INTRODUCCION.
Al presentar esta obra al público parécenos de suma necesidad una explicacion para dar á conocer el motivo de su publicacion y los deseos que animan á los que han tomado parte en ella.
La casualidad de estar viajando por la Isla Mr. Eduardo Laplante me proporcionó la adquisicion de su amistad, y persuadido de su decidida aficion al noble y bello arte de la pintura, me alborocé de hallarle en mi camino y proponerle que tomase las vistas de mis ingenios, lo que aceptó con agrado. Al ver la facilidad, gusto y exactitud del dibujo y sus no comunes conocimientos generales de nuestra agricultura, hablamos de lo conveniente que seria una obra en donde figurasen las fincas principales de Cuba y por este medio dar á conocer los adelantos y esfuerzos que impenden los agricultores para seguir la marcha universal del progreso y generalizar esos conocimientos en un pais en el cual parte de sus habitantes tiene tan poca aficion á viajar, séase por los malos caminos que, gracias al celo del Gobierno, de la ilustrada Junta de Fomento y de los buenos patricios, van desapareciendo con los vapores y ferro-carriles, ó por el amor que nos inspira la localidad donde nacimos y pasamos los primeros dias de la infancia, donde existen nuestros intereses, donde se nos ofrecen, en fin, las mas dulces reminicencias.
Siendo este el primer libro en su género que se dá á luz en nuestra fértil Antilla, fuera presuncion creer que habiamos de llenar cumplidamente el objeto á que tienden nuestros trabajos. Conocemos nuestras débiles fuerzas y solo el fuego sagrado del entusiasmo pátrio que arde en nuestros pechos nos dá valor para presentarnos al público, guiados por la creencia de que estamos en el deber imprescindible de hacer algo, esforzándonos y trabajando segun las escasas facultades con que el ser Supremo nos dotara, para promover por los medios posibles las mejoras y reformas necesarias al bien de la comunidad. Tambien hemos confiado en la bondadosa cooperacion de los inteligentes hacendados que nos han franqueado sus fincas con la mayor hospitalidad y facilitado apuntes de suma importancia para los textos, con un interés ardiente que en todos hemos notado por la felicidad de esta tierra querida.
Demasiado extenso ya este preámbulo, parécenos justo entrar de lleno en la materia que pensamos tratar, impetrando ántes la benevolencia de nuestros lectores.
Desde los tiempos mas remotos la agricultura se ha reconocido como la madre de todas las industrias. "No hay profesion, dice Liebig, que se pueda comparar en importancia con la agricultura: á ella le pertenece la produccion del alimento para el hombre y los animales; de ella depende la prosperidad de toda la especie humana, las riquezas de los Estados y el acrecentamiento del comercio. "La tierra no solo paga con usura al cultivador con el precio de los frutos que recoge, sino que le presta y comunica fuerzas, salud y vigor para resistir á sus duras faenas. ¡Obra de la Providencia Divina que vela incesantemente y cuida con particular esmero de los que al bien de la humanidad, bajo cualquier respecto, se consagran!
Si los descendientes de Rómulo y Remo, fundadores del pueblo romano, hubieran dejado á sus agricultores solo tributar adoracion á Flora y Pomona y no al fruto del botin, tal vez, la discordia civil no se hubiese entronizado derribando los altares de la Patria y no hubiese levantado sobre sus ruinas el sólio de Calígula, Tiberio, Neron y Vitelio. La época mas floreciente de la república romana fué cuando se dispensaban las distinciones y alabanzas mas honrosas á los que se ocupaban en esta industria, en cuyo tiempo sobresalieron gran número de escritores célebres como Varron, Palladio, Caton, Plinio, Culumela &. &. Los egipcios adoraban á Osiris por ser el primero que les enseñó á labrar la tierra y al buey Apis por los servicios que les prestaba. Los griegos veneraban á Céres por que fué la diosa que inventó la agricultura. Los chinos veneran aun la memoria de Confucio (Con-Ju-Yre) no solo por haberles predicado benevolencia universal, justicia, virtud y honradez, sino por que les hizo conocer la importancia de la agricultura para su felicidad. Los cartagineses llevaron sobre las demas naciones contemporáneas el arte al mas alto grado de perfeccion. Culumela nos hace saber que Mayo, uno de los generales mas esclarecidos, escribió veinte y ocho libros sobre esta materia y que fueron traducidos al latin por órden expresa del senado Romano. Heroid, escritor griego contemporáneo de Homero, nos habla del arado que los antiguos romanos veneraban. Plinio refiere que el abono fué invencion del rey griego Augeas, y Virgilio el cantor inmortal de los amores de Dido, aconseja el riego. Sabido es en nuestros dias ó séase en la era positiva de la agronomia, el estado fabuloso de prosperidad á que han llegado las naciones con el sistema del cultivo alternante y el apoyo que le ha prestado la ciencia moderna con la Geologia, Mineralogia, Botánica, Quimica, Fisiologia vegetal ó Filosófia natural.
Inglaterra, Francia, Alemania, Prusia y los Estados-Unidos gastan millones en adelantar su agricultura y sus razas de animales con sus granjas y establecimientos modelos. En Meltray, Petitbourg y en Jonkrlant se moralizan cultivando la tierra jóvenes que delinquieron; en Montbellet reciben la instruccion agricola á que mas tarde han de deber sus medios de existencia centenares de niños huérfanos, y hasta de los dementes saca partido en Bicétre la administracion de hospicios de Paris. Por todas partes vemos asociaciones é institutos de agricultura representados por sus órganos y periódicos baratos para propagar los conocimientos.
Seria ageno de los estrechos límites de esta publicacion entrar detalladamente en la historia cronológica ó natural de la caña, sus cualidades y principios constitutivos, climas, estaciones que le convienen, modo de arar el terreno y cultivarlo, abonos, riegos que le son útiles ó nocívos; lo mismo que de la elaboracion del azúcar, maquinaria, constitucion del guarapo, procedimientos de defecacion, evaporacion, concentracion, granulacion y purga. Estas son materias para obras de mayor extencion y así solo nos limitaremos por las notas que hemos tomado de cada finca á dar algunas noticias interesantes, hacer un breve análisis de todo y enseñar prácticamente el modo de operar, los terrenos en que prospera con mas ventaja la caña y los trenes para la elaboracion que están actualmente en uso en la Isla.
