RESPUESTA QUE EL CAPITAN DE LOS CASTELLANOS DIO A DON JORGE DE CASTRO.
Lo que yo Ruy Lopez de Villalobos, Capitan General de estas Islas del Poniente, en lugar del Ilustrísimo Señor Visorrey de la Nueva España mi Señor a quien Su Magestad tiene encomendadas todas las Islas e Provincias de la Tierra firme, de su demarcacion, respondiendo al requerimiento que me han hecho por parte del muy magnífico Señor Don Jorge de Castro, Capitan General de las Islas de Maluco, que me afirmo a la respuesta que en el primer requerimiento tengo respondido, asi agora torno a responder, que tengo por de Su Magestad todas estas Islas de Maluco y aun otras mas adelante de Maluco, las quales por el Emperador estan por el Serenisimo Rey de Portugal, ni por lo que yo por la parte de Su Magestad puedo responder, se les da ni quita a Su Magestad poco derecho de las demarcaciones, ni para el tal caso su merced ni yo tememos especiales poderes para entender en ello, ni tengo por que mandar causas ni razones en este caso, mas que este aparte como persona particular, y en este negocio digo: que ni me parece, ni su merced tiene que requerirme donde estoy, ni yo tengo de ser requerido, pues esta conocido que las Islas que llaman Maluco, y lo que ellas tienen debaxo de su juridicion, y se entiende quan diferente cosa es tener contratacion en las tierras, e tenerlas sugetas y en el de las navegaciones, que si por todas las partes que pasan los navegantes de nuevos Reynos y otros, les dan de comer por sus dineros, luego se entiende por los tales Reynos por donde pasan fuesen de su Rey, de los que asi navegan, todo el mundo seria de un Principe: y en lo que su merced dice, que no quise mostrar mi Armada a Antonio de Almeyda, es ansi que cosas habrá que a mi propio hermano no mostrara, aunque no sea sino por no dar que reir de mi, viendo que tan ligeramente que queria dar parte de mi mesmo a quien de poco tiempo conosci; y en lo que el muy magnifico Señor Don Jorge de Castro, dice, que los buenos comedimentos, y buenas palabras que en mi carta digo son palabras mañosas y de cumplimiento, verdaderamente no las acostumbro, antes muchos dias ha que me huvieran visto si viniera a lo que su merced dice, por que la voluntad del Ilustrisimo Señor Visorrey de la Nueva España, e mia, e de todo el campo es complir lo que su merced manda, y servirle, y no deservirle, y al Serenisimo Señor Rey de Portugal, y tenerle por Señor como a hermano de Su Magestad, y haver a su merced y a todos por hermanos y amigos todo el tiempo que[45] defensas de nuestras personas resistir y agravios nos quisieren hacer, no esperamos provocados e otra cosa, y por esto al muy magnifico Señor Don Jorge de Castro, y a todas las gentes que en esas Islas tiene, suplico no den lugar a diferencias, ni ocasion que a estas partes torne a discordia entre los Castellanos y Portugueses, pues tan lexos estamos unos de otros, y nos tratemos como nuestros Principes se tratan de hermanos entre tanto que Su Magestad y Su Alteza no mandan otra cosa, y lo contrario haciendo protesto, que con derecho lo devo protestar y hacer en esta defensa, para quejarme donde viere y pedirlo por testimonio.═Ruy Lopez de Villalobos[46].
En esta Isla Antonia a 12 dias del mes de Septiembre de 1543 años, en presencia de mi Garcia de Segovia, Escribano de Su Magestad, parescio un hombre que por nombre se llamo Melchor Fernandez Correa, e dio al muy magnifico Señor Ruy Lopez de Villalobos, Capitan General destas Provincias por el Ilustrisimo Señor Don Antonio de Mendoza, Visorrey, Presidente, Governador de la Nueva España, e Capitan General de las Islas de Su Magestad, a una respuesta e replica firmada de una firma que dice Don Jorge de Castro, y el dicho Señor Ruy Lopez de Villalobos la tomo e leyo, y respondio a ella lo que va firmado de su nombre, y me mando que diese todo esto por testimonio; lo que yo el presente Escribano doy entera fee, y lo doy por testimonio a todos los que la presente vieren, como todo lo susodicho paso ante mi, y los testigos que al presente estaban a lo que dicho es; el Capitan Matos de Alvarado, y el Contador Jorge Nieto, y el Factor Garcia de Alvarado: y yo Garcia de Segovia Escribano de Su Magestad, e su Notario publico en la su corte, y en todos sus Reynos e Señorios, presente fuy en uno con los testigos, y por ende fize aqui mi nombre que tal es═En testimonio de verdad═Garcia de Segovia.
Esto es lo que paso en Maluco a Ruy Lopez de Villalobos, Capitan general del Ilustrisimo Señor Visorrey de la Nueva España con los Portugueses[47], y pues el Navio, que ymbiaron no es aportado a la Nueva España ha seydo por tiempos, que dicen los Portugueses que es ruin navegacion, e se afirman que no pueden tornar sino por la India, pues la India es breve, y Ruy Lopez segun ellos dicen fue en quarenta dias, paresceme que por que no parezcan deven de ser socorridos, que estan en tierra riquisima de todo, y abundancia, y todos los que fueren ternan mucho por que los Portugueses no tienen nada, por que todo lo toma el Rey.═(Orig. A. de I.)
[10].
(1559.—24 Septiembre.—Valladolid.)—«Despacho que se embio a don luis de Velasco Visorrey de la nueva spaña sobre el descubrimiento de las yslas del poniente.»—(A. de. I. Rego Pat. 1—1— 1—23.)
