Postdata.

Esa fué la última vez que vimos a nuestro héroe. El nombre de Pagan que habia tomado simbolizaba su idolatría, i la espresion inefable de su rostro perfilado i trasparente indicaba cuán ardiente era la fé que tenia en su ídolo.

Yo participaba de su fé, i hubo momentos en que me aluciné, creyendo que él habia triunfado, llenando su mision. ¡Engaño cruel! En 1868 he sabido que el pobre loco habia muerto despeñado en una cuesta del camino de Valparaiso por una carreta, ¡ántes de completar sus tres mil viajes sagrados! El talisman del patriotismo quedó siempre encantado i Lucero perdida en las tinieblas. Lo que yo creia un triunfo no habia sido otra cosa que el claror deslumbrante del haz de pajas de la Mentira.[29]

¡Funesta desgracia! El héroe habia vencido a la Ignorancia i a la Mentira con una firmeza incontrastable, i se habia salvado del poder de la Ambicion i del Fanatismo con un valor de todos los diablos. ¡Trabajo perdido! Su admirable constancia no alcanzó a desencantar al Patriotismo, i la verdad, la justicia i la democracia quedarán todavía en los abismos, hasta que las levante de allí otro héroe que no muere jamas, que tiene mas firmeza i mas valor que un hombre solo; otro héroe que ha atravesado los siglos luchando por aquellos bienes, a quien los griegos llamaban Demos, talvez por lo que tiene de demonio, i a quien nosotros llamamos Pueblo, en nuestro lenguaje moderno.