II

La llevaban á enterrar...

—Como á la Constitución.

—La llevaban á enterrar
en un ataúd muy ancho,
en el que llevan á todos
los difuntos de aquel barrio.
El cadáver se movía
con los tumbos que iba dando.
Yo les hallé en el camino.
—Detened, les dije, el paso.
No va completo el vehículo,
aún hay sitio para ambos;
llevadme también á mí
que yo la carrera pago;
poco hay desde aquí á la muerte,
el viaje no será caro...

—¿Y le enterraron á usted?

—No, señor; todo eso es un decir.