«El Rey»═Don luis de Velasco nuestro Visorrey de la nueva spaña y presidente de la audiencia Real que en ella Reside Vi lo que nos haveis escripto sobre la concesion y orden que os mandamos embiar para hazer nuebos descubrimientos por mar y los paresceres que dieron las personas que hizistes juntar para ello cerca de la manera de que deven ser los navios que se ovieren de embiar y quantos y de que porte y de que gente y provision deven llevar y que navegacion an de hazer y la copia de la ynstrucion que se os embie; con los decretos, que alla pusistes en la margen de cada capitulo y aviendolo todo entendido por la confiança que de Vuestra persona tengo he acordado de os lo Remitir para que como persona que tiene la cosa presente lo hagais y proveais como vieredes que mas conviene al servicio de dios nuestro señor y nuestro y con la menos costa de nuestra hazienda que ser pueda y asi os mando que por Virtud de la comision que se os embio para hazer los dichos descubrimientos por mar embieis dos naos del porte y manera que con la gente que alla paresciere los quales embieis al descubrimiento de las yslas del poniente hazia los malucos y les ordeneis lo que an de hazer conforme a la ynstrucion que se os embio y proveais que procuren de traer alguna speceria para hazer el ensaye de ella y se buelban á essa nueva españa hecho aquello que les ordenaredes que han de hazer para que se intienda si es cierta la buelta y que tanto se gastara en ella y dareis por instruccion a la gente que ansi embiaredes que en ninguna manera entren en las yslas de los malucos porque no se contravenga al asiento que tenemos tomado con el Serenisimo Rei de portugal sino en otras yslas que estan comarcanas a ellas asi como son las phelipinas y otras que estan fuera del dicho asiento dentro de nuestra demarcacion que diz que tiene tambien especeria. El memorial que nos embiastes de la artilleria Rescates y otras cosas que os parescio que de aca se debian mandar embiar para que los navios que embiasedes al dicho descubrimiento fuesen apercevidos y en orden de manera que fuese de efecto su yda ansi para la buelta como para que no ofendiendo a nadie se puedan defender en la mar y en tierra de quien los quisiere ofender y para que den de los Rescates que llevaren mandamos veer y aviendo platicado sobre ello y oido al capitan Juan pablo de carrion con quien nos escrivistes que se podia dar credito en este negocio ha parecido que se os debe mandar embiar lo contenido en el memorial que va con esta firmado de nuestro ynfrascripto secretario y ansi hemos mandado a nuestros oficiales de la casa de la contratacion de Sevilla que os lo embien luego todo ello los quales lo cumpliran conforme a lo que se les ha scripto. La carta que os paresce que se escriba a frai andres de urdaneta de la orden de sanct agustin que esta en essa ciudad para que vaya en esos navios por la expiriencia que tiene de las cosas de aquellas yslas de la speceria por aver estado en ellas os mando embiar con esta y otra para su provincial encargandole que de orden como Vaya hazer se las habeis dar para que se cumpla lo que en esto les encargamos. Ansimismo os mando embiar con esta las cartas que pedis en blanco para las personas que os pareciere para el efecto que decis dareis en todo la horden que conbenga para que se consiga el fin que se pretende como lo teneis entendido y lo principal que les haveis de dar por instrucciones que no se detengan en contratacion ni Rescates sino que luego den la buelta á essa nueva spaña porque lo principal que en esta jornada se pretende es saber la buelta pues la yda se sabe que se haze en breve tiempo y darnos eis aviso de lo que en ello se hiciere En negocios de esta calidad no havia para que disculparlo ni comunicarlo con tantas personas como tenemos entendido que se a comunicado pues teniades vos facultad nuestra Para hazer los descubrimientos que quisiesedes de aqui adelante estareis advertido de tener mas Recatamiento en cosas semejantes por que de esto an nacido ynconbinientes De Valladolid á veynte y quatro de setiembre de quinientos y cinquenta y nueve Yo el Rey Refrendada de eraso señalada de birviesca don Juan Vazquez agreda jaraba.
[11].
(1559.—24 Septiembre.—Valladolid.)—Carta[48] del Rey á Fr. Andrés de Urdaneta, de la orden de San Agustín, en la ciudad de Méjico, encargándole que en atención á la mucha noticia que tenía de las islas del Poniente y entender la navegación, se embarcase en los navíos que el Virrey de Nueva España enviaba al descubrimiento de aquellas islas. A continuacion está la respuesta de dicho Fr. Andrés ofreciendo hacer el viaje que S. M. le prevenía, y una relación sobre la misma jornada y navegación que se debía de hacer, declarando entre otras cosas que las Philipinas están dentro del empeño, etc. (C. i. de N. t. 17. d. n. 1.)
El Rey═Devoto Padre Fray Andres de Urdaneta[49] de la orden de Sant Agustin. Yo he sido informado que vos siendo seglar fuistes en el Armada de Loaysa, y pasastes al Estrecho de Magallanes, y á la especeria donde estobisteis ocho años en nuestro servicio. Y por que agora Nos habernos encargado á D. Luis de Velasco, nuestro Visorrey de esa Nueva España, que embie dos Navios al descubrimiento de las Islas del Poniente azia los Malucos, y les ordene lo que han de hacer, conforme á la instrucion que se le ha imbiado, y por que segun la mucha noticia que diz que teneis de las cosas de aquella tierra y entender, como entendis bien la Navegacion della, y ser buen cosmografo, seria de gran efecto que vos fuesedes en los dichos Navios, asi para lo que toca á la dicha Navegacion, como para el servicio de Dios nuestro Señor, y nuestro: Yo vos ruego y encargo, que vais en los dichos Navios, y hagais lo que por el dicho Visorrey os fuere ordenado, que demas del servicio que hareis á nuestro Señor, Yo seré muy servido, y mandaré tener cuenta con ello, para que rescibais merced en lo que hobiere lugar. De Valladolid á 24 de Setiembre de 559 años.═Yo el Rey.═Refrendada de Eraso.═Señalada de Birviesca.═D. Juan Vazquez Agreda Jaraba.