Segun los autores que hemos leido, el escritor mas antiguo que nos habla del azúcar es Theophrates, que dice se tenian tres medios de sacar miel y el último expresa ser el de la caña. En la Sagrada Escritura solo encontramos que el sabio Isaias en sus Profecías, cap. 43,, v. 24,, dice á los Gentiles: "No me compraste caña dulce por plata". Scoffer manifiesta que en el antiguo Egipto, Fenicia y la India tampoco se hace mencion de ella y que no se encontró en su camino por Arabia ese artículo como comercial hasta el siglo XI. Si confiamos en el testimonio de Strabon en su historia de las Indias, creeremos que Nearco, almirante de Alejandro el Grande, como 300 años ántes de Cristo, no solo vió la caña, sino que sabia que de ella se extraía el azúcar.
Mr. Eduardo Wray cree, sin embargo de que los chinos afirman que el azúcar se ha hecho de la caña en China sobre 3.000 años ántes de la citada época, y de concederle un innegable derecho á una respetable antigüedad en su fabricacion, que de la India y no de la China es de donde la caña de azúcar emana. No es esta la opinion del sábio Humboldt que está en la persuasion de que, por las pinturas que ha visto en las antiguas porcelanas de China representando los diversos trabajos de elaboracion del azúcar, el origen de esta manufactura debe referirse en dicho Imperio á una época muy remota y quizas inmemorial.
Dioscórides en el siglo I. muy claramente dice que una clase de miel se encontraba en la caña; que crecia en las Indias y en la Arabia Feliz, Séneca y Lucano, que vivieron en tiempo de Neron, y despues Plinio se refieren á la azúcar de la caña con la advertencia de que solo se empleaba en la medicina.
A las Cruzadas se debe el principio del uso del azúcar en Europa, segun Lafitau. El cultivo de la caña fué introducido en Chipre del Asia, donde en 1148 se plantó una cantidad considerable, y al mismo tiempo fué transplantada á Madera y á las Islas Canarias, y hasta el descubrimiento de la América, esas Islas eran las que surtian á Europa de la mayor parte del azúcar que consumia. En 1420 D. Enrique, regente de Portugal, hizo transportar la caña de Madera á Sicilia y en el año de 1506 lo fué á las Indias Occidentales.
El cultivo de aquella planta, segun nos dice Mr. Knapp's en su obra de Química aplicada á las artes y manufacturas, existia en las costas de Andalucia ántes de la invasion de los Arabes; de aquella época, á mediados del siglo XV, el arte de elaborar el sumo de la caña para la produccion del azúcar tuvo principio, aunque solo se fabricaba una especie de azúcar bruto ó moscabado. En el año 1421 un veneciano inventó el arte de refinarlo, de donde dimana el nombre de "pains de Venise" que se ha dado á los panes de refino. En 1597 existia una refineria en Dresde.
El uso del agua de cal y albumen para refinar se describe por Angelo Sala, al principio del siglo XVI; en su Saccharologia el nombre de candi se menciona en el Alchinira de Litario, 1595. Aun á lo último del siglo XVII el azúcar era demasiado caro para los pobres. Con el progreso de la civilizacion el uso del azúcar gradualmente ha llegado á ser una verdadera necesidad en las clases menesterosas, y el consumo consiguiente ha aumentado en grande escala; el uso del té, café y conservas de frutas ha sido una de las causas de su general introduccion: así es que en todas partes encuentra un lugar preferente, desde los soberbios palacios hasta la mas infeliz cabaña, en los festines durante la primavera gloriosa de la vida, cuando la fruicion mas perfecta del alma y sus mas elevados deseos hacen de la tierra un Eden; en medio de esas escenas donde Dios puede mirar con complacencia los corazones enlazados por aquella misteriosa afinidad y simpatía jurándose eterna union en felicidad ó infortunio, y en el lecho de miseria y dolor en las manos del ministro de esperanza y alivio que nos ofrece los jarabes para ocultar el acíbar de las medicinas y contrariar las influencias de las enfermedades, que roban al filósofo su fortaleza y consuelo; en todas partes, por fin, se reconoce como uno de los productos mas preciosos con que la Providencia ha dotado á sus criaturas.
Los portugueses llevaron esta planta á la Isla de San Thomas, y en 1520 habia mas de sesenta fábricas en ella. Mr. S. R. Porter anuncia que asi que Colon descubrió el Nuevo mundo, Pedro Esteban llevó la caña á Santo Domingo, que Miguel Ballestero natural de Cataluña fue el primero que estrajo el jugo y Gonzalez Veloso el primero que lo redujo á azúcar; que en 1518, segun relata Hevane, bajo la autoridad de Martyr, habia veinte y ocho ingenios en la Isla y su cultivo se extendió con rapidéz prodigiosa, rindiendo productos enormes.
Según Mr. Porter, en 1461 se llevó esta planta desde el Brasil á la Barbada y de allí á las demas Antillas. En 1643 hicieron azúcar los ingleses en San Cristóbal y los franceses en la Guadalupe en 1657.
En las Memorias de la Real Sociedad Patriótica de la Habana se nos informa que cuando los ingleses se apoderaron de Jamaica en 1656 solo habia tres ingenios en esta Isla. Esta época marca el principio de la actividad en el fomento de los ingenios en las Antillas.
La Louisiana tardó medio siglo en empezar el cultivo de esta planta, sin embargo de ser, segun varios autores, de los primeros artículos introducidos por los europeos en las vecinas islas de Occidente. Segun Mr. J. B. Jhorpe en un artículo que insertó en el "Harper Magazine" la caña fué llevada á la Luisiana hace unos cien años por los padres Jesuitas de la Isla de Sto. Domingo, los que no solo importaron la semilla, sino también un número de negros que entendian la manera de sembrarla y convertirla en azúcar. Sobre los terrenos que ocupa la poblacion de New-Orleans fué donde aquellos padres empezaron á cultivar la caña. Ahora en un radio de doscientas millas á cualquiera de los dos lados del gran Mississipi y en las orillas de sus tributarios, la caña florece tanto como se lo permiten las contrariedades de su ingrato clima. La zafra tiene que hacerse en noventa dias so pena de ser destruida por la escarcha, y es preciso poner una quinta parte de su campo bajo la tierra para la semilla del año siguiente. Compárese esto con nuestro suelo predilecto que ostenta campos de caña que duran de veinte á cincuenta años, y tal vez se encuentre todavia la semilla del tiempo de Colon. Siendo la zafra de la Louisiana de 350.000 bocoyes y pesando cada uno 1.000 libras, se verá que se pierde en la semilla la enorme suma de 70.000 bocoyes de azúcar.
