Flora.
La flora de Mindanao, como la de todo país tropical, ofrece un aspecto sorprendente, realzado con la exuberancia de vida que le presta la vegetación portentosa, propia de los fértiles y ricos territorios que la sustentan.
Allí se encuentran bosques inmensos poblados de árboles gigantescos; parajes grandiosos á cuya vista se extasía el pensamiento del hombre civilizado, poco habituado á la contemplación de la naturaleza adornada con sus galas primitivas, mostrando en admirable desorden las más apreciadas maderas, revueltas con otras plantas de frutos riquísimos que, como el café, cacao, canela y algodón, se ofrecen al hombre emprendedor en remuneración espléndida de sus afanes.
Las maderas, las fibras leñosas, esas cantidades inmensas de carbono y de otros elementos químicos que las fuerzas vegetativas van acumulando para que sirvan de armazón al vegetal, son asimismo de aplicación utilísima para la industria.
Puede decirse que las maderas constituyen un artículo de los más necesarios para el hombre.
La isla de Mindanao, cuyas maderas son tan excelentes como lo demuestran los apuntes que acerca de sus clases, peso específico, resistencia, etc., siguen á estas consideraciones, pudieran muy bien ser objeto de una gran explotación de esta especie: elementos tienen para ello.
Las florestas y las selvas filipinas son como las minas y el suelo mismo del Archipiélago: manantiales inacabables de riquezas que con el mudo, pero elocuente lenguaje de los hechos, llaman continuamente á aquellos países á capitales y brazos que exploten los tesoros que con tan pródiga mano ha derrochado allí la naturaleza.
Ya es hora, pues, que las riquezas españolas sean explotadas en provecho de los intereses nacionales, y que por la incuria de unos y la desidia de otros no seamos juguete de la ambición extranjera.
Para que estas noticias puedan ser consultadas con mayor facilidad mencionaremos por orden alfabético todas aquellas maderas y demás productos que sean de más valor ó de útil aplicación.
Acle.—Primera magnitud. De madera rojo obscura, muy buena para entablados, edificios y embarcaciones, es muy abundante.
Achuete.—Para las comidas en substitución del pimiento (la semilla) y también se usa como tinte.
Alintatao.—Muy parecida al nogal; tiene aplicación para muebles de lujo.
Alcanfor.—Se han encontrado algunos ejemplares (canelo).
Almáciga.—Abundantísimo en Surigao y Misamis.
Amuguis.—Rojo claro, suele tener manchas plomizas; su tablazón es excelente para edificios y embarcaciones; al labrarla despide un olor muy desagradable, siendo poco apreciada por lo mucho que le ataca el anay.
Anagap.—De gran magnitud; su madera es amarilla clara; textura fina y rompe en astilla larga. Es poco apreciada en construcción civil.
Antípolo.—De primera magnitud; abunda en todo el Archipiélago; de color amarillento y manchas blanquecinas; su textura es estoposa, y no tiene otra aplicación que para tablazón y embarcaciones menores.
Anubión.—De segunda magnitud; madera amarillenta parduzca, es muy apreciada en el país para los piés derechos de las casas.
Apiton Balao.—De primera magnitud. Su madera, de color ceniciento verdoso con manchas claras, destila resinas muy olorosas que se emplean en ebanistería. (Muy abundante en Mindoro).
Bacao.—La infusión se emplea para preservar las redes de la putrefacción.
Bancat.—De primera magnitud. Su madera es amarilla, oro verdoso y muy resistente para edificios, muebles y barcos; muy abundante en Mindanao y Mindoro.
Balete.—En medicina se aplica para la curación de heridas.
Balibago.—Se emplea en la fabricación de papel, y con sus filamentos se tejen cuerdas muy resistentes.
Bolonquita.—Madera rojiza con vetas negras, muy apreciada.
Balao.—De primera magnitud; produce una gamo-resina que lleva su nombre, muy olorosa y aplicable al barnizado de muebles. Su madera es de color amarillo claro ó ceniciento verdoso, y á veces es de tintes rojizos, manchado de amarillo; su textura es mediana y muy variable; es usada en construcción civil y para la fabricación de canoas.
Bamalagui.—De primera magnitud. La madera es apreciada en construcción civil por sus buenas cualidades de elasticidad y resistencia; es de color blanco sonrosado con manchas cenicientas, y á veces de un rojo claro muy igual; su madera es sólida y resistente.
Baticulin.—Madera blanca amarillenta, muy floja y porosa; se labra con facilidad y adquiere buen pulimento.
Betis (azaola betis.)—Es de primera magnitud, y su madera apreciadísima en construcción naval, no tiene rival para quillas. Es de color rojo variable, de textura sólida y poros poco visibles.