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(1560.—28 Mayo.—Méjico.)—Carta del Virrey de Méjico D. Luis de Velasco á S. M. sobre el apresto de la Armada que habia de salir al descubrimiento de las Islas Filipinas. (C. i. de N. t. 17. d. n. 7.)
Sacra Catholica Real Magestad═La que V. M. me mandó escribir en Valladolid á los 14 de Septiembre del año pasado de 1559, reciví en 21 de Abril de 60, que es respuesta de lo que escribí y paresceres que invié, sobre la orden que se deve tener en los descubrimientos que V. M. manda hacer por la mar del Sur, y quantos deven ser los Navios, y de qué porte, y qué gente y provision han de llevar, y qué navegacion deven hacer, y dice V. M. que habiendolo todo visto y entendido ha sido servido por la confianza que tiene de mi persona, de mandarmelo remitir, para que como quien tiene la cosa presente, lo haga é provea como viere que mas conviene al servicio de Dios nuestro Señor, y de V. M. y con la menos costa de la Real hacienda que ser pueda, y se me.....[50] que por virtud de la comision que se me invió para hacer los descubrimientos..... invie dos Navios del porte y manera, y con la gente que aca paresciere, los quales vayan al descubrimiento de las Islas del Poniente, y les ordene lo que han de hacer conforme á la instruccion que se me invió, y que provea que..... de traer alguna especieria para hacer el ensaye della, y se vuelvan á esta Nueva España, hecho lo que les ordenare que han de hacer, para que se entienda si es cierta la vuelta, y qué tanto se gastará en el viaje: y que dé por instruccion á la gente que enviare, que en ninguna manera entren en las Islas de los Malucos, por que no se contravenga al asiento que está tomado con el serenisimo Rey de Portugal, sino en otras Islas que están comarcanas á ellas, asi como son las Filipinas, y otras que están fuera del dicho asiento, y dentro de la demarcacion de V. M., que se dice que tienen tambien especia: Beso los reales pies de V. M. por confiar de mi negocio de tanta importancia: travajaré quanto sea posible por que se acierte, y guardarse ha en la provision y navegacion la orden que V. M. manda; aunque no se puede ir á las Islas Filipinas sin entrar en lo que toca al empeño, por que no menos están dentro de él que lo de los Malucos, como V. M. lo mandará ver por la relacion que va con esta, la qual se hizo solamente por mi, y por Fray Andres de Urdaneta, que es la persona que mas noticia y esperiencia tiene de todas aquellas Islas, y es el mejor y mas cierto cosmografo que hay en esta Nueva España: la relacion se puede tener por cierta, V. M. la mande ver y comunicar con los cosmografos que fuere servido, y con algunos Marineros, si son vivos, de los que fueron en el Armada de Don Jofre de Loaysa, y si pareciere ser conviniente, y que no se contraviene al asiento tomado con el serenisimo Rey de Portugal, y que es causa piadosa, y que V. M., como Rey Catholico y christianisimo está obligado á redimir sus vasallos, y sacallos de poder de Infieles, pues fueron en Armada suya, y en su servicio, y á su sueldo, y se tiene noticia que están captivos algunos Españoles en las Islas Filipinas y en otras comarcanas á ellas cerca de las de Maluco, y pues á este efecto y no á otro alguno, y á proveerse de algunos bastimentos llegarán los Navios de V. M. á estas Islas, parece, que no se contraviene al asiento tomado con el Rey de Portugal: V. M. enviará á mandar cerca de esto lo que fuere servido: si los Navios estovieren á pique antes que V. M. me mande responder, por que se perderia mucho en detenellos, despachallos he conforme á la relacion que envio, y en lo demas á la que V. M. me tiene mandado, iran los dos Galeones que se están haciendo, que el uno es de doscientas toneladas, y el otro de ciento y setenta á ciento y ochenta, y un Patax, y alguna madera labrada dentro de los Galeones para hacer chalupas ó barcas, conforme á como fueren necesarias entre las Islas: dase la prisa posible en que los Navios se acaben, escribeme la persona que tiene cargo de la obra, que para la primavera del año de 61 estarán prestos á Nicaragua, y Realexo, que son Puertos en la Provincia de Guatimala. He inviado á hacer los cables, y xarcia que es necesaria para estos Navios, por hacerse allí mejor que en toda la costa de la mar del Sur, y traerse han facilmente de aquellos Puertos al de la Navidad donde los Navios se hacen por mar.
El artilleria, y municiones, y armas, y rescates que V. M. mandó inviar ha venido conforme á la memoria que dió en el real consejo Juan Pablo de Carrion: ha sido tan necesario, que no se pudiera hacer la jornada sin ello, por que son cosas que en esta tierra no se pueden haber, y sola el artilleria y clavazon que se ha traido, si en esta tierra se hubiera de fundir y hacer, costára mas que todo lo que V. M. ha mandado inviar. Quedase dando orden como todas las cosas que son de peso se lleven del Puerto de la Vercruz por mar á Guazaqualco, que es camino de dos ó tres dias, y de alli por un rio en barcas y canoas, y el trecho que resta de tierra hasta Teguantepeque, que es Puerto de la mar del Sur, que son diez y ocho leguas se llevará en carretas y caballos, por reservar á los Indios de travajo, y á V. M. de alguna costa, por que si se hobiera de llevar del Puerto de la Veracruz al de la Navidad por tierra, no se podia hacer sin vexacion de los Indios, y sin que costara harto dinero. En todo se mira, y mirará como se gaste lo menos que sea posible de la real hacienda, como V. M. lo manda.
Las cartas que V. M. mandó escrivir al Provincial de la orden de San Agustin, y á Fray Andres de Urdaneta, sobre que fuese en los Navios, por la experiencia y noticia que tiene de las cosas de las Islas, se les dieron, y la respuesta va con esta[51]: el Provincial dió la licencia, y el Fray Andrés ha aceptado la jornada, como lo mandará ver V. M. por sus cartas: iran con él otros dos ó tres Religiosos. Ha sido muy acertado que Fray Andrés vaya por la experiencia y noticia que tiene de las Islas, é por que la navegacion que se ha de hacer ninguna persona en estos reynos ni en esos lo entiende tan bien como él, demas que para toda manera de negocios es prudente y templado, y tiene muy buen parecer: tengo por cierto que acertará á servir bien á Dios Nuestro Señor y á V. M. en la jornada y siendo V. M. dello servido, será bien mandalle escribir teniendole en servicio el aceptarlo.
