ESCENA III
FELICIANO y PILARO
Feliciano
(Sacando de la petaca tabaco picado y papel de fumar.) Vamos a echarlo, Pilaro.
Pilaro
Esta algo traía.
Feliciano
¡Qué iba a traer! Desazones, cuentajos pa el ama. ¡Como si tuviéramos pocos!
Pilaro
Lo que tie esta Pola es que la tie tomá con nosotros. Cuidao que yo se lo tengo dicho a la Jorja, que con ella poca conversación y apurando más con ninguna. ¡Toas son lo mismo! ¡Es que lo tengo visto! En juntándose que se juntan dos mujeres, ya está el infierno...
Feliciano
¡Si es que el hombre no debiera de casarse nunca!
Pilaro
Esa es la mía. El casorio es bueno para las mujeres, pero los hombres no debían de perder su libertá así como así... Y no es que yo me queje, no vaya Dios a castigarme, que otras habrá peor que la Jorja... Pero es lo que yo digo, que a un hombre solo, tire por ande tire, nunca le falta. Yo por mí sé decir que cuando andaba en el servicio, yo tenía menos que ahora y nunca me faltaba una peseta; el cómo era yo no sabré decirlo, pero que así era. Y ende la hora que me casé, siempre ando lampando, que ni pa una docena de pitos tengo nunca una perra de sobra... Y no hay que decir que me haiga quedao sin comer ningún día, no vaya Dios a castigarme, que peor estarán otros; pero que yo no he vuelto a estar como entonces, como yo digo, que no tenía na y me sobraba too; el cómo era yo no sabré decirlo, pero que así era... No tire usté... (Pidiéndole la cerilla para encender el cigarro que ha ido haciendo con mucha calma.)
Feliciano
Escucha. Cuando fuiste ayer al pueblo, ¿quién andaba por casa? ¿Viste al ama?
Pilaro
Sí que la vi.
Feliciano
¿Qué cara tenía?
Pilaro
La cara de siempre, con aquella risa que se ríe por too...
Feliciano
¿Habló contigo?
Pilaro
Pues luego... como siempre; me preguntó por toos; por la Jorja, por los muchachos, por Antolín en principalmente; es el que ella ha querío más siempre; no sé si porque usté lo sacó de pila...
Feliciano
Y al señor Aniceto, ¿le viste?
Pilaro
Ese sí me pareció que andaba mal encarao. Y José también.
Feliciano
¿También andaba por allí mi hermano...? Y la María Juana, ¿la vistes?
Pilaro
A esa también, sí señor, que tenía los ojos como de haber llorao... Como dicen que el señor Aniceto se la lleva al Sotillo, es natural, ella les tie que tener ley a ustedes y a la casa. Ende chica sin separarse del ama.
Feliciano
Ella se tie la culpa de todo.
Pilaro
Eso tengo entendío.
Feliciano
¿Qué has entendío? ¿Andaste por el pueblo?
Pilaro
No, señor, no andé naa... Cuando voy nunca ando por el pueblo. ¿Pa qué? Pa tener un día una cuestión con alguno. Son muchas envidias las que le tienen a uno. Ahora que del caso de la María Juana, sí entendí de hablar, porque hablar, ¡hágase usté cargo! ¡Hasta las piedras! Como que no falta quien diga y que el ama se iba con su padre al Sotillo, y porque yo dije que no era verdad, que el ama ande venía era aquí, a la dehesa, ande usté la aguardaba, se me echaron a reír... Conque hoy se verá quién llevaba razón. A más que no había más que ver al ama pa comprender que too era hablar de la gente, y es no conocerla...
Feliciano
Sí, es no conocerla. Pero tanto harán toos y tanto le dirán unos y otros que acabarán por soliviantarla.
Pilaro
Así es. Es lo que yo digo. ¿Qué le importan a naide los negocios de naide?
Feliciano
Ahora no ha tenío nadie la culpa más que la María Juana. Yo a ti no voy a decirte una cosa por otra. Tú has sío siempre el primer sabedor de toas mis cosas.
Pilaro
Así es, que no ha habío otro que haiga andao más que yo a su lao de usté, ahora y de mozo...
Feliciano
Pues lo que yo te digo, y bien puedes creérmelo, es que yo nunca le he dicho palabra ninguna con intención a la María Juana; que la he mirao siempre, como lo que es para mí, como una chiquilla, que la he conocío de toa la vida al lao de la Dominica... Y como lo que toos sabemos que es, porque, ¿quién no lo sabemos?
Pilaro
Así es.
Feliciano
Si así no fuera, ¿por qué tenía que haberla acogío el tío Aniceto en su casa cuando murieron sus padres de ella...? Y que ella no ha sío una criada más en casa de mi suegro, sino que ha sío tan hija como la Dominica.
Pilaro
Así ha sío, y bien lo hemos visto. ¡Bueno es el tío Aniceto pa hacer caridades si no hubiera un porqué como ese!
