VII

Los indios son por lo común sanos y robustos; no conocen muchas dolencias que tanto afligen a los blancos, tales como la tisis y el reumatismo. Las enfermedades que contraen con facilidad y suelen hacer estragos entre ellos, son las tifoideas, disenterías y cólicos. Entre los niños causan una mortalidad crecida la viruela y la coqueluche.

Esta relativa sanidad, es tanto más notable, si se tiene en cuenta, el que indio no practica ningún principio higiénico; raras veces se lava la cara y nunca se da baños de cuerpo entero; sus habitaciones carecen de ventilación y su lecho esta formado de andrajos. La salud robusta de que goza el indio, no se puede atribuir sino a sus costumbres frugales y a su alimentación completamente vegetariana.

El se acuesta temprano y se levanta al amanecer; trabaja con método, sin rendirse ni hartarse con alimentos de tardía digestión. Es sólo alcohólico ocasional y cuando se embriaga por completo, adquiere siempre alguna enfermedad que lo postra en cama. Tiene mucha resistencia para soportar las mayores fatigas y combatir las dolencias más graves. Los que no son aficionados a bebidas alcohólicas, viven muchos años y sólo fallecen a edad avanzada.

La coca desempeña entre los indios el papel de un tónico poderoso y mientras continúen masticándola serán poco propensos a contagiarse de muchas enfermedades, según ellos creen. La extraordinaria resistencia para el trabajo, con que se distinguen, proviene del consumo que hacen de esa yerba. Cargados de pesos enormes, recorren distancias largas y por caminos escabrosos, sin más alimento que la coca.

La cocaína contenida en la coca, da lugar a una anestesia en el sistema muscular, que se traduce en la menor fatigabilidad de los músculos y en la anestesia del estómago, de manera que pueden pasar algún tiempo sin comer, es decir, sin hambre. Apenas el indio advierte un cambio de sabor en la papilla y que en su cuerpo se produce una sensación de fatiga, renueva la provisión de coca y muerde un pedacito de la llujtta que llevan y se restablecen inmediatamente sus fuerzas decaídas.

La coca es la panacea del indio.


Capítulo IX
Prácticas funerarias

I.—Idea que tienen los indios y cholos del alma y de la muerte; ciertas creencias referentes a los difuntos, a los que han sido victimados y el culto de los muertos.—II.—Deferencias al moribundo; velorio, entierro, los últimos gastos y los ocho días.—III.—Deberes que se tiene con los muertos. La fiesta de los difuntos. Los columpios de Cochabamba; sinceridad de estos regocijos.—IV.—Motivos por los que se festejan a los que dejaron de ser.—V.—Algunos dichos supersticiosos.