ESCENA II
CARLOTA del brazo de RUFINO. DON ROSENDO del de DOÑA ANSELMA. PÉREZ en medio de ELISA y ROSA y LÓPEZ en medio de JUANA y LUISA. Los demás convidados detrás, hablando con mucha animación.
Ans.
Ya estamos en casa.
Ros.
¡Gracias á Dios!
Carl.
Eso, Suélteme usted. (Bruscamente.)
Ans.
¡Pero niña!...
Ruf.
¿De usted todavía?
Ros.
Es preciso que tutee usted á su futuro.
Carl.
No puedo acostumbrarme.
Ans.
¡Y qué cara de panoli tiene el novio de Carlota!
Elisa
Pues es muy extraño, porque está empleado en el Ayuntamiento.
Jua.
¡Qué suerte tienen algunas! ¡Casarse con un hombre tan feo!
López
¡Como que se llama Rufino!
Ans.
Vaya, vaya, adentro. Lo que exijo de todo el mundo es que haya franqueza.
Ros.
¡Que no haya cumplimientos!
Ans.
A quitarse cada uno lo que le acomode. Vayan ustedes pasando. (Vanse por detrás del hotel todos los convidados, los últimos Rosendo y Anselma.)
Carl.
Yo me quedo aquí tomando el fresco.
Ros.
Acompáñala, Rufino.
Ans.
Y tutéale.
Carl.
(Voy á acusarle las cuarenta y me voy á salir de los tres.)