuestra ocurrencia es aguda...
como... punta de alfiler.
GRANA (por la derecha)
Don Francisco de Quevedo...
QUEVEDO
Señor Marqués de la Grana... 2305
GRANA
¿Cómo, os vais?
QUEVEDO
De mala gana
si os quedáis vos.
GRANA
Sí, me quedo.
QUEVEDO
Y hacéis bien. Yo aunque me voy,
volveré aquí.... Lo deseo,
porque mucho, según creo, 2310
nos divertiremos hoy.
MENDAÑA (entrando con Castilla)
Hoy en palacio es gran día.
QUEVEDO
Juntos os dejo a los tres.
Contad, Mendaña, al marqués
eso de Fuenterrabía. [2315]
Conque hasta luego, señores....
MENDAÑA
¿Qué lleváis en el magín?
QUEVEDO
Nada.
MENDAÑA
Nequáquam. En fin,
¿qué trazáis?
QUEVEDO
Varias labores...
sí, labores de mujeres... [2320]
MENDAÑA
¡Mejor!... Siempre estáis de chanza.
QUEVEDO
Quiero prender la esperanza,
y ando... en busca de alfileres. (Vase por la derecha)
ESCENA IV
Dichos, menos Quevedo
MENDAÑA
Siempre zumbón y chancero.
CASTILLA
Siempre venático y loco. [2325]
¡Vive Dios, que hemos de verle!...
MENDAÑA
¿Dónde?
CASTILLA
En Toledo y muy pronto.
Sí, pardiez, esa cabeza
tiene ya seco el meollo.
GRANA
Sí, don Francisco...
CASTILLA
Por menos2330
están enjaulados otros.
GRANA
Y ahora recuerdo: me dijo
que hoy aquí debemos todos
ver...
MENDAÑA
Una gran ceremonia:
sí, la copa de oro. 2335
GRANA
¿Qué copa es ésa?
MENDAÑA
¿Ignoráis?
Yo os enteraré de todo.
Es una gran ceremonia
que ha de llenaros de asombro.
El consejo de Castilla [2340]
en el año treinta y ocho
consultó... mejor que nadie
sé lo que hubo en el negocio.
Es el caso que Olivares,
mandando socorrer pronto, [2345]
nos salvó a Fuenterrabía,
que a no ser por él... ¡demonio!
Pues bien; en premio debido
a su proceder heroico...
CASTILLA
Pues, ¿qué? ¿Socorrióla él mismo?2350
MENDAÑA
No; pero envió el socorro;
y en recompensa y por juro
de heredad alcaide propio
y perpetuo le nombraron
de la ciudad... pero ¿cómo? 2355
con el ítem de que el rey,
de su amor en testimonio,
siempre al ministro en tal día,
por recuerdo tan glorioso,
le ha de enviar un presente 2360
digno de su real decoro,
para honrar de tal jornada
los aniversarios todos.
Y hoy, lo mismo que otros años,
como es público y notorio, 2365
el rey envía a Olivares
un sin par copa de oro;
y, además, en un billete,
billete de puño propio,
colocado en tres dobleces 2370
de la gran copa en el fondo...
CASTILLA
Pues el rey Felipe Cuarto
con exquisitos piropos
da las gracias a Olivares
de lo que sudaron otros. 2375
MENDAÑA
Mejor es callar. El caso
es que el rey de puño propio,
escribiendo al de Olivares,
le dice con mil encomios:
«que al aceptar en tal día 2380
de su rey la copa de oro,
brinde con ella tres veces
por la patria y por el trono.»
CASTILLA
¡Por el trono y por la patria!...
Él los ha hundido en el polvo... 2385
¡Vive Dios!...
MENDAÑA
El rey, Castilla,
sabrá mejor que nosotros...
GRANA
¿Conque hoy es la ceremonia?...
MENDAÑA
Ciertamente; si es famoso
este gran aniversario. 2390
GRANA
Yo, como extranjero, ignoro.
MENDAÑA
Pues ya veréis... a las cinco
por allí... (Señalando al fondo)
Si es un asombro:
¡oh, qué pompa, qué aparato!...
¡Ni la procesión del Corpus!... [2395]
ESCENA V
Dichos y Olivares por el fondo y cerrando las hojas tras de sí
OLIVARES
Señores, pláceme veros
hoy en palacio tan pronto.
MENDAÑA
Como es la gran ceremonia...
OLIVARES
Sois muy puntuales.
MENDAÑA
El gozo...
OLIVARES
Desde aquí a las cinco hay tiempo. 2400
Hoy me ocupan mil negocios....
¡Ah! Su majestad hoy mismo
parte al Escorial.
GRANA
Supongo
que iréis con él.
OLIVARES
No, por cierto.
MENDAÑA
Ya... ¿Conque el rey parte solo?... 2405
OLIVARES
Yo con vosotros me quedo.
MENDAÑA
Pues mejor para nosotros.
OLIVARES
Pero el rey a su partida
sabio dispondrá que como
siempre, al sonar hoy las cinco, 2410
se me dé la copa de oro.
MENDAÑA
Mejor que mejor.
GRANA
¿Y cuándo
parte el rey?
OLIVARES
Dentro de pocos
momentos. Si su salida
queréis presenciar vosotros, 2415
a las puertas de palacio
acudid, y acudid pronto.
MENDAÑA
Es verdad.
OLIVARES
Para su marcha
ya está prevenido todo;
conque...
GRANA
Vamos, pues.