Uno de los grandes trabajos que tienen que hacer es abrir zanjas sumamente costosas para las lluvias que caen á torrentes en aquella latitud y el agua que se filtra del rio que ellos llaman "transpiracion water." Hay haciendas en las cuales en un espacio de una milla cuadrada se puede encontrar de veinte á treinta millas de zanjas: estas han costado años de trabajo é inteligencia, y aun con ellas hay ingenios que por no ser favorable el nivel tienen que valerse de máquinas de vapor. El terreno es tan bajo que en muchas millas de las orillas del rio tienen de un lado y otro que poner un dique de seis á doce pies de alto que llaman "levees" para protejerse de las inundaciones; pues cuando por desgracia las olas del Mississipí rompen su prision, llevan consigo el terror, la ruina y la muerte y solo se oye el grito: "The crevasse! The crevasse!"
Otro inconveniente que ofrecen, es el de no poder usar el bagazo como combustible: absorve la humedad atmosférica y hasta la fecha parece que no han encontrado medio artificial de secarlo. Usan tres cuerdas de leña para hacer un bocoy de azúcar y les cuesta tres pesos la cuerda; por consecuencia, por cada mil bocoyes desembolsan 9.000 pesos solo de combustible para la elaboracion. Hay 1.500 ingenios en la Louisiana; una tercera parte tiene aun trapiches de caballos, y creen que es provechoso poner máquinas de vapor cuando la hacienda produce de mil bocoyes para arriba.
Muchos de los grandes ingenios de la Louisiana tienen aparato para refinar: será interesante reproducir aquí lo que dice uno de nuestros mas industriosos é inteligentes vecinos. "Segun los datos que tenemos, el ingenio St. James tiene bajo de cerca 9.000 acres de tierra (272 caballerias nuestras); 1.500 acres (45 caballerias) de los cuales estan en cultivo, divididos como sigue: 800 acres (24 caballerias) de caña, 294 acres (9 caballerias) de maiz, 150 acres (4-1/2 caballerias) cultivados por los negros para su uso, 10 acres (1/3 caballeria) de olivos; el resto de los 1.500 acres, á los cuales se ha aludido, está ocupado con siembras de papas, fábricas, pastos y jardin; los demas de los 9.000 acres es de monte de donde se saca el combustible. Las fábricas consisten en la casa de vivienda y dependencias, 24 ranchos con varandas al frente; cada rancho es de 40 pies cuadrados y contiene 4 cuartos y un patio; un hospital de 64 pies cuadrados conteniendo 7 cuartos y un gran varandage; una enfermería para los criollitos de 15 pies cuadrados, un almacén, la casa de los operarios; una caballeriza con 100 pesebres, dos casas de madera cada una de 400 pies de largo, 100 de ancho y 34 de alto. La maquinaria consiste en una sierra de vapor y una bomba de lo mismo, en el rio, para surtir la casa de calderas de agua, una máquina de 80 caballos para moler, tachos al vacío, un completo aparato para hacer y refinar 24.000 libras de azúcar en las 24 horas, directamente del guarapo y todo por medio del vapor. El ganado consta de 64 mulos, 12 caballos, 16 bueyes, 145 carneros, 80 vacas. La dotacion se compone de 250 esclavos: 107 hay trabajando en el campo, 2 son toneleros, 1 herrero, 2 maquinistas, 4 carpinteros, 20 criados en la casa, 4 enfermeros, 11 viejos que atienden á la caballeriza y 64 criollitos.
Los gastos de esta finca ascienden á 20.000 pesos anuales que se emplean en pagar al administrador, maestros de azúcar y maquinistas, en el vestuario y alimentacion de los negros y reparaciones de maquinaria y fábricas. La racion semanal de cada negro es de 5-1/2 libras de carne de puerco de la mejor calidad, harina suficiente y papas; á esto se agrega que cada siervo tiene sus puercos y gallinas y recibe anualmente dos mudas de ropa, dos pares de zapatos, una colcha de lana y un sombrero.
El valor de este ingenio es:
| Tierras: 9.000 acres á 40 pesos | 360.000 |
| Fábricas | 100.000 |
| Maquinaria | 60.000 |
| Esclavos | 170.000 |
| Animales | 11.000 |
| Total | $701.000 |
Productos del ingenio en 1852:
| Azúcar: 1.300,000 libras á 6 centavos | 78.000 |
| Miel: 60,000 galones á 36 centavos | 21.600 |
| Maiz: 9.000 barriles para el uso de la finca, leña: 3.000 cuerdas para la casa de calderas estimado el valor en | $14.400 |
| Total producto | $114.000 |
Tenemos á la vista un estado anual de precios corrientes dado por Mr. A. R. Miltemberger, documento de sumo interes del cual aparece que el total producto de la Louisiana en veinte y dos años, desde 1834 á 1855, fué de 3.898,740 bocoyes calculados en $198.993,868 de los cuales los puertos del Atlántico tomaron 1.316,033 bocoyes y los Estados del Oeste 1.934,527. Resulta de dicho cuadro que la mejor zafra que ha hecho, fué la del año 1853 que llegó á 449,324 bocoyes con 495.156,000 libras de peso; pero desde entónces ha tenido inviernos muy húmedos y crudos y se ha ido disminuyendo la zafra, tanto que la de 1856 solo la calculan en 80 ó 125.000 bocoyes, cantidad que no es suficiente para los Estados del Oeste.
El azúcar de la caña dominó el mercado de Europa hasta el descubrimiento del químico prusiano Margraf en el año 1747 quien probó que existia azúcar en varias raices, particularmente en la remolacha; cuarenta y cinco años después se estableció por Achard la primera fábrica de este último fruto en Cumoon, de Silesia, por via de experimento, sin conseguir por lo pronto muy alhagüeños resultados; pero por el estado demostrativo que al final ofrecemos, se verá el vuelo que ha tomado rivalizando con la caña, sin embargo de haber pronosticado el baron de Liebig que no tendria porvenir.
La caña de azúcar, saccharum officinarum, clasificada en la Botánica como perteneciente al género triandia diginia, es una planta de la familia de las gramíneas; echa renuevos de una á tres pulgadas de grueso y de dos á tres varas de alto, con nudos numerosos de donde parten las hojas, adquiriendo la longitud de una vara y que segun se maduran se van cayendo; poco mas arriba tiene cada canuto un ojo; al llegar á su madurez, lo que sucede generalmente á los diez ó doce meses, echa en su ápice una flor. La caña está cubierta con una cáscara silisosa que envuelve un tejido como de malla leñoso pero poroso, una especie de médula en cuyas celdillas se encuentra el jugo azucarado.