Banaba.—Hay dos variedades, de la misma especie ambas. Es árbol de mediana magnitud y alcanza de 10 á 12 metros de altura. Es muy apreciada por su dureza y ser incorruptible bajo del agua.
Bejuco.—Uno de los vegetales más útiles y de más general aplicación en el Archipiélago. Se emplea entero y partido para cuerdas y en el amarre ó sujeción de cuanto pueda ser necesario, sin que en ningún caso deje de ser utilísima su aplicación. Su longitud es extraordinaria, pasando ordinariamente de 100 metros. Hecho fibras muy finas y perfectamente limpias de la substancia interior, se fabrican tejidos de gran finura, y exportado á Europa se emplea para el tejido de asientos de rejilla.
Calamausauay.—Primera magnitud, y madera muy apreciada, de color blanco sonrosado hasta el rojo subido, textura sólida.
Cauayang.—Esta caña del género bambusa, que alcanza á veces hasta uno y medio y dos decímetros de diámetro, tiene en Filipinas muchas aplicaciones. Enteras constituyen el armazón y piés derechos de las casas ordinarias del indio, para formar balsas, en las que se hace el tráfico por los ríos, acueductos, vasijas de todas clases, cestas, muebles, aparatos de pesca, puentes, armas, cuerdas, y hechas tiras tejen unos tabiques que en el país son irreemplazables.
En resumen, que esta planta, á semejanza del cocotero, la nipa y el bejuco, constituye un don inapreciable en los países tropicales.
Calantas ó cedro.—De primer orden. De color rojo carne, ladrillo y amoratado, y á veces sonrosado; textura grosera y poros muy marcados; su olor es muy agradable. De inmejorable calidad; se emplea para los cajones de tabaco.
Canela ó calugac.—La hay en abundancia en Sibuguey y Lanao (inmediaciones de la laguna), abunda en los montes, y su jugo tiene propiedades medicinales.
Calumpong.—De primera magnitud, madera poco apreciada que sólo se emplea en tablazón.
Culong-manoc.—De mediana magnitud. Su madera, que es de buenas cualidades, se emplea en construcción civil y ebanistería. Su color es variable, del blanco sonrosado á rojo de ladrillo.
Camagón.—De segunda magnitud, muy parecido al ébano; su madera es negra, con vetas rojas ó blancas, adquiere buen pulimento, se emplea en bastones y muebles de lujo.
Camayugan.—Dá excelentes resultados en la construcción. De grandes dimensiones; color variable de rojo claro, violado y rojo encendido y tostado, de textura compacta, y en algunos se nota un olor fuerte y agradable de viviendas.
Café y cacao.—Abunda y se dá de excelente calidad.
Cabo negro.—Sumamente útil por la hilada que de él se extrae; es artículo de exportación.
Clavero.
Calumpit.—De segundo orden. Madera de color amarillento sucio, textura floja con poros pequeños. Muy á propósito para trabajos de adorno y con la corteza se hace un tinte especial para teñir el algodón.
Camuning.—De tercera magnitud; color amarillo con vetas ondeadas y manchas parduzcas; textura compacta y gran dureza y resistencia; adquiere buen pulimento y tiene aplicación para ebanistería. Muy parecido al camagón.
Dita.—Substituye á la quina para la curación de fiebres.
Dinglas.—De primera magnitud; color rojo parduzco, textura fina y poros de mediano tamaño, siendo muy refractario al anay.
Dungol.—De madera rojiza amoratada, textura sólida, fibras comprimidas y poros poco visibles; tiene un olor particular que recuerda al del cuero curtido; muy difícil de labrar, es muy abundante. Árbol de gran magnitud.
Damal.—Madera sumamente blanda, aunque resiste; se emplea para tornear.
Ebano.—De color negro, madera apreciadísima para muebles de lujo y fabricación de carbón de pólvora (difiere del camagón en que no tiene vetas blancas ni amarillas).
Guijo.—De primera magnitud, muy abundante, de madera rojiza. Se emplea en construcción y para carruajes; en Mindanao alcanza dimensiones colosales.
Ilang-ilang.—Arbol de madera blanca sin aplicación alguna, pero sus flores, de las que se extrae la célebre esencia de su nombre, lo hacen sumamente apreciado. Abunda en Butuan.
Ipil.—De primera magnitud, gran tamaño y dureza; su madera es rojiza y de aprecio (muy á propósito para exportarla á Europa, donde sería de aplicación en las vías férreas).
Lauan.—De gran tamaño, segrega una resina que se emplea en Visayas y Mindanao en substitución del incienso. Su madera es muy poco estimada en construcción, no teniendo otra aplicación que la construcción de pancos.
Lanete, segundo orden, madera fina, blanca de hueso ó ceniza; se construyen sillas iguales á las de Vitoria. Muy apreciada para construcción de muebles.
Malatapay.—Para construcción de muebles: de tercer orden.
