Meteorología.

Clima.

La proximidad de la isla de Mindanao á la zona tórrida origina el que en algunas estaciones se dejen sentir fuertes calores, mitigados por las brisas del mar y la humedad natural del país, que hacen se disfrute de una perpetua primavera.

El termómetro oscila de ordinario entre los 18 y 26 grados Reamur.

Las estaciones son tres. Fría y algo húmeda la primera, se inicia en Noviembre con la monzon NE.

La segunda, calurosa y seca, empieza en Marzo. La mayor intensidad del calor se deja sentir en Abril y Mayo; desde esta fecha se inicia la tercera con una gran humedad, debido á las lluvias que se suceden con cortas interrupciones; éstas son muy copiosas y á veces motivan grandes inundaciones.

En general, el clima de Mindanao como el de todo Filipinas, al contrario de lo que en España se cree, es muy sano y agradable, lo que se demuestra fácilmente observando lo escaso de la mortandad que allí sufren los europeos.

Sobre este particular, dice el Sr. Scheidnagel, que tanto y tan acertado tiene escrito acerca del Archipiélago filipino:

«Las monzones determinan y fijan con exactitud las alteraciones de la atmósfera, asegurando el tiempo propio de viajar ó navegar sin peligro por aquellos mares, así como el de los vaguios ó temporales, que tienen lugar siempre en los meses de Septiembre, Octubre y Noviembre; y las fuertes tormentas y tronadas en Abril, Mayo y Junio.

»La brisa del mar y la poderosa vegetación de los dilatados bosques, así como la manera de construír las viviendas, contribuye notablemente á disminuír los efectos del calor intenso de los rayos solares.

»Se supone la existencia como enfermedad endémica y común al país de la disentería, y ésto no es así; pues lo que realmente sucede es que la juventud acepta allí en general costumbres que en España serían doblemente perjudiciales y de resultados mucho más rápidos. Lo diremos con franqueza: las copitas de coñac, el abuso continuado de alcoholes, el desarreglo de las comidas y la afición á los amancebamientos de cierto género, son siempre la causa principal de la pérdida del estómago y su enfriamiento.

»En aquel clima, casi igual, se desconoce la terrible enfermedad de la tisis, enemiga funesta de la juventud; apenas se tiene idea de las pulmonías ni catarros, y no se habla nunca de los nervios.

»No quiere decir ésto que la salud esté allí asegurada; y es indudable la necesidad de observar buen régimen higiénico, sobre todo para combatir las humedades y para no aspirar las frecuentes evaporaciones de la tierra que se verifican inmediatamente después de llover».

Vientos.

Las noticias de los vientos dominantes se refieren al Archipiélago en general, por no haberse hecho observaciones especiales en Mindanao.

Las corrientes que se observan son dos. Una con dirección NE., y la otra al SE. con una velocidad media anual de 3,1.

La monzon del SO. se empieza á sentir en Junio, quedando fija para Julio, siendo floja aunque muy constante; en Octubre empieza á decaer, estableciéndose la NE., cuya época de mayor fuerza es Diciembre y Enero. Sigue una época de vientos variables del NO. NE., y algunas veces cambia al E., disminuyendo en Marzo con fuertes terrales.

La resistencia que las monzones del SO. oponen á los del NE. causan grandes trastornos atmosféricos, de los cuales resultan furiosos huracanes (Vaguios ó Tifones), que con increible fuerza arrastran todo cuanto encuentran á su paso.

El viento que determina estos vaguios se revuelve en un espacio circular, recorriendo repetidas veces todos los rumbos; sus movimientos son tres: rotación, traslación y oscilación.

La velocidad del movimiento de rotación suele ser de más de 100 millas, aumentándose con la proximidad al eje.

La aventajada situación en que se encuentra la isla de Mindanao la coloca fuera de la acción destructora de los vaguios, que sólo ejercen su influencia en una pequeña parte de la costa Norte.

Electricidad.

Los fenómenos emanados del fluído eléctrico son entre los de la naturaleza los que con mayor intensidad se desarrollan en el Archipiélago filipino.

Probado como está, que en las regiones equinociales las tempestades eléctricas son muy frecuentes, y dada la vegetación exuberante de aquel país cubierto de dilatados bosques, se comprenderá la violencia con que se desencadena en él el terrible fenómeno.

Sus gigantescos árboles, que se elevan majestuosos á prodigiosas alturas, sirven de poderoso agente de atracción en las infinitas convulsiones del fluído eléctrico, haciendo de reóforos conductores ó pararrayos naturales que devuelven la corriente eléctrica á su depósito común.

Todos los años empiezan hacia el mes de Mayo á sentirse los efectos de las conmociones eléctricas.

En esta época el cielo se cubre de parduzcas nubes, que luchando entre sí, efecto de sus encontrados fluídos, se desgarran con ensordecedor estruendo y continuado relampaguear, sembrando el terror en los habitantes, que á veces perecen á los efectos mortíferos del rayo.

