ESCENA VI.

DOLORES.—Luego JULIA.

Dolor. Pobre don Luis! Está loco.

Julia. (Entreabriendo la puerta). Se fué?

Dolor. Sí, señora. Acaba de irse muy triste. (Empecemos á mentir).

Julia. Has visto hombre mas original?

Dolor. Si yo fuese usted, señora, habia de quererlo, por lo mismo que no se parece á ninguno.

Julia. Sí, eso es ahora; pero despues será lo mismo que todos. (Pausa). Y no es mal mozo!

Dolor. Es tan bueno, tan sumiso, y sobre todo está tan apasionado.

Julia. (De mal humor). Qué sabes tú?...

Dolor. Me dejó muy encargado le dijese á usted que le amaba hacia mucho tiempo.

Julia. Ya me lo ha repetido hoy mismo mas de cien veces. (Pausa). Sabes cómo se llama?

Dolor. Don Luis Peralta y Aguilar. Y qué piensa usted hacer?

Julia. No volverlo á ver mas.

Dolor. Pues no se lo merece. Es tan atento! tan fino!... hará tan buen marido!...

Julia. Calla y déjame. Vaya si estás hoy bachillera!... Además, ya se ha marchado, y no volverá. Ahora acompáñame, que tenemos que salir. (Se pone la capota. Al mismo tiempo suena dentro la campanilla).

Dolor. Están llamando. Quién será?

Julia. Di que no estoy. (Al salir Dolores, aparece Don Luis en la puerta del foro).