Los naturalistas han entablado diferentes cuestiones sobre la caña: la primera, dificil de resolverse, se concreta á si es indígena del Nuevo Mundo ó si procede de las Indias Orientales. Esta cuestion se ha discutido en las Memorias de la Sociedad patriótica y por el padre Labat en una obra publicada en 1742 en la que asegura mediante varios curiosos datos, que la caña crece tan naturalmente así en América como en las Indias. Los Sres. Blachette y Zoega agregan que esta opinion ha adquirido un carácter de verdad despues que el célebre navegante Cook encontró caña de azúcar en muchas islas del Océano Pacífico. A esto añade un escritor de las Memorias de la Sociedad Patriótica, de donde estractamos estas noticias, que parece, segun la autoridad de Pedro Martyr en el libro 3.º de su primera Década escrita durante la segunda espedicion de Cristóbal Colon verificada de 1493 á 1495, que en esta fecha se cultivaba ya la caña en Santo Domingo; pero puede suponerse que habria sido trasplantada alli por el mismo Colon en su primer viage con las demas producciones de España y Canarias.
La otra cuestion es si la caña se da de semilla en alguna parte del globo. Sin embargo de las reflecsiones de Porter, Bryan, Edwards, y los viages de Bruce por el Egipto, Mr. Leonardo Wray demuestra que en ninguna parte se da la caña de semilla y no puede explicar porqué los agrónomos estan tan ansiosos de obtener semilla de la caña, cuando no se puede esperar conseguir mejor clase que la de Otahiti ó la de Salangore, cañas que bajo circunstancias favorables producen de dos á tres toneladas de azúcar seca por acre. ¿Qué mas se puede apetecer? Necesario es ver la cantidad de caña que se requiere para poder conseguir una igual de azúcar, y formar una idea justa del producido enorme rendido por un acre de tierra. Se dice igualmente que el cálculo de los hacendados de Jamaica era sacar de la caña de planta dos toneladas de azúcar seco por acre.
La caña ofrece muchas variedades y diferentes colores. En la Isla se puede decir que solo se cultivan tres; pues la criolla que en algun tiempo fué la exclusiva, solo se siembra para comer. Mr. Dumont la defiende en su cuaderno publicado en 1832 y dice que llega una época al fin de la zafra, en que la constitucion de su rival es leñosa y dificil de moler; pero para las máquinas del dia no hay caña dura. La de Otahiti ó blanca tiene todos los requisitos necesarios para ser preferida en buenas tierras y es la que está generalizada sin embargo de exigir mas cuidado que las otras.
La caña de cinta de Otahiti es casi la misma que la de Batavia; solo que la primera tiene rayas moradas y la otra encarnadas. Esta es preferida para los terrenos cansados ó de mediana calidad por ser fuerte, de grandes dimensiones, crecer con mas vicio y precocidad y ser mas dura que la blanca, sobre todo si se corta en época avanzada; á los trapiches de bueyes les cuesta trabajo dar suficiente guarapo para los trenes. Como esta caña madura ántes que la blanca, la zafra debe principiar por ella, principalmente si la falta de brazos nos obliga á comenzar la molienda en Noviembre.
La caña cristalina tiene todas las buenas propiedades de la de cinta; crece con rapidez en donde la blanca seria indiferente y su guarapo es muy rico. Porter, Evans y otros nos describen varias especies y Mr. Wray nos dice que en el estrecho de Malacca y provincia de Wellesly hay ocho clases de caña principales; que la primera y mejor del mundo, á la cual dá su preferencia y cuyo cultivo recomienda es la nombrada Salangore llamada por los Malayos de Malacca tibbo coppoé (caña de yeso) por que tiene alguna vez una cantidad considerable de una sustancia blanca resinosa en su tallo y es notable por la porcion de peluza que presenta en sus hojas que son muy anchas y fuertemente dentadas en los bordes: es de color mas oscuro que la de Otahiti y aunque se seque muy rara vez, se cae y entonces es preciso recojerla con las manos. Como caña de planta ha dado 6.500 libras por acre y aun mas; por el modo imperfecto de fabricarla en Malacca, solo se saca 3.600 libras de azúcar seco por acre. Considerando la superioridad de nuestros terrenos de Cuba no estrañaria que se obtuviesen tres toneladas por acre. La caña crece firme y vigorosa, se conserva mas derecha que la de Otahiti, da guarapo muy abundante, de mucha calidad y fácil de clarificar, se elabora sin dificultad y produce un azúcar superior con brillante grano.
La cuña de Salangore parece ser la misma cristalina ó caña de yeso y primeramente llevada á la India por los ingleses y despues á Jamaica, Cuba y los Estados-Unidos. Sin embargo de que se considera superior á las demas, su armason leñosa presenta tal solidez y resistencia, que se opone á la fácil extraccion del guarapo y por tanto produce un rendimiento menor que el de la caña blanca, ó sea de Otahiti.
Una variedad nueva de caña de la China llamada Infi ó Shorgo sucre se ha principiado á cultivar en la vecina Confederacion con la semilla que está facilitando la oficina de patentes de Washington. Mr. C. Orth, del estado de Indiana, da una relacion de los experimentos que ha hecho, habiendo conseguido 15 p
de un excelente azúcar clarificado: del jugo que produce la caña podia tambien destilarse alcohol y una clase de bebida fermentada semejante á la cidra; y cree positivamente Mr. Orth, que dicha semilla puede plantarse y brotar hasta en una latitud de 42° Norte; por ejemplo, en los límites septentrionales del estado de Illinois se consigue azúcar de superior calidad, á razon de dos y media toneladas por acre, dando cuatro cosechas al año: es decir, que un acre dará diez toneladas de azúcar al año! No es esto todo: el grano ó semilla, dá buena harina para alimento y el cogollo es excelente para los animales; su crecimiento es de doce pulgadas por semana y se eleva á trece pies ingleses de altura. El sorgho ofrece aun mas ventajas: despues de cojer la semilla, de lo que llamamos bandera se hacen escobas y del bagazo se puede fabricar papel. Es necesario no descuidarse con tantas virtudes como reune esta planta, las cuales si se convirtiesen en verdades, causaria una revolucion en el comercio azucarero.
Despues de haber establecido estos datos generales relativos al cultivo de la caña, vamos á referirnos á la Isla de Cuba en particular, que es la única que nos ha suministrado las observaciones necesarias para nuestro trabajo, á ella sola por tanto dedicado.
Sus terrenos se dividen generalmente en cuatro clases y la capa vegetal no mide por lo regular mas que tres cuartas ó una vara; la tierra negra que es preferida para el cultivo de la caña rinde de doscientas á doscientas y cuarenta cajas por caballería, término medio 4.250 arrobas de caña de Otahiti, que es la mejor; con la presion de las grandes máquinas de vapor que se están introduciendo, se logra un rendimiento de 72 á 75 p
de guarapo, graduando la velocidad, segun se ha recomendado, en vuelta y media solamente por minuto, para evitar la reabsorcion del guarapo; la bermeja (ó mulata), siendo la mejor de esta clase la Indiana (negro rojiza), produce ciento cincuenta cajas por caballería y la mulata, (pardo-roja) que dá cien cajas; las tierras areniscas y de cuyujies producen unas cincuenta cajas y solo sirven para siembra de yerba de Guinea; la colorada constituye para los cafetales la clase de terreno que generalmente se ha preferido.