Las cartas que V. M. me mandó inviar en blanco se hinchiran para las personas que convenga, y se les daran á su tiempo, y lo principal que se dará por instruccion á las personas de cargo, será que no se detengan en contrataciones y rescates, sino que con la presteza posible den la vuelta á esta Nueva España, pues lo que V. M. principalmente pretende es saber, qué se puede hacer, de lo qual, mediante Dios no se duda. De lo que se hiciere y sucediere en el negocio iré dando aviso á V. M. en todos los Navios que desta tierra fueren. Guarde Nuestro Señor la Sacra catholica Real Persona de V. M., y en mayores reinos y señorios acreciente. De Mexico 28 de Mayo de 1560═Mandame V. M. reprehender por haber comunicado este negocio con tantas personas, y que de aquí adelante esté advertido de tener mas recatamiento en cosas semejantes, por que dello han nascido inconvenientes: es gran merced para mi, que V. M. me mande avisar y reprehender como á criado. Es cierto que no he dado parte del negocio mas de á las personas cuyos pareceres envié, que no se pudo escusar, y á Don Antonio mi hijo, para que hiciese relacion á V. M., y con estas personas traté el negocio como cosa de que yo me queria informar para saber el camino, y lo sucedido á las Armadas que han ido á las Islas del Poniente, para si conviniese dar aviso á V. M. y en obra que andan hachas y martillos no se puede tener secreto, y como los Navios se hagan en la mar del Sur juzgan que no son para otro efecto sino para la jornada de las Islas del Poniente, aunque he publicado, que se hacen para la contratacion del Perú, y seguridad de la costa; y para que esto tenga mas apariencia hago llevar el artilleria y municiones, y recojer los bastimentos que los Navios han de llevar, en el Puerto de Acapulco que está cien leguas de esta costa mas cerca de Perú que el Puerto de la Navidad donde se hacen los Navios; y hechos vernan á recibir la carga y gente.═Don Luis de Velasco.
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(1560.—28 Mayo.—Méjico.)—Contestacion de Urdaneta al Rey. (C. i. de N. t. 17. d. n. 7.)
Sacra Católica Real Magestad═En principio de Mayo deste presente año de sesenta recevi el mandato de Vuestra Real Magestad hecho en Valladolid á veinte y quatro de Septiembre del año pasado de cinqüenta y nueve, por el qual es servido mandarme vaya en los Navios que D. Luis de Velasco Visorrey desta Nueva España por mandado de Vuestra Magestad imbia á las Islas del Poniente, al qual mandato luego obedeci, como á mandato de mi Rey y Señor, á quien siempre servi, y beso los Reales pies, y manos de Vuestra Magestad por la merced y favor que es servido hacerme en mandarse servir deste su Capellan y siervo. La informacion que á Vuestra Real Magestad han hecho de que Yo fui en la Jornada que el Comendador Frey Garcia de Loaysa en servicio de Vuestra Magestad hizo para las Islas de Maluco, asi es, que yo fui en ella el año de veinte y cinco, en la qual me ocupé 11 años hasta que di la vuelta á España, donde en Valladolid el año de treinta y seis di á Vuestra Real Persona cuenta y relacion de lo sucedido en aquella Jornada. Los ocho años de los quales estube de asiento en las Islas de Maluco, y su comarca, sirviendo á V. M. asi de soldado, como de capitan, como en cargos de su Real hacienda hasta en tanto que por una Real cedula nos fué mandado dexasemos la tierra libremente á los Capitanes del Serenisimo Rey de Portugal. Y vuelto de la especeria hasta el año de 52 que Nuestro Señor Dios fué servido llamarme al estado de la Religion en que agora vivo me ocupé en servicio de V. M. y lo más del tiempo en esta Nueva España donde por D. Antonio de Mendoza Visorrey de ella me fueron encomendados cargos de calidad, asi en las cosas de la guerra que se ofrescieron, como en tiempo de paz. Y despues que estoy en la Religion asi mesmo se han ofrescido negocios importantes del servicio de V. M. en que algunas veces su Visorrey D. Luis de Velasco me ha ocupado. Y agora luego que el mandato de V. M. recivi di noticia dello al Padre Fray Agustin de Coruña Provincial de la orden de nuestro Padre San Agustin en esta Nueva España, y el y toda la orden con gran voluntad y aficion que tienen al servicio de V. M. obedecieron lo á el, y á mi mandado, y me mandó me aparejase á hacer este viaje con otros tres Religiosos. Y dado caso, que segund mi edad que pasa de 52 años[52] y falta de salud que de presente tengo, y los muchos trabajos que desde mi mocedad he pasado, estaba necesitado de pasar lo poco que me resta de vivir en quietud; pero considerado el gran zelo de V. M. para en todo lo que toca al servicio de nuestro Señor Dios, y augmento de su Santa Fé Catolica, me he dispuesto para los trabajos desta Jornada solamente confiando en el auxilio Divino, mediante el qual en su misericordia espero que su Divina Magestad y Vuestra Real Persona han de ser servidos muy mucho. El Virrey D. Luis de Velasco me ha comunicado el mandato de Vuestra Real Magestad á cerca de lo que toca á la Navegacion que manda hacer al Poniente; y tratado con el lo que me ha parescido que conviene al servicio de nuestro Señor, e de Vuestra Magestad á cerca deste negocio, á su Señoria le ha parecido que Vuestra Magestad será servido en que se dé cuenta á su Real Persona dello. E asi juntamente con esta va mi parescer sobre ello para que Vuestra Magestad mandado ver, provea lo que más fuere su servicio. A V. M. Suplico se resciva de mi la voluntad con que sirvo, que es con deseo de acertar en el servicio de nuestro Señor Dios, y de V. M. cuya Real Persona, y muy gran Estado nuestro Señor guarde y conserve con augmento de muy mayores Reynos y Señorios y despues le lleve á la Gloria Celestial para que goce de aquel Reyno de la Eternidad para donde le crió. De México á 28 de Mayo de 1560.═S. C. R. M.═Beso los Reales pies y manos de V. M. vuestro muy humilde capellan y menor siervo═Fray Andres de Urdaneta.
