ESCENA II
DICHOS y DOMINICA
Dominica
Muy buenos días tenga usted, padre.
Tío Aniceto
Buenos los dé Dios.
Dominica
¿Cómo lo pasa usted?
Tío Aniceto
Así, regular...
Dominica
Ya sabía que había usté llegao anoche, pero tenga usté por seguro que como usté no hubiera venido por aquí, no era yo la que iba a verle a usté.
Gubesinda
¿Lo oye usté? Ya se lo he dicho, nunca ha debido de ir a parar allí, estando esta casa.
Dominica
¡Como allí tien más comodidades y más lujo!
Tío Aniceto
¡Será por lo que yo estoy acostumbrao! ¡Qué cosas dices!
Dominica
Tampoco otros lo estaban y ahora todo les parece poco...
Gubesinda
¿Quies algo?
Dominica
Tráeme el cesto de la labor, que me lo he dejao ahí fuera, encima del arcón.
Gubesinda
No, que te lo he traído yo... aquí lo ties... hasta luego.
(Sale.)
Tío Aniceto
¿Qué andas haciendo?
Dominica
¡Ya lo ve usté!
Tío Aniceto
Eso es pa algún chico...
Dominica
Nunca faltan pobres... Ahora que viene el invierno. ¿Y qué le parece a usté de la María Juana?
Tío Aniceto
¿Qué ha de paracerme? Que así hubiea yo querío verte, que más motivos tenías que no ella. Ya ves cómo tie su casa y cómo se ha afinao a su marido, y cómo se aplica a aprender de too en los libros... Siempre ha sido muy dada a la leyenda, no como tú, que de milagro aprendiste las letras... Pues bien quise yo educarte de lo mejor, que bien pequeña te pusimos en un colegio de los buenos que hay en Talavera. ¿Y qué saquemos? Que a los ocho días habías pegao a toas las muchachas y habías dicho a la señora toas las palabras feas que te había enseñao tu abuelo, Dios tenga en gloria, que se divertía con eso...
Dominica
¡Así me han querío mejor que a otras, que se comen de envidia!...
Tío Aniceto
¡Es pa tenértela!
Dominica
Que andan toas detrás de mi marido como unas lobas...
Tío Aniceto
Pero, ¿quién anda? ¿Quies decirme? ¡Cuatro desgraciás, pobretonas, que por no morirse de hambre prefieren perder la vergüenza!... ¡Sí que es pa estar orgulloso!
Dominica
¡No diga usté, padre, no diga usté, que usté siempre quiere rebajar a Feliciano y echarle por tierra; siendo así que a usté le costa las mujeres muy principales que me le han traído siempre al retortero!... Ahí esta la Dacia, la de don Romualdo, la más rica y la más señorita de por aquí... ¡A ver! Porque Feliciano no la quiso, y esta es la hora que no ha consentido en casarse con ningún otro y todavía está loca por él, que bien lo veo, que se le come con los ojos... ¿Y con la de don Rosendo? ¿Qué pasó? Usted lo sabe. ¡Que tuvo que llevársela su marido del pueblo! ¡Y bien señora era y bien guapetona! Pero, ¿no pasó más? ¿No fuimos un día al Coto del Duque y estaba allí por casualidad, que había venido de Madrid, el administrador con su señora...? ¡Pero qué señora! ¡Hubiera usted visto! ¡De las más señoras de Madrid! ¡Ya ve usté, pa ser la señora del administrador de todo un duque!... Pero, no querrá usté creer de que así qué vio a Feliciano, ella no miró naa, ni que estaba con su marido, ni que estaba yo... Y yo no he visto señora tan guapa ni tan bien puesta; con unos pendientes y una de anillos... Y estoy segura que cuando Feliciano haiga ido a Madrid ella le habrá buscao... Y quisiera que la hubiea usté visto, pa que diga usté que toas son pobretonas y desgraciadas... Diga usté que si todavía tengo marido, es porque a los hombres no hay que llevárselos de sus casas pa tenerlos las mujeres.
Tío Aniceto
Esa es la lástima, que alguna no se lo ha llevao pa in eternum.
Dominica
Será pa usté, que pa mí no... Que hasta cuando pienso que tie que llegar el día que Dios se nos lleve al uno y al otro, no hago más que pedirle que sea yo la primera. Conque ya ve usté; ni la muerte, que es de Dios, me conformo con que me lo lleve, cuanto más ninguna que haiga nacío de madre...
Tío Aniceto
Pa qué vamos a disgustarnos. Dejemos ese punto, que yo he venío a tratar otro negocio.
Dominica
¿Conmigo na más?
