FRAGMENTO
No ha habido más bella torre
que la que era de oro, que la pura de plata,
que la que era de bronce,
cuando España tenía
todas las torres.
¡Levantaos, antiguas armaduras!
¡Moveos, bronces!
¡Sed algo, rocinantes!
¡Morded, gozques!
del gran Escorial asad al toro
del Zodíaco, y dad al mundo
un bello simulacro.
Sed crueles, osados y grandes,
sed los de Cortés y de Pizarro
y aprovechad las ubres de las vacas
que dejaistes más allá del Oceano,
y que os pueden dar leche
por la sangre de antaño!
Ay, triste del que un día en su esfinge interior
pone los ojos e interroga. Está perdido.
Ay del que pide eurekas al placer o al dolor.
Dos dioses hay, y son: Ignorancia y Olvido.
Lo que el árbol desea decir y dice al viento,
y lo que el animal manifiesta en su instinto,
cristalizamos en palabra y pensamiento.
Nada más que maneras expresan lo distinto.
Es Venus, es Venus,
Es Venus, es Venus, es ella!
Es un fanal y es una estrella
que nos indica el más allá,
y que el amor sublime sella
y es una linterna tan bella
que en la noche deja su huella
y no se sabe adonde va.