[Otra de Urdaneta en ampliacion de la anterior, fecha ibidem.]
S. C. R. M.═Porque paresce que podria haber algun inconveniente ó escrupulo en hacer la Navegacion que V. M. manda hacer para lo del Poniente desde esta Nueva España por el modo que es servido de mandar que se haga, mandando que vayan derechos en busca de la Isla Filipina por la misma razon que V. M. expresa en el mandato que embia, que es que no entren en lo de Maluco porque no parezca que se contraviene al asiento que V. M. tiene tomado con el Serenisimo Rey de Portugal; pues es manifiesto, y está claro, que la Isla Filipina no solamente está dentro de los terminos de lo del empeño[53], empero la punta que sale de la dicha Isla á la parte del Levante, está en el meridiano de las Islas del Maluco, y la mayor parte de toda la dicha Isla está más al Poniente del meridiano de Maluco; y el asiento ó concierto de lo capitulado sobre lo del empeño es que desde las Islas de Maluco ácia la parte del Oriente en 17 grados mediendolos por la Equinocial que son 297 leguas y media á respeto de 17 leguas y media cada grado, se eche una linea que vaya de polo á polo; y que al Poniente desta tal linea de aquel semicirculo, ninguna de las Armadas de V. M. ni de sus vasallos puedan entrar, ni poblar, ni contratar, hasta en tanto que se deshaga la venta, ó empeño que esta hecho; é porque como he dicho, la Isla Filipina, no solamente está dentro de lo del empeño, pero aun está la mayor parte della mas al Ocidente del Meridiano de las mismas Islas de Maluco. Por lo qual paresce que podria haber algun inconveniente en mandar V. M. que los dichos Navios, é gente fuesen á la dicha Isla Filipina sin mostrar alguna causa legitima, ó piadosa para ello: por lo qual paresce que V. M. seria mas servido que mandase que fuesen desta Nueva España dos Galeones, y un Patáx, que será menester para hacer el viaje á descubrir por el Mar del Poniente desta Nueva España, por las partes que á su Visorrey Don Luis de Velasco le pareciere harando la Mar hasta lo que llega á los terminos de lo del empeño que está hecho al Serenisimo Rey de Portugal, que es como está dicho hasta lo que señala é divide la linea que va echada de polo á polo mas al oriente de las Islas de Maluco 297 leguas y media, para que Vuestra Real Magestad tenga noticia de las tierras, é Islas, é gentes que hay en su demarcacion, para que asi descubierto é sabido lo que hay, V. M. provea y mande lo que mas convenga al servicio de nuestro Señor Dios, y al suyo, é al bien de los naturales de las tierras que asi se descubrieren. Y demas deste mandato paresce que corresponderá bien y será cosa piadosa, que V. M. mande, que por quanto ha seydo informado, que en la Isla Filipina, y en otras Islas comarcanas á ella se perdieron algunos Españoles vasallos de V. M. que fueron á aquellas partes, asi en el Armada de Loaysa, que partió de España el año de 25, como de los Navios que embió el Marques del Valle desde la Nueva España el año de 27 como de los que embió el Visorrey Don Antonio de Mendoza desde la dicha Nueva España el año de 42 demas de otros que se perdieron en un Navio del mismo Marques del Valle que veniendo del Peru para la Nueva España se desderrotó con tiempos contrarios, é se perdió en aquel Arcipiélago. E porque agora V. M. ha seydo informado que algunos de los dichos Españoles que asi se perdieron en algunos de los dichos Navios están presos y cautivos entre los Infieles de la dicha Isla Filipina, es V. M. servido por servicio de nuestro Señor Dios, y por hacer bien y merced á sus súbditos y vasallos compadesciendose dellos, que los dichos Navios que asi fueren á descubrir, lleguen hasta la dicha Isla Filipina, donde los dichos Españoles están cautivos, y llegados en la dicha Isla, y surtos en ella sepan de los Indios naturales della, que Españoles hay en aquella Isla, y las demas comarcanas á ella, para que sabido los que hay rescaten, y compren á todos ellos, é á sus hijos si tubieren algunos porque no se pierdan sus Animas; é para los comprar asi lleben algunas mercadurias que sean tales que se sepa que mas agrade á los dichos Indios de las dichas Islas. E asi rescatados los dichos Españoles, é sacados del cautiverio en que están, den la vuelta para la Nueva España quando les paresciere que es tiempo convenible para hacer su Navegacion, sin ir á las Islas de Maluco, ni sin ocuparse en tratos, ni mercadurías, ecepto comprando algunas cosas que sean dignas de ver para muestra, ó los bastimentos, é las demás cosas que tubieren necesidad para su Navegacion. Y para hacer esta Navegacion sea V. M. servido de mandar que se busquen los mejores Pilotos que se pudieren haber, demas de las personas platicas que irán en la Jornada, para que se trahiga la mas cierta relacion que posible sea, asi de lo que nuevamente descubrieren, como de la longitud, é camino que hay desde la Nueva España, á la dicha Isla Filipina, y á las demas de su comarca, para que se tenga entendido hasta donde llegan los 180 grados de longitud de la demarcacion de V. R. M. E asi paresce que no solamente que hay justa causa para llegarnos á la Isla Filipina en busca de los dichos sus vasallos, para ponerlos en libertad, sacandolos del cautiverio en que están; pero paresce que hay obligacion para ello, pues se perdieron yendo en servicio de V. R. M. Y demas del servicio que á nuestro Señor Dios se hará, é gran bien é merced á ellos en sacallos del poder de los Infieles, podrán aprovechar mucho con la lengua que sabrán y noticias que ternan, de que V. R. M. será muy servido═Fray Andrés de Urdaneta.