Siempre que se trate de la explotación de terrenos vírgenes, es absolutamente indispensable preservar las edificaciones de los accidentes eléctricos; sólo de este modo se podrá evitar su destructor efecto, que en Filipinas ocasiona todos los años un crecido número de víctimas.

Terremotos.

La heterogénea estructura de la isla de Mindanao demuestra los grandes sacudimientos que de modo imperecedero han quedado impresos en su suelo, recordando aún sus habitantes con terror el efecto de las terribles erupciones volcánicas.

En estos últimos tiempos parece que los elementos que determinan estas sacudidas de la corteza terrestre han entrado en un período de relativa inacción.

Desde 1870 en Surigao y 1871 en Cottabato, la isla de Mindanao no se ha vuelto á conmover á los impulsos de este terrible fenómeno geológico, que transforma el aspecto topográfico de los países á los imponentes esfuerzos de la naturaleza.

¿Volverán en lo sucesivo á ocurrir tales hechos seísmicos?

Quien sabe: los terremotos son producidos por los vapores y gases desarrollados bajo las capas subterráneas, que al encontrar obstáculos á su salida ponen en juego su fuerza expansiva y destruyen cuanto á su paso encuentran.

Pero este desahogo de la naturaleza, de efectos desastrosísimos al exterior, puede precaverse por virtud á los seismógrafos y seismómetros, que al anunciar la tensión de los vapores interiores, los pequeños movimientos que éstos producen, precursores de otros más importantes, indican la mayor intensidad de tales fenómenos seísmicos en un plazo breve, y por lo tanto la posibilidad de nuevos y más intensos terremotos y los medios de precaverse de ellos.

¿Se han adoptado por el Ministerio de Ultramar en Mindanao tales precauciones?

Volcanes.

Al ocuparse el Sr. Ingeniero Inspector de minas en el Archipiélago, Sr. Centeno, de los volcanes de la isla de Mindanao, dá un luminoso informe que por su valor científico copiamos:

«En la isla de Mindanao aparecen también como en la de Luzón, los dos sistemas perfectamente definidos, corriendo el que nos ocupa ahora por la parte occidental de la isla, á lo largo de la cordillera Illana, cuyas faldas occidentales forman la costa de la bahía del mismo nombre, en donde hemos recogido gran cantidad de rocas volcánicas (traguitas, folonitas, etc.), procedentes, sin duda, del gran volcán Macaturin en la misma cordillera, que ha tenido épocas da prodigiosa actividad en el siglo pasado, lanzando enormes bloques de conglomerados de diversas rocas ígneas, como las que hoy se ven en el puerto de Pollok, distante 7 leguas del volcán. Es presumible que siguiendo la línea determinada por los volcanes «Canlaón» en la isla de Negros y Macaturin en Mindanao, se encuentren en el interior de ésta abundantes indicios volcánicos que corroboren la continuación de la gran línea que venimos señalando; pero nada puede afirmarse todavía con seguridad, porque las noticias que del interior de Mindanao se tienen son tan vagas é inciertas, que ni aun pueden servir para aventurar una opinión. Por nuestra parte hemos recorrido el río Grande hasta Matincauana, distante 166,50 kilómetros de su desembocadura, y hemos podido observar muchas colinas cónicas, como las de Cottabato, que nos ha animado á sostener nuestra opinión.

»Las cordilleras de Sagut y Apo son las que determinan la región volcánica de la isla. En sus estribaciones se encuentran numerosas rocas que por su constitución demuestran la procedencia volcánica; el carácter de los habitantes por una parte y la aspereza del terreno por otra, han impedido reconocer los focos en actividad que existen en la cordillera de Sagut para poder apreciar la afinidad que existe entre las rocas encontradas y las que proceden de dichos focos.

»Por la parte de Cottabato el terreno demuestra con claros indicios el levantamiento gradual que en él se está operando, y es probable haya dado lugar á la formación de una gran parte del Delta del río Grande de Mindanao. Entre esta región y Davao hay también claros indicios de haber existido volcanes activos, aparte del majestuoso Apo, que se encuentra próximo á Davao, y á unos 113 kilómetros de Cottabato.

»Reconocido este volcán en 1880 por el Gobernador de Davao Sr. Rajal, calcula su altura en 3.130 metros».

En el distrito de Buhayen, al NO. de Zamboanga existe otro volcán que no ha tenido erupción alguna desde 1640.

En la isla de Camiguim, situada en la costa N., que pertenece al distrito de Misamis, existe otro, cuya primera erupción fué en 1871.

Existen varios más insignificantes, pero de los cuales no se tienen más noticias que las comunicadas por los naturales, que aparte del poco crédito que se les pueda dar, resultan muy inciertas y contradictorias.

Mineralogía

No obstante lo poco explorado que se encuentra el subsuelo de Mindanao, merece el mayor interés la inmensa riqueza mineralógica que, según todos los indicios, encierra en su seno.

A pesar de existir grandes yacimientos hulleros en Surigao y Sebuguey, y una extraordinaria abundancia de azufre en las inmediaciones de los numerosos volcanes de Mindanao, la mayor riqueza mineralógica de esta isla reside en la vastísima extensión de sus terrenos auríferos.

