A MI ESPOSA.

Ayer, con amor creciente,

amor que sólo se siente

de la vida en los albores,

se unió con lazo de flores

tu alma pura á mi alma ardiente.


Hoy, con más tranquilo amor,

dando treguas al dolor,

unidos en tu regazo,

nuestros hijos son el lazo

que al cariño dá vigor...


Que mañana, yo lo anhelo,

busquen tambien de esta guerra

juntos reposo y consuelo

nuestros cuerpos en la tierra,

nuestras almas en el cielo.