CAPITULO V.
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EN FRANCIA.
Del Bidasoa á Bayona,—La ciudad de Bayona.—Las Landas.—Burdeos; su aspecto, su comercio, sus monumentos, etc.—De Burdeos á París.—La hoya del Loira.
Al atravesar la diligencia el Bidasoa, los empleados de la aduana francesa nos aguardaban al extreno setentrional del puente. Allí, como en todas las aduanas de Francia, el viajero tiene ocasión de observar la lucha, permanente, entre lo natural y lo artificial, que se origina de las instituciones egoístas y que tienen por base la descónfianza y la sospecha. El francés, como tal, es genialmente fino, galante y expansivo; pero el francés hecho guarda, gendarme ó soldado, degenera en su trato con loa civiles ó se siente embarazado. Es tal la fuerza del carácter genial, que el frances se distingue por su cortesía, de todos los demás europeos, en el ejercicio de funciones oficiales. Por eso, yo que detesto cordialmente los uniformes en general, y especialmente los perros de presa de las aduanas, he reconocido en todos mis viajes que si en esta materia puede haber un tipo tolerable, es sin duda el aduanero frances.
La diligencia francesa arrancó al galope del pueblecito de Behovia, donde reside la aduana, y en breve se abrió á mi vista un espléndido paisaje desde las alturas ó colinas que median entre el valle del Bidasoa y el del Nivella. A la derecha ó el oriente se levantan en anfiteatros rústicos y bellos los contrafuertes mas cercanos de los Pirineos, en ondas de verdes colinas y de montañas rocallosas y tristes alternando caprichosamente. Al poniente se veia la vasta y fulgurante sabana del Océano, inmóbil á lo léjos, pero en realidad agitándose con violencia contra los peñascos abruptos de la costa, y llena de esplendor por el reflejo del sol, rojo-amarillento, comenzando á consumirse tras de un horizonte ilimitado.
Al frente se registra, en la direccion de Bayona, un curioso panorama, desigual, desnudo de alta vegetacion natural, entrecortado por bajas colinas de planos inclinados, y de un aspecto en que alternan lo pintoresco y lo triste. Donde quiera que la naturaleza no ha sido ayudada, el suelo es estéril, cubierto apénas de una inmensa capa de helechos y malezas; miéntras que la mano del hombre, la obra de la civilizacion se muestra en el cultivo laborioso de algunos espacios, en los numerosos bosques y parques artificiales y en las graciosas casas de labor ó de recreo que salpican el extenso paisaje.
No obstante que el cultivo es tan minucioso en las provincias vascongadas, al entrar al territorio frances se siente bien que se viaja por en medio de un pueblo mucho mas civilizado que el español, en general. El aspecto de las habitaciones y plantaciones es distinto, indicando el esmero en todo, la previsión, el progreso en los métodos de cultivo y la tendencia á lo confortable. La carretera misma, que es espléndida, como todas las nacionales y departamentales de Francia, es incomparablemente superior á cuantas recorrí en España. La diligencia, de formas mucho mas ligeras y racionales, es tirada por tres hermosos caballos, en vez de los cuatro ó cinco pares de mulas furiosas que, manejadas á palos, arrastran las diligencias españolas, merced á un bárbaro sistema de tiro.
Al extremo de un valle notablemente cultivado y casi sobre la costa del Océano, se encuentra la villa de San-Juan-de-Luz, á orillas del rio Nivella. Es una plaza fuerte, al mismo tiempo que puerto marítimo, y no carece de movimiento comercial. Apénas cuenta poco mas de 3,000 habitantes, y se halla en muy notable decadencia, á causa del incremento que han tomado otras plazas comerciales vecinas. Contáronme que las mujeres de San-Juan-de-Luz tienen la especialidad de conservar ciertas costumbres muy antiguas, como la de salir á la calle (principalmente para ir á las iglesias) envueltas en mantos que les dan el aspecto de monjas ó disfrazadas misteriosas. El tipo corresponde en esa parte al de las tapadas de Lima, que segun entiendo tienen de sobra con solo un ojo visible para excitar vivamente el interes.
Desde lo alto de una baja colina, al pasar por el pueblo de Bidarte, se alcanza á ver en la vecina costa la linda y elegante poblacion de Biarrítz enteramente nueva, y puesta de moda por la corte imperial de Francia con motivo de los baños de mar. Allí se da rienda suelta á los caprichos de la moda, en los meses de baños, y se han anudado mas de cuatro intrigas de sumo interes para la política europea. Acaso Biarritz será con el tiempo un sitio de gran celebridad, cuando se recuerde que de allí nació el plan de reforma económica y financiera concebido por Napoleon III y comenzado á realizar en 1860.
Desde Bidarte el aspecto de la campiña hace comprender que se toca en las cercanías de la elegante Bayona, tan renombrada por sus campañas ó casas de campo. Donde quiera se destacan sobre las colinas muy bellas quintas de construccion artística y esmerados adornos, rodeadas de suntuosos parques y jardines, en cuyo fondo se ven medio escondidos entre la verdura los elegantes pabellones ó templetes que dan asilo en las horas calurosas á mas de una Parisiense, Bayonesa ó Española, convertida en pastora ó campesina durante el verano. El cultivo aparece mas esmerado, la vegetacion sonrie por todas partes y el viajero simpatiza con Bayona ántes de conocerla.
La antigua provincia de vastas proporciones que llevaba el nombre de Guiena en la division política de Francia, ántes de la revolucion de 1789, tenia por gran centró ó capital á Burdeos, pero se subdividia en pequeñas provincias cuyos nombres han desaparecido del lenguaje oficial. De toda la Guiena han salido, en totalidad ó en parte, los doce departementos denominados: Ariége, Aveyron, Alto-Garona, Dordoña, Altos-Pirineos, Bajos-Pirineos, Gironda, Landas, Lot, Lot-y-Garona, Gers y Tarn-y-Garona. La comarca comprendida entre el Bidasoa y Bayona ó el Adour, era la Gascuña propiamente dicha, tan célebre en Francia por las fanfarronadas y astucias de sus habitantes, cuyo tipo han personificado Dumas y Maquet en su famoso D'Artagnan de los Tres Mosqueteros.
Esta comarca, como todas las aledañas entre naciones de razas diferentes, es muy curiosa por la mezcla de los tipos español y francés, manifiesta en la lengua, las costumbres y otros caracteres sociales. Asi, mientras que Bayona es una ciudad mixta, donde se hablan simultáneamente las dos lenguas y se ve la fusión notable de los dos pueblos, el país comprendido entre el Adour y el Bidasoa ofrece en todo, pero muy particularmente en el idioma popular, la mezcla del español, el francés y el vascuence, de la cual resulta un patué muy curioso que desnaturaliza las tres lenguas y no es fácilmente comprensible sino para los que están familiarizados por lo menos con dos de ellas.
Bayona es una de las mas bellas ciudades de Francia, tanto por el interés que produce aquella promiscuidad social, como por las hermosas arboledas de sus alrededores, su situacion entre dos ríos (el Adour y el Niva) que tienen allí su confluencia, y el aspecto mixto que le dan sus fortificaciones, su carácter de plaza muy comercial, y sus construcciones modernas y elegantes haciendo contraste con algunas antiguas como la catedral gótica. El Niva divide la ciudad en dos partes, y la setentrional se apoya también sobre la margen izquierda del Adour, río considerable y de notable navegación. Al mismo tiempo demora á la margen derecha de ese rio el pueblo de Espíritu Santo (de unos 6,800 habitantes) que si hace parte de Bayona bajo el punto de vista comercial y social, pertenece políticamente al departamento de las Landas, separado por el rio Adour del de los Bajos-Pirineos.
Bayona (que cuenta unas 15,000 almas) es el segundo centro de población de los Bajos-Pirineos, puesto que Pau, su capital, numera unos 16,500 habitantes. Como se ve, Bayona tiene socialmente mas de 21,000 almas, de modo que su movimiento comercial é industrial es muy considerable. Es sobre todo un puerto de escala ó depósito para el comercio entre Francia y España, tanto mas concurrido cuanto que se presta a las especulaciones de contrabando. Es en esa ciudad donde comienza la vasta red de los ferrocarriles franceses hacia el este y norte, y su importancia será mucho mayor cuando estén terminadas las vías férreas en construcción que comunicarán á Burdeos y Bayona con Madrid por las provincias de Castilla, Navarra y Aragón.
En Bayona el viajero no se siente con ninguna curiosidad artística. Esa ciudad, célebre por los sucesos de Carlos IV y Napoleón en 1808, tan fecundos en inmensos resultados, no llama la atención por ningún primor artístico, sino por su aspecto de bienestar y elegancia, de vitalidad comercial y fusión social. Las espléndidas alamedas y las quintas y parques que la rodean y hacen pintoresca; el activo movimiento de las gentes en las calles, los muelles y paseos, y en los hermosos hoteles y cafés repletos de viajeros (negociantes ó paseantes); los numerosos vapores que hacen descollar sus chimeneas entre una multitud de buques veleros atracados á los muelles de los dos ríos; la actividad de las fábricas establecidas en los barrios menos elegantes; la mezcla de lenguas que se percibe en todas las conversaciones; el aspecto de los edificios públicos y de las casas modernas, de una sencillez agradable unida á lo pintoresco; y el incesante cruzamiento de las diligencias que llegan y se van cada momento, en dirección a España, Pau, Biarritz, etc., forman un conjunto social que le da á Bayona el tipo de una ciudad no menos graciosa y agradable como residencia, que interesante bajo el punto de vista internacional y económico.