Colocada la isla de Mindanao en la gran faja ó zona determinada por California y Australia, se halla dotada por la naturaleza de la misma riqueza aurífera que distingue á los mencionados países.

Los abundantes criaderos del codiciado metal se encuentran en la parte N., en los terrenos comprendidos por las provincias de Misamis y Surigao.

En la primera de las provincias citadas, el oro se presenta ordinariamente en terreno de aluvión y en cuarzo aurífero muy rico y abundante.

Los puntos de mayor producción en esta provincia son Pighoulugan, cerca del río Cagayan, Iponan y Pigtao, habiéndose encontrado en los lavaderos que tienen los naturales en estos últimos pueblos, pepitas que pesaban de 75 á 115 gramos.

En la provincia de Surigao los terrenos auríferos comprenden la mayor parte de su superficie.

Para poder dar una completa idea de la inmensa cantidad de oro que atesoran los terrenos de esta provincia, citaremos el informe emitido, al tratar de este particular, por el ingeniero inspector del ramo de minas D. José Centeno.

Dice dicho señor: «Las explotaciones más notables que se han llevado á cabo en Surigao, son las de los montes Caninon, Binutong y Cansostral, á una jornada del pueblo. El terreno de estos montes lo constituyen las pizarras talcosas, muy alteradas y la serpentina. En las primeras se encuentran filones calizos y cuarzosos desde media á tres pulgadas, en las cuales, especialmente en los calizos, se vé el oro mezclado con piritas de hierro y cobre, galena y blenda, observándose en ellas la notable circunstancia de que los más metalizados siguen siempre la dirección EO., al paso que las más pobres y las completamente estériles siguen otras diferentes. Las labores que hasta ahora se han ejecutado en ellas son todas muy superficiales por la abundancia de aguas que á ellas afluyen, y se ignora, por lo tanto, la ley que en profundidad siguen. Sólo ha podido observarse que en algunos puntos suelen presentarse partes sin vestigio alguno de mineral, seguidas de otras de gran riqueza, como si en su formación se hubiesen establecido varios centros de cristalización. En uno de los filones de Caninoro se han encontrado algunas de estas concentraciones, que han producido en una longitud de dos palmos hasta 80 taeles de oro.[1]

»No podemos calcular la producción anual de oro en este distrito por falta de datos. Una parte se emplea en joyería en la localidad y provincias inmediatas, y del resto hacen un pequeño comercio multitud de chinos y mestizos, sin dejar rastro alguno que pueda dar idea ni aun aproximada de su importancia.

»Además de la gran exportación que se hace de este metal, los naturales se valen de él para suplir la moneda en sus juegos y transacciones, teniendo tal afición á esta lucrativa industria que es muy corriente verlos trasladar sus pueblos á donde encuentran lavaderos que den abundante rendimiento».

En el distrito de Surigao, al NE. de la gran isla que nos ocupa, se han descubierto recientemente afloramientos de carbón á poca distancia de la costa.

En el Museo Biblioteca de Ultramar, que tantas cosas útiles, tantos objetos valiosos para el estudio y conocimiento de nuestras colonias encierra, principalmente en lo que respecta al Archipiélago filipino, existe un manuscrito que por lo importante copiaremos á la letra. Dice así:

«Memoria del criadero de hulla en el segundo distrito de Mindanao, al SE. del pueblo de Naanan y unas 7 leguas del barrio de Manticao, jurisdicción de dicho pueblo, lugar del criadero. Se encuentra éste en un cerro situado al S. del río llamado Diquiran, á una altura de 20 metros, donde aparece una beta de carbón, cuya dirección es de E. á O. con una inclinación de N. á S. de 25°, encontrándose otra ascendiendo en la misma dirección, cuya clase es superior á la primera, en una inclinación de 50°, siendo su altura sobre el nivel del río Diquiran de unos 40 metros. Camino: en tiempo de secos se puede recorrer el trayecto que media entre el barrio de Manticao y la montaña llamada Balagonon, á caballo, cuyo trayecto medirá unas 2 leguas por el lecho del río llamado Naauan; en la estación de aguas se puede hacer este camino en carabao. La montaña Balagonon tendrá una legua de camino muy pendiente, encontrándose como á la mitad de su ascensión un caballete, centro de precipicios muy imponentes por su profundidad, siendo su descenso por el O. algo más suave, pero no obstante es muy peligroso para caballo».

«Después de descender la montaña indicada se encuentra el río Diquiran y hay que marchar por el mismo, contra su corriente y con rumbo al E. una milla, y después hay que dejar éste y tomar un arroyo con rumbo al S., y á 2 millas se encuentra el cerro y criadero antes dicho».

«El tiempo empleado en recorrer el trayecto indicado, al paso acelerado del indio, es de cuatro horas».

«El expositor del carbón, D. Leopoldo Ferrer. Se desea tener acciones para la explotación».

A este documento, que se encuentra en el estante 2, tabla 5.ª, núm. 1.844, acompaña un plano del criadero que se cita.