ESCENA VI
DOMINICA y GUBESINDA
Dominica
No me mires... Porque va a ser como lo digo. Mañana no me queda nadie de toa esta gente y si Feliciano quie ponerse de su parte... Pero no se pondrá, que alguna vez tengo yo que hacerme valer... Y las cosas van a ir de otro modo de aquí en adelante.
Gubesinda
¡Dominica!
Dominica
¿Qué? ¡También pue que tú ahora quieas salir de su parte!...
Gubesinda
¡Si es que te estoy mirando y me paeces otra!
Dominica
¡Pues soy yo, yo, la Dominica, el ama de su casa, que alguna vez había ser yo el ama! ¿Ande íbamos a parar? ¡Si esta gente hubiea dao fin de nosotros!
Gubesinda
Dominica, tú algo me callas... o me estás diciendo mucho... ¡A ti te pasa algo que no te ha pasao nunca!... ¡Dominica!... Al concluir la misa te has acercao a rezarle a la Virgen del Rosario, la que está como sentá con el niño Jesús en los brazos... Antes no hice reparo... pero ahora... ese rezo tenía su por qué... ¡Dominica! ¡Que a ti te pasa algo!... ¿Es que...? ¡Jesús! ¡Dios mío! Si eso fuera...
Dominica
¡Pues es, Gubesinda, es! ¡Dios y la Virgen santísima lo han querío! ¡Ya no tengo que envidiar a ninguna mujer del mundo, ya soy la más feliz de todas!
Gubesinda
¡Hija de mi vida! ¡Ven y que te abrace! ¡Hija de mi alma! Si pa mí... ¡Vamos! ¡Si lo que yo tengo rezao pa que eso fuera!... ¡Y yo tonta de mí; no haberlo conocío! ¿Y no se lo has dicho a Feliciano entoavía?
Dominica
No quería decírselo... ¡Si es que entavía me paece mentira! Si es que quisiá sin decírselo yo que él lo sintiera... dentro su alma como lo he sentío yo dentro de mis entrañas... ¡Si me paece mentira que no está ya aquí, que no haya habío un milagro y no se le haya aparecido algún ángel pa avisárselo!... ¡Si solo en pensar cuando se lo diga!... ¿Pero cómo pue haber mujeres malas pa quien tenga que ser una vergüenza esta alegría tan grande?
Gubesinda
Mira; yo me voy a buscar ahora mismo a mi marido, antes de que no esté pa naa... y sale a escape pa la Umbría y vuelve con Feliciano, que no pue consentirse que esté sin saberlo a estas horas...
Dominica
¡Si estoy segura que ha de venir hoy! ¡Si me paece que me lo están diciendo!... Y que ha de venir más alegre que nunca y que ha de entrar por esa puerta preguntándome... ¿Y mi hijo? ¡Nuestro hijo, Dominica, nuestro hijo... como si ya le tuviea en mis brazos, más hermoso que un sol, porque tie que ser muy hermoso, que ende que pienso en él, me paece que me bailan elante los ojos todas las hermosuras del mundo!
Gubesinda
¡Ay, qué alegría, qué alegría! Aunque me digan que estoy loca, así que entienda la música de los mozos, en medio de la plaza me planto y me pongo a bailar yo sola...
Dominica
¡Y yo contigo!
Gubesinda
¿Tú? ¡Qué disparate! ¡Vas tú a bailar! Y lo que has de hacer es no trajinarme en naa de aquí en adelante... y cuidarte mucho, que... ¡Jesús! ¡Dios mío! No quiero pensarlo... Que así como tantas pobres andan afanás trabajando hasta lo último y no las pasa naa, porque han de echar al mundo otro pobre pa pasar trabajos... Este que nace pa tener too el regalo del mundo... pue que por lo mismo...
Dominica
¿Quies callar...?
Gubesinda
¡Ties razón! ¿Pero no era un dolor pensar que too lo que hay en esta casa no tenía un heredero de tu sangre? Que too hubiá ío a parar... ¡Dios sabe dónde!... Y ahora...
Dominica
Ya ves tú, ahora tengo que mirarlo de otra manera... ¡Vas a ver; vas a ver! ¡Si es que he estao tonta! Pero se acabó, se acabó... ¡Con too voy a llevar yo cuenta! ¿No es cargo de conciencia pa mí, lo que se ha tirao y se ha esperdiciao en esta casa? ¡Nadie ha mirao por ella!... ¡Tamién tú, Gubesinda, de hoy más no me gastes lo que me gastas!...
Gubesinda
¿Pero vas a decirme a mí eso? ¡Jesús! ¡Dios! ¿Qué tengo yo esperdiciao nunca...? ¡Que no miraría más si fuea mío!...
Dominica
Bueno, no vamos a regañar ahora... pero este mes se ha gastao mucho aceite, y el salvao, tu verás...