CASTELLANISMOS DEL POEMA
Entiéndase por castellanismos aquí no solamente las palabras netamente castellanas, sino aquellas que, siendo de uso universal, estén castellanizadas por la escritura, y por conducto hispano pasaron a la lengua tagala y de aquí al poema.
He aquí por orden alfabético, en baybayin filipino, estas palabras:
A.—adarga, adiós, Adolfo, Adonis, Adrasto, Aladín, Albania, alpa (arpa), Ali-Adab, altar, Antenor, Apolo, arcon, (halcón), arnés, Astrología, Atenas, Atropos, Aurora, Averno, ay.
B.—banda, baras (vara), basilisco, batalla. Beata, Briseo, buitre.
C.—cabayo (caballo), calis, campo, cárcel, casal (casar), cetro, ciprés, ciudad, Cocito, coleto, concejo, Conde, coral, corona, cristal, Crotona, Cupido.
D.—Diamante, Diana, dicho, Dios, dorado, Ducado, Duque.
E.—edad, Edipo, ejército, Embajador, Emir, Epiro, escuela, espada, esposo, estanque, estatua, Eteocles, Etolia.
F.—Fama, Febo, Filosofía, firma, Flérida, Florante, Floresca, Furias.
G.—General, Gentil, guerra, guerrero.
H.—hardin (jardín), harpía, hiena, higuera, houris (hurí).
I.—incienso.
L.—Laura, legua, león, letra, ley, Linceo, lira, lobo.
M.—maestro, máquina, Marte, Matemáticas, Medialuna, médico, Menalipo, Minandro, Miramolín, Monarca, Moro, Mundo, Musa, Música.
N.—Narciso, natural, Náyade, ninfa.
O.—O, oras (hora), oréades, orden, original, Osmanlic.
P.—palacio, papel, para, Paraíso, Parcas, perlas, Persia, pica, pincel, Pitaco, Pitón, pluma, plumaje, Plutón, Polinice, Princesa, Privado, Profeta.
Q.—quinta.
R.—real, reino, rubí.
S.—salas, santo, secta, sello, serpiente, sierpe, Segismundo, Sileno, sirena, soldado, Sultán.
T.—tanto, tigre, topacio, tono, tragedia, trigo, trono, turbante, turco, Turquía.
V.—vasallo, Venus, verdugo, verso, victoria, Viva, voces.
Y.—Yocasta.
Estas palabras, en su mayoría tagalizadas, son casi todas nombres propios de personas, de lugares y de cosas, imprescindibles, porque la acción pasa en Grecia y se trata de cosas de griegos y persas. Por esta razón, aunque algunas de ellas tienen equivalencia en tagalo, de propósito el autor ha hecho uso de ellas para adaptarlas a los personajes y cosas del poema. Tales palabras, decíamos más arriba, no harán siquiera 28 dodecasílabos de los 1708 de que consta el poema.
No todas pasaron al poema en su sentido genuino; algunas sí, otras, un tanto desviadas, y otras, hasta en sentido contrario.
Calis, tiene dos acepciones: la castellana y la tagala de espada. Úsanse ambas en el poema.
Lira, y tono úsanse solamente en la acepción castellana. Han adquirido ciudadanía en las letras tagalas, no sólo en el dialecto poético, sino también en prosa. Así:
Timuhan nang lira yaring abang auit (21. A Celia)
Taguinting nang Lirang catono nang auit (193. Poema)
Y con igual belleza en este verso de San Raymundo
ang pananagano ay tinutunohan.
Los derivados de tono se encuentran en muchos lugares del poema. En general, si no se trata de la lira de las musas, o del trovador, se suele decir, v. gr.: Ang caayaaya at cahimbing-himbing na man~ga tin~gig at pagaauit (Barlaan, pág. 547, 1837). Hablando de la serenata dada por Boanerges a Magdalena, dice el autor del Sa Mártir n~g Gólgota, que de los rodales percibíase ang cauili-uiling taguinting nang isang lirang tumutugtog nang isang auit (pág. 186. Icalauang Hati); y más adelante dice que la flauta de Boanerges sonaba de una manera tierna, dulce y doliente, maramdaming tuno (pág. 200).
Pincel, por pluma o cincel, es corriente en tagalo y hasta clásico. Así
Sa larauan guhit nang sa sintang pincel
cusang inilimbag sa puso,t, panimdim
(6.
A Celia
)
Aquí pincel es el cincel del grabador. Y cuando el ascético Florentino Ramírez dice: naquiquita mo na ang huling daan nang ualáng uastóng pincél na aquing ipinagguhit, el pincel es la pluma con que escribió su célebre Manga Sariling uicang mag-isá (pág. 140).