Muchos Estados de Europa y América están representados en Bayona por vice-consules ó agentes comerciales; y la ciudad no solo es un centro de importaciones y exportaciones considerables, sino tambien de la produccion fabril mas valiosa en el departamento de los Bajos-Pirineos y los adyacentes. La cercanía del mar (6 kilómetros) le da la condicion de puerto marítimo, á semejanza del de Bilbao, y por lo mismo la ventaja de mantener en sus rios vastos astilleros donde se construyen embarcaciones y se arman buques para la pesca de bacalao. Las principales exportaciones de la produccion indígena consisten en vinos, licores, trementina, maderas (abeto y pino), cueros, corchos y los afamados «jamones de Bayona».
De los 1,282 kilómetros de camino que median entre Paris y Madrid, 780 miden la distancia de Madrid á Bayona, que en 1859 se recorría en diligencia. Faltábame un trayecto, en ferrocarril, de 502 kilómetros, desde Bayona hasta Paris. Desde la márgen derecha del Adour hasta la izquierda del Garona (en Burdeos) la via directa toca en veintitres estaciones, apartándose de Mont-de-Marsan (capital del departamento de las Landas, con unos 5,000 habitantes), y cruzando una comarca llena de melancolía y en algunas partes de desolacion. Es un Océano de bosques de pinos y abetos, que crecen sobre un terreno arenoso y generalmente estéril. Allí abundan las ciénagas, en las cercanías del Océano y de los rios, y con ellas los insectos, las fiebres y los espinos y malezas ásperas que vegetan siempre en los pantanos. El gobierno frances ha emprendido allí vastos trabajos de desmonte y disecacion, que no muy tarde harán de ese triste país una comarca salubre, fértil y próspera. Hoy solo se aprovecha su vasto suelo con la explotacion de los bosques de abetos y pinos, de la cual se obtienen fuertes valores en maderas, alquitran y trementina. En las cercanías de Burdeos el paisaje es hermoso y el horizonte vastísimo; el valle del Garona aparece en todo su esplendor de cultivo, mostrando sus plantaciones de tabaco al lado de las de cereales y los inmensos viñedos, que les dan tan universal importancia al departamento de la Gironda y los circonvecinos.
Confieso que me sentia conmovido profundamente al acercarme á la opulenta, liberal y activa Burdeos. Recordaba la historia de sus famosos Girondinos de la revolucion francesa, mártires de una religion política, cuyas ideas, cuyos hechos y cuyo sacrificio sublime habian interesado vivamente mi espíritu y mi corazon, y cuya suerte me ha parecido siempre una de las mas elocuentes enseñanzas que la historia puede ofrecer á los pueblos y los partidos en agitacion.
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La espléndida ciudad de Burdeos, situada á 457 kilómetros sud-oeste de Paris, tiene por bases las dos márgenes del hermoso rio Garona, distante 96 kilómetros de su desembocadura en el Atlántico, ó sea en el gran golfo de Gascuña. Esa posicion ventajosísima, gracias á la fácil navegacion de ese rio (que es uno de los cuatro de primer órden en el interior de Francia) ha hecho naturalmente de Burdeos una ciudad privilegiada, cuya situacion fluvio-marítima corresponde á la que tienen Nántes en el bajo Loira, Ruan en el bajo Sena, y, en menor escala, Lyon en el bajo Ródano. Sus comunicaciones marítimas con todo el mundo, y las que los ferrocarriles le han procurado hácia España, el Mediterráneo y todo el interior de Francia, le han dado una importancia universal, en competencia con Marsella, Nántes y el Havre, que son con Burdeos los mas grandes puertos del imperio frances.
Una descripcion muy rápida y sucinta de las condiciones generales de esa opulenta metrópoli comercial del sudoeste de Francia, bastará para hacer estimar su valor á los que solo la conocen por la reputacion universal de sus vinos y licores.
Burdeos está dividida por el Garona en dos grandes porciones. La mas considerable, la Burdeos propiamente dicha, la ciudad histórica, demora á la márgen oriental-meridional. En la opuesta yace el opulento arrabal de Chartrons, que puede llamarse el inmenso almacen-bodega de Burdeos. Desde el extremo superior de la ciudad, donde se encuentra el vasto astillero de construcciones navales, hasta abajo de la extremidad inferior, donde se halla el almacén de víveres de la marina, el río describe un arco de ocho kilómetros de desarrollo, cuyo lado convexo corresponde á la paute antigua de la ciudad. Todo ese trayecto constituye el puerto de Burdeos, que puede contener 1,200 buques de todo porte (hasta 600 toneladas), aparte de la flota de grandes buques que descargan el todo ó parte de sus cargamentos en el puerto auxiliar de Blaye, situado mucho mas abajo. El río tiene en la ciudad la anchura média de 600 metros, midiendo hasta 660 enfrente de la Plaza-real de armas que ocupa el centro del arco.
Burdeos, la Burdigala de los Romanos, es una ciudad antiquísima y aun de origen desconocido, que interesa bajo todos aspectos. Su población por sí sola (112,000 almas) equivale á mas de la sexta parte de la que compone el departamento de la Gironda (600,000 habitantes), de que es capital. Su grande antigüedad, su importancia histórica, política y comercial, y el genio liberal y progresista de sus habitantes, la han dotado do condiciones que la hacen una ciudad monumental en todos sentidos. Allí se encuentran reunidos á los vestigios de obras romanas los monumentos góticos, los del Renacimiento y la época posterior, y los que caracterizan las tendencias del Siglo XIX.
La gran Burdeos está perfectamente dividida por la inmensa y hermosa calle del Sombrero-rojo (Chapeau-Rouge) que, partiendo de la margen del río, marca al lado sur la parte antigua y al norte la moderna. Aquella, sin ser repugnante como casi todos los antiguos barrios de la generalidad de las ciudades francesas, se distingue mucho, haciendo resaltar el esplendor de los barrios nuevos. En la porcion primitiva están aglomerados los talleres, muchas fábricas, las tiendas de comercio en su masa principal y todo lo que significa trabajo y actividad exclusivamente. En la porción moderna se ven las espléndidas calles dignas ó rivales de la mejor capital europea, los grandiosos edificios, los hoteles que parecen palacios, los suntuosos cafés y almacenes de lujo y modas, las magníficos paseos sombreados por arboledas, las elegantes fuentes y las limpias y bellas plazas.
En la otra margen del Garona, el barrio de Chartrong tiene encubierto su fondo irregular de fábricas, almacenes, canteras y cuanto constituye siempre un arrabal, por la mas hermosa y vasta fachada que puede darse. Tal es la fila inmensa de más de trescientas casas elegantes que parecen palacios, orillando todo el malecón del muelle de la una á la otra extremidad de la ciudad. Esas casas espléndidas son las residencias de los príncipes de las pipas y los fardos, que constituyen la aristocracia comercial de Burdeos. Cada uno de esos edificios, que en su parte superior es el hogar del comerciante, contiene en sus bodegas subterráneas ó accesorias un depósito enorme de pipas de vinos y licores, cuyo número suele llegar hasta 1,000. Baco se resigna á tener su imperio en las tinieblas subterráneas, consolándose con la seguridad de que ese imperio es universal.
Puede asegurarse que, después de París, Burdeos es la más hermosa y espléndida capital de Francia, como es tambien una de las mas bellas de Europa. Todo tiene en la gran masa ó el conjunto de la ciudad los caracteres de la opulencia, de la actividad, del buen gusto y el aseo, de la elegancia en las formas, del liberalismo en las ideas y las costumbres, del sentimiento artístico armonizando con el espíritu de especulación. La población de Burdeos ha mantenido en todo tiempo las tradiciones de la gran revolución francesa, y sus tendencias son, como las de los parisienses, lyoneses y marselleses, decididamente democráticas y republicanas. La prensa do Burdeos (notablemente bien servida y sostenida por mas de diez y seis imprentas) ejerce una considerable influencia en Francia, en cuanto es posible que la opinión departamental se haga sentir delante de la presión absorbente y el prestigio formidable de París.
En el género bien raro ya de la arquitectura romana, se conservan en Burdeos las ruinas monumentales del Palacio-Galieno y del de Ombrière que llaman la atencion y deleitan á los anticuarlos ó arqueólogos. Entre los edificios de la edad media son notables: la Catedral, vasta basílica que, si carece de armonía en su estructura gótica (data del siglo XIII), asombra por la grandeza de su nave central y el atrevimiento de algunas de sus formas; la iglesia de Santa-Cruz (del siglo VII), estilo bizantino en su origen, pero reedificada por Carlomagno; la de San Seurin, de varios estilos y bien interesante. En el género moderno (mixto y Renacimiento) es muy notable la bella iglesia de Nuestra Señora (reedificada al principio del siglo XVIII); y en la de los Fuldenses llama la atencion el sepulcro del célebre Montaigne.
Por lo que hace al Renacimiento puro, su arquitectura está representada por muy hermosos monumentos, tales como el gran Teatro, la Bolsa, el Palacio-real, el de Justicia, la Aduana, el Museo y el Hospital, que es uno de los mejores de Europa en su género. En punto a monumentos, el Puente del Garona y el gran Teatro son obras sobresalientes. El primero es asombroso por sus dimensiones y solidez. Mide 486 metros de longitud y 35 de latitud (13 y 1/2 de calzada y 11 y 1/2 de aceras), y reposa sobre diez y siete enormes arcos de sillería y ladrillo cuyas aberturas permiten la circulación de grandes buques y vapores. Es uno de los mas grandiosos puentes (quizas el primero en su género) que posee la Francia. El Teatro, aunque menos espacioso que los afamados de Barcelona, Milan y Napóles, es el mas hermoso de Francia, por su interior como por sus formas exteriores, y tiene pocos rivales en Europa.