Malarujat.—De grandes dimensiones, madera amarillenta, vetas y visos morados; dá buena tablazón y se usa en construcción y en muebles ordinarios.
Malatumbaga.—De grandes dimensiones, madera color rojo carne ó ladrillo, de textura compacta y de fácil labra; se saca buena tablazón que se emplea en cajones.
Mayapis.—De gran magnitud, madera rojiza con vetas plomizas, es blanda y poco resistente, sólo se emplea para cajones y construcción de pancos; cortada su madera se vuelve negra, es muy apreciada en la ebanistería para muebles finos.
Malabonga.—De segundo orden, muy abundante; pero poco apreciada por ser muy atacada por el anay.
Mangachapuy.—De primera magnitud, de color blanco y colorado. Se encuentra en todo el Archipiélago y se usa en la construcción de edificios y embarcaciones.
Manungal.—Llamado árbol de la quina; con su madera se hacen copas que dan al líquido que contenga un sabor amargo muy pronunciado, que surte los mismos efectos que la quina.
Mangasinoro.—Muy grande y abundante; pero su madera no tiene resistencia para el empleo en construcción.
Molave.—Alcanza hasta 20 metros de altura y un diámetro en el tronco de 0,60. Madera de gran valor y la más apreciada en el país, su consistencia y duración es casi eterna. Resiste debajo del agua, sin que desmerezcan sus buenas cualidades.
De gran magnitud, de color amarillento verdoso ó pardo, es la mejor madera para piés derechos en la construcción de edificios, por ser impenetrable al anay.
Narra.—De primera magnitud. Muy apreciada y de color encarnado, parecida á la caoba; la variedad blanca es más inferior; sus grandes dimensiones permiten sacar tablas para soleras que miden de 15 á 20 metros, siendo susceptible de adquirir un hermoso pulimento.
Nato.—De primer orden; madera blanca sonrosada con manchas rojizas muy finas y muy abundante en Mindoro, muy apreciada como madera de sierra en construcción civil ó naval.
Nipa.
Pagatpat.—De segundo orden. Crece en las orillas del mar, en los ríos, y sobre todo, en el mangle; su madera es muy dura, pero esponjosa y de poco peso, y se emplea en las obras hidráulicas.
Palo María.—Arbol que adquiere gigantescas proporciones: es muy apreciado, porque además de su útil aplicación para arboladuras, se extrae de él aceite, brea y un excelente bálsamo para curar las heridas.
Palma brava.—Se usa en edificios, estacadas y canales, es de muy bonito veteado para los bastones.
Sampaloc ó tamarindo.—Además de su fruta, de la que se extrae un ácido para refrescos, se utilizan las raíces en ebanistería.
Santol.—Alcanza hasta 12 metros de altura. Dá una fruta muy apreciada del indígena; su madera es fuerte y de bastante duración.
Sibucao.—Madera rojiza anaranjada. Sumamente apreciada por la materia colorante que segrega el tronco; su parecido al campeche, pero muy superior á él; se hace mucha exportación de esta substancia. Los indios emplean la madera para clavazón de barcos.
Tangile.—De primer orden y madera roja tostada. Por la magnitud de su tronco lo emplean los naturales en la construcción de canoas.
Teca.—Arbol de gran magnitud, de madera incorruptible, por lo que después del molave es la más apreciada, es poco conocida en Filipinas, y en Mindanao y Joló es donde principalmente abunda.
Tíndalo.—De gran magnitud, de madera rojiza al cortarla y negra con la acción del tiempo, es apreciada en ebanistería.
Yacal.—Muy apreciada, es celebrada la corpulencia de su tronco, que llega á alcanzar 20 metros y cerca de uno de diámetro; es la mejor madera para embarcaciones del país.
Tabigui.— El fruto de este árbol dá buenos resultados en la curación de humores sifilíticos. Su madera es tintórea.
Tabla comprensiva de las condiciones de las maderas reseñadas.
