JORNADA SEGUNDA: ESCENA X

Prima mañana, rosadas luces, cantos de pájaros. En la copa de las higueras abren los brazos derrengados peleles, y dos marranos gruñen sobre el dornajo, ante la puerta aún cerrada de Marica del Reino. La vieja, raída y pelona, saca la cabeza por el ventano, y con gritos espanta a las bestias.

MARICA DEL REINO

¡Cache!... ¡Cache!... ¡Cache, grandísimos ladrones!... ¡Nuestro Señor me valga, los bacuriños sobre el carretón! ¡A las calladas me lo trujeron! ¡Las malas almas ni una voz para advertirme!

Marica del Reino, el refajo mal ceñido, y los pechos de cabra seca fuera del justillo, surge del fondo de la cocina, enarbolando la escoba.

MARICA DEL REINO

¡Cache, ladrones! ¡Cache, empedernidos!... ¡Alma, no te espantes! ¡No te me vayas, alma! ¡Ay, que toda la cara le comieron! ¡Devorado! ¡Devorado de los bacuriños! ¡Frío del todo!

A las voces van acudiendo los vecinos: Asoman a los ventanos angostos que se abren al socaire de los tejados, se agrupan en los patines, salen de los establos, envueltos en el vaho de los mugidos. La bruja, toda en un grito, apalea las escurridas ancas de los puercos, que gruñen y dan vueltas en la querencia del carretón. Habla Serenín de Bretal, un viejo docto que ahora apaga un farol en la puerta del establo.

SERENÍN DE BRETAL

Está el mundo desgobernado. Ya las bestias se vuelven sin miramiento para comerse a los cristianos.

Una mujer encinta que, rodeada de críos, está en lo alto de un patín, se santigua y abre los brazos sobre su prole, con expresión triste y resignada de muerte lenta.

LA MUJER EN PREÑEZ

¡Madre de Dios! ¡Madre de Dios!

SERENÍN DE BRETAL

Conócese que durmió el carretón a la luna.

UNA VIEJA EN UN VENTANO

Así pudo suceder.

LA MUJER EN PREÑEZ

¡Madre de Dios! ¡Madre de Dios!

MARICA DEL REINO

¡Calladamente esta noche me lo trujeron, y calladamente se caminaron sin revelarme del sueño con una voz, sin batirme en la puerta! ¡Su negra conducta ocasiona este ejemplo!

LA MUJER EN PREÑEZ

¡Su madre estaba a llamar por él!

MARICA DEL REINO

¡Aquí tenéis este cuerpo frío! ¡Cara y manos le comieron los cerdos! ¡Duélense las entrañas, la vista se duele viendo esta carnicería! ¡Testigos sois! ¡Comido de las bestias!

SERENÍN DE BRETAL

Las bestias no tienen idea.

LA VIEJA DEL VENTANO

¡Es manifiesto!

MARICA DEL REINO

¡Las entrañas se estremecen viendo estos despojos! ¡Abandonado fuiste a mi puerta, Laureaniño! ¡Almas soberbias te trajeron la muerte!

LA VIEJA DEL VENTANO

¡Extraño se hace que al ser mordido no diese voces!

UNA RAPAZA

Y pudiera ser que las diese, tía Justa.

MARICA DEL REINO

Hubiérame revelado del sueño.

LA MUJER EN PREÑEZ

Yo en toda la noche no cerré los ojos.

LA VIEJA DEL VENTANO

¡Se hace extraño!

SERENÍN DE BRETAL

¿Y si era muerto cuando los cerdos vinieron a comer en él? ¡Reparad que no ha corrido la sangre! ¡Y el carretón había de estar encendido! Conócese que murió del relente de la luna, que es una puñalada para estos titulados fenómenos.

LA VIEJA DEL VENTANO

¡A saber si lo trajeron ya muerto!

SERENÍN DE BRETAL

De andar en justicias no os libráis.

MARICA DEL REINO

¡Si hay culpados, no se verán sin cadena!

LA VIEJA DEL VENTANO

¡Muy calladamente vinieron!

MARICA DEL REINO

¡Un levante de barbas honradas había de haber contra este vituperio! ¿Quién te quitó la vida, Laureaniño? ¡Si hablaras tú, cuerpo muerto!

SERENÍN DE BRETAL

No alces esas voces, que son responsabilidades. El carretón finó de muerte propia, que nadie va contra su sustento.

MARICA DEL REINO

¿Quieres decir que acabó bajo mi custodia?

SERENÍN DE BRETAL

Quiero decir que se lo llevó la voluntad del Señor.

MARICA DEL REINO

¿Y por qué del sigilo con que me lo dejaron a la puerta? ¡Acabó en sus manos ladronas!

SERENÍN DE BRETAL

Si es así, tú cumples con volver a llevárselo. Como ellos hicieron, haces.

LA VIEJA DEL VENTANO

¡Aquí hay misterio!

FIN DE LA JORNADA SEGUNDA