El Museo contiene una excelente biblioteca de cerca de 120,000 volúmenes, un Vasto museo de Historia natural muy estimable, y colecciones de mineralogía y antigüedades. La galería de pinturas, trasladada á la Casa municipal (alcaldía), es considerable y contiene buenos cuadros, principalmente de las escuelas francesa y flamenca.
Aparte de otros muchos edificios importantes, de sus hermosos baños públicos, sus espléndidos paseos, su observatorio astronómico, sus jardines botánico y de aclimatación, etc., Burdeos contiene muchos y excelentes institutos de enseñanza y beneficencia, de todas clases, que le dan el valor de una ciudad europea por lo menos de segundo orden. Si se fija la atención en el movimiento puramente comercial, los muelles del Garona ofrecen el mayor interés. Una inmensa floresta de mástiles puebla los ondas del río, ostentándose las banderas de todas las naciones comerciales del mundo sobre buques de formas y dimensiones variadísimas que alimentan el cambio universal.
A lo largo de los malecones de una y otra margen se mantiene un extraordinario movimiento de carros y mercancías; y en tanto que allí hormiguean los mozos de cordel en incesante actividad, los millares de marineros llaman la atención desde el rio, con sus maniobras y evoluciones en lo alto de los mástiles y las vergas. Si en las vastas canteras de construccion (ó el astillero) se agita toda una poblacion de carpinteros, fabricantes de cordajes, etc., en los diques numerosos y extensos reposan los buques en carena, dando lugar á un movimiento no menos importante. Aparte de los muchos buques pertenecientes á armadores bordeleses, que hacen el comercio extranjero y mantienen las comunicaciones costaneras é internacionales de mar, Burdeos arma constantemente numerosas expediciones para la pesca de ballenas y bacalao. Multitud de pequeños Vapores de rio navegan el Garona arriba y abajo de Burdeos; otros mas grandes hacen la navegación marítima en dirección á España y Portugal, Inglaterra, Alemania, etc., y una línea de poderosos paquebotes tiene ya en relación permanente á Burdeos con los puertos principales del Brasil y las Repúblicas del Plata.
La industria de Burdeos es completamente análoga á la de Marsella, siendo además notables sus filaturas de algodón y lana, sus tejidos de indianas, sus grandes fundiciones, etc. Aparte de la enorme centralización de vinos llamados «de Burdeos,» que el mundo entero conoce, la ciudad contiene grandes refinerías de azúcar y nitro, vastas destilaciones de licores, vinagres, aguas de olor, aceites, etc., una fuerte manufactura imperial de tabacos, amplia fabricacion de productos químicos y máquinas y de todo lo que es consiguiente á un gran puerto marítimo. La agricultura de las comarcas bordelesas (del Adour, el Garona, el Dordoña, etc.) tiene por elementos principales los viñedos y granos; pero también produce tabaco (aunque de malísima calidad, y sometido á funestas restricciones), lino y otros muchos artículos de no poca importancia. En Burdeos residen consulados de casi todas las naciones comerciales.
Para terminar estas rápidas indicaciones recordaré que Burdeos ha sido la cuna no solo de Gensonné, Ducos, Fonfrede y otros de los célebres Girondinos, sino también de otros personajes famosos, tales como el raro Montaigne, el fecundo y gran pensador y observador Montesquieu, Ricardo II de Inglaterra, el general inglés tan célebre bajo el nombre de «Príncipe-Negro», el papa Clemente V, etc. Burdeos es notable también por los testimonios de tolerancia religiosa que contiene en su sinagoga y su templo de protestantes.
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El gran ferrocarril de la línea de Orleans que conduce de Burdeos á París, arranca del barrio de Chartrons, y después de cruzar bellísimas campiñas de viñedos, cereales, etc., siguiendo la margen del Garona, tuerce hacia el norte, atraviesa el bello rio Dordoña (que le da su nombre á un departamento), corta después el de Cubzac, cuyo puente es una Obra admirable, y en el pueblo de ese nombre se divide en dos líneas. La una, á la derecha, gira por Perigueux, Limoges, Châteauroux y Orleans, hasta París. La de la izquierda, que debía yo seguir, gira por Angulema (Angoulème), Poitiers, Tours, Blois y Orleans.
Me faltaba el tiempo necesario para detenerme en cada una de esas ciudades, poco interesantes por otra parte, si no es bajo su punto de vista histórico y monumental. Así, me limitaré á hacer indicaciones muy someras, las únicas á que se presta la rapidez del tren, que recorre en 14 horas el trayecto indicado, pasando por 74 estaciones.
Los túneles de la via son muy numerosos y el paisaje es generalmente hermoso y animado, sobre todo en el admirable valle del Loira (Loire) y en las pequeñas hoyas de algunos afluentes. Es una inmensa sucesion de bajas colinas y llanuras muy niveladas, pobladas de extensos bosques, viñedos y principalmente cereales (trigo, cebada, centeno, avena, etc.), y donde quiera el cultivo es espléndido, aunque menos esmerado que en Inglaterra; las casas de campo son numerosísimas; se da con un pueblo á cada paso; el horizonte es casi ilimitado; las inflexiones del terreno son poco pronunciadas, y abundan los castillos antiguos y los modernos palacios de campo tan concurridos y alegres durante los meses de verano y otoño.
Angulema (la patria de Ravaillac y del gran romancista Balzac) es capital del departamento del Charenta (Charente), que cuenta cerca de 390,000 habitantes. Su territorio es notablemente montañoso, llegando hasta él, al oriente, los contrafuertes de las montañas de Auvergne, que separan la hoya del Loira de la del Garona y dan origen á los valles intermediarios del Dordoña y el Charenta. Este río es algo considerable y alimenta una navegación regular y un comercio notable. Es en ese departamento, cuya producción vinícola y fabril es muy importante, que se halla el pueblo de Cognac, cuyos licores son tan gratos á los amigos de las fuertes libaciones, y cargan con la responsabilidad de muchas calaveradas.
La población de Angulema alcanza apenas a unos 18,000 habitantes. La ciudad, que es antiquísima y curiosa, demora sobre una áspera montaña entre grandes y severos peñascos y dominando las márgenes de los ríos Charenta y Touvre que tienen allí su confluencia. Son muy afamadas sus fábricas de papel. Entre sus pocos monumentos el mas notable es el hermoso puente de piedra sobre el Charenta. El aspecto general de la ciudad es melancólico, pero sus pendientes senderos escalonados desde el rio, los bosques que la rodean y coronan la montaña, la majestad de sus altas rocas escarpadas y los risueños paisajes del vecino valle, dan una hermosura particular á todo el panorama.
Poitiers, que fué la capital de la antigua provincia llamada Poitou, lo es hoy del departamento del Vienne, que cuenta 325,000 habitantes. El rio Vienne, afluente del bajo Loira y engrosado por Creuse, constituye su principal centro hidrográfico. Poitiers (la Limonum de los Romanos) situada en la confluencia de los pequeños ríos Clain y Boivre, es una ciudad de muy antiguo orígen y eminentemente monumental, á pesar de las demoliciones acarreadas por la revolucion de 89. Su poblacion asciende á mas de 25,000 almas. Demora sobre una colina rocallosa, y está completamente cercada de murallas, ofreciéndose á la vista sus calles escalonadas en forma de anfiteatro. La vasta extension déla ciudad, que no guarda proporcion con el número de sus habitantes, hace comprender desde luego que muchas de las casas deben de hallarse desiertas. Como en todas las ciudades antiguas, las calles son generalmente estrechas y tortuosas, y sus edificios de un aspecto desagradable. Pero si se considera el conjunto, la ciudad con sus rasgos monumentales y naturales tiene mucho de pintoresco. Sus murallas medio arruinadas, flanqueadas por algunos torreones; sus iglesias antiquísimas y muy notables por su arquitectura romana y gótica; sus jardines y huertos interiores, contrastando con las asperezas del terreno y con las fábricas, tenerías y muchos establecimientos industriales, le dan un aspecto muy curioso. Poitiers contiene importantes institutos de enseñanza, y sus producciones, análogas en lo general á las de Angulema, son de valor considerable.
La línea férrea, atravesando sucesivamente los ríos Vienne, Creuse, Indre y Cher, entra al gran valle del Loira (una de las mas bellas comarcas de Francia) surcando el departamento de Indre-y-Loira (320,000 habitantes), cuyas principales ciudades en la via son Tours y Amboise. La primera, que es la capital, cuenta unas 30,000 almas, situada en una vasta llanura, en medio de los rios Loira y Cher y á la márgen izquierda del primero. Es una ciudad muy antigua y notabilísima en la historia política de Francia. Aparte del valor que le dan su grande y variada actividad fabril y la agricultura de las comarcas vecinas, es un centro muy importante de comunicaciones fluviales y terrestres, afluyendo allí las vias de Paris, Burdeos, Nantes y la alta Bretaña. La hermosa catedral gótica y otros edificios públicos la hacen interesante á los ojos del artista y aún del simple viajero curioso. Posee muchos institutos notables, entre ellos una excelente biblioteca (40,000 volúmenes) y museos de pintura y escultura, historia natural, antigüedades y mineralogía, con un bonito jardín botánico. Entre las ciudades de tercer órden (y aún casi de segundo) Tours es, sin disputa, una de las mas interesantes en todos sentidos. Tiene esta ciudad un rasgo especial muy digno de mencion. Entre sus varias imprentas posee una de proporciones gigantescas, la mas grande y poderosa de Francia, que hace publicaciones en inmensa escala y en todas las lenguas. De allí salen todos los años de 7 á 8,000 obras; y surge principalmente una masa prodigiosa de libros elementales para la enseñanza pública. Millares de obreros tienen ocupacion permanente en ese vasto establecimiento, cuyas poderosas prensas de vapor no cesan de suministrar alimento á la civilizacion.