Feliciano
De manera que yo la he respetao siempre por dos cosas: primeramente, porque ya sabes que cuando estás siempre al lao de una mujer que has conocío desde chico, pues parece que no hay aquella ilusión que con cualquiera otra que ves de pronto.
Pilaro
Como que así es. Más que querían a mí casarme con una prima hermana que nos habíamos criao juntos, y convenirme me convenía por toos los estilos... Pues nunca pude mirarla en mal sentío... Y estábamos veces solos, y no hay que decir que no lo valía... pues...
Feliciano
A más, ya te digo, bastaba que yo supiera lo que hay y de cómo es hermana de padre de la Dominica, para no pensar en ella ni por entre sueños.
Pilaro
Así había de ser.
Feliciano
Pero ya ves qué me ha valío... Si ha sío ella la que ha ido diciendo que yo me había propasao.
Pilaro
Con su idea habrá sío.
Feliciano
¡Tan con su idea! Esa tie más idea de lo que parece. Y es que ella se sabe lo que toos sabemos, y está muy engreída de que es tanto como la Dominica, y se le ha puesto y que ha de casarse con mi hermano José, que será tan bestia que se casará con ella y dejará a la Dacia, que baste que ya estuvo pa casarse conmigo y que toos en las dos familias queremos que se case, pa que él nos lleve a toos la contra... Y como María Juana ve too esto pa emberrenchinarle más, sale con que yo la traigo acosá. Y para que el tío Aniceto se amontone y se la quiera llevar consigo, que al fin la sangre, como dicen, sin fuego hierve... Y pa que la Dominica se alborote tamién y salga diciendo que no respeto naa, y tendría razón si fuera verdad... y pa que mi hermano se vuelva contra mí y se ciegue por ella, y pa que toos hablen y traigan y lleven... Y yo me haiga venío aquí por no oírlos a toos, que de naa me ha servío, que toos han de acudir aquí como ves, ca uno con su música, que es mucha música, más cuando estoy inocente de todo... ¡Puedes creérmelo!
Pilaro
Sí que lo creo.
Feliciano
Pero esa no se sale con su idea, esa no se casa con José, así tengamos que andar a golpes.
Pilaro
En eso ya no obrará usté bien. Si es gusto de uno y otro. ¡Anda con Dios! Hay más que dejarlos...
Feliciano
Si es que... voy a decírtelo todo; si es que ha sío la María Juana la que me ha andao buscando y yo huyéndole... Si es que se come de envidia de la Dominica y quiere ser tan ama de mi casa como ella, y como por ahí no ha podido ser, ahora dice que soy yo el que la ha buscao... Y ya se ve, como siempre he tenío esa nota de gustarme toas las mujeres...
Pilaro
Si es que ha sío usté tan enamoriscao...
Feliciano
No he sío yo siempre, Pilaro.
Pilaro
En eso estoy. Es uno en su pobreza y más de una y más de dos vienen todavía a comprometer... ¡Es que las hay de comprometeoras!
Feliciano
Y yo tengo visto muy claro lo que quiere la María Juana; lo primero, casarse con José pa asegurarse y verse en su casa tanto como la Dominica en la suya... Y cuando esté así volver a buscarme...
Pilaro
Y que así sería.
Feliciano
¡Y eso no, yo no hago esa acción con mi hermano! Si él no lo ve, yo lo veo... Y si habíamos de tener un disgusto, que sea antes... Que después como él se casara y ella volviera con las mismas y yo consintiera y me callara... Es pa que mi hermano me mate o tener que matarle... Y si no soy consentidor y hablo y voy y le digo: «¿Lo ves ahora? ¿Lo ves y a quién quería?» Pues es pa tener él que matarla a ella y de cualquier suerte, la ruina de un hombre y de una casa.
Pilaro
Y que así sería...
Feliciano
Y de esto ni palabra a nadie, a la Jorja menos. Pero con alguien tenía que desahogarme cuando toos pegan contra mí.
Pilaro
Bien sabío debe usté de tener que a hombre secreto no me gana naide, que de otras cosas he sío yo solo sabedor y por mí en jamás se habrá traslucido naa...
Feliciano
Ya lo sé, hombre, y por eso me declaro contigo... Pero esa Gubesinda, ¿no tendrá listo el almuerzo? Anda a ver, hombre...
Pilaro
¿No la entiende usté de hablar a la puerta? ¿Con quién podrá ser?
Feliciano
¡Calla! Si son doña Julita con la Dacia y con su cuñá... ¿A qué habrán venío?
Pilaro
A la cuenta que vuelven del Tiemblo, que tengo entendío que estaban a cumplirle una promesa a San Antonio y de vuelta habrán dao un arrodeo pa acercarse aquí.
Feliciano
Y cucharetear lo que se cuece. Estarán enteradas de too.
Pilaro
Así será...
Feliciano
Si pudiera escapar sin verlas...
Pilaro
No lo piense usted. Hasta aquí se cuelan. Velailas aquí, usté.