ESCENA III.
D. DIEGO, SIMON.
D. Die.
¿Qué grito fué ese?
Simon.
Una de las fantasmas, que al retirarse tropezó conmigo.
D. Die.
Acércate á esa ventana, y mira si hallas en el suelo un papel... ¡Buenos estamos!
Simon.
No encuentro nada, señor.
(Tentando por el suelo cerca de la ventana.)
D. Die.
Búscale bien, que por ahí ha de estar.
Simon.
¿Le tiraron desde la calle?
D. Die.
Sí... ¿Qué amante es este?... ¡Y diez y seis años, y criada en un convento! Acabó ya toda mi ilusion.
Simon.
Aquí está.
(Halla la carta y se la dá á D. Diego.)
D. Die.
Vete abajo y enciende una luz... En la caballeriza ó en la cocina... Por ahí habrá algun farol... Y vuelve con ella al instante.
(Vase Simon por la parte del foro.)