Amboise tiene apénas unos 5,000 habitantes, y es notable solamente por su importante fabricacion metalúrgica, cuyos productos son generalmente estimados. Esa antigua ciudad demora tambien sobre la márgen del Loira. Su castillo fuerte sirvió de residencia temporal á los reyes de Francia, durante los siglos XV y XVI.
El valle del Loira, como he dicho, es una de las mas hermosas comarcas de Francia, aunque desgraciadamente ha sufrido grandes catástrofes por las terribles inundaciones de este rio, cuyas aguas desbordan muy fácilmente á causa de la poca profundidad del cauce y la completa nivelacion natural de las llanuras. Lo pintoresco puede consistir en las formas naturales y el colorido de los objetos, así como en sus formas artificiales. Es á este segundo género de belleza graciosa que pertenece el primoroso paisaje de las orillas del Loira, que sería monótono y fastidioso, por su carencia de inflexiones vigorosas, si no tuviese el encanto de lo que la mano del hombre le ha procurado. Es una vasta llanura de horizonte abierto, poblada toda de cereales, viñas, plantaciones de cáñamo y hermosos bosques esmeradamente conservados. En el fondo de ese magnífico panorama de verdura se desliza el Loira, lento y silencioso, con sus márgenes sombreadas de interminables filas de álamos y otros grandes árboles, y formando extensas playas donde reverbera el ardiente sol del estío.
De trecho en trecho se destaca alguna montaña algo distante, ó una colina de lindos planos inclinados que se aproxima al rio, donde brillan entre, jardines y parques los pequeños pueblos, las elegantes quintas, las graciosas casas da labor (fermes), ó los espléndidos castillos de historia mas ó ménos aristocrática y heróica, levantados sobre las alturas como atálayas del valle. Toda esa comarca tiene al mismo tiempo la risueña frescura y el encanto de una vegetacion muy esmerada, el sello de la actividad productiva, y un aspecto de majestad tranquila que recuerda mil episodios de la historia de Francia.
Siguiendo la orilla derecha del Loira, por en medio de los mas ricos y alegres paisajes, el ferrocarril entra en el departamento del Loir-y-Cher (260,000 habitantes), que tiene por capital á Blois. El Loira merece una particular atención, por ser el rio mas considerable de Francia, aunque su navegacion es difícil en la parte alta y la central, durante el verano. Nace en las lejanas montañas del Ardeche (que separan su hoya de la del Ródano), y tiene un curso total hasta San Nazario, en la costa del Océano, de 1,226 kilómetros. Su hoya comprende un área de 131,000 kilómetros cuadrados (cerca de la cuarta parte del territorio de Francia) recibiendo muchísimos afluentes, de los cuales 32 tienen mas de 50 kilómetros de curso y 13 son navegables. Él Loira alimenta con sus aguas varios canales muy importantes para la navegacion interior.
Desde su margen, y á distancia de algunos kilómetros, se alcanzan á ver el famoso castillo y las torres de Blois, haciendo un admirable efecto sobre el fondo del vasto panorama. Hallase tambien en la llanura, á la orilla derecha del Loira, y es una ciudad de considerable antigüedad que hizo gran papel en la historia cortesana do Francia. Fué de un colegío de Blois que salíeron á fígurar sucesívamente en la corte de Luis XIV (el gran corruptor coronado) Luisa de La-Vallière y Atenais de Montespan; allí residieron Luis XII, Francisco I, Cárlos IX y Enrique III; allí fué asesinado, en 1588, el famoso duque de Guíse, y allí residio en 1814 la regencia imperial que fué tan efímera. Blois cuenta apénas unos 14,000 habitantes, pero es un centro fabril notable, y su producción agrícola es muy considerable, sobre todo en excelentes vinos ordinarios y afamados vinagres.
Eran las seis de tarde cuando el tren tocaba en la estacion de Orleans (la Aurelia de los Romanos), hermosa y antigua ciudad de 42,000 habitantes, situada en el centro de una inmensa llanura sobre la márgen derecha del mísmo Loira. Es la capital del departamento del Loiret, que ocupa casi el centro del territorio frances y numera 330,000 habitantes. Su catedral es uno de los mas grandiosos monumentos de Francia, en el género gótico, y contiene muchos otros edificios notables. Orleans es una de las primeras capitales de segundo órden en Francia, por la importancia de su administracion, su vasta industria y agricultura y sus demas condiciones sociales; pero es acaso, despues de Paris, la mas histórica de las ciudades francesas. Su terreno fué, segun la opinion general de los anticuarios, el asiento de la Genabum tomada y destruida por César. Reedificóla el emperador Aureliano, que le dió su nombre, y fué reunida por Childerico al reino de los Francos. Capital en ese tiempo del ducado de Borgoña, Hugo Capeto la incorporó á su corona, y mas tarde vino á ser patrimonio de la casa de Valois y base de esa rama real de Orleans, cuyas luchas seculares con la rama mayor han sido tan interesantes en la historia de Francia y subsisten aún. Fué allí donde la famosa heroina Juana de Arco venció a los Ingleses invasores, ganando el sobrenombre de Doncella de Orleans, y también una celebridad que le costó el martirio en la pira de Ruan. El fanatismo religioso ha pagado casi siempre de semejante modo los grandes hechos de abnegacion y heroismo sublime.
—La noche habia llegado cuando el tren tocaba en la pequeña ciudad de Etampes (de 8,000 almas) que pertenece el departamento del Sena-y-Oise, fuerte de 490,000 habitantes, y cuya capital es la famosa y monumental Versalles. El tren rodaba en medio de las tinieblas de la campiña con la rapidez del huracan, y en breve comprendí, por la inmensa iluminacion que brillaba en el fondo del valle del Sena, que estaba á las puertas de Paris y habia terminado mi viaje.
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CAPITULO VI.
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CONCLUSION.
PRESENTE Y PORVENIR DE ESPAÑA.
Diversas faces de España;—clasificacion de sus grupos sociales y geográficos.—Comparaciones;—rasgos característicos.—Consideraciones generales.—Aptitudes del pueblo español.—Defectos de su gobierno.
Si los capítulos que componen esta serie de recuerdos de viaje hubieran sido trazados con habilidad descriptiva ó puramente literaria y artística, aún así serían muy incompletos. Apénas podrían ofrecer una imágen pintoresca de los principales rasgos de la fisonomía española, y excitar mas ó ménos la curiosidad de los lectores colombianos bastante benévolos para favorecer con su atencion estas páginas. Ademas, escritas siempre de priesa, á veces en viaje y en todo caso dentro del término fatal de una correspondencia de periódico (en 1859-60), estas páginas, aunque reunidas hoy en un volúmen, deben resentirse de los defectos propios de su forma primitiva. A fin de darles mayor utilidad, que el lector me permita hacer un resúmen de mis mas notables impresiones de viaje.
Nada puede ser tan interesante para los pueblos del Nuevo Mundo como el estudio social de España. Las sociedades de una y otra region son muy homogéneas en sus condiciones esenciales,—en su educacion sobre todo,—y conviene compararlas para que se vea que donde quiera las mismas causas, es decir, las mismas instituciones, producen resultados análogos, habida consideracion á las diferencias geográficas. El rápido viaje de tres meses que pude hacer en España es, sin duda ninguna, muy insuficiente para formular apreciaciones bastante sólidas, tanto mas cuanto que España es uno de los pueblos que tienen ménos unidad etnográfica y social entre los mas notables de Europa. Siento tambien vivamente no haber tenido tiempo para visitar ciertas provincias importante (las de Extremadura, Galicia, Asturias, Aragon y Navarra) que merecen especial atencion por mas de un motivo. Con todo, no creo aventuradas ciertas observaciones generales, que podré deducir de la rápida observacion del resto de España, es decir, su gran masa, ó lo principal de sus cuatro grandes grupos sociales. Resumamos, pues:
¿Cuál es la opinion que puede expresarse respecto del carácter, las costumbres, las instituciones, la situacion económica y literaria y el porvenir de España? ¿El pueblo español y la nacion española son análogos y armónicos? ¿El régimen constitucional ha hecho avanzar realmente á España como sociedad y como Estado? ¿Qué influencia han producido alli las revoluciones del presente siglo? ¿Qué esperanzas se pueden fundar legítimamente en la situacion actual? Procuraré contestar á esas preguntas con la mayor conoision posible.
España puede ser considerada bajo tres faces diversas, en cuanto á su division (fuera de la legal ó política) en que las proporciones varían mucho segun la combinacion que sé adopte. Esas faces son: primera, la natural ó topográfica; segunda, la histórica; tercera, la etnográfica y social.
Si se atiende á la primera, se echa de ver que el sistema orográfico de la península ha dividido el territorio en siete grandes comarcas, perfectamente demarcadas y de proporciones muy desiguales. Tales son, comenzando por el extremo oriental de los Pirineos:
1º La vasta hoya del Ebro, comprendida entre los Pirineos, la ramificacion paralela (que separa su valle de las dos Castillas) y el Mediterráneo, abarcando la provincia vascongada de Alava, las de Logroño y Navarra, todo el antiguo Aragon y toda la Cataluña, con una poblacion total (en guarismo redondo) dé 2,962,000 almas.
2º La region de valles marítimos de los antiguos reinos de Valencia y Murcia, con la provincia de Almería y las alti-planicies de Cuenca,—region comprendida entre el Mediterráneo, la baja hoya de Ebro y las cadenas de montañas que, en cordones eslabonados, continúan en cierto modo los Pirineos desde Teruel hasta la Sierra-Nevada. La poblacion allí contenida asciende á 2,158,000 almas.
