ESCENA XI

La JORJA, con dos chicas y tres chicos; DOMINICA, y después, GUBESINDA

Gubesinda

¡Vamos! ¡Andar y no os dé vergüenza, cualquiera diría que la teníais!

Jorja

(Dentro.) ¡Estos muchachos siempre han de sofocarla a una! ¡Calla tú, acidentá, que paeces acidentá!

Dominica

¿No quieren verme?

Gubesinda

¡Calla, mujer!

Dominica

Mira, que os he traído almendras... (Entran.) Anda, Gubesinda; en las alforjas verás un cucurucho de ellas.

Jorja

¿Cómo ha venío usté?

Dominica

Muy bien. ¿Y vosotros cómo andáis por aquí?

Jorja

Ya lo ve usté. Sí que está usté muy buena, pues nos habían dicho que no andaba usté bien de salú, pues pa mí que vale usté más que la última vez que la vide... vamos, vosotros; no decís na, di tú (Al mayorcito.) venga usté con Dios, señora ama, para servirla... Luego bien lo charláis too cuando no hace falta.

Dominica

Están buenos todos.

Jorja

¡Gracias a Dios!... Estos no son míos.

Dominica

Ya lo sé... Estos son de la Ciscla.

Jorja

Y esta pequeña de la Engracia, pero a toos se les ha puesto de venir...

Gubesinda

(Entra.) Las almendras... y un cacho de pan pa ca uno... tomar... ¿Cómo se dice? ¿Habéis dao un beso a señora ama?

Dominica

No, a mí que no se acerquen con esas caras y con esas manos...

Gubesinda

¡Esta Jorja! ¡Mia que sois! ¿Por qué traéis así a estas criaturas, vamos a ver?

Jorja

¡Cualquiera pue con ellos! Toda la santa mañana ando tras de ellos pa lavarlos y peinarlos... ¡como no los matara!

Dominica

¡Quita, quita! ¡Si es que sois de lo que no hay! ¡No sé por que Dios os da hijos! Como no os dejéis lavar, bien lavaos, no hay almendras... Tú, Gubesinda, lava a estos de la Ciscla. Mira este... No hay más que mirarlo... ¡Qué cara de tunela! Como este otro... tú dirás de quién es esta cara...

Gubesinda

No mires, que no hay más... digo...

Dominica

Aquel regojo... Entre ciento los conoceré yo... Anda, anda... arreglarlos.

Gubesinda

Estos, de cabeza van al pozo ahora mismo.

Dominica

No los asustes...

Jorja

¡Déjate, yo los lavaré a toos!

Dominica

Dejarme a esta, que esta sí está lavada; así me gusta... La Engracia siempre ha sío más curiosa... Dame un peine, Gubesinda, y unas cintas azules que estarán ahí en ese cajón, que voy a ponerla unos moños... verás qué preciosa... Y vosotros no me parezcáis por aquí hasta que os vea yo muy bien lavaos... No tenéis la culpa vosotros... ¡Pero cuánto abandonadas seréis!

Jorja

¡Eso dirá usté! Estos chicos siempre han de sofocarla a una. Venir acá, condenaos, que me tenéis aborrecida: ya estáis andando, que os restriegue con un estropajo...

(Sale Jorja con los chicos. Suena un tiro.)

Dominica

¡Ay! Vamos, pues no me he asustao...

Gubesinda

Es el amo que anda tirando a las palomas.

Dominica

Como no tiene con quien pegar, pega con las palomas... (Asomándose a una ventana.) ¡Feliciano! ¡Feliciano!

Feliciano

(Dentro.) ¿Qué quieres?

Dominica

Que no tires a las palomas; hombre, ¿no ves que puen tener pichones criando y se desgracian...?

Feliciano

Se les ponen a otras y los crían.

Dominica

Es que muchas conocen luego que no son suyos y los matan.

Feliciano

Bueno, déjalo, yo me divierto.

Dominica

Pues diviértete, hombre, diviértete... (Se sienta a peinar a la pequeña.)

Gubesinda

Es que este Feliciano se cree que todas las palomas son como la que él tiene, que en siendo criaos en el palomar, toos los pichones le parecen suyos.

Dominica

¿Soy yo esa? Pues es verdá... ¿Qué mal han hecho ellos? Ven acá, tú... Vas a estarte muy quietecita que voy a ponerte muy guapa... No digas que no es guapa... ¡Mira qué ojos! ¡Uy! ¡Qué ojos tan retepreciosos! ¿De quién son estos ojos? ¿De quién han de ser? ¡Como que no hay otros así en el mundo! (Besando con efusión a la niña.)

Gubesinda

¡Anda, anda! ¡Así está él de ufano!... ¡Hay que ver, señor, hay que ver!...

(Telón.)

FIN DEL ACTO PRIMERO