MENDAÑA
Al punto.2420
OLIVARES (abriendo la puerta secreta con una llave pequeña)
Venid, por aquí es más corto.
MENDAÑA
¡Vos mismo!... Gracias.... Sois el
hombre mejor que conozco. (Pasan los tres)
ESCENA VI
Olivares, Margarita, la Reina. Ésta, conducida por aquélla de la
mano, sale de su cámara al tiempo que Olivares está cerrando la
puerta secreta
MARGARITA
(Pero eres la reina...)
(A Olivares con acento imperioso)
Oíd,
que os habla su majestad. 2425
(Aparte a la Reina)
¡Valor!
REINA
(Yo tiemblo...) ¿Es verdad
que hoy... parte el rey... de Madrid?
OLIVARES
Verdad, señora.
REINA
Pues... yo...
quisiera... verle un momento,
conque así...
OLIVARES
Mucho lo siento,2430
es imposible.
REINA
¡Ay!
MARGARITA
¡No, no!
REINA
Concededme esa demanda...
OLIVARES
El rey a todos la niega.
REINA
Sí, sí... la reina os lo ruega.
MARGARITA
¡No, no... la reina os lo manda! 2435
OLIVARES (sonriéndose)
La obediencia...
MARGARITA
En vos es ley.
OLIVARES (dirigiéndose al fondo)
Si el rey lo manda, señora,
entraréis luego...
MARGARITA
¡No, ahora!
OLIVARES
Luego que lo mande el rey. (Sube y entra)
ESCENA VII
Margarita, la Reina; después Quevedo
REINA
¿Lo ves? Tan inútil paso... 2440
MARGARITA
Veo con grande aflicción
que no tienes corazón
de reina...
REINA
¿Y lo soy acaso?
MARGARITA
No sabes serlo. Has pedido,
y él con razón ha negado; 2445
mas si tú hubieras mandado,
él hubiera obedecido.
REINA
Ese hombre me infunde miedo.
MARGARITA
¡Qué pálida estás!
REINA
¡Ay, Dios!
MARGARITA (mirando a la derecha)
Alguien se acerca. ¿Sois vos?... 2450
¡Ah, venid, venid, Quevedo!
QUEVEDO (entrando)
Vuesa Majestad...
MARGARITA
Un modo
discurrid vos...
QUEVEDO
Ni una puerta
hay por ese lado abierta.
MARGARITA
¡Todo se ha perdido, todo! 2455
QUEVEDO
El rey partirá al momento...
si es que no ha partido ya....
Y Olivares ¿dónde está?
MARGARITA
Vedle. (Señalando al fondo, por donde aparece Olivares)
ESCENA VIII
Dichos y Olivares
OLIVARES (a la Reina, bajando)
Señora, lo siento.
REINA
¿Qué traéis?
OLIVARES
La despedida2460
del rey traigo; y no os asombre:
dice el rey que yo en su nombre
de la reina me despida.
MARGARITA
¡Sois!...
OLIVARES
Un súbdito obediente
que del rey cumple el mandato. 2465
REINA
Mas el rey...
OLIVARES
Dentro de un rato
partirá.
QUEVEDO
(Perfectamente...
no ha partido el rey aún.)
REINA
Me retiro.
OLIVARES
Guárdeos Dios.
MARGARITA (a la Reina que con ella se dirige a la cámara)
¿Lloras?
REINA
¡Ay!(Entra)
OLIVARES (a Quevedo)
¡Pobre de vos!...2470
QUEVEDO
Eso... conforme y según,
como se suele decir.
OLIVARES
El rey parte.
QUEVEDO
Bien, que parta.
Pienso escribirle una carta.
OLIVARES
Si os la dejan escribir. 2475
QUEVEDO
Pienso... que la tengo escrita.
OLIVARES
¿Quién va a llevarla además?
QUEVEDO
¿Quién?... El demonio quizás.
OLIVARES
Bien. La infanta Margarita,
(Dirigiendo una mirada a Margarita que después de acompañar a
la Reina hasta el umbral, se ha quedado inmóvil a la espalda como
dominada por la situación)
que ya el desengaño toca, 2480
ved... no acude como vos
al demonio.... Acude a Dios,
ya con el credo en la boca.
MARGARITA
(¡Me insulta!)
OLIVARES
¿Rezáis?
MARGARITA
No rezo...
no.... Pues al ver que en su abismo 2485
Dios no os confunde... ahora mismo
a dudar de Dios empiezo.
¡No, no, Dios mío, perdón!
OLIVARES
Deliráis... y no lo extraño:
víctima de un desengaño... 2490
MARGARITA
¿Os lo dice el corazón?
Víctima será la infanta
Margarita de Saboya;
pero en su valor se apoya
como una víctima santa. 2495
OLIVARES
Víctima.
MARGARITA
Firme y enhiesta,
capaz, porque a Dios le plugo,
de humillar a su verdugo
con una risa... ¡Oh, como ésta! (Risa violenta)
OLIVARES
¡Vive Dios!... El soberano 2500
va a partir... y yo me quedo....
¡Ay de vos y de Quevedo!...
QUEVEDO
Puede que el rey parta en vano.
OLIVARES
¿Aun esperáis que el demonio
lleve al rey aquel escrito? 2505
QUEVEDO
Sí.
OLIVARES
Pues me alegro infinito,
dadme después testimonio.
QUEVEDO
Puede que lo tenga ya.