El número de ingenios establecidos en la Isla se eleva aproximadamente á 1.570, y aun cuando sea difícil determinar dicha cantidad con exactitud, pueden evaluarse mediante un cálculo aproximativo, en veinte mil las caballerías sembradas de caña. El número de labradores empleados en dichas fincas asciende poco mas ó menos á doscientos mil á los que debemos añadir once mil chinos importados hasta la fecha en calidad de colonos asalariados y que proporcionan algunas ventajas. Por otra parte hallándose completamente prohibida la trata y haciéndose sentir cada vez mas la falta de brazos, los dueños de ingenios no tienen mas remedio que acudir al empleo de dichos colonos, aunque muy inferiores realmente en fuerza física á los negros y aun cuando su adquisicion resulte mas costosa, circunstancias que han hecho naturalmente mas cara la mano de obra, y que ha dado márgen á que no pueda conseguirse un negro regular de campo en menos de ochocientos á mil pesos.
La caña de Otahiti fué introducida en la Isla el año de 1795 por D. Francisco de Arango, segun datos que se nos han facilitado. En 1535 el Consejo de Indias apoyó la solicitud de Hernando de Castro pidiendo hacer un ingenio, que fué el primero de la Isla, siempre que se le concediese licencia para introducir cincuenta negros libres de derecho; pero en el Bosquejo Económico del Sr. D. Mariano Torrente se dice que apénas comenzaba, aun que en escala menor, el cultivo de la caña y fabricacion por los años de 1523, cuando el Señor D. Felipe I. mandó que á las personas mas honradas que quisieran abrir ingenios se les prestase cuatro mil pesos por la Real Hacienda, con obligacion de devolverlos á los dos años. Mas no se desarrolló la industria azucarera en aquella proporcion que pudiera esperarse del apoyo del Gobierno; asi vemos, segun D. Ramon de la Sagra, que doscientos y cincuenta años despues era todavia insignificante dicha produccion, y que aun en 1792 la exportacion del indicado fruto no habia pasado de 72.854 cajas.
Las fincas fueron adquiriendo con el tiempo mayor incremento, comenzando su establecimiento en las inmediaciones de la Habana de la cual se fueron alejando á medida que se hizo sentir la necesidad de buscar terrenos virgenes en direccion de Matanzas y de la Vuelta-Abajo. Esto no impidió que simultaneamente se hiciese lo mismo en otros puntos de la Isla, como en el valle de Trinidad en que se hallan aun ingenios de cerca de un siglo de existencia. Las localidades á que se ha dado la preferencia para el fomento de los ingenios y la produccion del azúcar en la Isla son siguiendo el órden geográfico: la Vuelta-Abajo, Bahia-Honda hasta Guanajay y aun mas allá, la costa del Norte desde la Habana hasta Sagua la Grande y el centro de la Isla, la Union, Macurijes y Banagüises, puntos donde existen los ingenios mas colosales; despues Sierra-Morena, Sagua, San Juan de los Remedios y Puerto-Principe en que el número se va reduciendo gradualmente. Siguiendo la costa del Sur obtienen justificada preferencia toda la jurisdiccion de Cienfuegos, Villa-Clara, el hermoso valle de Trinidad y Sancti-Spiritus; sin embargo de que en la misma direccion se encuentran algunos esparcidos, y hasta las inmediaciones de Santiago de Cuba no se presentan de nuevo agrupados, si esceptuamos Guantánamo y el valle de Santa Catalina principalmente el cual comprende los mas hermosos del Departamento Oriental.
Los ingenios fueron establecidos primeramente con el fin de elaborar azúcar blanco purgado, continuando aun gran parte de ellos en dicha fabricacion; sin embargo, de algunos años á esta fecha, se ha verificado una reaccion que ha dado lugar á que muchos hayan principiado á no hacer mas que moscabado ó miel reconcentrada, á consecuencia de la disminucion de brazos y su consiguiente carestía y de la mas fácil salida que tienen las clases inferiores para las refinerías estrangeras y sobre todo por la dificultad que hay en obtener con nuestros trenes jamaiquinos azúcar blanco que pueda competir con el que se consigue con los procedimientos europeos, por nuestro método de usar el fuego y la cal para separar las impurezas vegetales del guarapo, que son sumamente perjudiciales á la elaboracion.
Se ha probado por investigaciones científicas que la caña contiene de 18 á 20 p
de azúcar cristalizable; pero que por el modo imperfecto de extraer el guarapo y la mutabilidad química que experimenta la elaboracion, solo obtenemos si acaso la mitad. Los químicos Pelligot, Dupuy y Casaseca han encontrado:
| En la caña de Otahiti. —— | En la caña criolla. —— | ||
| De la Martinica. Pelligot. | De la Guadalupe. Dupuy. | De Cuba. Casaseca. | |
| Agua | 72.1 | 72.0 | 65.9 |
| Azúcar | 18.0 | 17.8 | 17.7 |
| Materia leñosa | 9.9 | 9.8 | 16.4 |
| Sal | " " | 0.4 | " " |
El sabio químico, Sr. Casaseca, en una memoria presentada á la Real Junta de Fomento dijo: que no bajaba la pérdida total de 68 p
del azúcar contenido primitivamente en la caña, empleando el mejor trapiche de vapor, el mejor tren de cinco piezas, la mejor calidad de caña, el mejor maestro de azúcar y los mejores operarios. En el mismo año el ilustrado hacendado Sr. D. Wenceslao de Villa Urrutia, en su informe sobre el tren de Derosne y Cail hace la siguiente observacion: "Mucho nos aprovechará, es verdad, la fertilidad de nuestro suelo, la virginidad de mucha parte de él; pero al ver que la ciencia y el arte han hecho producir á la desabrida remolacha el 8-1/2 p
de su peso en la azúcar cuando la dulcísima caña no nos ha rendido á nosotros todavia sino el cinco, temible es que aplicados á este vegetal en otras partes los mismos principios que han hecho aquel prodigio y quedándonos nosotros estacionarios, no alcance á cubrir la diferencia todo el poder de la naturaleza que hasta ahora ha sido el único amparo de nuestra privilegiada produccion."
