SECTION IX

Al llegar aquí, y viendo la precisión con que mi amiga X … había descrito la vida del estudiante tronera, no pude menos de interrogarla, y con cierto disimulo, para que no lo oyera su madre, me dijo no le era desconocido Fígaro ni Mesonero Romanos, y que casi podría recordar alguna de las bellísimas redondillas de El estudiante de Salamanca.

Con esta explicación me dí por satisfecho, y mi bella narradora, haciendo un gracioso gesto al ver mi admiración de que á las agrestes vertientes del Banajao se evocaran sombras tan venerandas como la del autor de El día de difuntos siguió su relación.

Abordo del Neblí pasaron Doña Luisa y sus dos hijas ocho días, al cabo de los cuales regresaron á la quinta.