OLIVARES
Pues, aunque al demonio encuentre,
temo que el papel no entre. [2510]
QUEVEDO
Lo ofrecí yo, y entrará.
OLIVARES
¿Lo ofrecisteis?
QUEVEDO
Lo ofrecí.
OLIVARES
Cumplidlo.
QUEVEDO
Lo cumpliré.
OLIVARES
No, a fe, Quevedo.
QUEVEDO
Sí, a fe.
OLIVARES
No, por Dios.
QUEVEDO
¡Por Dios que sí!2515
OLIVARES
La esperanza es en los seres...
QUEVEDO
Todo; y cual decís en chanza,
yo por tener esperanza,
la prendí con alfileres.
OLIVARES
Pues la esperanza guardad, 2520
y el papel también... los dos....
(Hace movimiento para retirarse)
MARGARITA (aparte a Quevedo)
¿Quién lleva el papel?
QUEVEDO
Y adiós.
(Olivares se retira haciendo una cortesía irónica)
MARGARITA
¿Quién?
QUEVEDO
¡El demonio... mirad!
(Señalando a Olivares que al volverse y subir la gradería, enseña el
papel que Quevedo le ha prendido en la espalda. Entra Olivares)
ESCENA IX
Quevedo, Margarita
MARGARITA
¡Gran Dios!...
QUEVEDO
A muerte o a vida.
Ya no quedaba otro medio. 2525
MARGARITA
Nuestra suerte...
QUEVEDO
Sin remedio,
ya está ganada o perdida.
MARGARITA
Si viese el papel...
QUEVEDO
Propicios
serán los cielos...
MARGARITA
Mas él...
QUEVEDO
Lleva a la espalda el papel, 2530
como el saco de sus vicios.
Desechad, señora, el miedo.
MARGARITA
¡Ay! Esto a nadie lo digo...
sino a vos... que sois mi amigo:
¡yo estoy temblando, Quevedo! (Pausa) 2535
Y vos ¿no tembláis?
(Asiéndole de una mano como para cerciorarse)
QUEVEDO
Señora...
MARGARITA
Sereno... (ahora no...)
QUEVEDO
(¡Ay de mí!)
MARGARITA
Tembláis como yo....
QUEVEDO
Sí, sí....
Comienzo a temblar ahora...
MARGARITA
¡También!...
QUEVEDO
También... ya lo veis...2540
tiemblo... mas no de terror,
de...
MARGARITA
No lo digáis...(Alejándose)
QUEVEDO
(De amor.)
MARGARITA
¡No me habléis... ni me miréis!
QUEVEDO
(Tiene razón.)
(Quevedo queda a la izquierda; Margarita
se ha apartado bastante hacia la derecha)
MARGARITA
(¡Estoy loca!)
(¿Qué hice yo?... Su mano ardía... [2545]
tal vez la abrasó la mía...)
QUEVEDO
(Al fin me estrellé en la roca.)
MARGARITA
(No le quiero hablar ni aun ver.)
Pediré fuerzas al cielo.
QUEVEDO
(Corazón, si eres de hielo, 2550
¿cómo es que hoy te siento arder?
¡El amor! Cierto; así empieza...
y este afán, esta zozobra...
¡Ay! El corazón me sobra,
y me falta la cabeza. 2555
Amor... tú dices que sí...
tú has dicho siempre que no.
Cierto, yo tengo otro yo
que combate contra mí.
El corazón y la mente, 2560
el sentimiento y la idea...
el espíritu que crea,
y el espíritu que siente...
si entrambos contrarios son,
¿quién?... Según lo que aquí pienso, [2565]
mal sujeta el pensamiento
las alas del corazón.)
Vos... (¡La tendiera mis brazos!)
MARGARITA
Vos...
OLIVARES (apareciendo en el fondo)
Mientras yo, como es ley,
voy a despedir al rey... 2570
id uniendo estos pedazos....
(Arroja al pasar varios pedazos de papel y desaparece por
la puerta secreta. Margarita da un grito de terror)
MARGARITA
¡Todo perdido!... Mirad...
QUEVEDO
Sí; por mi culpa. Y ahora
¿no me aborrecéis, señora?
MARGARITA
¡Callad, Quevedo, callad! 2575
QUEVEDO
Yo que soñé en mi delirio
la palma del triunfo daros,
y al fin logro coronaros
con la palma del martirio.
MARGARITA
Común nos será esa palma. 2580
QUEVEDO
Yo soy quien os pierde a vos;
yo sí.... Confúndame Dios.
MARGARITA
Me estáis desgarrando el alma.
QUEVEDO
Maldecidme, y de ese modo...
MARGARITA
¡Nunca!
QUEVEDO
Mi tormento veis2585
pero no comprendéis...
MARGARITA
¡Todo, lo comprendo todo!
QUEVEDO
¡Ved mi dolor!
MARGARITA
¡Ved mi llanto!
(Ya fuera un crimen callar.)
QUEVEDO
Causa tenéis para odiar 2590
al hombre... que os ama tanto.
MARGARITA
¡Odiaros!... Tenéis razón...
y para saberlo bien,
preguntadlo...
QUEVEDO
¿A quién, a quién?
MARGARITA
¡A mi pobre corazón! 2595
QUEVEDO
Yo...
MARGARITA
Yo también, ¡ay de mí!
yo que no tengo suspiros,
yo... no sé cómo deciros...
cómo expresaros... ¡oh, así!
