ESCENA IV

DICHOS y DON ROSENDO y DOÑA ANSELMA por el segundo derecha.

Ros.

¿Ve usted? ya están jugando.

Carl.

Para juegos estoy yo. Le estaba haciendo el programa para cuando nos casemos.

Ruf.

Y dice que me va á pegar.

Carl.

Que le pegaré y que se la pegaré.

Ans.

¡Niña!

Carl.

¡Sí, mamá, yo no le quiero, ea!

Ans.

¿Oye usted?

Ros.

Cosas de chiquillos. No la haga usted caso. (Ahora un poquito de energía.)

Ans.

¿Pero estás loca? Es preciso que me obedezcas.

Carl.

¡Si no fuera usted mi mamá!...

Ros.

¡Está loca!...

Carl.

Sí, señor, de rabia. (Tira el bastón y vase corriendo por el hotel.)

Ros.

Anda Rufino, acompáñala.

Ruf.

¡Es que me va á pegar!...

Ros.

Con eso te vas acostumbrando.

Ruf.

(¡Pues lo que es ahora no me le quita!) (Coge fuertemente el bastón y vase detrás de Carlota.)