Tío Aniceto
Y con Feliciano, con los dos... Él ya sé que anda de boda.
Dominica
Sí. Luego vendrán por aquí a que se les dé un trago...
Tío Aniceto
De modo que hoy no será día pa tratar de na...
Dominica
Tampoco tendrá usté tanta prisa. ¿No estará usté unos días en el pueblo?
Tío Aniceto
No quisiera estar más de mañana a la tarde..
Dominica
Pues usté dirá, padre.
Tío Aniceto
Pues el asunto es que José quiere que yo sus diga...
Dominica
¿Es asunto de ellos? ¿Y no tienen ellos boca pa hablarlo? ¿Lo ve usté? Con esas cosas sí que no puedo. ¿No nos estamos viendo todos los días? ¿Que es lo que quieren? Ya lo sabemos. Que Feliciano les venda su parte en la Umbría. ¿No es eso?
Tío Aniceto
Eso mesmo. Como la otra mitad es de José y Feliciano no se cuida de su parte ni pa él sinifica na...
Dominica
Siempre me tie dicho que no la vende por ningún dinero y pa ellos menos...
Tío Aniceto
¿Y quies decirme qué es eso, sino una malisma intención? ¿Pa qué quie él su parte de la Umbría más que pa que coman cuatro galopos holgazanes...? El de la Ciscla, este Francisco que se ha casao hoy con la chica de la Pola, na más que por eso, los del molino... ¡Un buen rato de tunos!
Dominica
A mí no me cuente usté nada. Es voluntad de Feliciano y pa mí es bastante....
Tío Aniceto
Es que si tú fueas como debías de ser, no debías de consentirlo. ¿Es decir, que no hace por su hermano lo que hace por toos? Di que la María Juana le hubiea hecho cara... Pero como se ha hartao de despreciarlo...
Dominica
¿Despreciarle? No lo hemos visto. Antes porque la convenía, porque entre casarse bien y amigarse mal, ninguna hay tan tonta que dude... Diga usté que José no la hubiea querido, hubiéamos visto... lo que hemos de ver todavía...
Tío Aniceto
¿Vas a tener el valor de decir que a la María Juana le importa de Feliciano? ¡Eso quisiera él!
Dominica
¡Eso quisiera ella, que a él le importara!...
Tío Aniceto
Si se burla de él a toas horas. De lo que presume, que se cree que ande esté él ya no hay otro...
Dominica
¿Y ella qué se ha creído? Porque ande siempre con blusa de seda y el boas colgao del pescuezo y las botitas de rusel pa pisar los chinarros del pueblo, ¿qué pega aquí to eso? ¿Y pa qué es tanto componerse? ¿Na más que pa su marido?
Tío Aniceto
¿Creerás que es pa el tuyo? ¡Qué bien le agradeces que si no fuera por lo que ella te quiere, ni vendría a tu casa ni hubiea vuelto a cruzar la palabra con Feliciano!...
Dominica
¡Eso dirá ella!... Diga usté que Feliciano mira hoy que es la mujer de su hermano y...
Tío Aniceto
¡Calla, calla! Que no paece sino que quisieras que no lo mirara... Pues ten cuenta que si Feliciano se propasara un tanto así y José llegara a enterarse, no quieas saber lo que sucedería, que le he oído respirar en ese sentido... Conque ya puede mirarse.
Dominica
Ella es la que tie que mirarse y no presumir tanto de que ha despreciao a nadie... No vaya a cansarse Feliciano de tanto desprecio y se olvide de too...
Tío Aniceto
Si la que se olvida de too eres tú... que suponiendo que ella le hubiera querido a Feliciano, que le quisiá ahora mismo, más de agradecerle que haiga ella mirao lo que tú no miras... que es tu marido y que eres su hermana... que nunca creí tener yo que decírtelo.
Dominica
Eso sí: que me diga eso, que me diga que le quería, que le quiere, como es la verdad... pero que no venga a presumir, porque él la respete, de que es ella la que le ha despreciao. Ahí está la Dacia que sabe que a mí no me ofende que quieran a mi marido.
Tío Aniceto
Ya se ve que no...
Dominica
Y pa ser honrada no se necesita ir diciendo que es ella la que no le ha querido, sino too lo contrario... Y ahí tiene usté a la Dacia, la quiero yo como a una hermana, bien lo sabe ella... Pero la María Juana quiere ser más que todas... Y eso... a mí con orgullos... no... ¡Ya lo sabe!... Que yo también tengo mi orgullo.
Tío Aniceto
Bien se ve, bien se ve que ties tu orgullo, pero mira y ande demonios has ío a ponerlo.