(Tendiendo una mano a Quevedo)
¡No... no habléis... no, por piedad! 2600
Ya perdidos, un deber
santo nos resta: poner
en salvo a su majestad.
Id, que esa prueba sangrienta
guarde ella misma....
QUEVEDO
Sí, sí...2605
pero ella viene hacia aquí.
ESCENA X
Quevedo, Margarita, la Reina; después Olivares, Mendaña,
Castilla y Grana por la puerta secreta
REINA
Ya partió el rey.
MARGARITA
La tormenta
sobre nosotros avanza....
Perdidos Quevedo y yo...
REINA
Todo se ha perdido...
MARGARITA
¡No!2610
¡Todo menos tu esperanza!
QUEVEDO
Y pues sólo en vuestra mano
estará sin riesgo ahora,
vos... guardadla vos, señora....
REINA
¡Sangre! No... vos....
QUEVEDO
¿Y el tirano?2615
Ved que estoy bajo su ley.
REINA (a Margarita)
Guárdala tú.
MARGARITA
¿Cómo, en dónde?
QUEVEDO
Tomad la carta del conde.
OLIVARES (Apareciendo por la puerta secreta con Mendaña, Castilla y Grana)
Ésta primero.... Es del rey.
(La Reina que iba ya a tomar la carta de Quevedo, toma la que le
ofrece Olivares. Quevedo guarda la suya con despecho)
Al entrar en la carroza, 2620
«Para la reina», me dijo.
REINA (después de leer un momento)
No estuvo el rey muy prolijo.
(¡Cuánto en mi dolor se goza!)
Órdenes son que en su ausencia
el rey me encomienda a mí. 2625
OLIVARES
Señora, todos aquí
os debemos obediencia.
Con la puerta principal
hice abrir hará un momento
la que une vuestro aposento 2630
a la cámara real.
REINA
Cuanto al dejar su morada
mandó el rey...
OLIVARES
En cierto modo
fué para la reina todo.
REINA
(¡Y para la esposa nada!) 2635
OLIVARES
Hoy, humildes servidores,
al rey miramos en vos.
REINA
Basta, Olivares. Adiós. (Despidiéndose)
OLIVARES
Saludo... a mi rey. Señores,
id.... Muy contentos y ufanos 2640
hoy con un rey de ese porte,
pienso que le haréis la corte
como buenos cortesanos.
(La Reina entra en su cámara acompañada de Margarita
y seguida de Mendaña, Castilla y Grana)
ESCENA XI
Quevedo, Olivares
OLIVARES
Vos, ¿no vais?...
QUEVEDO
Porque me quedo.
OLIVARES (señalando los pedazos de papel)
Ved... trocitos de esperanza... [2645]
¿no los unisteis, Quevedo?
(Quevedo se siente en un sillón)
¡Cómo! ¿Os sentáis? Yo no puedo
permitir...
QUEVEDO
Parece chanza,
y así estoy más descansado.
OLIVARES
Venzo al fin, y estáis perdido. 2650
QUEVEDO
Pues me perderé sentado.
Mas si venzo, estoy ganado...
OLIVARES
¿Cómo vos ganaréis?
QUEVEDO
Tendido.
OLIVARES
¡Al respeto me faltáis!
QUEVEDO
Nada temo si perdéis; [2655]
nada espero si ganáis;
y en mí, ganéis o perdáis,
ya no quitáis ni ponéis.
OLIVARES
Parece que estáis de humor.
QUEVEDO
¡Mucho!
OLIVARES
Os le quiero seguir.2660
QUEVEDO
¡Bravo!... Mejor que mejor,
como en placer y en dolor
suele Mendaña decir.
OLIVARES
La esperanza que os rasgué
y ahí en trocitos está... 2665
la de la espalda...
QUEVEDO
Ya sé...
OLIVARES
Cayó en mis manos... a fe,
que el cómo gracia os hará:
el buen rey se paseaba,
y yo en su mesa escribía; 2670
pero él, que a mi espalda estaba,
muy curioso me miraba,
y al fin con sorpresa mía,
«¿Quién a mi buen favorito
pone mazas sin respeto?», 2675
dijo, y me dió el papelito.
QUEVEDO
¡Cómo! ¿El rey os dió el escrito?
OLIVARES
Sí.
QUEVEDO
Pues... anduvo discreto.
OLIVARES
¿Suponéis?...
QUEVEDO
Que lo leyó.
OLIVARES
Eso al pronto me temí; 2680
mas conmigo se rió
de la gracia y... ví que no.
QUEVEDO
Pues luego veréis que sí.
OLIVARES
No; al partir muy lisonjero
me habló el rey.... Besé su mano... 2685
QUEVEDO
Pues así besa el cordero
la mano del carnicero.
OLIVARES
Deliráis.... El soberano
con su real mano después
puso una carta en las mías [2690]
para la reina...
QUEVEDO
Eso es...
¿Y no os ha ocurrido, pues,
que era la carta de Urías?
OLIVARES
¿Eso pensáis?
QUEVEDO
¡Sí, por Dios!
Todo el rey lo sabe ya. 2695
Ya no sois uno los dos;
ya el rey os execra a vos,
y en su carta...
OLIVARES
Claro está:
prevendrá el rey, Dios le guarde,
a la reina con decoro, 2700
que ella misma en regio alarde
a las cinco de esta tarde
me ofrezca la copa de oro.
QUEVEDO
No.
OLIVARES
Las cinco van a dar.
