ESCENA III
DICHOS; GUBESINDA, y después FELICIANO, FRANCISCO, PILARO y el TÍO BEBA
Gubesinda
Acá vienen toos los de la boda con el amo.
Dominica
Que no pasen del portal, que lo ensuciarán todo. Y dales vino y hojuelas.
Gubesinda
La que me paece que no viene es la novia. ¡Le habrá dao reparo! Alguna vez habían de tener vergüenza.
Dominica
No digas nada, mujer...
Feliciano
(Dentro.) ¡Dominica! ¡Dominica!
(Entra.)
¡Acá estamos toos!
(Aparecen en la puerta Pilaro, Francisco y Tío Beba. Detrás Mozas y Mozos.)
Dominica
No me paséis de la puerta, que vendréis perdidos de barro... Ahora voy...
Feliciano
Nosotros sí... Entra, Francisco, entra...
(Entra Francisco, Pilaro y el Tío Beba.)
Vosotros, quedaros ahí fuera y bailar y cantar y que os den un trago...
Todos
¡Viva el padrino! ¡Viva!
Voz
¡Que viva la señora Dominica!
Todos
¡Viva!
Feliciano
¡Tío Aniceto! ¿Qué, está usté aquí?
Tío Aniceto
Aquí he venío. Ya te veo de padrino.
Feliciano
Qué se va a hacerle... Tenga usté un cigarro... son superiores.
Tío Aniceto
Tú no lo gastas menos...
Feliciano
Aquí ties al novio, Dominica.
Dominica
Ya le conozco. Por muchos años....
Francisco
Y que ustedes lo vean con salú... y la compañía...
Dominica
Mala cara ties todavía...
Francisco
Me cogieron unas calenturas, ende el verano pasao, pero ya voy mejor...
Gubesinda
(Al Tío Beba.) ¿Y qué has ío tú a pintar a la boda...? ¿No sabías que hacías aquí más falta...?
Feliciano
Le dije yo que viniera...
Pilaro
Pues podía haber faltao... ¡Lo que nos ha hecho de reír! ¡Las cosas que a él se le han ocurrío en la iglesia! ¡Y siempre que viene a una boda se le ocurre lo mismo! Y siempre nos reímos con él lo mismo.
Gubesinda
¡Y lo que habrás bebío a estas horas! Apestando vienes...
Tío Beba
¿Estáis oyendo? Lo que es tener nota de algo en el mundo... ¿Qué he bebío yo? Vosotros podéis decirlo que habéis bebío lo mismo que yo... ¿Qué he bebío yo?
Pilaro
Lo mismo que toos, tía Gubesinda.
Tío Beba
Hay que alvertir que la primera en alegrarse de que yo me alegre es ella, porque sabe que a mí no me da por faltarle a naide, ni por pegar a la mujer como a otros; el tío Catalino, pongo por caso... sino too lo contrario... ¿Verdá, Gubesinda?
Gubesinda
¡Calla, calla!
Tío Beba
Pero es que estas mujeres al igual de taparle a uno las faltas que tenga, las publican... que no ha sío naide más que ella la que me ha puesto a mí la nota de borracho en el pueblo.
Tío Aniceto
Es que como te dicen tío Beba...
Tío Beba
¿Pero, quién no sabe por qué me lo dicen? Porque se lo decían a mi abuelo, y al primero que se lo dijeron fue a mi bisabuelo y no fue tocante a la bebida ni muchísimo menos, que fue por buen español... por pa... pa...
Feliciano
¡Patriota!
Tío Beba
Eso...
Gubesinda
Ya sabemos toos la historia.
Tío Beba
Siempre hay alguno de fuera que no la sabe y nunca falta quien puea creerse que lo de llamarme tío Beba, es porque yo beba... Pues no señor, fue que cuando andaban los franceses por España, llegaron aquí tamién y fueron, y lo primero cogieron a mi bisabuelo que era entonces alcalde, y le dijeron que les había de dar de comer y de beber, que si no y que le mataban... ¡Y él les dio de comer y de beber! ¡Qué remedio! ¡Quién no hubiéamos hecho otro tanto! Y cuando estaban toos bien comíos y bien bebíos cogen a mi bisabuelo, me lo suben encima una mesa y ende allí, subío como estaba y que había de decir como ellos: «¡Viva Francia y vivan los franceses!», y «¡Viva el rey de los franceses!» Que de no y le mataban... Y caa vez que ellos gritaban «¡Viva!», mi bisabuelo no decía más que «¡Beba!» Ellos venga «¡Viva Francia!», y él, «¡Beba!»; «¡Vivan los franceses!», y él siempre, «¡Beban!» Y como ellos, a la cuenta, no le entendían bien, o no les sonaba mal lo de beba, pues no le mataron, pero él se salió con la suya y too el tiempo no le hicieron decir nunca «¡Viva!», más que «¡Beba! ¡Beba!» Y como luego se supo, le quedó de ahí el nombre de Tío Beba, y de ahí nos vino a toos, y de ahí me lo llaman a mí, que no es por naa malo, me parece.
Pilaro
Y que es la verdá, así como lo cuenta, que yo se lo oí contar a mi abuelo.
Tío Beba
Pues, luego, ¡qué había yo de decir una cosa por otra! Así fue y toos lo saben... Ahora que cuando llega un día que hay que alegrarse como hoy, y toos dicen: «¡Vivan los novios! ¡Viva el señor padrino! ¡Viva señora ama!», pues yo me acuerdo de mi bisabuelo, y digo: «¡Beban! ¡Beban!» ¡Y bebo!...
Feliciano
Muy bien dicho... Ya se armó el baile... Andar vosotras, sacarles vino. Vamos todos; venga usted también, tío Aniceto.
Tío Aniceto
Yo me vuelvo pa casa. Ya volveré. Quería hablar contigo, aunque ya he hablao lo bastante con la Dominica.
Feliciano
Pues no se vaya usted, hablaremos... Tráenos aquí ese vino dulce bueno...
Dominica
Tráete las hojuelas, Gubesinda.
Tío Beba
¡Viva señora ama!
Dominica
Gracias, hombre.
(Salen.)
Tío Beba
¡Viva la Gubesinda!
Gubesinda
¡Anda, anda! Que no ties vergüenza de haber ido a la boda.
Tío Beba
¡Pues peor ropa llevaba el novio y tan contento! ¿No es verdá, Francisco?
Francisco
¡Qué cosas dice usted, tío Beba!
Pilaro
¡Sí que te ha dicho cosas!
Tío Beba
Las mismas que te dije a ti cuando te casastes... Es el día que a toos nos leen el Evangelio.
(Salen todos menos Feliciano y el tío Aniceto.)