LIBRO DECIMOQUINTO.

ARGUMENTO.

Siguióse Numa; el cual hizo viage á la ciudad de Crotona para inquirir su orígen y antiguo rito, donde supo que las piedras negras se habian convertido en blancas; y alli mismo oyó á Pitágoras, que disputaba de las perpetuas transformaciones de las cosas. Despues Egeria, llorando la muerte de Numa, sin admitir consuelo de Hipólito que le contaba sus transformaciones, se convierte en fuente. Esto no es menos admirable que el haberse transformado la lanza de Rómulo en árbol, y que á Cipo le naciesen cuernos. Julio César finalmente fue convertido en una estrella despues de su muerte.

(137) Miscilo, absuelto por un singular prodigio, va
á Italia y funda la Ciudad de Crotona.