ESCENA V

DICHOS, DOMINICA, DOÑA JULITA, DOÑA ROSA y la DACIA

D.ª Julita

Muy buenas tardes tengan ustedes.

Feliciano

Ah, que son ustedes. Buenas tardes.

Tío Aniceto

¿Cómo lo pasan ustedes? ¿Y su esposo?

D.ª Julita

Así anda, con sus dolores.

Dominica

Van ustedes a tomar unas hojuelas, y de este vino, que pa eso las traigo a ustedes, que a todos no se les puede dar de esto... Siéntense ustedes... Ande usté, doña Rosa; tú, Dacia, usté, doña Julita...

Feliciano

Una copita.

Dominica

Espera, hombre, que saque más copas.

D.ª Rosa

¡Ay, a mí licores, no!

Dominica

Si es muy dulce...

D.ª Julita

Están muy finas estas hojuelas. ¿Las has hecho tú?

Dominica

Yo, sí señora,.. Tome usted otra.

D.ª Julita

En casa no nos salen tan finas...

Feliciano

Y usté otra copita. (A doña Rosa.)

D.ª Julita

No, Feliciano, que no tiene costumbre y luego le da por llorar...

D.ª Rosa

¡Es tan dulce!

D.ª Julita

Venimos de casa de María Juana, por cierto que nos dijo que ella venía aquí también... quedaba arreglándose...

Dominica

¡No faltaba más que ella no se compusiera para venir aquí!

D.ª Julita

Hija, hoy tenía puesta otra blusa. Seis le llevo contadas, todas de seda... Esta de hoy es de un color canario...

Dacia

No me gustaba... Una que tiene de un color naranja es la más preciosa...

Tío Aniceto

Pues si ustedes no mandan algo...

Dominica

¿Se va usted, padre?

D.ª Julita

Vaya usted por casa, que Romualdo tendrá mucho gusto de verle... Le contará a usted las cosas de aquí, que serán por el estilo de las de allí.

Tío Aniceto

En toas partes es lo propio...

D.ª Julita

Pero allí no tendrán ustedes un alcalde tan bestia y un juez tan sinvergüenza, con unas mujeres tan sopladas y tan tarascas. ¡Qué gente!

Tío Aniceto

Ya me pasaré por allí si tengo un rato... ¿Conque puedo decirle a José que por ti no hay inconveniente?

Feliciano

Ninguno... por mí...

Dominica

¿A qué dices que no hay inconveniente? ¿Al asunto de la Umbría? ¡Ya se ve! Has estao aquí bebiendo, y a ti cogiéndote así, te llevan ande quieren... ¡Pues no se salen con la suya! Dígale usté a José que no, ¿estamos? que no; que lo ha dicho Feliciano.

Feliciano

¿Lo ve usted como es ella?

Tío Aniceto

Entonces, ¿qué digo? ¿Que lo has dicho tú o que lo ha dicho ella?

Dominica

¡Tú, tú!... ¡Lo has dicho tú!

Feliciano

Bueno, diga usted que ha dicho ella que lo he dicho yo.

Tío Aniceto

¡Cualquiera ata dos cuartos de cominos contigo! ¡Qué hombres!

Dominica

Si usted no le hubiera hecho beber más de la cuenta pa cogerle la palabra...

Tío Aniceto

¿Pue que digas que soy yo?

Dominica

¡Como usté no mira más que por la María Juana!

Tío Aniceto

¡Habla lo que quieras que me voy por no oírte!

(Sale.)

Dominica

¿Pero habías sío capaz de dar tu consentimiento? Pa que se rían de ti.

Feliciano

¡No te sofoques, mujer! Dices que no, pues no... No quiero yo belenes por cosas que na me importan... ¡Se ha terminao!

D.ª Julita

¡Cuestiones de familia!

D.ª Rosa

¡Qué mundo este! ¿A quién le faltará algo?

D.ª Julita

Pero no os disgustéis vosotros.

Feliciano

Nosotros... no...

D.ª Rosa

¡Ay, Jesús mío!

Dacia

¿Qué le pasa a usted, tía?

D.ª Rosa

¿Qué ha de pasarme? ¡Todo me recuerda mis disgustos!

Dominica

¡Si aquí no hay disgustos! Ea, vamos a ver bailar a esa gente. Y que baile también la Dacia.

Dacia

Yo no bailo nunca.

Dominica

Pues hoy ties que bailar con Feliciano...

Dacia

¡Correndito! ¡Quita!

D.ª Rosa

¡Ay! ¡Ay!

Dacia

¡Pero tía! ¿Qué le pasa a usted?

Dominica

¿Está usted mala?

Feliciano

¿Pero qué acuerdo le ha dao para ponerse así?

D.ª Julita

No hagáis caso; si es la pizca de vino que ha bebido. Siempre le sucede...

Feliciano

¡Vamos! Entonces, acostarla...

Dominica

Que le dé el aire, vamos, doña Rosa.

D.ª Rosa

¡Ay, yo me muero... yo me ahogo! Se me anda todo...

Dacia

Agárrese usted. (Doña Rosa se agarra con fuerza a Feliciano.)

Feliciano

¡Que se priva!

Dacia

¿Qué hace usted? ¡A mi tía!

Dominica

Con el aire se le pasa... vamos, doña Rosa.

D.ª Rosa

¡Ay, Jesús mío! ¿Qué dirán ustedes...?

Feliciano

No decimos naa. A cualquiera le sucede otro tanto...

Dacia

Ande usté, tía...

(Sacan entre todos a doña Rosa. Salen todos menos Feliciano.)