El rey a la reina ha escrito, 2705
y hoy la reina, a su pesar,
debe al favorito honrar...
QUEVEDO
O perder al favorito.
Ya no hay copa de oro... no.
(Da la primera campanada de las cinco)
OLIVARES
Escuchad... llegó el momento. [2710]
QUEVEDO
(Me asesina ese reloj.) (Pausa)
Cinco campanadas...
OLIVARES
¡Oh!
QUEVEDO
¡No hay copa!
OLIVARES
(¡Estoy sin aliento!)
QUEVEDO
Dió la postrer campanada...
mas no se abre aquella puerta... 2715
¡No... no se abre... nada... nada...
Mirad... cerrada... cerrada!... (La puerta se abre)
¡Oh!
OLIVARES
¡Mirad... abierta... abierta!...
ESCENA XII
Dichos, y al abrirse la hojas del fondo aparece Mendaña trayendo en
una bandeja una copa de oro con un billete cerrado en el fondo. Al
lado de Mendaña salen Grana y Castilla. Durante los versos que
siguen el primero baja la gradería del centro seguido de un Ujier, y los
otros dos por los ramales de derecha a izquierda, abriendo la marcha
a dos filas de caballeros, pajes, damas y meninas, que se colocan luego
en semicírculo, dejando en el centro a Mendaña con un Ujier a la
espalda. Al bajar la comitiva la Reina aparece en la galería entre
Margarita y Doña Inés
QUEVEDO
Siempre la loca fortuna
mala fué para los buenos... 2720
El cielo... allí está la luna,
y ésa no da luz ninguna
cuando la noche es de truenos.
OLIVARES
Mato, al fin, vuestra esperanza.
En San Marcos de León 2725
será horrible mi venganza....
QUEVEDO
Tenéis...
OLIVARES
Poder y privanza....
¡Mirad!...
UJIER
¡Silencio, atención!
REINA
Conde-duque, sentáos y cubríos.
(¿Me querrá ver el rey más humillada?) [2730]
Gozáis de tan cumplida preeminencia
desde que el rey os concedió esa gracia.
Hoy al partir el rey a San Lorenzo,
para la reina os entregó una carta;
me la disteis; en ella me previene 2735
el rey, bajo su firma soberana,
que en honor vuestro y en servicio suyo,
yo, que la reina soy de las Españas,
solemnice también la ceremonia
que él dejó a su partida preparada; 2740
y así, con mi presencia enalteciendo
una regia merced que es ya tan alta,
yo, la reina, a ofreceros he venido,
porque el rey, mi señor, así lo manda,
ese presente real, que sobre el trono, 2745
bajo el rico dosel, en la real cámara,
dejó para este fin el soberano,
que os acuerda merced tan señalada.
Como todos los años en la copa
un pliego para vos puso el monarca.... 2750
Recibid esa copa y ese pliego,
y Dios... os dé... (Pausa)
MARGARITA
¡Lo que de Dios os falta!
OLIVARES
Como súbdito fiel, cumplir me toca
la voluntad del rey, siempre sagrada.
Hoy me prescribe que su copa acepte; 2755
y la acepto a mi vez. Debo aceptarla.
(Toma la copa que Mendaña le presenta con una rodilla en tierra. El Ujier
toma también la bandeja y se retira, seguido de la gente palaciega, subiendo
las escaleras laterales por detrás de la Reina. Entretanto Mendaña y los
demás van pasando delante de Olivares para hacerle un saludo de parabién;
Quevedo pasa el último, y al llegar a su lado se vuelve a la meseta y saluda
a la Reina. Todo esto durante el tiempo que se tarden en decir los versos
que siguen)
MARGARITA (aparte a la Reina)
¡Lloras... Reina, valor... ojos enjutos
y frente real, desprecio y arrogancia!
REINA
¡Angustia, humillación!
MARGARITA
¡Orgullo, reina,
que el orgullo engrandece la desgracia! 2760
OLIVARES
Como siempre, en la copa viene un pliego,
todo de puño real, con regias armas,
en que recuerda los servicios míos,
bien escasos, a fe, nuestro monarca.
En este pliego, como siempre, ahora 2765
el gran Felipe Cuarto, honor de España,
frases de amor sincero me dirige,
que yo, sábelo el rey, grabo en el alma.
Según uso y costumbre, un caballero,
el más ilustre y distinguido que haya 2770
presente a la sazón, debe a su turno
abrir el pliego real y en voz bien alta
delante de la corte repetirme
su contexto, palabra por palabra....
Si Quevedo se digna...
QUEVEDO
¡Yo!... Me digno.2775
(Aparte a Olivares)
Por respeto a esa reina desgraciada.
OLIVARES
Pues tomad el papel.
(Aparte a Quevedo)
Bravo soneto.
QUEVEDO (idem)
Sonetos hay, pardiez...
OLIVARES
Sin consonancia.
Tales los hay a veces, y ése es uno,
que al lector más robusto le atragantan. 2780
Señores, atención. Leed, Quevedo,
en voz sonora y halagüeña y clara...
QUEVEDO
Sonora y halagüeña y clara, como
el órgano y el céfiro y el agua.
MARGARITA
(Su amor consagra el rey a su enemigo.) 2785
REINA
(Y a su esposa infeliz ¿qué le consagra?)
MARGARITA
(¡No llores, por piedad!)
QUEVEDO
(Cariño imbécil,
el de ese imbécil rey.) Dice la carta:
(Leyendo)
«A nuestro muy querido... el Conde-duque.»
