VI.

Y la puerta de oro abrió en silencio sus dos hojas, y apareció un sencillo y pequeño mirab[36] alumbrado por una lámpara de alabastro que pendia de su cúpula estrellada.

El libro de la Ley estaba abierto sobre el adoratorio por la santa página en que está escrita la profesion de fe inspirada por Dios á su enviado Sydi Mohhammed-ben-Abd'Allah-el Coraixi[37].

El príncipe se prosternó y oró, y la oracion le reanimó fortaleciéndole y dándole valor para continuar su prueba.