3º Las Andalucías sin Almería, ó sea la hoya completa del Guadalquivir, con la región marítima del estrecho del Mediterráneo,—conteniendo 2,605,300 habitantes.
4º La hoya del Guadiana, compuesta en rigor de la parte principal de la Mancha (provincia de Ciudad-Real), una parte de la provincia de Toledo, y toda la de Badajoz que es la principal de Extremadura. Poblacion, 665,000 almas.
5º La hoya del Tajo, ó sea la Nueva Castilla (ménos Cuenca y Ciudad-Real) y la provincia extremeña de Cáceres; con 1,300,000 habitantes, números redondos.
6º La vasta hoya del Duero, incluyendo la Galicia (aunque en sumo rigor esta es un grupo aparte), y excluyendo de la Vieja Castilla las provincias tramontanas de Logroño, Santander y Oviedo. Poblacion total, 3,800,000 almas.
7º La region marítima de Cantabria, compuesta de las Asturias, la provincia de Santander y las vascongadas de Vizcaya y Guipuzcoa, comprendidas entre los Pirineos y el Atlántico, y con una poblacion de 1,056,500 almas.
Pero si se prescinde de la antigua division de España (la propiamente histórica) asi como de la política actual, ó puramente administrativa, y se allende mas bien á las divisiones sociales determinadas por las razas, mas ó ménos mezcladas, las costumbres, las antiguas instituciones, las tradiciones y las condiciones económicas,—á despecho de las líneas orográficas que separan unas comarcas de otras, tendremos que en realidad España se compone de cuatro Españas ó grupos de poblaciones diferentes que se pueden determinar así:
Primer grupo.—La España arábiga ó en que predomina el elemento árabe, por la sangre, las costumbres y la industria,—vastísima region que abarca todo el litoral de la península desde las bocas del Ebro hasta la del de Guadiana ó la frontera marítima de Portugal,—comprendiendo en su totalidad las Andalucías y los antiguos reinos de Murcia y Valencia.
Segundo grupo,—La España gótica (aunque quizas este adjetivo no es el mas propio), en la cual predomina el elemento primitivo modificado por los Godos y Visogodos, y que recibió mas fuertemente el sello de la Edad média; inmensa region de alti-planicies, llanuras y montañas que comprende las dos Castillas íntegramente, la Extremadura, el antiguo reino de Leon, la Galicia, las Asturias y el Aragón.
Tercer grupo.—La España catalana (permítaseme la expresion, aunque de por sí no expresa bien la idea), país poblado por razas muy mezcladas, pero en que predominan el elemento romano y el frances muy fuertemente, compuesto de las cuatro provincias de Cataluña, y especialísimo por su lengua, sus costumbres, su industria y demas condiciones sociales.
Cuarto grupo.—La España celto-gálica, de carácter y topografía particulares, compuesta de las provincias vascongadas y la de Navarra; país que, por sus instituciones y costumbres, pudiera llamarse la España democrática.
Estos cuatro grupos, que son en realidad cuatro pueblos diferentes, tienen dentro de sí mismos discordancias mas ó ménos sensibles por razon de la topografía, el lenguaje y las tradiciones y costumbres. Pero en el fondo tienen una evidente analogía en todo, que justifica la clasificación indicada.
¿De qué manera funcionan esos grupos sociales, y cuáles son sus diferencias mas visibles en cuanto á la densidad de poblacion, las costumbres y la condicion social respectivas? El siguiente cuadro, con sus explicaciones (en el cual he procurado condensar los grupos) responderá, me parece, á esas preguntas[6].
PRIMER GRUPO. ==================================================================== PROVINCIAS. POPULACION. KILÓMETROS PROPORCION cuadrados de la POBLACION. de por kilómetro. territorio —————————————————————————————————— 1 Castellon 360,916 2 Valencia 606,608 3 Alicante 378,958 4 Albacete 201,118 5 Murcia 380,969 —————————————————————————————————— 1,928,569 49,496 38 hab. ==================================================================== 1 Almería 315,664 2 Málaga 451,406 3 Granada 444,629 4 Jaen 345,879 5 Córdoba 351,536 6 Huelva 158,350 7 Sevilla 463,488 8 Cádiz 390,192 —————————————————————————————————— 2,921,142 70,000 41-3/4 ==================================================================== SEGUNDO GRUPO. ==================================================================== PROVINCIAS. POPULACION. KILÓMETROS PROPORCION cuadrados de la POBLACION. de por kilómetro. territorio —————————————————————————————————— 1 Madrid 475,785 2 Guadalajara 199,088 3 Cuenca 229,959 4 Ciudad-Real 244,328 5 Toledo 328,755 —————————————————————————————————— 1,477,915 78,136 19 hab. ==================================================================== 1 Badajoz 404,981 2 Cáceres 312,134 —————————————————————————————————— 717,115 35,439 20-1/4 ==================================================================== 1 Salamanca 263,516 2 Zamora 249,162 3 Valladolid 244,023 4 Leon 348,756 —————————————————————————————————— 1,105,457 50,759 21-7/9 ==================================================================== 1 Pontevedra 428,886 2 Orense 371,813 3 Lugo 424,186 4 Coruña 551,989 ——————————————————————————————————- 1,776,879 41,708 42-3/5 ===================================================================== 1 Asturias[7] 524,529 9,700 54 ===================================================================== 1 Avila 164,039 2 Segovia 146,839 3 Búrgos 333,356 4 Palencia 185,970 5 Santander 214,441 6 Logroño 183,312 7 Soria 147,468 ——————————————————————————————————- 1,375,425 45,012 30-5/9 ===================================================================== 1 Huesca 257,839 2 Zaragoza 384,176 3 Teruel 238,628 ——————————————————————————————————- 880,643 36,960 24-2/3 ===================================================================== TERCER GRUPO. ===================================================================== PROVINCIAS. POBLACION. KILÓMETROS PROPORCION cuadrados de la de poblacion territorio. kilómetro. ——————————————————————————————————- 1 Barcelona 749,734 2 Gerona 310,970 3 Lérida 306,994 4 Tarragona 320,593 ——————————————————————————————————- 1,688,291 30,340 55-1/2 hab. =====================================================================
CUARTO GRUPO. ===================================================================== 1 Alava 96,398 2 Guipúzcoa 156,493 3 Vizcaya 160,599 4 Navarra 297,422 [8] ——————————————————————————————————- 710,912 12,454 57 =====================================================================
Así, pues, los cuatro grupos de la España continental se resumen de este modo:
===================================================================== 1º 4,849,711 Kilós. cuads. 119,496 40-1/2 hab. 2º 7,857,963 " 297,713 26-1/3 3º 1,688,291 " 30,340 55-1/2 4º 710,912 " 12,454 57 ——————————————————————————————————- Tots. 15,106,877 Kilós. cuads. 460,003 32-7/8 =====================================================================
Haré observar, respecto del segundo grupo, que la cifra proporcional de 26-1/8 es debida á la inclusion de dos comarcas excepcionales: Galicia, cuya densidad es de 42-5/8 habitantes por kilómetro cuadrado, y Asturias, que cuenta á razon de 54. Si se exceptuasen esas dos comarcas marítimo-fronterizas, la gran masa de la vieja España (ó 2º grupo) no tendría sino la proporcion media de 231/5 habitantes por kilómetro cuadrado, puesto que la de Extremadura es de 20-4/5,—la de Nueva Castilla, de 19,—la de Vieja Castilla, de 30-4/5,—la del antiguo reino de León de 21-3/5 y la del de Aragon de 24-2/5.
Y bien: en virtud de las observaciones que he podido hacer en España, los cuatro grupos tienen entre sí muchos puntos de semejanza social, y en todos ellos se encuentran valles, costas, montañas y rios considerables, y coexisten todos los ramos de produccion conocidos (agricultura, industria, crias, explotacion de bosques, minería, comercio, navegación y pesca); pero cada uno tiene sinembargo sus rasgos predominantes y distintivos que resumiré así:
La España arábiga, apesar de tener muy hermosos valles, como los de Valencia, Guadalquivir, Granada, etc., es esencialmente montañosa, y tanto que la mitad por lo ménos de la extension superficiaria no es cultivable fácilmente ó de ningún modo. La base fundamental de su riqueza y movimiento social es la agricultura; es la region mas minera de España; no tiene manufacturas propiamente dichas, pero sí hace una extensa y fuerte produccion de artefactos ó artículos, que se comprende bajo la denominacion general de industria; sus crias son excelentes, y su comercio es muy considerable, servido por cinco de los puertos mas importantes de la península: Valencia (ó Grao), Alicante, Málaga, Cádiz y Sevilla.
La España que he llamado gótica (á falta de una calificacion mas precisa), aunque está surcada por varias Sierras y tiene porciones muy montañosas, como Galicia y las Asturias, se compone principalmente de alti-planicies y vastísimas llanuras, y la porcion no cultivable es pequeña en comparacion de la cultivable. La base principal de su produccion está en la agricultura (cereales, viñas y algun aceite) y la industria pecuaria; es poco minera en lo general; no tiene en materia de industria algo importante sino tejidos burdos de lana, los artefactos de Madrid y la preparacion de barinas, y no es propiamente comercial sino en el litoral del Océano, es decir, en las provincias de Santander, Oviedo, Coruña y Pontevedra.
La España catalana es muy montañosa y de considerable litoral, pero abunda en pequeñas llanuras ó vallecitos. Aunque es muy agrícola (produce mucho vino, aceite y frutas), y bastante minera (carbon de piedra y hierro), es esencialmente manufacturera y comercial, predominando los tejidos en la gran masa de fabricación.