OLIVARES
Proseguid, proseguid.
QUEVEDO (leyendo)
«Salud:» (¡Tercianas!)2790
(Olivares se inclina)
OLIVARES
Sobrescrito feliz.... Romped la nema,
pues lo más principal es lo que falta.
Las lisonjas del rey... esos elogios
que al nivel de su trono me levantan...
Hoy el rey, mi señor, me hace dichoso. 2795
QUEVEDO
(¡Desgarrando a la reina las entrañas!)
(Rompe el sello con cólera)
OLIVARES
Repetidme esas frases cariñosas.
REINA
(El corazón del pecho se me arranca.)
OLIVARES
Señores, atención. Leed, Quevedo,
en voz sonora y halagüeña y clara. 2800
QUEVEDO (aparte a Olivares)
Conde-duque...
OLIVARES
Leed. (Mirad mis ojos
radiantes de rencor y de venganza.)
QUEVEDO
(Os desprecio.) (A todos)
Escuchad. (¡No, no hay justicia!)
MARGARITA (a la Reina)
¡Valor, valor!
REINA
(Mi espíritu desmaya.)
OLIVARES
Ya veréis cuánto honor... Al punto...
QUEVEDO (preparándose a leer)
¡Al punto!2805
REINA
(Ciegan mis ojos.)
QUEVEDO (a todos)
Escuchad. (¡Oh, rabia!)
(Leyendo)
«Mi buen Olivares: no he menester encarecerte mi gran cariño,
que es superior, y tú lo sabes, a todo encarecimiento. Aunque
públicas son en estos reinos las pruebas del amor con que te
distingo, hoy he de darte una mayor que todas, y dártela quiero
como amigo, que no como monarca. Muy luego daré a Madrid
la vuelta, y como cumple a mis designios que tú conozcas antes
esa prueba de mi buena amistad, no debo diferirla. Es un
aviso cariñoso de mi corazón; ten en cuenta el aviso porque
te importa mucho. Olivares... si estuvieses en mi alcázar
a mi regreso el amigo te dará sus brazos... el rey... su
verdugo.»
(Movimiento general de asombro)
OLIVARES
¡Ah!
REINA
¡Gran Dios!
MARGARITA
¡Silencio!
QUEVEDO (Poniendo a Olivares el papel delante de los ojos, pero con dignidad)
Ved.
OLIVARES
¡Mísero de mí!
(Quevedo se dirige a la Reina; Mendaña y Grana, separándose
de Olivares, le salen al encuentro. Castilla permanece cruzado
de brazos cerca de Quevedo)
MENDAÑA (a Quevedo)
¡Qué asombro!
QUEVEDO
¿Y así le dejáis? ¡Volved!...
Si os dió arrimo un pared 2810
y se hunde... arrimadle un hombro.
Sombra y nido a vuestro gusto
os dió un árbol... ¡cayó allí!
Mas si al dejarle con susto,
buscáis otro más robusto,... 2815
no le encontraréis en mí...
nunca, no. Sobre cascajos,
tronco soy de rudas quiebras
que, creciendo entre espantajos,
ni ofrece nido a los grajos, 2820
ni da sombra a las culebras.
Ya en la cortesana grey
no hay reyezuelos.... Hay dos
reyes... la reina y el rey.
(Volviéndose a la Reina)
Señora, cambió la ley. 2825
REINA
¡Quevedo, que os oiga Dios!
QUEVEDO
Hoy que Dios en su bondad
la luz del bien nos envía
tras de tanta oscuridad,
para vuesa Majestad, 2830
grande señora, es el día.
Hoy ante el solio español
se dilata el horizonte,
y entre nubes de arrebol,
más claro amanece el sol, 2835
porque se derrumba el monte.
(A todos)
¡El rey... la reina después!
CASTILLA
Si hoy por fin de sus pesares
ya la reina reina es,
sirva de alfombra a sus pies 2840
el sombrero de Olivares.
(Se lo arranca de la cabeza y lo arroja a los pies de la Reina,
que baja las gradas con Margarita y Doña Inés)
PAJE (entrando)
Para la reina este pliego
del rey, que en Atocha está.
(Quevedo lo presenta a la Reina)
REINA (a Quevedo)
Yo en vuestras manos lo entrego.
(Quevedo lo abre y lee)
MARGARITA (Acercándose a Olivares después de tomar el sombrero del suelo)
Conde-duque, a vos me llego, 2845
pero sin rencores ya.
Contrarios fuimos los dos;
pero aquí cesa mi encono.
Matarme quisisteis vos...
pues bien... que os perdone Dios,2850
lo mismo que yo os perdono.
Y pensad en vuestra cuita,
que si audaz un caballero
hoy hasta el sombrero os quita,
yo, la infanta Margarita, 2855
hoy... os devuelvo el sombrero.
(Da el sombrero a Olivares)
REINA (a Quevedo que ha leído ya el pliego)
¿Órdenes del rey serán?
QUEVEDO
Que se cumplan sin demora
quiere el rey.
REINA
Se cumplirán.
(Quevedo la ofrece el pliego)
Bien en vuestra mano están. 2860
Vos...
QUEVEDO
Obedezco, señora.
(A Olivares)
Y vos no os hagáis rehacio;
por orden del rey, salid
sin más término ni espacio
ahora mismo de palacio, 2865
y mañana de Madrid.
(Olivares se dirige a la puerta como maquinalmente)
MENDAÑA (a Quevedo)
Bien, mejor.
