LIBRO TERCERO.
ARGUMENTO.
Agenor manda á Cadmo buscar á su hija; ocupado en buscarla, le sucede que quita la vida á sus compañeros el dragon de Marte, á quien él mató despues, y de sus dientes naciéron algunos hombres, con cuya compañía edificó á Tebas. Tuvo este hombre primeramente la sensible desgracia de ver despedazado á su nieto Acteon por sus propios perros, lo que le ocasionó Juno por el aborrecimiento que tenia á Semele; por cuya causa, acercándose á ella baxo la figura de Beroe, su ama de cria, la aconsejó simuladamente su muerte. Poco despues, disputando Júpiter y Juno qual de los dos sexôs participaba mas de las delicias de Vénus, eligiéron por juez á Tiresias, que habia probado de ámbos. Se vió este privado de la vista, por haber dado la sentencia contra Juno; pero Júpiter le dió la ciencia de adivinar. El primero en quien se viéron realizados sus vaticinios fué en Narciso; pues despues de haber despreciado á todas las muchachas, y entre éstas á Eco, que por la impaciencia de su amor se convirtió en voz, se mudó en flor, consumido por el amor de sí mismo. Sin embargo de esto, Pentéo se reía de este adivino, aunque le habia pronosticado cosas verdaderas; porque quando se celebraban las Orgias de Baco, puso en prision á cierto criado que asistia á los sacrificios de este Dios, despues que supo de él que unos marineros se habian convertido en peces. Últimamente Pentéo fué despedazado por las Bacantes, cosa que grangeó á Tiresias una fama inmortal.
(39) Agenor manda á Cadmo vaya á buscar á su
hermana Europa robada por Júpiter.