En las refinerías, nos dice el químico Scoffern, la cal se usa en pequeñas proporciones y como agua de cal, de cuyo modo su influjo pernicioso se modifica algun tanto, y aun en esta forma debe ser grande su agencia destructiva cuando se considere que cada meladura sucesiva contiene la cal no solo de su operacion, sino parte de la anterior, modificada unicamente por la cantidad de cal quitada en la filtracion por el carbon animal. Ademas, en las refinerias usan la sangre, no obstante que muchos no lo quieren confesar, tal vez por el olor particular de esta materia, que no lo quita el carbon animal y que solo desaparece con la purga, séase que se emplee el sirope ó se haga uso de otros procedimientos; así es, que el azúcar bastardo de las refinerías, cuyo aspecto es semejante al de nuestro moscabado, tiene un olor desagradable.
Grandes elogios merecen aquellos que se ocupan constantemente en buscar una materia que supla la cal. Se han hecho experimentos con los ácidos nítrico, sulfúrico, prúsico y oxálico; ni este último ni ninguno de los otros favorecen la cristalizacion.
La alumina la he visto usar á Mr. Derosne con la idea de separar las materias colorantes y las impurezas vegetales del guarapo, pero lo abandonó por no haber conseguido de pronto un resultado satisfactorio. En los paises de la remolacha usan el sulfato de alumina con alguna ventaja. En calidad de agentes precipitantes de la materia albuminosa y colorante, segun los químicos, son mejores los acetatos como el subacetato de plomo: el guarapo mas negro con su uso se clarifica; lo mismo sucede empleando el nitrato de mercurio, pero no se ha podido quitar el exceso del plomo y por consiguiente sus propiedades venenosas con el gas ácido hidro-sulfúrico, el ácido sulfúrico, el biphosphato de cal &c.
Se me ha dicho que en algunos ingenios se piensa hacer experimentos que debemos desear salgan victoriosos, en busca de un nuevo agente defecador, en cuyo resultado está envuelta nuestra riqueza; pero al mismo tiempo que se tenga cuenta y se reconozca bien si las materias que se empleen no son perjudiciales á la salud. Miéntras tanto se conformarán con la cal y el fuego de los trenes jamaiquinos los que no quieran arrostrar el trabajo y los grandes costos de los aparatos completos de refinar.
Los procedimientos empleados en la fabricacion son generalmente los mismos que eran ahora treinta años, es decir que la mayor parte de los ingenios estan montados con trenes jamaiquinos compuestos de cinco piezas, ó dos clarificadoras y cuatro piezas; sin embargo, algunos propietarios acaudalados han montado los suyos con tal magnificencia que dificilmente se encontrarán en Europa fábricas que los sobrepujen, pudiendo decirse, sin temor de faltar á la verdad, que la Isla de Cuba es la colonia que mas léjos ha llevado la loable ambicion que consiste en obtener grandes productos de la mejor calidad. Todos los sistemas se han empleado en ella: las grandes instalaciones de Derosne, las de Rillieux, de Dod, de Rouseau, de Mourgue, ademas de los sistemas mixtos, uno de los cuales tiene por objeto poner el guarapo á treinta grados y pasar las meladuras á tomar punto en el tacho de vacío, consiguiéndose de este modo un grano hermoso, y en fin el de Ramos con el uso del color perdido.
En la Louisiana parece que se prefiere las pailas que anteriormente llamaban de palangana, se colocan mejor para que el fuego trabaje con mas franqueza teniendo el mayor cuidado al poner las parrillas del tacho de modo que no sea la clarificadora la que reciba la llama y no hay necesidad de los gastos de empañadura de cobre que se suple con ladrillos; tienen la precaucion de no dejar vacío el tacho por lo que les dura mucho tiempo; no dan paleta para tener grano grande, tanto que algunos no usan canales sino un carril que lleva un cajon al lado del tacho para que la meladura al cristalizarse sufra el menos movimiento posible. Usamos la cal, que es, segun nos dice Mr. Shute Barrington Moody, el método ingles; el maestro de azúcar en la descachazadora de cuatrocientos galones al llegar la temperatura á 180° echa la cal que juzga necesaria, cantidad que generalmente varia de seis á treinta onzas teniendo cuidado de no dejarla hervir para poder coger bien la cachaza: al tiempo de pasar á la clarificadora toma una copa de guarapo y queda satisfecho si vé que la forma mucilaginosa en hebra se eleva precipitándose la parte leñosa que deja un licor claro de color de ámbar pálido ó vino de madera; de lo contrario agrega mas cal; pero si encuentra que el mucílago no se coagula sin usar una gran cantidad que oscurece el guarapo, suspende la operacion y recurre á la limpieza y espumaderas.
En los Estados-Unidos se ha generalizado el uso del bi-sulfito de cal: á cada cuatrocientos galones de guarapo ántes de clarificarse se le echa de uno á cuatro azumbres (quarts); su gravedad especifica debe ser la guia. Es algo costoso: cada barril asciende en la Isla de siete y medio á ocho pesos.
Hasta hoy no se han empleado los abonos sino en muy reducidas porciones de las fincas. Materia es esta de suma importancia y única esperanza como base de fertilidad para los terrenos cansados de nuestros ingenios viejos, donde las fábricas y demas gastos imposibilitan transportarlos á otros virgenes. Sin embargo, muchos han sido desmolidos, abandonándose inmensos valores en fábricas que acaban por convertirse en ruinas. De sentirse es por tanto, que las construcciones no hayan sido hechas mas ligeramente desde un principio y bajo condiciones que permitiesen el traslado á otro punto; con una tercera parte de la suma invertida en la edificacion hubiese bastado; la facilidad del transporte hubiera en muchos casos acelerado la traslacion y el pais poseeria un número mayor de grandes capitales.
Es sumamente desconsolador que nuestro mejor químico nos diga en su Memoria publicada en 1851, que no puede emitir su opinion respecto del particular, asegurando que los químicos ingleses, en paises análogos al nuestro, no nos llevan hasta aquí ventaja.
Muchas esperanzas nos ofreció el guano, máxime cuando se nos recomendó por un químico tan distinguido como lo es el Dr. Ure, que en su Diccionario de Artes y Manufacturas nos dice que para los agricultores de las Indias Occidentales es el mayor regalo, pues les proporciona el medio de restituir la fertilidad á los terrenos cansados; pero la experiencia nos demuestra, segun el Dr. Leonardo Wray, autoridad bastante competente, que el guano contiene gran cantidad de amonia; por cuyo motivo no es propio para el cultivo de la caña y debe considerarse como altamente dañoso para la formacion y depósito del azúcar en la caña de planta, por lo que cree que ningun hacendado debe usarlo en sus campos. Generalmente nos contentamos con las doscientas ó trescientas cajas que nos da una caballería de tierra empleando como abono la paja que se deja, y parece increible que de esta suerte esté un terreno dando caña por muchos años. Cuando el terreno está un poco cansado, algunos se contentan con usar el arado antiguo empleando las cenizas que producen las hornillas lo mismo que los desperdicios de la casa de alambique y algun abono animal. La costumbre de mantener la boyada en el corte de caña, dice Wray, es la violacion mas grande de la ciencia de la agricultura, y mas imperdonable todavia en aquellos que pueden tener cerca pasto de yerba de Guinea.