QUEVEDO
Vos a su lado;
como un perro, y más puntual,
seguisteis siempre al privado...
seguid, pues, al desterrado 2870
y seréis perro leal.
MENDAÑA
¡Para mí tanta dureza!
QUEVEDO
Comprended, si no sois perro,
que uno acaba y otro empieza;
os dió sombra en su grandeza... 2875
dadle sombra en su destierro.
MENDAÑA
¡Pero... hacerme desterrar!...
QUEVEDO
Eso según vuestro humor,
es mejor.
MENDAÑA (con asombro)
¡Mejor!
QUEVEDO
Mejor
que si os hiciesen ahorcar.
MENDAÑA
¡Mejor, mejor, por mi vida!
OLIVARES
¡Todo convertido en nada!
MENDAÑA (dando el brazo a Olivares)
Conde-duque, de partida.
OLIVARES
¿Dónde?
MENDAÑA
A buscar la salida,
porque se cerró la entrada. 2885
(Los dos se dirigen a la puerta de la derecha)
Si el verdugo ha de apretaros...
OLIVARES
¡Ay, Mendaña!
MENDAÑA
Ea, valor.
OLIVARES
¡Desterrarme!
MENDAÑA
¡Desterrarnos!
OLIVARES
¡Nos destierra!
MENDAÑA
¡Pudo ahorcarnos!
Conque mejor que mejor. (Vanse) 2890
QUEVEDO
El rey anuncia además
que no ha de haber favoritos
ya en su palacio jamás... (Rumor lejano)
Pero ese rumor... quizás
llega ya el rey.
REINA
Esos gritos...2895
QUEVEDO
De gozo, señora, son:
el pueblo con sus clamores
celebra su redención...
GRANA
Pues que el rey llega...
REINA
Es razón;
id a su encuentro, señores. 2900
QUEVEDO (a Castilla)
Decid a Mendaña vos
que si el destierro le es duro,
vuelva a entrar del rey en pos.
(Vanse Castilla y Grana por la derecha)
MARGARITA
¿Dejará solo ¡gran Dios!
a Olivares?
QUEVEDO
De seguro.2905
MARGARITA
¡Qué barbarie!
QUEVEDO
No, es piedad....
El dolor, por el contrario,
diz que ama la soledad...
por eso la humanidad
deja al dolor solitario. 2910
ESCENA XIII
Quevedo, Margarita, la Reina
QUEVEDO (a Margarita sacando la carta del conde)
Vos, señora...
MARGARITA
Dadme luego.
QUEVEDO
Al paso en cualquiera parte.
MARGARITA
Sepa el rey que estuvo ciego....
(Dirígese a las gradas rápidamente)
REINA
¿Dónde vas?
MARGARITA
Voy a salvarte.(Entra)
QUEVEDO
Esa carta salvadora 2915
de vuestra virtud responde:
la escribió con sangre el conde,
y el rey va a leerla ahora.
REINA
Será inútil... Tantos días
de olvido y separación... 2920
Ya del rey el corazón
entre torpes mancebías...
QUEVEDO
Ya su ángel malo en el cieno
no podrá hundirle en el vicio.
REINA
Le dejó en el precipicio... 2925
QUEVEDO
Que le salve su ángel bueno.
Sedlo vos...
REINA
¿Y su desdén?
Del bien le alejaron ya.
QUEVEDO
Vuestra mano bastará
para conducirle al bien. 2930
Ya no hay quien siembre cizaña;
amadle y que os ame a vos;
y haced, unidos los dos,
la felicidad de España.
REINA
Fuera en ello tan dichosa... 2935
MARGARITA (apareciendo en el fondo)
El rey...
REINA
¿Quiere ver quizás
a la reina?
MARGARITA
¡Mucho más!
Quiere abrazar a la esposa.
(La Reina y Quevedo suben las gradas)
REINA
El rey...
MARGARITA (señalando al fondo por entre las hojas entreabiertas)
Mírale... hacia aquí
con toda su corte avanza... 2940
REINA
El temor y la esperanza...
MARGARITA
¡Ven a su encuentro!...
QUEVEDO
¡Sí, sí!
Y a la clara luz del sol
al rey amando leal,
dadle tan solo un rival... 2945
(Gritos del pueblo)
ese buen pueblo español.
(La Reina, conducida por Margarita, entra y se dirige a la izquierda. Al
abrirse las hojas, en el fondo aparecen caballeros, y en primera Mendaña,
Castilla y Grana; pajes y guardias que van desfilando hacia la izquierda)
MARGARITA
Ven.
REINA (dentro)
¡Mi esposo!... ¡Dicha entera!
¡Que mis brazos te reciban!
MENDAÑA
¡Vivan nuestros reyes!...
TODOS
¡Vivan!
MENDAÑA
¡Todos adentro!
QUEVEDO (saliendo y cerrando tras de sí las puertas)
Y yo fuera.2950
ESCENA XIV
Quevedo, luego Margarita
QUEVEDO
Todos se van; yo me quedo.
Bien; importe que importe,
si se restan con el dedo,
debe la corte a Quevedo
lo que Quevedo a la corte. 2955
Todos en tan fausto día
van adonde el viento va
en revuelta algarabía...
