ALBUM

A Regina Alcalde de Zafra.

Corre, Atalanta, corre, y tu rosas al viento

dejen de su perfume la embriagadora estela;

corre, Atalanta, corre, vuela, Atalanta, vuela

veloz como el relámpago o como el pensamiento.

Deja atrás las montañas pintorescas,

en donde Diana

y sus ninfas hermosas,

al triunfo de la lírica mañana,

se coronan de rosas

frescas.

Y cuando hayas dejado el terrestre elemento,

vuela sobre la mar como las golondrinas,

y bajo las estrellas que en su azul firmamento

se coronan de rosas diamantinas.

Y en lo azul infinito, detén tu raudo empeño

cuando llegues a la isla en donde mora

una princesa que un día vió un Simbad del Ensueño

que se guió por la huella del carro de la Aurora.

¡Atalanta, alma mía!

¡Alma mía, Atalanta!

Es allí donde eternamente canta

su noche un ruiseñor, una alondra su día.

Hay un jardín y en el jardín hay una

fuente donde se abrevan

pavorreales del Sol y cisnes de la Luna.

Limoneros fragantes sus azahares nievan

y regula las horas una invisible lira.

Y en un palacio de oro maravilloso mira

a la bella señora

que nostálgica mora;

y dile de mi parte si ha llegado la hora

que mi espíritu anhela...

Y si dice que sí, ven al momento.

Corre, Atalanta, corre, vuela, alma mía, vuela

veloz como el relámpago y como el pensamiento...