[14].
(1561.—9 Febrero.)—Copia de un capítulo de carta que embio el Virey de de Nueva España D. Luis de Velasco á S.M. fecha á 9 de Febrero sobre la llegada de Pedro Menendez de Aviles y construccion y apresto de los buques para la Armada que ha de ir á el descubrimiento y conquista de las Islas del Poniente, recomendando para el mando de ella á Miguel Lopez de Legazpi.—(A. de I. Pat. 1, I. 1/23.)
S. C. M.═El capitan Pedro menendez de aviles llego a esta nueba españa por fin de mayo del año pasado de sesenta y por aver despachado em principio de abril la flota que llebo a cargo hortuno de ybarra y llebado todo el oro y plata que se pudo recoger asy de la real hazienda como de particulares y no quedar en la tierra que llevar las naos que de españa vinieron pocos dias antes que llegase pedro menendez no fue luego debuelta y parecio que hera bien esperar que se rrecogiese alguna cantidad asy de la rreal hazienda como de particulares. Porque los nabios no bolbiesen sin dinero y tambien por aguardar a que passe la furia del ymbierno y nabegasen en buen tiempo despachose el nabio en que pedro menendez[54] a dar aviso de esto a V. magestad que parecio en principio de Julio y la hecha de my carta fue en xxvii de Junio y estando acordado que partiese mediado enero se pidio por la Unibersidad y mercaderes de esta nueba españa que se detubiese hasta principio de março asy por que se pudiese rrecoger cantidad de plata como por que las naos partan en buen tiempo y no pudieran partir antes avnque quizieran por que a hecho en esta tierra el mas aspero ymbierno que se a visto y con las crecientes de los rrios y lo muncho que a llovido las minas por munchas partes sse anegaron y a convenido para que se pudiesen labrar esperar a que pase la furia de las aguas que duraron hasta fin de otubre que a sido cosa no vista en esta tierra y la plata que llevan estas naos sea sacado en los meses de henero y hebrero asy que por todo a convenido diferir su partida en el tiempo que aquy a estado é comunicado con el cosas ymportantes al servicio de V. magestad asy en lo que toca a la seguridad de la navegacion que se a de hazer por este mar oceano a la venida y buelta a españa de toda parte de yndias como en la que se pretende de hazer por la mar del sur la buelta de las yslas del poniente suplico a V. magestad le oya y le de credito que como a tan fiel y buen criado de V. magestad y tampratico y entendido y experimentado todo lo que a esto toca le e comunicado lo que V. magestad me tiene mandado sobre la poblacion de la tierra de la florida y punta de santa elena y del estado en que queda y de lo que se a proveido hara rrelacion a V. magestad y tambien de como se hazen los dos nabios y vn patax para las yslas del Poniente que son de la faccion y tamaño que el dira. Hiran proveidos de bastimentos para la yda y buelta y la navegacion se hara sy los tiempos dan lugar para la derrota al tiempo que el dira—la jarcia Ancoras y velas y otras cosas neceçarias para el buen abiamiento y despacho de estos nabios a sido y es tan trabajoso de aver y tan costoso de llevar al puerto y rrecogerlo donde se hazen los navios que es en el puerto de la navidad como dira pedro menendez—ponese la diligencia posible en que se acaben y pongan a pique creo lo estaran dios mediante para en fin de este año—a pedro menendez e encargado embie desde sevilla cierta xarcia y cables que seran menester sy viene a tiempo servira para estos navios y syno para los que adelante conbenga que se hagan suplico a V. magestad se proveen e ymbien en los primeros nabios tambien sera necesario que V. magestad mande ymbiar para esta jornada dos pilotos que sean abiles y diestros en la navegacion del mar oceano porque avnque tengo proveidos tres ay necesidad de otros dos porque baian doblados en los nabios porque en navegacion tan larga podria faltar alguno—y para caudillo y Principal de la gente que con ellos a de ir que seran de dozientos y cinquenta a trezientos hombres entre soldados y marineros y gente de servicio é señalado a miguel lopez de legazpi natural de la provincia de lepuzcua hijo dalgo notorio de la casa de lezcano de hedad de cinquenta años[55] y mas de veynte y nuebe que esta en esta nueba españa y de los cargos que a tenido y negocios de importancia que se le an cometido a dado buena cuenta y a lo que de su cristiandad y bondad hasta agora se entiende no se a podido elegir persona mas combiniente y mas a contento de fray andres de hurdaneta que es el que ha de gobernar y guiar la jornada porque son de una tierra y deudos y amigos y conformarse an—fray andres escribe a V. magestad la orden que se terna en la navegacion dios nuestro señor delante y sobre otras cosas en ella tocantes.
[15].
(1561.—9 Febrero.—Toledo).—«Copia de Vn capitulo de Vna carta de su magestad escrita al Virrey don luis de Velasco fecha a ix de hebrero de iUdlxi años que habla sobre la jornada de las islas del poniente» (Patr. 1, 1,1/23.)[56].
«He visto lo que dizis cerca de lo que os embie a mandar sobre el despacho de los navios que aveis de embiar a las yslas del poniente y segun el estado en que escrivis que estavan es de creer que quando esta Rescibais seran ya partidos—siendolo ellos haran lo que vos les aveis ordenado conforme a lo que os embiamos a mandar y si no lo fueren Vos hareis en todo lo que os pareciere y vieredes mas convenir que, con vuestra prudencia y esperiencia Estamos cierto lo hordenareis como mas cumpla al servicio de dios nuestro señor y nuestro guiandolo todo al fin que os esta escrito—de toledo a nueve de hebrero de mill y quinientos y sesenta y vn años»═«yo el Rey»═«por mandado de su magestad francisco de Eraso»═«de su magestad al virrey Don luis»═.
