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| [Canto
primero].—Concilio de Júpiter y los demás dioses sobre
el descubrimiento de la India oriental que el almirante don
Vasco de Gama, por mandado del Serenísimo Don Manuel, rey de
Portugal, iba a hacer. En él se muestra Baco adversario, Venus
propicia, Marte fautor de los portugueses, los cuales descubren
la isla de Mozambique y Quiloa. Y, finalmente, perseguidos del
uno y amparados de los otros, no sin muchos trances de guerras y
peligros de mar, llegaron a Mombaza. | 9 |
| [Canto
segundo].—Cuéntase cómo, llegada la flota a Mombaza,
fuera destruída por orden del adversario Baco, si Venus con las
Nereidas no acudiera a estorbarlo: la cual alcanza de Júpiter
que Mercurio bajase a hacer partir de allí al capitán Gama,
de Mombaza a Melinde, do fué humanamente él y los suyos del
Melindano recibido, el cual, habiéndolos visitado con amor, les
pide le cuenten cuál es su tierra, su gente y qué partes del mar
han corrido y visto en la derrota. | 37 |
| [Canto
tercero].—Respondiendo Gama a lo pedido por el rey
melindano, describe a Europa en la figura común del cuerpo,
haciendo a España cabeza y cumbre a Portugal. Comienza a contar
la genealogía de sus reyes, las diversas victorias que alcanzaron
de moros y otras
gentes. Cuenta la lastimosa muerte de la bellísima señora doña
Inés de Castro, mujer segunda del rey Don Pedro el Cruel, y la
justa venganza que de sus matadores tomó, habiendo los del rey
Don Pedro el Cruel de Castilla. Llega este canto hasta la vida
del rey Don Fernando el Remiso, hijo de Don Pedro el Cruel. | 67 |
| [Canto
cuarto].—Cuéntase cómo al rey Don Fernando sucedió Don
Juan I, de este nombre, hijo bastardo del rey Don Pedro el Cruel:
en cuyo tiempo hubo las diferencias entre Castilla y Portugal
sobre la sucesión del reino, donde acaeció lo de Aljubarrota.
Cuéntase también lo de Toro y Zamora, do fué desbaratado el rey
Don Alonso, que se quería casar con la excelente señora llamada
la Beltraneja, sobrina suya, y su hijo Don Juan el II, el cual
fué el primero que envió a descubrir las partes del Oriente,
a quien sucedió en reino y propósito Don Manuel, que a Gama
envía. | 105 |
| [Canto
quinto].—Prosiguiendo Gama su narración, describe el
camino de las Indias Orientales hasta Melinde, con las islas,
puertos y costas que se pasan. Cuenta cómo les apareció el cabo
Tormentorio, en figura humana, contándole las naos y capitanes
que en él habían de perecer, y unos tiernos amores suyos, y la
enfermedad que en Zofala su gente padeció, muriendo mucha de
ella. Y con esto satisface a las preguntas de patria, gente y
camino andado que el rey al capitán había pedido. | 133 |
| [Canto
sexto].—Cuéntase cómo, despedidos del melindano rey,
y asentado trato y comercio de paz con él, se partieron a la
India con piloto diestro que el rey les diera: en el cual tiempo
Neptuno, por intercesión de Baco, junta concilio de los dioses y
diosas del mar:
en él se resuelven todos que la flota con tempestad sea hundida y
anegada. Entreteníanse en esto los que la centinela de la noche
hacían con la famosa historia de los Doce de Inglaterra, con los
hechos de Magricio, cuando sobrevino la fiera tempestad en que
perecieran si Venus no los socorriera. | 159 |
| [Canto
séptimo].—Deseada llegada al reino de Calicut, donde
son recibidos humanamente del Samorín, emperador del reino de
Cambaya, y hallaron a Monzaide, moro de Túnez, que al rey informa
de los portugueses y a ellos de la tierra y poder del rey. Va
un Catual, gobernador suyo, a ver la armada, donde fué recibido
con gran fiesta; y con ocasión de ciertos retratos que en la nao
iban, le dan cuentan de su valor y hazañas hechas en África. | 185 |
| [Canto
octavo].—Gama declara al Catual quién fué Luso, de
donde se dijo su tierra Lusitania: las famosas hazañas de gentes
portuguesas y sus reyes. Samorín, emperador, por persuasión de
hechiceros y de Baco, que todo lo urdía, determinó destruir los
portugueses y quemarles la flota. Desengañado Gama por Monzaide
el Africano, sin asentar trato de paz, se vuelve trayendo alguna
canela, pedrería, y malabares algunos, con el Monzaide, en señal
de la tierra descubierta en la India. | 209 |
| [Canto
nono].—Con ingeniosa ficción se pone un divino refresco
y ayuda de costa que a los desconsolados portugueses en medio
del camino su protectora y defensora Venus dió, representándoles
una isla fantástica llamada de los Enamorados: poniendo en ella
campos floridos, tiernos amores, prósperos sucesos y premio
regalado a los trabajos pasados en la mar: alegorizando los
deleites, al parecer voluptuosos, ser las ilustres honras con
peligros ganadas. | 235 |
| [Canto décimo y
último].—La principal de las ninfas que en la Enamorada
isla a Gama le cupo en suerte le muestra un globo donde se
describe la India Oriental con todos los lugares y reinos que
por ellos serán ganados y conquistados, con las victorias que
los visorreyes y capitanes generales alcanzarán hasta allanar a
la India toda, y después, despedidos de ella y las demás ninfas,
hácense a la vela, y vienen a tomar el deseado puerto flota y
libro. | 261 |