Por último, la España que he llamado galo-céltica (ó mejor dicho, celto-gálica) y que los Españoles denominan «Provincias,» es tan activa en todos los ramos de la produccion, que casi no es posible determinarle un carácter particular. Explota muchas minas (principalmente de hierro); comercia mucho en maderas de sus bosques; sus cambios con el extranjero son muy activos, y especula con la pesca marítima. Pero en realidad la agricultura en todos sus ramos y la fabricacion de quincallería, tejidos, papel y mil objetos, constituyen la base principal o característica de la sitúacion económica. El país es completamente montañoso, por lo cual las vias de comunicacion (terrestres casi en la totalidad) han encontrado poderosos obstáculos.
En cuanto á las condiciones físicas y morales de las razas, consideradas en sus rasgos mas generales, he aquí las diferencias que he notado:
La poblacion del primer grupo es la mas hermosa, robusta, viva, impresionable y voluble. Tiene el aire fanfarron con mucha gracia. Las organizaciones son flexibles, distinguidas, enérgicas y voluptuosas. El sentimiento artístico es universal y profundo. El espíritu religioso no es vehemente. La inteligencia es rápida y brillante, pero poco profunda y sólida, y siempre con tendencias imaginativas. Los caracteres son tan prontos á irritarse como á calmarse; las querellas ardientes muy fáciles; la verbosidad de lenguaje es galante, rica y coloreada, si se me permite la expresion. Apesar del ardor de los climas no hay inclinacion á la pereza. Las costumbres son generalmente libres; las pasiones violentas, sobre todo en Málaga y Valencia; la franqueza es genial. La mujer carece en lo general de timidez. La vanidad no es rara en todas las clases.
La poblacion del segundo grupo (que comprende mas de la mitad de la total de España en el continente) es de un tipo generalmente inferior, ó el ménos bello de los del pais. Las fisonomías son severas y frias, pero sin aspereza, y sus líneas muy pronunciadas. Allí los tipos hermosos no tienen seduccion sino majestad. Inclinacion general á la holganza, y desaseo en los hábitos. Fuertes instintos de mendicidad. El sentimiento de la personalidad mucho ménos vigoroso que en los demas grupos. Tendencia muy notable al misticismo. Ausencia absoluta del sentimiento artístico. Pasion por los vestidos sombríos, y disgusto de lo pintoresco. Los hábitos tienen un poder irresistible. Es la poblacion que habla con mas pureza y elegancia la lengua, con excepcion de los gallegos. Los espíritus son penetrantes, concentrados y maliciosos. El aticismo de lenguaje es general, y se tiene un gusto particular por los epígramas y adagios. La moralidad en las costumbres es muy superior á la de toda la España arábiga. Los caractéres son impasibles ó poco impresionables, pero tenaces; reservados, pero sinceros y leales; muy poco audaces, ó escasos de iniciativa, pero resistentes y de un valor reflexivo.
De la poblacion catalana es poco lo que tengo que decir despues de la descripcion general que hice del tipo, en el capítulo VI, 3ª Parte. En esas organizaciones todo es vigoroso. Es una raza fuerte, fecunda y emprendedora, como todas las que provienen de felices cruzamientos. Su personalidad es tan enérgica; como sólida y severa su probidad. Su valor tan indomable como su espíritu de independencia. La idea del trabajo es allí una religion. Es un pueblo que medita todo lo que hace, calculador por excelencia y poco fanfarron. Los hábitos industriales le han engendrado notablemente el sentimiento artístico, que armoniza con el de la especulacion; pero no el del arte pintoresco y apasionado, sino el del arte serio que entraña una idea. El catalan no tiene de la vanidad sino el resorte fecundo,—el que impulsa al progreso,—porque es altivo, emprendedor de todo y tiene horror á la frase: quedarse atras. El no conoce obstáculos para las cosas útiles: si el mundo no tuviera Ingleses ni Anglo-Americanos, los Catalanes habrían hecho el papel de las razas sajonas en la industria y el comercio.
Por último, la poblacion de las Provincias (fundamentalmente céltica, pero con infusion de razas posteriores) tiene un tipo semi-español y semi-frances en sus costumbres y su industria. Amantes del trabajo y muy hábiles en todas las manipulaciones, el vascongado y el navarro cambian con la mayor felicidad la azada y el martillo por el fusil, si ven sus libertades ó franquicias seriamente amenazadas. Allí nadie se preocupa preferentemente con la situacion política de la nacion: la cuestion principal es la libertad personal, en armonia con el interes del distrito. El trabajo es la única manera de ser del hombre que el vascongado comprende. Le tiene tal apego á su libertad, á su personalidad de raza, de país y de individuo, que conserva su lengua propia á despecho de todo. A semejanza del catalan, es emprendedor, y cosmopolita en caso necesario. Siempre se le ve celoso de conservar y ejercer su iniciativa en toda obra de actividad social. Paciente y tenaz, poco entusiasta, gusta de encerrarse en su individualidad para hacer las cosas con aplomo,—lo que no le impide servirse siempre de la asociacion para todo lo que requiere fuerzas colectivas y poderosas, ó una accion beneficente.
Las consecuencias naturales de todos esos rasgos caracteristicos se notan en al condicion social diferente de loa cuatro grupos que componen la España continental. Sin desconocer algunas excepciones puramente locales, ó que se manifiestan en las clases sociales mejor educadas, las reglas generales no son ménos fundadas, y pueden ser resumidas así:
En la España que fué profundamente modificada por los Arabes ó Moros, está reunido casi todo lo que la sociedad española ha producido de mas bello, grande, rico y sublime en materia de bellas artes. No hay un palmo de terreno aprovechable que no esté sometido al cultivo. Los trabajos industriales indican mucha habilidad y feliz inspiracion. El arte de al irrigacion es generalmente conocido y practicado can acierto. Donde la propiedad territorial no está algo dividida (y esto es raro), la poblacion la suple con la propiedad mobiliaria, sea en la agricultura, la industria pecuaria, la pequeña fabricacion, etc.; de manera que la masa de prolatarios es relativamente bien reducida. La tendencia á la posesion de algo es muy general, y con ella los instintos y hábitos de independencia. Las poblaciones son poco ó nada supersticiosas. La mendicidad no existe sino en muy pequeña escala, y eso, reducida á las grandes ciudades; en ningun caso proviene de los instintos de la raza árabe, sino de causes económicas y de las antiguas tradiciones monacales. Allí hay verdadero bienestar en las masas, en cuanto es posible en el estado actual de las sociedades. El liberalismo es genial en todas las poblaciones. El movimiento económico es muy activo en todos los ramos de la produccion. Las gentes aman la pulcritud y la elegancia. En una palabra, la España morisca, con un territorio muy inferior á la mitad del de la España gótica, y una poblacion igual al 66 por ciento de la misma, es por lo ménos cuatro veces superior en movimiento social, riqueza, bienestar y civilizacion.
Al contrario, esa España gótica, que abarca mas de la mitad del territorio y de la poblacion continental, y que contiene tan fértiles y vastas llanuras y alti-planicies, vegeta en la inaccion y la pobreza (con raras excepciones); se complace en al aislamiento, sin interes por las comunicaciones; tolera en todas partes la mugre y la incuria; está literalmente repleta de mendigos, manteniendo la mendicidad como una institucion; tiene una asombrosa profusion de iglesias y antiguos conventos; mira con desden las bellezas de la vegetacion, y está sumamente atrasada en el arte de la agricultura y en la fabricacion. Allí (muy al contrario de las otras secciones de España) los campos están desiertos, y la poblacion se concentra en las ciudades y villas, donde conserva con persistencia los hábitos de holgazanería, gazmoñería y mendicidad. El clero (sin influencia notable, ó casi mulo en la política ya la educacion social en los demas grupos) es en la España central muy poderoso todavía para hacer daños ó resistir al progreso, porque puede influir fácilmente sobre turbas ociosas aglomeradas en las localidades. Las costumbres del clero no son austeras, ni cosa que se lo parezca; no toma interes ninguno en la instruccion popular, y se mezcla en la política siempre que ve comprometidos sus propios intereses. En lo general es codicioso, y su principal cuidado es el de asegurarse buenas rentas.
La vida en el seno de aquella parte de la sociedad española ew monótona y triste. El aspecto de las gentes es siempre sombrio, á causa de sus vestidos, de una tinta pardo-amarillenta en lo general. Las construcciones carecen de gracia, sin la elegancia de lo sencillo ni la seduccion de lo pintoresco. El pueblo divide solo su atencion, en materia de espectáculos, entre la iglesia y la plaza de toros; es decir, dos misticismos,—el de la fe tradicional y el del peligro. En conclusion, la vieja España (con excepcion de los puertos del litoral cantábrico, la ciudad de Madrid y en parte la de Valladolid) está profundamente atrasada y estancada en todo. Y lo peor es, que ni siquiera tiene todavia la nocion del progreso, porque no apoya ni aun comprende suficientemente los ferrocarriles y demas elementos de comunicacion.
Aunque las Provincias son en realidad pequeñas repúblicas, por la naturaleza de sus instituciones y costumbres especiales, y por lo mismo forman un grupo relativamente superior al de Cataluña, los dos tienen tanta homogeneidad en sus rasgos generales, que pueden ser comprendidos en una comun apreciacion. Es en esas dos secciones donde los pueblos han mostrado siempre mayor apego y mas tenacidad en la defensa y conservacion de sus fueros ó libertades municipales, de lo cual, en lejanos tiempos, dieron tan nobles ejemplos los Aragoneses, la fraccion mas liberal y de mas fuerte personalidad entre las que componen el segundo grupo.
