I.

Cantando estaba ey pitirre

En la copa de una seyba,

Cuando salen de una casa,

O mejoy, de ebajo de eya,

Jasta unas treinta presonas

A cuay mas toas compuestas.

Diban tóos á cabayo,

(Ey que menos diba en yegua)

Los hombres ensapataos

Y casi toos con chaqueta,

Yeban aygunos pañuelo

Amarrao en la cabesa,

Y sombrero e pelo negro,

Tejío entero, ó de empleyta,

Camisas aymionáas,

Y carsones e tapeta.

Las mujeres yeban gorras

De pelo con plumas negras,

Guantes de algoón tejíos.

Y argunas, sayas e séa;

Sapatos e marroquin

Y tumbagas muy sobelbias,

De aqueyas de pocos riales

Que briyan como las pieiras;

Pañuelos y pañuelones

De too grandol y manera,

Y argoyitas y sarsiyos,

Y junquiyos y caënas.

Toiticos á cuay mas

Muy bien ensiyáa su bestia;

Unos con bocao e plata,

Y e colores las riendas,

Otros con jáquimas, y otros

Con sus frenos e correa.

Las tajarrias, asericos,

Aparejos y aguaeras

Eran tóos nobesitos

Y jechos pa aqueya fiesta,

Que era la boa de Peiro

Hijo der Guajon Iglesias,

Con Gilia, la muy pulía,

Hija de Toño Ribera,

Y aquey dia se casaban

Con grandísima querensia.

La mosa e cuando en cuando

Bia ar nobio e manera,

Que bien clarito le isia:

Peiro, tuya es esta prenda.

Y er sortaba caa bufío

De gusto ar miral su jembra,

Que ni con er susuncoyda

Se cambiara aunque er quisiera.

Ey soy estaba una vara

Mas arriba de la tierra,

Cuando pol medio ey Barrero

Caminaban pa la Iglesia;

Habiéndose ya apeao

En caje de una parienta.

Yegan, y er cura, que estaba

Asperándose á la pueita,

Los espachó, y dijo misa

Toyto en un requimeternan;

Mas ar salil encontraron

Abieytas ya toas las tiendas

De pulpería y de ropa,

Bentorriyos y rancheras;

Y los mosos, jumaseros;

Los muchachos y las viejas.

Ey pueblo entero asperando

A que los novios salieran.

¡Bárgame Dios que sanfransia,

Luego que estuvieron fuera,

De matracas y fotutos,

Y con palos y con pieyras

Pegando en los mostraores

Y gorpeando las pueytas!

Er uno gritaba: juse,

Carabuco bira y seja;

Er otro: mira; atarraya

Esa nobiya berrenda.

Y así bastante ajoraos

Fueron á cojel las bestias,

Y salieron dey Barrero

Camino dey Aguabuena.