El riego para nuestros campos de caña es de la mayor importancia; pero la fertilidad de estos aun no nos ha hecho conocer su valor y lo miramos en lo general con alguna apatía. En el artículo que publican los Sres. Collantes y Alfaro en su Agricultura práctica, cuya lectura recomendamos, nos dicen que de todos los medios que puede usar la mano del hombre para ayudar á la agricultura, no hay ninguno tan fecundo en buenos resultados, tan poderosamente eficaz como el riego; por él se convierten en ricas praderas los arenales áridos y las tierras poco fértiles producen abundantes cosechas.
En cuanto al sistema de acarreo se efectúa únicamente en toda la Isla por medio de bueyes y carretas de dos ruedas, salvo en alguna que otra finca situada en terrenos llanos, en que se comienza á usar carretas de cuatro ruedas que presentan calidades mas ventajosas para el transporte. El modo de llevar la caña al trapiche es de suma importancia; las carretas destinadas á este oficio deben ser livianas, de cama, anchas y arregladas de manera que se pueda cargar trozos de caña largos y que cada carreta lleve, si es terreno llano, la caña suficiente para producir cinco panes de azúcar.
La yerba sembrada para el alimento de los animales es la de Guinea que se produce muy bien, y la misma caña proporciona en la época de la zafra sus cogollos que come con gusto el ganado. Pocos ingenios poseen potrero, motivo por el cual en la mayor parte de ellos se envian las boyadas á los mas inmediatos durante el tiempo muerto, que es el que media entre Junio y Diciembre.
El alimento de las dotaciones consiste en tasajo, bacalao, una abundante racion de harina de maiz, plátanos y buniatos y en algunos puntos de la Isla comen todo el año carne fresca. Ademas, cada negro tiene un pedazo de tierra que trabaja á su beneficio, cria sus puercos y gallinas y en algunas fincas que tienen potrero se les permite una bestia.
Puede decirse en elogio de los propietarios que los sentimientos de humanidad son los que reinan, contribuyendo la ilustracion de nuestros dias al modo mejor con que son tratados nuestros siervos: asi es que las agonias físicas que inflije el castigo se observan solo en casos muy extremos. Este trato benigno es causa de que se note un aumento considerable en el número de los esclavos nacidos, contribuyendo á esto el esmero con que son cuidados los enfermos.
Tambien ha prosperado la destilacion del ron y se ha empezado á atender como es debido: ya todos conocen los métodos mas modernos y los alambiques franceses, ingleses, belgas &c. asi como los aparatos destilatorios de Blumenthal, Sanguier y Coffeg, Derosne, Egrot, Shear and son &c. &c. Recientemente hemos recibido la obra que se ha publicado en Paris: Duplais, Traité des liqueurs et de la distillation des alcools que deseariamos ver traducida. El aparato que he usado es el de Shear and son de Londres y me ha dado magníficos resultados, produciendo por cada galon de miel un galon de ron, que es cuanto se puede desear. Sin embargo, personas muy inteligentes estan en la creencia de que en donde hay necesidad de valerse de operarios estrangeros, el alambique que se adapta mejor es el de doble retorta que se usa en Jamaica con preferencia á los demas, porque cualquier negro lo puede manejar y dar el ron de treinta grados de Cartier con facilidad. En estos últimos años se ha establecido un considerable número de alambiques, algunos de ellos capaces de producir de quince á veinte pipas diarias, lo que equivale de 1.695 á 2.260 galones. Nos cabe la satisfaccion de poder decir que cuando en la Exposicion Universal de París los inteligentes estaban admirando el ingenioso sistema para aprovechar los escapes de vapor como gran economia de combustible, habia tres años que se habian puesto en planta en la Isla, lo que demuestra cuan innegables son los adelantos en todo lo que se refiere á la maquinaria y á los aparatos perfeccionados.
La superficie de la Isla de Cuba es de mas de 3.800 leguas cuadradas, sin contar la de sus cayos. Habiendo producido la Isla el año próximo pasado dos millones de cajas y calculando unas con otras solo á cien por caballeria, nos da cultivadas de caña veinte mil de esta, y suponiendo diez cajas por negro, nos da por resultado doscientos mil trabajadores en su labor. Nos parecen algo reducidos los cálculos del Sr. de la Sagra en su artículo tercero sobre el capital que representan los ingenios en la Isla; pues solo estima empleados $83.780,000. El valor de los terrenos va en progresion ascendente; sin embargo muy dificil seria indicar con exactitud el de todos ellos en general á causa de la multitud de circunstancias que concurren á hacerlos variar. A pesar de esto admítese generalmente que la caballeria de tierra de primera calidad, es decir, la de fondo y en terreno llano, cuesta mil pesos sembrada de caña, quinientos si no lo está y de dos á trescientos si no está desmontada; pero debe observarse que estos valores no siempre sirven de base á los precios de venta; pues una finca no se vende unicamente en razon de la calidad ó cantidad de sus tierras, sino tambien y principalmente en atencion al número de negros y animales que pertenecen á ella, á la clase de las fábricas y de los aparatos que sirven para su explotacion, á su situacion, cerca del mar ó de algun ferro-carril y por consiguiente á la mayor ó menor facilidad que ofrezca para la comunicacion. El valor de los esclavos ha aumentado considerablemente de cuatro á cinco años á esta parte: hoy vale un buen negro de campo de ochocientos á mil pesos.
Siendo á la vez las explotaciones de azúcar agrícolas, industriales y administrativas, dificil seria determinar con exactitud los gastos ó el rendimiento positivo de un ingenio. La influencia de las localidades favorables, medianas y malas, muy dignas de considerarse por lo que respecta á la agricultura, no es la que mas contribuye á determinar el costo; la inteligencia y los procedimientos industriales que se emplean marchan á la par con dicha influencia, si es que no la sobrepujan; mientras que la habilidad administrativa, las causas accidentales favorables ó adversas y hasta la casualidad lo domina todo en un pais en que existe la esclavitud. El valor de los ingenios varia desde cien mil hasta un millon doscientos mil pesos. La refaccion de uno de doscientos y cincuenta negros se puede calcular al año en veinte y cinco mil pesos y su producto, en terreno bueno, en diez bocoyes de azúcar moscabado por negro.