En Cataluña y las Provincias todo progreso es aceptado con entusiasmo y constancia por las poblaciones.
En ellas no existe la mendicidad; los mendigos que se encuentran en algunas ciudades catalanas proceden casi todos de Aragon, de donde bajan á explotar las plazas industriosas y comerciales. En los dos grupos que tienen por centros principales á Barcelona y Bilbao, la intolerancia castellana, que repele lo extranjero y nuevo, no tiene cabida. Muy al contrario, el extranjero es acogido allí con placer, y toda novedad que entraña un progreso en la civilizacion encuentra la mas cordial hospitalidad. Las libertades municipales y el individualismo fecundo han hecho á esos pueblos laboriosos, reflexivos en todo, celosos de hacer respetar el derecho, íntegros y severos en el cumplimiento de todo compromiso. En ninguna parte de la península es tan profundo como allí el sentimiento de la personalidad (perdóneseme que lo repita), y sinembargo, es allí donde se presenta mas poderoso el espíritu de asociacion. Eso prueba que no hay ningun antagonismo natural entre lo individual y colectivo; y que el hombre cuando se siente personalmente libre, busca siempre el apoyo de las demas fuerzas individuales, porque es un sér sociable, y hace las cosas colectivas mucho mejor que los poderes socialistas que pretenden absorber la iniciativa de los individuos en nombre del derecho comun.
En Cataluña y las Provincias el sentimiento democrático es profundo. Allí el proletario es un hombre y un ciudadano, porque vive del trabajo y tiene la conciencia da que el trabajo es en la sociedad un título supremo que da derecho á la consideracion y la independencia. Esos dos pueblos son los únicos que no se han dejado absorber por la pretendida unidad de la nacion española, unidad de apariencia que no reposa en instituciones verdaderamente liberales, populares y nacionales. El catalan y el vascongado mantienen su lengua, su literatura, sus tradiciones y libertades peculiares, y se repután como pueblos aparte. Ellos resumen lo que hay de mas próspero y sólido, de mas fecundo y distinguido en la situacion política, social y económica de España; y no hay exageracion ninguna en decir que, así como Cataluña es la Inglaterra española, las Provincias son la Francia peninsular. Allí faltan el fanatismo religioso, el gusto por el monopolio (aunque los catalanes son proteccionistas por razon de sus fábricas), y la veneracion del sable ó del militarismo. El dia que en esos pueblos se fundase la República, el cambio seria insensible en lo social y económico; apénas se produciría un movimiento ascendente en lo político. Es en el seno de esos pueblos que se halla el verdadero gèrmen de la democracia española.
El resultado de la comparacion precedente salta á la vista, al abrazar al conjunto de la nacion española. Ella se compone de varios pueblos, formados por cruzamientos mas ó ménos intensos de razas diferentes, y por la diversa accion de las instituciones que los han regido. Donde quiera que ha reinado sin contrapeso ninguno el socialismo del poder absoluto, la vida social se ha estancado. Donde Felipe II y Torquemada han dejado las mas profundas huellas de su paso, el terreno ha quedado estéril ó no ha producido sino espinos y malezas ásperas. Donde los conventos y el clero han dominado con mas fuerza, la mendicidad se ha hecho endémica, la ociosidad genial, las supersticiones groseras, profundo el amor al aislamiento, á la rutina, la incuria y el desaseo. Donde han faltado los fueros antiguos (es decir, las libertades ó garantías), la industria, la agricultura y el comercio han quedado estacionarios, despues de la gran retrogradacion acarreada por la expulsion de los moros y judíos. Donde quiera se ven los malos frutos de una educacion viciosa y corruptora. La moralidad doméstica relativa de la España central no es efecto sino del viejo orgullo castellano y del aislamiento social; de ningún modo el resultado de las instituciones anteriores, que han hecho todo lo posible por corromper al pueblo.
Al contrario, allí donde se han inoculado la sangre y las costumbres de un pueblo liberal, de religion espiritual, igualadora y fraternal, y amante de la naturaleza (el pueblo árabe ó moro), se ve una considerable prosperidad. Allí donde hubo lucha ó dualidad de religiones, hay mas tolerancia, mucho menos fanatismo, mas vivos instintos de libertad y fraternidad, y el clero ha sido ménos ávido de riquezas y poder. Allí donde se han arraigado las tradiciones de la libertad económica (que era el secreto de los prodigios agrícolas, artísticos é industriales de los Moros), la actividad es visible, la prosperidad satisfactoria, apesar de la funesta accion de las leyes reglamentarias y prohibitivas. En los pueblos (los vascongados) donde no hay monopolios, ni soldados, ni prohibiciones, ni autoridad absorbente, ni impuestos indirectos ruinosos, ni policía inquísitorial, ni centralizacion opresiva, todo es espontaneo y viril, todo prospera, la paz reina, las costumbres son puras, dulces y pacíficas, el juego de pelota reemplaza casi los sangrientos juegos de toros, el juego no existe como pasion y especulación, la propiedad raíz está muy dividida, la vida es libre, fácil y barata, la instruccion elemental está bien difundida, la civilización avanza en todos sentidos, la poblacion está mucho mas condensada.
La Cataluña, aunque mucho ménos independiente del gobierno central, se asemeja en su situación á las Provincias, y brilla por su industria y riqueza, precisamente porque ha estado ménos expuesta á la influencia funesta del socialismo despótico, brutal y corrosivo inaugurado por Carlos V y Felipe II; socialismo cuyas fórmulas eran: la delacion, la nivelación en la obediencia pasiva, el convento, la unidad de religion, el aislamiento español, la prohibicion, la reglamentacion de la vida, en una palabra, la supresion completa de la individualidad.
Tales son las enseñanzas que suministran el presente y el pasado de España, comparando la situación social de sus cuatro grupos mas característicos. ¿Qué es lo que en justicia puede augurarse acerca del porvenir de esa nacionalidad? Para responder á esta pregunta es necesario compendiar los rasgos generales que ofrece toda España, respecto de su constitucion, su gobierno, sus partidos, su carácter social, su educacion, sus ideas, su vida económica, su literatura y sus aspiraciones.
La Constitucion española es la imagen de la situacion del pueblo á quien rige. Allí todo coexiste á medias, sin un carácter bien determinado. Es una monarquía mitad de tradición ó legitimidad de derecho divino, mitad de origen popular; de manera que ni la aristocracia, ni el absolutismo, ni la democracia tienen autoridad, ni fuerza, ni prestigio, si no es para entrabarse y dañarse mutuamente. Parlamentario por las formas y el origen aparente, el gobierno obedece mas á las influencias cortesanas que á las de la opinion. Sumamente restringido el círculo de los electores, y poderosos los medios de corrupcion, el sufragio representa siempre al poder, sin que haya ejemplo de que un ministerio pierda las elecciones. Los partidos, desorientados por falta de principios y explotando en todo caso las situaciones, son á su turno explotados por el poder, sin que la nacion gane cosa ninguna con las fluctuaciones ministeriales. Poco mas ó ménos todos los partidos gobiernan con los mismos medios: la fuerza, la represion, la intriga, la corrupcion de las conciencias. ¡Cosa extraña! la gran masa del pueblo español detesta el gobierno del sable y desea la ruina del militarismo; y sinembargo todos los ministerios se apoyan sucesivamente en las bayonetas.
Las instituciones generales de España parecen haber sido calculadas para contrariar toda tendencia al progreso. En balde la Constitucion ha establecido la igualdad legal, si las leyes restringen las importaciones y todos los cambios, embarazan el tránsito, reglamentan muchas industrias, hacen sumamente difícil el acceso de la juventud á las profesiones liberales, y someten á funestas cortapisas las mejores empresas. Un solo ejemplo, respecto de un interes muy subalterno, bastará para que se comprenda cuán funestos son los efectos del régimen restrictivo y reglamentario que impera en la mayor parte de España. Poco ántes de mi llegada á Madrid, el Gobierno habia querido favorecer á los mozos de cordel, cuyo servicio está reglamentado. Con tal fin fijó una tarifa que daba al servicio de cada mozo el precio de cuatro reales de vellon por un viaje ó diligencia dentro de la ciudad; siéndoles prohibido á todos cobrar mas ni ménos por su trabajo. Esto, sin duda, en obsequio de los mozos de cordel y del público. A los pocos dias de la reforma, los mozos de cordel estaban quejosísimos del Gobierno porque no ganaban nada. La razon era sencilla. Antes, arreglándose libremente con los particulares y haciéndose competencia, ganaban seis, ocho ú diez reales por dia, á muy bajo precio, porque hacian muchas comisiones ó servicios. Pero con la tarifa alta, el público dejó de ocuparlos, y el precio triple ó cuádruplo de muy raras comisiones no les compensaba las pérdidas en el número de operaciones.
España es un país que abunda en fábricas de papel, aunque el producto es generalmente defectuoso. La proteccion económica prohibe la importacion del papel extranjero, y obliga á los Españoles á servirse del propio. ¿Cuál es el resultado? La triste carestía que se ha sufrido en 1859-60 prueba que la prohibicion solo sirve para dar un privilegio á la fabricacion nacional y mantenerla estacionaria. Durante muchos meses las imprentas no han tenido papel para sus publicaciones, por impotencia de los privilegiados. En España, país clásico de trigos y toda clase de cereales, se ve con frecuencia el extraño fenómeno de una escasez de granos que amenaza producir hambres! ¿Por qué? Porque el pueblo no tiene libertad para importar granos cuando las cosechas son escasas por falta de lluvias. España (es preciso repetirlo) es uno de los paises de Europa donde se fuma peor tabaco (si no es de contrabando),—y le pertenece en monopolio la produccion de Cuba, Puerto-Rico y Manila!