[16].
(1561.—4 Marzo.—Aranjuez.)—Contestacion del Rey á Fr. Andrés de Urdaneta. (C. i. de N. t. 17. d. n. 1.)
El Rey═Fray Andres de Urdaneta de la orden de Sant Agustin. Vi vuestra letra de 28 de Mayo del año[57] pasado de 1560 y por ella he entendido el ofrecimiento que haceis de ir á las Islas del Poniente en los Nabios que Don Luis de Velasco nuestro Visorrey de esa tierra por nuestro mandado embia á ellas en cumplimiento de lo que os encargamos cerca dello; y agradezcoos mucho la voluntad con que os ofreceis á hacer esta Jornada, entendiendo ser en servicio de Dios nuestro Señor y nuestro: de lo qual mandaré tener memoria para que recibais merced en lo que se ofresciere; y hobiere lugar. Yo os encargo que conforme á vuestro ofrescimiento hagais la Jornada, y en ella lo que de vuestra religion y bondad se confia, que en lo que toca al parescer que embiastes se ha remitido todo al dicho Visorrey para que el provea en ello lo que mas conviniere conforme á lo que le está ordenado. De Aranjuez á 4 de Marzo de 1561═Yo el Rey═Por mandado de Su Magestad═Francisco de Eraso. (Orig. A. de I.)
[17].
1561.—Derrotero muy especial para dirigir á S. M., hecho por Fr. Andrés de Urdaneta, de la navegacion que habia de emprender desde el puerto de Acapulco á las islas de Poniente, la Armada que S. M. mandó aprestar para su descubrimiento en las costas del mar del Sur de Nueva España, con la descripcion circunstanciada, así del puerto de Acapulco como del de Navidad, y las propiedades y ventajas de cada uno de ellos, con una memoria de lo que convenia proveerse para el apresto y buen éxito de dicha expedicion. (C. i. de N. t. 17. d. n. 2.)
Memoria de las cosas que me paresce que será bien que el Rey nuestro Señor tenga noticia dellas para que mande proveer lo que mas fuere servido es lo siguiente.
Por razon que el Puerto de la Navidad, que es en el mar del Poniente de esta Nueva España, el qual está en diez y nueve grados y medio de altura poco mas o menos, es tierra mal sana, por lo qual los oficiales y gentes que residen en el dicho Puerto muchas veces enferman y mueren algunos, y en toda la redonda del Puerto hay muy poquitos Indios, y por estar ciento y quinze leguas de esta ciudad, y ciento y ochenta leguas ó mas del Puerto de la Veracruz, parece que converná que el astillero que está en el dicho Puerto donde se hacen los Navios para el descubrimiento y navegacion de la mar del Poniente se mude á otro Puerto mas comodo y sano, lo uno por que los oficiales que entienden en la obra de los Navios, aunque se les dan buenos salarios rehusan de ir allá, asi por la falta de salud que allá tienen, como por que las cosas que han menester para su sustentamiento, como son vino, é azeyte, y otras cosas de España, valen muy caro, lo qual ha sido causa que haya en la obra de los dichos Navios pocos oficiales, y se haya dilatado en la obra dellas mas de dos años, y pasará otro año ó poco menos para quando se acaben de estar á pique para embarcarse en ellos para hacer el viaxe que han de ir, con no ser mas de dos Galeones, el uno de porte de hasta doscientos é cincuenta toneladas, y el otro de hasta docientas toneladas, y un Pataxe que se ha de hacer de hasta quarenta toneladas, é asimismo importará mucho que el Puerto donde se ha de embarcar la gente sea sano, y no enfermizo, por que embarcandose la gente en tierra no sana caen muchos enfermos antes del embarcar, y mueren muchos despues en la mar, y se pasa mucho travajo con ellos.
El Puerto de Acapulco parece que tiene buenas partes, para que en el se arme el astillero para hacer Navios, é para que en el sea la carga y descarga dellos, por ser uno de los buenos Puertos que hay en lo descubierto de las Indias, grande, y seguro, y muy sano y de buenas aguas, y mucha pesqueria, de mucha madera para la ligazon de los Navios, y tener á cinco, á seis leguas, y pocas mas mucha madera para tablazon, y pinos para masteles y entenas; aunque la tablazon se truxese alli de otras partes por mar, importa mucho que el Puerto para hacer los Navios y para la carga y descarga sea en Acapulco, porque demás que es bueno y tener las partes que tiene, bien cerca del Puerto es la tierra razonablemente poblada, y de esta ciudad á el no hay de sesenta y tantas leguas arriba, y camino que andan por el arrias[58], y desde la Veracruz al dicho Puerto hay hasta ciento é diez leguas poco mas, ó menos, é asimismo camino por donde andan arrias cargadas, y por la mayor parte del andaran carretas que por la ciudad de los Angeles, el camino para alla por venir á esta Ciudad, de manera que desde la Veracruz al Puerto de Acapulco hay menos que al de la Navidad setenta leguas pocas mas ó menos que es mas del tercio del camino, é asimismo desde esta ciudad de Mexico al Puerto de Acapulco es mas corto el camino que al de la Navidad poco menos de medio por medio, lo qual importa mucho para el acarreto de muchas cosas que se han de llevar por tierra al Puerto de Acapulco, asi desde la Veracruz como de esta ciudad.
Y demas de esto, para lo que se ha de pasar de una mar á otra por el rio de Guazaqualco, é por Tegoantepeque importa mucho que en el Puerto de Acapulco sea el astillero y carga y descarga, por que se ahorrará costas y mucho tiempo, por estar el Puerto de Acapulco medio por medio, y aun mas cercano á Tegoantepeque que el Puerto de la Navidad, por que desde él á Tegoantepeque hay docientas treinta leguas largas, y desde Acapulco pocas mas de cient y diez leguas.