| Nombres. | Elasticidad. | Peso Específico. | Resistencia. |
| Carga. | |||
| Acle | 0′004–5′751 | 0′709 | 40′594 |
| Amuquis | 0′005 | 0′538 | 23′924 |
| Anagap | 0′006 | 0′486 | 23′465 |
| Antipolo | 0′007 | 0′595 | 34′235 |
| Anubión | 0′005 | 0′593 | 25′765 |
| Apiton | 0′005 | 0′615 | 21′624 |
| Banaba | 0′0035 | 0′776 | 29′820 |
| Bancal | 0′005 | 0′521 | 31′804 |
| Bansalagui | 0′002 | 0′676 | 58′087 |
| Baticulin | 0′005 | 0′500 | 21′394 |
| Batitinan | |||
| Balao | 0′0037 | 0′393 | 31′545 |
| Betis | 0′0026 | 0′719 | 31′718 |
| Bolonguita | 0′003 | 0′789 | 34′967 |
| Clamasanay | 0′0037 | 0′643 | 38′533 |
| Calantas (cedro) | 0′0075 | 0′563 | 21′222 |
| Calumpong | 0′0046 | 0′765 | 34′679 |
| Calumpit | 0′0044 | 0′666 | 22′692 |
| Camagon | 0′0022 | 1′155 | 40′028 |
| Camayuan | 0′0032 | 0′788 | 35′341 |
| Camunig | |||
| Cubi | 0′0034 | 0′581 | 41′237 |
| Culing-manoc | 0′002 | 0′773 | 46′699 |
| Dinglas | |||
| Dungon | 0′003 | 0′833 | 35′140 |
| Ebano | 0′0022 | 1′153 | 40′028 |
| Guijó | 0′0035 | 0′685 | 49′746 |
| Ipil | 0′0024 | 0′7≳5 | 44′658 |
| Lanete | 0′0068 | 0′495 | 26′829 |
| Lanutan | 0′002 | 0′784 | 32′667 |
| Lanan | |||
| Macasin | 0′0052 | 0′683 | 28′526 |
| Malahonga | |||
| Malacaduis | 0′0028 | 0′≳80 | 24′845 |
| Maralujat | 0′0046 | 0′641 | 27′375 |
| Malatalang | 0′004 | 0′662 | 31′286 |
| Malatapoy | |||
| Malatumbaga | |||
| Mangachapuy | 0′003 | 0′766 | 33′127 |
| Mangasinoro | |||
| Marang | 0′0048 | 0′465 | 20′704 |
| Mayapis | 0′004 | 0′511 | 26′915 |
| Molave | 0′0035 | 0′819 | 41′552 |
| Narra | 0′0037 | 0′634 | 41′529 |
| Idem blanca | 0′0037 | 0′615 | 36′347 |
| Nato | 0′003 | 0′379 | 31′286 |
| Pagatpat | 0′0014 | 0′898 | 63′263 |
| Palo-María | 0′004 | 0′7≳3 | 36′334 |
| Palo-nopuy | 0′0035 | 0′571 | 25′368 |
| Panguisan | 0′0028 | 0′745 | 35′127 |
| Pasac | 0′0035 | 0′785 | 27′145 |
| Santol | 0′0032 | 0′470 | 26′312 |
| Supa | |||
| Tangile | 0′004 | 0′603 | 29′676 |
| Tíndalo | 0′0034 | 0′809 | 39′539 |
| Yacal | 0′0032 | 0′925 | 54′981 |
La familia de los gramíneas se encuentra representada por más de 4.000 especies; entre éstas las más importantes son: el palais (arroz), maíz, caña de azúcar y el bambú, que toma consistencia leñosa adquiriendo una gran resistencia que, unida á su extraordinaria magnitud, proporciona al indio excelente material para construír sus viviendas, puentes y otras infinitas aplicaciones.
Otras, en cambio, son sumamente perjudiciales como el «cogon», que ocupando grandes extensiones de terreno sin producir ningún beneficio, sirven sólo para que la langosta, encontrando en los cogonales excelentes semilleros, se propague de un modo fabuloso.
Los helechos son muy numerosos en el país; sólo encontramos que tenga una positiva utilidad el llamado Nito, con el cual teje el indio petacas, sombreros, salacos y otra infinidad de objetos.
Como final mencionaremos todas aquellas plantas que por sus productos ó aplicación sean de alguna utilidad.
Se extrae aceite de una fruta parecida á una pequeña aceituna que llaman los naturales «Lumban» y del «Linga», cuya semilla es muy parecida á la del lino.
Sacan filamentos para tejidos del Maguí ó Piña y para cordelaje del Abacá y otros menos importantes.
Substituyen el jabón: el gogo, bansicalay, papaya y otros.
Como plantas alimenticias, aparte del palais, camote y ubi, que sirven de alimento en todas las islas del Archipiélago, lo mismo que el plátano, cuya riquísima fruta constituye uno de los artículos más importantes en la alimentación de los naturales, la manga, piña (anana), mangostan, que sólo se produce en Mindanao y Joló, chicos, ate, santol, lanzon, guayaba y el naranjo y limonero, que han sido importados de España.
Existen también infinidad de plantas medicinales cuya eficacia la consideramos en su mayoría muy dudosa.
Abundan las flores, que á la belleza unen la embriagadora fragancia de su perfume. Entre éstas se distinguen el ilang-ilang, la sampaguita y la azucena.
Como se vé, la riqueza forestal en Mindanao es extraordinariamente variada, por más que aquí sólo mencionamos aquellos productos más importantes y alejándonos de las clasificaciones botánicas á fin de que resulte algo extractado nuestro trabajo.