Las tarifas prohibitivas y protectoras, y por tanto muy elevadas, y el exceso de reglamentacion, hacen difícil y relativamente reducido el comercio de un Estado tan considerable como aquel. ¿Cuál es el resultado? La corrupcion de los funcionarios al servicio de las aduanas, y el contrabando inmenso y escandaloso, responden tristemente. El tesoro español pierde por lo que entra clandestinamente á todo el territorio (principalmente por Gibraltar, Portugal y los Pirineos) tres veces mas de lo que importaría una fuerte reduccion en las tarifas. Pero se conserva un sistema funesto, por espíritu de rutina y profundo atraso de los hombres de Estado en el conocimiento de la economía social.
Estudiando con atencion y sin prevencion al pueblo español, se halla que él posee muchas y eminentes cualidades características, y muchos y muy graves defectos de educacion. Todo lo que tiene de bueno le viene de la naturaleza, que lo ha dotado admirablemente; como todo lo que tiene de malo es la consecuencia de instituciones profundamente corruptoras. Es un pueblo leal, honrado, hospitalario, sumamente sobrio y frugal, sufrido, valeroso, capaz de todas las proezas y de todos los esfuerzos de una gran raza. Pero le falta, en lo general, el espíritu de iniciativa, la espontaneidad,—porque los malos gobiernos lo han habituado á la vida pasiva, la inercia y la rutina en todo. Hay muchas cosas viciosas, detestables, que el pueblo español ama, no por inclinacion sino por hábito. El juego, los toros, las riñas de gallos, etc., subsisten porque el gobierno los estimula y explota con las loterías, los circos oficiales, los impuestos, etc. Los españoles viven entre viñas literalmente, y consumen muy poco vino. Si las leyes hubieran explotado la intemperancia como elemento fiscal, es seguro que los ebrios abundarían como los jugadores y mendigos. Así como los conventos y las leyes fiscales han creado la mendicidad, los reglamentos opresivos han creado la corrupcion oficial y mantenido una administracion incapaz, dispendiosa y embrollada.
La sociedad española es asombrosamente inteligente, y los grandes talentos nacen allí donde quiera. No he visto clase ninguna en España que se asemeje en nada á los paisanos de Francia (los del Centro y los Pirineos sobre todo), cuya imbecilidad solo es comparable á la de los Indios de las alti-planicies andinas. ¿Pero de qué sirven esa inteligencia clara, ese buen sentido y esa penetracion sagaz que distinguen al pueblo español? La viciosa enseñanza pública, las mil trabas profesionales, la opresion brutal que pesa sobre la prensa, y la intolerancia religiosa (abyecta respecto de la Corte romana) anulan las ventajas intelectuales que la naturaleza ha concedido á los Españoles. Así, la gran masa popular es profundamente ignorante, en lo general; la clase media no está á la altura de su posicion legal, ni comprende bien su papel en una monarquía constitucional; la nobleza es ignorante y superficial en su gran mayoría; el clero es incapaz de llenar su alto ministerio de una manera digna de la civilizacion actual; y la juventud, amordazada en el campo de la prensa, sin tribuna pública y agobiada por la organizacion de privilegio que tienen las profesiones liberales, se ve condenada á las vagas y nebulosas controversias y especulaciones de la filosofía alemana, la economía política puramente teórica y la literatura de folletines, futilezas y traducciones de poca monta y mal gusto.
El pueblo español es uno de los que en el Viejo Mundo tienen mas hondamente arraigado el sentimiento de la personalidad y la igualdad. Sin eso, él habria muerto desde hace mucho, asfixiado por el despotismo. Esa es una cualidad que resiste á todo, porque está en la sangre y se apoya en la topografía, en el clima, hasta en las tradiciones de la lengua. Por eso, España es uno de los mejores elementos para la democracia en Europa. España será republicana y democrática devéras mucho ántes que Francia, Alemania, Inglaterra y otros grandes pueblos de Europa.
Pero hoy es un pueblo tosco, de educacion áspera, cuyo pulimento no vendrá sino despues de que la sociedad entera haya entrado en una ancha via de libertad, de movimiento y progreso. El lenguaje es muy escabroso en todas las clases de la sociedad. Demasiado vehemente y libre, reemplaza las delicadezas de la sátira ó del estilo persuasivo con la elocuencia brutal de las interjecciones obscenas. Ademas, los Españoles adolecen de ciertos defectos que neutralizan en gran parte sus bellas cualidades. Su petulancia social ó de nacionalidad, que no le va en zaga á la de los Portugueses, les obceca de tal modo que, llevándoles hasta el quijotismo estéril y las mas ridículas exageraciones, no les deja reconocer el atraso de su pais. Se creen el primer pueblo del mundo, en todo y por todo, no obstante su debilidad, su ignorancia, sus hábitos de desaseo, mendicidad y empleo-manía, y su deplorable indiferencia por los intereses comunes, que es el mejor abrigo de los malos gobiernos.
Eso no pasará sino á virtud del roce con los demas pueblos. La libertad tendrá que hacer muchos milagros en España.
Pero si allí la civilizacion está muy atrasada respecto de otras sociedades europeas, no hay que pensar por eso que España no progresa. Cuatro siglos de tiranía, intolerancia y errores inauditos, han dejado atras á un pueblo que, si hubiera sido gobernado como Inglaterra desde 1688, sería hoy el primer pueblo del mundo. Apesar de eso, la España de hoy está muy distante, muchísimo, de la de 1825; progresa visiblemente, y en solo cinco años, despues de la pasajera cuasi-revolucion de 1854, ha dado grandes pasos.
Se dirá talvez: «Si la mayoría del pueblo español tiene tan buenas cualidades características, ¿por qué se deja gobernar mal y no cambia su situacion?» La explicacion del fenómeno es sencilla. Es que en España no ha habido hasta ahora ninguna revolucion, sino simples luchas: la de la independencia primero, y despues las luchas civiles. Alemania tuvo su gran revolucion con la reforma religiosa; Inglaterra las dos del siglo XVII; Francia la de la filosofía y de 1789. Pero España no ha experimentado nada semejante. Las luchas pasajeras cambian las situaciones aparentes y modifican algo los caractéres: solo las grandes revoluciones forman las ideas de los pueblos. El español tiene los instintos de la democracia y del progreso; pero le faltan las convicciones consiguientes, las ideas que se han de traducir luego en instituciones. Napoleon hizo antipáticas en España, con la invasion, las ideas de la revolucion francesa.
Ellas vendrán por uno de dos caminos: ó la reforma liberal, franca y resuelta, iniciada por el Gobierno, que es el que tiene la fuerza;—ó la revolucion. Toca á los hombres de Estado anticiparse, si quieren conjurar la revolucion democrática, previniéndola con la reforma pacifica. El dia que la una ó la otra se realice, España será una grande y gloriosa nacionalidad, de primer órden en el juego de la civilizacion!
NOTAS:
[1] Posteriormente París ha sido agrandada, extendiéndose hasta la línea circular de las fortificaciones.
[2] Esta catedral, levantada en el mismo sitio de una que databa de fines del siglo VI, fué comenzada por el rey Fernando III, en el año de 1227 y terminada en su masa principal en 1493. Tiene 404 piés castellanos de longitud, 204 de latitud y 116 de altura en la nave principal. Varias de las capillas laterales son posteriores á 1493.
[3] En todo ese país pueden muy bien caber 500,000 almas.
[4] Excede anualmente de un million de arrobas que valen $6,000,000.
[5] Es sabido que tiene el mismo origen que la lengua bretona en Francia y la del país de Gales en Inglaterra.
[6] Nótese bien que en estos cuadros mantengo tambien la subdivision de grupos históricos, correspondientes á la antígua clasificacion del pais, á saber: Reinos de Valencia y Murcia—Andalucias—Nueva-Castilla—Extremadura—Leon—Galicia—Vieja Castilla—Aragon—Cataluña, y Navarra y Provincias.
[7] Provincia de Oviedo.
[8] Debo recordar que si se consideran solo las tres provincias vascongadas, la proporcion es de 68 habitantes por kilómetro cuadrado, densidad muy notable.
FIN.
ERRATAS NOTABLES. (Son ya corrigidos)
Página Línea Dice. Léase.
1 6 amargas amargos
" 17 y coral de y coral, de
6 27 y recuerdos de y recuerdos, de
7 17 y bordado de y orillado por
8 10 es á la industria, es á la primera,
18 13 los jabalíes los zaínos
" 26 de pescar, de pescadores,
20 25-26 encon-ramos encon-tramos
48 38 y de la fuerza y por la fuerza
54 8 globo del entero! del globo entero!
67 17 las salmos los salmos
77 29 hiedras yedras
78 13 antidiluviano antediluviano
79 18 paletó paltó
102 25 y que jamas que jamas
115 27 la Suiza y Baden la Suiza, Bélgica
y Bäden
116 27 que espanta que asombra
142 21 de direccion de disecacion
147 13 mas pequeño ménos grande
148 24 Lo descubriré Lo describiré
177 24 ciudades que ciudadelas que
214 21 donde Maquet y donde Florentino y
289 2 Pero es que el Pero el
" 32 casas y noches, casas y coches,
291 17 por una acerca por una acera,
312 7 de todas gentes de todas las gentes
Varias Varias pie—pais—aun pié—país—aún
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Paris.—Imprenta de E. THUNOT y Ca, calle Racine, 26.
[Illustration: MAPA DE INTINERARIOS DE LA PRIMERA SERIE.]
[Illustration]
[Mapa] Grabado por Erhard, Calle Bonaparte 42
Paris—Imprenta de Thierry hermanos, Cité Bergère 1.