Quevedo, en tanta alegría
¿quién de ti se acuerda ya? 2960
(Margarita aparece, y al ver que Quevedo comienza a bajar
por la izquierda, baja por la derecha, mirándole con afán)
Con su ayer y sus historias,
un recuerdo... está perdido
siempre en el hoy de las glorias...
que al fin siempre las memorias
son merienda del olvido. 2965
Tu presencia en tal morada
fuera un recuerdo importuno...
y hoy al fin de la jornada,
al pensar todos en nada,
ya no piensa en ti ninguno. 2970
En ti, ni aun después de todo,
si a buena luz lo escudriñas,
pensarán... como el beodo
piensa, al empinar el codo,
en el que plantó las viñas. 2975
¿Quién se acuerda ya? Lo sé...
Ninguno, ninguno... (Viéndola) ¡Ah, sí!...
En este momento, a fe,
pensaba...
MARGARITA
Comprendo en qué...
y errasteis pensando así. 2980
QUEVEDO
Perdonadme... En tal momento...
MARGARITA
¡Que así me ofendieseis vos!
QUEVEDO
Yo siento.
MARGARITA
También yo siento.
QUEVEDO
Dulce y común sentimiento
que es el alma de los dos. 2985
MARGARITA (señalando el corazón)
¡Siempre aquí!
QUEVEDO (ídem)
¡También aquí!
inmenso, ideal, profundo...
MARGARITA
Digno de vos y de mí.
QUEVEDO
¡Y eterno, eterno!
MARGARITA
Sí, sí...
pero que lo ignore el mundo. 2990
QUEVEDO
A ser nacimos quizás
siempre amantes...
MARGARITA
Siempre buenos...
¡Ay... venturosos... jamás!
QUEVEDO
¿Por qué yo no nací más?
MARGARITA
¿Por qué yo no nací menos? 2995
Lo hizo Dios... y él nos lo advierte:
un loco amor dió por fruto,
no siendo común su suerte,
a Villamediana muerte
y a la reina llanto y luto.... 3000
Tales son sus condiciones...
mi sosiego y vuestra vida
por fugaces ilusiones...
¡Dense nuestros corazones
su postrera despedida! 3005
QUEVEDO
¡Qué desventurado soy!
MARGARITA
Muerto fué Villamediana...
y la reina...
QUEVEDO
Basta. Hoy
mismo a mi villa voy.
MARGARITA
Bien. Yo a un convento mañana. 3010
QUEVEDO
Y allí con honda querella
diré a mi suerte cruel:
«¿Por qué me separas de ella?»
Y vos...
MARGARITA
Yo diré a mi estrella:
«¿Por qué me separas de él?» 3015
QUEVEDO
Adiós.
MARGARITA
Adiós.
QUEVEDO
(En la orilla
morir ahogado... ¡Oh tormento!)
MARGARITA
(¡Arde el llanto en mi mejilla!)
QUEVEDO
¡No os olvidéis de la villa!
MARGARITA
¡Pensad vos en el convento! 3020
ESCENA ÚLTIMA
Dichos y Mendaña, Castilla, Grana con varios caballeros que en este momento aparecen abriendo las hojas del fondo, y bajan a la escena. Al verlos Quevedo, que ya iba a salir, se detiene notando un movimiento de terror en Margarita, que se esfuerza para ocultar su turbación y sus lágrimas
MENDAÑA
Su alteza...
QUEVEDO
Mirad... la infanta
llora... de risa.
MARGARITA
Eso es...
chistes de Quevedo...
QUEVEDO
Pues...
MENDAÑA
Mejor, ¡cuánta gracia, cuánta!
QUEVEDO
Pues hoy con gracioso porte 3025
yo que mil gracias ensarto,
al fin, de mis gracias harto,
dejo, por gracia, la corte.
MENDAÑA
Y aun muy gracioso al marchar...
QUEVEDO
Y chiste acerté a decir...
MENDAÑA
Que hizo a su alteza reír...
QUEVEDO
Pues, y de risa llorar;
que, unidos en un engaste,
por lo alegre y por lo triste
una lágrima y un chiste 3035
son... un chistoso contraste.
GRANA
¡Es verdad!
QUEVEDO
Si bien lo mira
la excelente humanidad,
todo en el mundo es verdad...
CASTILLA
¡Cómo!
QUEVEDO
Cuando no es mentira.3040
MENDAÑA
Ya que sin vuestra persona
en la corte nos quedamos,
¡qué de chistes aguardamos
de esa musa juguetona!...
Desde allá vos... ya lo sé: 3045
sois en el chiste muy ducho.
QUEVEDO
¡Mucho, mucho!
(A Margarita)
¡Mucho!
(A todos)
¡Mucho!
MENDAÑA
Escribid.
QUEVEDO
Escribiré;
que al surcar simples y mansos
las cortesanos espumas, 3050
me han provisto ya de plumas
muchos, muchísimos gansos.
Y van dispuestos y prontos
en mi alquitara mental...
mil sonetos.
MENDAÑA
¡Mil! ¿Qué tal?3055
¿Sobre qué?
QUEVEDO
Sobre los tontos.
Ya os tendré presente a vos....
(A todos)
¡La amistad!... entre los dientes....
Yo os tendré a todos presentes...
porque...
MARGARITA
¡Ay!
(A Quevedo, despidiéndose en la meseta)
¡Adiós!
QUEVEDO (íd. besándola la mano)
¡Adiós!
(A todos)
¡Adiós!3060
(Quevedo atraviesa la escena, cálase el sombrero, se emboza y vase por la derecha; los cortesanos se miran unos a otros, y cae el telón)