La situacion de los hacendados no es generalmente la mas satisfactoria; muchos de ellos á pesar de los grandes rendimientos de las fincas, se encuentran en una posicion embarazosa debida en parte á la extension que casi todos dan á la explotacion, á los compromisos que han contraido con el fin de mejorar la suerte de sus esclavos y aumentar las boyadas, en una palabra, de dar mayor amplitud á sus ingenios y perfeccionar sus productos. Los gastos que nos presentan del estrangero por llevarles una caja de azúcar son tambien una cosa en extremo curiosa. Una cuenta de venta nos ofrece: flete, derechos, acarreo, corretage, seguro contra fuego, idem marítimos, entrada en la Aduana, pérdida en el peso, almacenage, comision de venta, interes sobre los gastos &c. &c., no bajando todo esto en los Estados-Unidos de once pesos por caja. A los hacendados se les ha agregado la dificultad que han encontrado para conseguir dinero; á veces por no hallarlo á ningun interes algunos han tenido que presentarse y otros se han visto precisados á ponerse en manos de los refaccionistas. No es raro, pues, ver que los adelantos pecuniarios hechos al hacendado pesan despues sobre él, aumentados con un rédito que á menudo pasa de un 20 p
: pero gracias á los esfuerzos y conocimientos generales de administracion pública que ha desplegado el General Concha, que lleva á Cuba en alas de la prosperidad por medio del crédito, el vapor y la electricidad, tenemos el establecimiento de los bancos en la capital, en donde las buenas firmas consiguen el dinero al 6 p
y pronto se tendrán sucursales en las principales poblaciones con lo cual cambiará la suerte de los hacendados.
Y no se ciñe á estas solas mejoras las que el ilustre Gefe citado ha introducido en favor de los agricultores; pues en sus repetidas excursiones por el interior de la Isla ha conocido la necesidad de establecer escuelas en los partidos con el objeto de elevar la condicion social de los campesinos, cuya reforma desearíamos se llevase á efecto con toda escrupulosidad; viendo á la cabeza de esos establecimientos á hombres bien pagados que fuesen capaces de imbuir en los alumnos algunas ideas de la Química aplicada á la Agricultura, del arte veterinario para perfeccionar las razas de animales, prevenir sus enfermedades ó curarlas, y tener un pedazo de tierra para enseñarles prácticamente el uso de los instrumentos nuevos, principalmente los aratorios.
La Isla de Cuba, la mas hermosa de las Antillas, bañada por las olas del Océano Atlántico, situada entre las dos Américas, fué descubierta por el mismo Colon en 28 de Octubre de 1492 á los 76° de longitud al O. de Cádiz y á los 23° de latitud boreal (Longitud 76° 4' 34" latitud 23° 9' 26").
El estudio de su historia natural aun está en la infancia: á los Sres. Poey, la Sagra, Lembeye, Gundlach, Auber y Casaseca debemos las investigaciones de las producciones animales, vegetales y minerales. Los mamíferos indígenas se reducen á unas veinte especies, las aves á doscientas y cuarenta, los reptiles á cincuenta, sin que se halle ninguno venenoso, los peces á quinientos, los anulosos y moluscos son numerosos, asi como los zoófitos. De sus fósiles dice el ilustrado cubano Poey que la Isla de Cuba, como todos los paises del globo, ha estado un tiempo bajo las aguas del Océano y conserva numerosos testigos de este hecho universal en diferentes fósiles, siendo uno de ellos el diente gigantesco de una especie de tiburon que Lacèpede refiere al Squalus Carcharias, que supone existe en todos los mares con dimensiones antidiluvianas, pero que los autores modernos traen como distinta especie con el nombre de Carcharodon megalodon.
En el reino mineral escasea el oro y la plata: el cobre y hierro abundan mas; la serpentina, el cristal de roca son comunes acompañados muchas veces de la calcedonia y se han encontrado cristalizados. No escasea el mármol y se halla carbon de piedra cargado de asfalto ó chapapote.
El reino vegetal en sus bellísimas, útiles y variadas especies, en número considerable, creo no tiene rival. Conocidas estas ventajas y ántes de pasar adelante no nos parece desacertado esperar de la sabiduría, espíritu público y liberalidad de la primera autoridad, que proponga se nombre por la rica Junta de Fomento, que tanto ha influido en el adelanto del pais, una comision compuesta de cuatro ó mas personas competentes, de conciencia y saber, para que hagan un reconocimiento científico de la Isla y que anualmente presente cada cual la relacion de sus investigaciones geológicas, mineralógicas, botánicas ó zoológicas, pues esto puede arrojar mucha luz para el cultivo de la caña y tener otras aplicaciones interesantes. Para conseguirlo, seria preciso pagar convenientemente á los empleados y facilitarles las obras que necesitasen, que son sumamente caras y sabido es, según el dicho de un naturalista, que tan imposible es á un estudiante trabajar sin libros como á un mecánico sin instrumentos.
Volviendo á nuestra interrumpida narracion, magnífica es la vista que presenta la Isla de Cuba: su suelo es el predilecto de la Providencia para el importante cultivo de la caña por la naturaleza de sus terrenos fertilizados por caudalosos y cristalinos rios, por el estado y variaciones de su atmósfera benigna y húmeda y sobre todo por el calor vivificante de su sol tropical. Hermosa perspectiva ofrece la fuerza de su vegetacion; en donde está sembrada la caña se miran llanuras de color de verde esmeralda y se ven ondear como las olas del mar sus banderas blancas cual si fuesen el emblema de la paz y la abundancia; sus jardines, donde las flores nunca mueren ni sus pájaros encuentran el invierno que los haga huir á lejanas regiones, están cercados de rosas, jazmines y azucenas, sus alamedas de granados, limones y naranjos; sus elevadas montañas están cubiertas de maderas preciosas y pastos excelentes y para dar el último colorido á este bello cuadro, asi como los clásicos percibian las Diosas coronadas de violas y mirtos para hermosear, dar vida y animacion á sus escenas silvestres, las driadas vestidas de musgo reposaban en las frescas grutas y se asociaban en las alamedas, y el eco les repetia palabras de consuelo y amor, asi tenemos nosotros nuestro ángel tutelar de los montes en la magestuosa palma, la reina de la vegetacion, que parece ha sido colocada por Dios sobre las demas plantas, "para que salude al sol en su venida, la dore el primer esplendor de la mañana y se detenga en su cumbre la luz del moribundo dia," y si el céfiro en su estravío desprende algunas de las plumas que forman su corona, es para demostrarnos lo perecedero de las aspiraciones humanas y que nuestra mas noble y elevada mision en la tierra es mirar al cielo, adorar al Supremo Ser y abrigar la esperanza de ser admitidos cariñosamente en el jardin del Paraiso en que irradian los destellos de la Divinidad.
Trinidad 1857.
Justo German Cantero.