Algunas de ellas las acopla el autor, y entonces las tagaliza. No dice reino de Albania sino reinong Albania o Albaniang reino; no dice oreadas ninfas, sino oreadang ninfas. Aun las que van solas las tagaliza, y donde no, las incrusta de una manera tal que no hay modo de sustituirlas como no se desgarre el verso donde se hallan y hasta toda la cuarteta, y todavía el resultado sería dudoso. Las palabras y los epítetos del poema son únicos en tagalo. No en vano advirtió al lector que no tocase verso suyo, que lo dulce y sabroso trocaría en salobre. Tan rico es el tagalo, que será fácil hallar sinónimos de sus términos en el sentido, pero sinónimos en el sentido, ritmo y armonías inefables, imposible.
Para, no viene de para propiamente, sino de parejo, en el sentido de como, semejante, igual, etc. En tagalo tiene los juegos y formas de una palabra autóctona. Ya Pinpín la usó así: paran yysa na ang loob; hindirin macapapara dito sa ysang yto; paran laman yto, at ang yba'y, cabalatcayohan lamang; lahat ay paraparang macaalam (Prólogo de su Librong ... 1610). Así en estos octosílabos de Fr. Pedro Herrera, Horacio tagalo según Gaspar de S. Agustín
Magcasising parapara
...
Loob mong ualang capara
...
Bagsic mo,i, ualang capara
... (
Meditaciones
...
1645)
Es palabra muy usada en los vocabularios y en todo lo largo de la literatura tagala, especialmente en la popular Pasión. Balagtás la usa, además, en lugar de su sinónimo gaya
Parang naririn~gig co ang lagui mong uicá
(12.
A Celia
)
Para nang panaghoy nang nananambitan
(99.
Poema
)
También se usa en su sentido genuino en el lenguaje familiar. Ito'y para sa iyó; para sa kaniyá, esto para tí; para él.
Tantô, también se ha hecho ya clásico, así en prosa como en verso, y tiene todos los juegos de una dicción autóctona desde Herrera, que escribió
Sa manga casi mong tanto
mabubuncat mandin tanto
(Meditaciones)
hasta Balagtás
Di mo tanto yaring binabatang hirap
(154)
Hindi quinucusa,i, tantong nacatulog
(160)
Iyong natatantó ang aquing paglin~gap
(171)
Letra, úsase en el poema en dos acepciones. Como carácter del alfabeto, baybayin, y en el sentido de carta. En el primer sentido:
Punó nang n~galan mong isang letrang L
(48)
Na ang balang letra,i, iuang may camandág
(232)
En sentido de carta:
Patay na dinampot sa aquing paghasa
niyaong letrang titic nang biquig na pluma
(236)
Arnés, úsase en lugar de esgrima, principalmente de espada y daga, y no como armadura defensiva, guarnición o utensilio de caza. Así dice:
Larong bunó,t, arnés na quinaquitaan (223)
y, sobre todo, cuando describe la manera como Aladín acometió y dio muerte a los leones:
Cong ipamilantic and canang pamatay,
at saca isalag and pang-adyang camay
(135)
descripción la más acabada de la esgrima popular en el país, espada y daga, e incluso de las batallas de moro-moro. Los botes de lanza o de arma enastada en el escenario filipino suelen llamarse torneo.
Con todo, Balagtás es el que menos se aparta del sentido genuino o corriente de las palabras castellanas, a diferencia del común uso familiar y popular. Filósofo, p.e., desde la publicación del Si tandang Basiong Macunat, y poco antes de la revolución del 96, es la palabra más sangrienta y cáustica que puede aplicarse a un filipino: equivale al hambuguero del país. En cambio bellaco y bellaca nada tienen de infamante, sino lo que hay para enlabiar al más inflado; bellaco es un a modo de Boanerges filipino, y bellaca, la misma princesa Micomicona hecha poetisa. Esto en los duplos, o sea, en las justas poéticas familiares que ocurren durante el novenario de difuntos. Sin fuerza, p.e., significa precisamente lo contrario de lo que indica. Kinuha si Juan n~g sin fuerza, quiere decir: Juan fue aprehendido por la fuerza armada, y con armas de fuego precisamente. Por regla general, el caló filipino, el uso vulgar y el familiar suelen desnaturalizar las palabras de origen hispano, no así el uso literario, tanto en prosa como en verso. Aniceto de la Merced, p.e., tagaliza "fuerza" dándola el sentido originario en
finuerza ang ca-uri (Pasión, pág. 90)
Por lo demás, con excepción de los nombres de personas, de animales y lugares, las palabras castellanas usadas por Balagtás ya habían adquirido, con anterioridad a su época, cédula de ciudadanía. Así adiós, arpa, caballo, cárcel, coral, dicho, Dios, escuela, espada, estatua, filosofía, jardín, legua, maestro, médico, música, original, papel, para, perlas, pincel, pluma, sala, santo, sello, vara, verdugo, y verso, etc., son corrientes en tagalo.
Añadiremos que, para tagalizar estas palabras, algunas cambian de letra, y a otras, o se les quita o se les añade una o más letras y con acentuación diferente como alpà por arpa; arcon por halcón; cabayo por caballo; casal por casar; Minandro por Menandro; hardin por jardín; houris por hurí; y otras se pluralizan como baras por vara; corales por coral, oras por hora; salas por sala y voces por voz, etc., etc.