VII
No pierda más quien ha tanto perdido;[344]
bástete, amor, lo que ha por mí pasado;
válgame agora haber jamás probado
a defenderme de lo que has querido.
Tu templo y sus paredes he vestido5
de mis mojadas ropas, y adornado,
como acontece a quien ha ya escapado
libre de la tormenta en que se vido.[345]
Yo había jurado nunca más meterme,
a poder mío y a mi consentimiento,10
en otro tal peligro, como vano.[346]
Mas del que viene no podré valerme;
y en esto no voy contra el juramento;
que ni es como los otros ni en mi mano.