ESCENA XV.
JACINTA, LUCRECIA e ISABEL a la ventana; DON GARCÍA, TRISTÁN y CAMINO en la calle.
Jacinta.
Con esta nueva volvió
don Beltrán bien descontento,
cuando ya del casamiento
estaba contenta yo.
Lucrecia.
¿Que el hijo de don Beltrán
es el indiano fingido?
Jacinta.
Sí, amiga.
Lucrecia.
¿A quién has oido
lo del banquete?
Jacinta.
A don Juan.
Lucrecia.
Pues ¿cuándo estuvo contigo?
Jacinta.
Al anochecer me vió,
y en contármelo gastó
lo que pudo estar conmigo.
Lucrecia.
¡Grandes sus enredos son!
¡Buen castigo te merece!
Jacinta.
Estos tres hombres parece
que se acercan al balcón.
Lucrecia.
Vendrá al puesto don García;
que ya es hora.
Jacinta.
Tú, Isabel,
mientras hablamos con él,
a nuestros viejos espía.
Lucrecia.
Mi padre está refiriendo
bien despacio un cuento largo
a tu tío.
Isabel.
Yo me encargo
de avisaros en viniendo.
(Vase.)
Camino.
(A don García.)
Éste es el balcón adonde
os espera tanta gloria.
(Vase.)