VERSIFICACIÓN DEL POEMA
El Florante está escrito todo él en composiciones estróficas de cuatro dodecasílabos intercisos. No son de arte mayor sino de hexasílabos dobles. No hacen en ellos sinalefa la vocal con que termina la sexta sílaba con la vocal con que comienza la séptima. No se cometen nunca sinalefas, sino elisiones. La cesura en la sexta tiene que ser invariablemente en la sexta, sin que los primeros hemistiquios, como los de los castellanos, puedan ser de cinco o siete sílabas; y más que cesura, es una verdadera pausa. En dicha sílaba sexta se completa el sentido del verso, y sólo por excepción la palabra que trae la sexta, por conexión gramatical, se apoya en la siguiente. La rima y sobre todo el ritmo son enteramente distintos de los de doce sílabas castellanas, ritmo que va al unísono con el kumintang, aire musical genuinamente tagalo con que suele acompañarse estos dodecasílabos, y cuyo movimiento es de hexasílabo, o parecido al romancerillo monorrimo de seis sílabas.
Los versos únicamente de cada estrofa son monorrimos. Cada estrofa tiene su rima. La rima es por la última sílaba; esté o no acentuada. Aunque las vocales fundamentales son tres: a, i, u, con todo, en tagalo, si la última sílaba termina en e, ésta rima con i; y si en o, rima con u. La o en Balagtás y en la antigua escritura es consonante cuando va al final de una dicción; equivale a la w, de la moderna. Si termina en sonido articulado, la rima se rige por la vocal y consonante de su grupo. Hay dos grupos de consonantes: fuertes y débiles. Fuertes: b, d, g, k, p, s y t; y débiles l, m, n, g o n~g, y y o (w). He aquí los dos primeros cuartetos del poema:
Sa isang madilim gubat na mapanglao
dauag na matinic na ualang pag-itan
halos naghihirap ang cay Febong silang
dumalao sa loob na lubhang masucal.
Malalaquing cahoy and inihahandog
pauang dalamhati, cahapisa,t, lungcot
huni pa nang ibon ay nacalulunos
sa lalong matimpi,t, nagsasayang loob.
Como la última sílaba del primer verso termina en ao, la rima del cuarteto es en ao, ang y al, o sea la vocal a y los consonantes débiles o, n, ng y l. Así en el segundo cuarteto: la vocal o y los consonantes fuertes g, t, s y b. Es ley no combinar una misma vocal con la misma consonante.
Por el mismo estilo si termina en vocal. Los del grupo de vocal ordinaria entre sí; y lo mismo, los de la vocal pesada.
He aquí el cuarteto de vocal ordinaria en a:
N~gayong namamanglao sa pan~gun~gulila
ang guinagaua cong pang-alio sa dusa
nag daang panaho,i, inaala-ala,
sa iyong laraua,i, ninitang guinhaua.
He aquí el cuarteto de vocal pesada en a:
Parang naririn~gig and lagui mong uicá
"tatlong arao na di nagatanao tamá"
at sinasagot co nang sabing may touá
"sa isa catauo,i, marami ang handá."
Balagtás, a diferencia de los demás poetas tagalos, no acostumbra rimar la vocal e con la i, ni la o con u. Para la rima, además, no hay equivalencia de los finales agudo, grave y esdrújulo o sobresdrújulo, y sería una flagrante infracción armónica la recurrencia a la práctica castellana en este particular.
No existen tampoco las cláusulas de rúbrica del verso castellano; pero es de ley que el ritmo sea variado; es decir, el primer hemistiquio no debe rimar con el segundo ni con el primero del pie siguiente, sino siempre de manera distinta, como en los cuartetos transcritos. La cesura en sexta exige que su pronunciación tónica tenga el carácter de una pausa menor. Débese ésto a que siempre estos versos fueron acompañados con el aire musical del kumintang, y cantados; y, aunque en los tiempos modernos ya no se estila cantarlos, la tradición marcó de tal modo su estructura clásica indígena, que su lectura es aún hoy a modo de recitado de romances hexasílabos, y con un género de pathos, solemne, enfático, a la manera oriental.
Allá por el año de 1885 tuvimos ocasión de oír recitar el Florante de un campesino. Venía de participar unas gavillas de palay de la siega del día. A mujeriegas sobre los lomos de su caraballa, y a los graves pasos del animal, recitaba los primeros cuartetos de la ofrenda A Celia, en medio del religioso silencio de la tarde, interrumpido de vez en cuando por perdices camineras que salían de la maraña, disparadas a causa de los chapotazos de la caraballa. Picada nuestra curiosidad, tomamos notaciones de la canturia.
He aquí transcritas dichas notas con la letra correspondiente:
[Pincha aquí para escuchar la música. (Fichero Midi)]
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También en el trayecto fluvial entre Paombong y Malolos, en una tan~garan (banca aguadora), oímos recitar de una mujer, que hacía de piloto, los cuartetos 80 y 81 del poema, con estilo menos campestre que el del anterior, pero con igual molicie y melancolía. Tenía el movimiento del suave balanceo de una banquilla con batangas de los maningueteros.
He aquí dicho aire con la letra correspondiente:
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Es indescriptible la melancolía profunda de estas estancias musitadas y exhaladas por los hijos del pueblo. Como la escala de notas no pasa de una octava y tercia; que no exige vocalización especial, y basta la emisión natural de la voz, la ejecución que dan al aire y su movimiento es tan sui géneris que sugestiona o embebece al que tiene el oído sensible a los dos ritmos, musical y poético. Estas muestras gráficas darán también idea del artificio y silabeo del dodecasílabo interciso tagalo.
Su movimiento es de hexasílabo o de romancerillo de seis sílabas, y cada sílaba viene subrayada por la correspondiente nota musical, pero su ejecución es ligada y ligerísima, a la sordina.
Tienen, además, los poetas tagalos la costumbre de presentarse anónimos al público, y cuando mucho, con las iniciales de su nombre; también escriben con iniciales los nombres de las personas a quienes dedican sus canciones. Con todo, riman con dichas iniciales y les dan la cantidad silábica con las sílabas de que se compone el deletreo de las mismas, y, si les conviene, vuelven disílaba la última de la inicial deletreada, si cae en cesura o en pausa:
Ang tapat mong lingcod na si F.B.
equivale a
Ang tapat mong lingcod na si Efe Bée
y en donde Bee rima, además, con ipamintacasi. Y por este estilo estos versos:
Itong letrang R. pag siyang nadin~gig
de San Raymundo:
Itong si E.I. ang dapat sisihin
de D. Felizardo en que I equivale a Ii. Y cuando las iniciales son tres, la del medio no se deletrea pero se la considera monosílaba. Así
big-yang aliculas ang M.M.S.
en Juan at si María, donde M.M.S. equivale a Eme, Me, Ese.