X.
Sucedió al rey en la silla de Granada su hijo Mohamet II, y vinieron con los tiempos tras él diez y nueve reyes hasta Abou-A'bd-Allah Al-Ssaghír (Boabdil el Chico) y A'bd-Allah Ai-Ssaghar (el Jóven) que perdieron el reino. ¡Dios los perdone!
Y todos ellos enaltecieron á Granada y hermosearon la Alhambra.
¡La Alhambra! ¡el Palacio de Rubíes, por quien llora el árabe en el desierto! ¡Granada! ¡la Damasco de Europa! ¡la perla de Occidente! ¡Que Dios, el justo, el santo, el bueno, tenga piedad de su pueblo escogido y le vuelva su Edem! ¡Que se cumpla pronto lo escrito, porque está escrito que el árabe volverá al Palacio de Rubíes!