Y demas de por lo que está dicho, importa mucho que el dicho Puerto de Acapulco se pueble, y en él sea la carga y descarga, por que todas las mercadurias y municiones, y cosas que se pudieren llevar en arrias de una mar á otra, se llevarán en muy brebe tiempo, y sin los riesgos que hay por el rio de Guazaqualco, y pasaje de Tegoantepeque, y á lo que creo no con mas costas, por que desde la Veracruz á Guazaqualco hay obra de sesenta leguas de navegacion, y todo lo que se ha de llevar hasta el dicho rio ha de ir en barcas, alli han de descargar para llevar en canoas ó en barcas é chizas[59] por el rio arriba[60] ——hasta el desembarcadero que está obra de veinte leguas de la playa de Tegoantepeque, donde se han de embarcar y cargar todas las cosas para llevar al Puerto de Acapulco, la qual playa es muy peligrosa para la carga y descarga de los Navios, y asimismo desde la Veracruz á Guazaqualco se navega con mucho riesgo por causa que los Nortes le son en aquella costa trabesia, y en dandoles el Norte navegando por alli, el remedio que tienen es dar al trabes con los barcos; y en las veinte leguas que hay por tierra desde el desembarcadero del rio de Guazaqualco hasta la playa de Tegoantepeque, se ha de llevar todo en arrias y carretas, asi por escusar tanta dilacion, como habria si las mercadurias é cosas que se pueden llevar en arrias por tierra desde la Veracruz á Acapulco, y desde Acapulco á la Veracruz, se huviese de llevar por el rio de Guazaqualco y Tegoantepeque, y por escusar los peligros é riesgos que hay por lo que está dicho, paresce que converná mas que el pasage de todas las cosas de una mar á otra sea por tierra en arrias, demas que se podrán llevar en mucha parte del camino en carretas ó carros, solamente se pase por Guazaqualco y Tegoantepeque la artilleria y ancoras, por ser cosas de mucho peso.
Quanto mas, que para la artilleria y ancoras, que será lo muy pesado, que no se podrá llevar en arrias, se puede remediar con embiar desde España cobre y estaño, é las demás cosas necesarias para hacer la artilleria, y buenos oficiales para que la hagan, y lo mismo se puede hacer para lo de las anclas con embiar hierro y oficiales, y en el mismo Puerto de Acapulco se podrán hacer toda el artilleria y anclas que fuere menester: en esta tierra hay cobre y en cantidad, de que se ha hecho artilleria, aunque no buena por que rebienta presto; pero si se purificase bien el cobre se cree que se acertaria á hacer buena artilleria, de la qual, si se ha de proseguir la contratacion del Poniente, y se han de poblar aquellas tierras, ha de haber en gran cantidad y toda de bronze, por que la de fierro gastase muy presto.
Y por que en esta tierra hay falta de oficiales de todos oficios, y los nacidos en ella se aplican pocos á deprender oficios semejantes como son menester para el despacho de las Armadas, parece que se acertaria en que compeliesen á muchos mancebos que andan hechos bagamundos, á que deprendiesen los tales oficios, especialmente á mestizos, y mulatos, é negros[61] orros, á unos hacer carpinteros, é á otros á calafates, é á otros á cordoneros, é á otros á torneros, y á otros á herreros, para que hubiese abundancia de oficiales de todos generos, demas que será bien que se enseñe alguna buena cantidad de generos, esclavos comprados de la Real Hacienda, é con tal probeymiento habria buen recaudo de oficiales de todos oficios.
Para pasar las mercaderias y municiones y los mas generos de cosas por tierra desde una mar á otra, como está dicho, el mayor inconveniente que hay para ello son dos rios, en los quales se pueden hacer barcas en que se pasen las arrias cargadas, quanto mas que en el uno dellos se tiene noticia que se puede hacer una puente facilmente.
Desde España se han de inviar armas ofensivas y defensivas, como son arcabuzes, de los quales se ha de hacer mucho caudal, y asimismo algunas ballestas, pero pocas, de todo genero de armas, en estas dos hay para por mar, como para por tierra; y asimismo de polvora y salitre y azufre, todo refinado, que aunque en esta tierra hay algun salitre y azufre, no se sabe que haya en cantidad: asimismo se ha de proveer desde España de coseletes, celadas y morriones, y cotas de malla, que vengan sueltas, y no curen de coracinas por que luego se echa á perder: cueras de ante son tambien buenas.
En esta tierra se tiene ya esperanza que se da bien el cañamo, por que se ha sembrado é cogido en veces; pero como los que se dieron á esta grangeria, no tenian salida para el, dexaron de sembrallo, y se han perdido todos los cañamones, de manera que no se halla ni uno solo: será necesario que desde España se embien dos ó tres pipas de cañamones para que cercano á los Puertos del Poniente siembren, que con esto se escusa de que haya necesidad de embiar desde España cables y xarcias para las Naos. En esta tierra hay un genero de planta que llaman pita que es buena en falta de cañamo para hacer cables y xarcias, empero, porque ácia la mar del Poniente hay falta de estas plantas, se hace llevar de la mar de Lebante desta tierra donde hay en mas cantidad é muy mejor; seria necesario que se lleve una buena cantidad de plantas nuevas á la costa de Poniente, para plantar cerca de los Puertos que hay en ella: es planta que se da mucho y multiplica mucho.
Tambien se habrá de proveer desde España de brea y pez, é alquitran, aunque en esta tierra tambien se hace alguna cantidad; asi mismo de lonas para velas, y de lanternas para los Navios, é de aceyte para las lamparas, y otras cosas, y de clavazon y pernos para los Navios que sean echizos á proposito; y demás desto se ha de proveer de hierro en cantidad para labrar acá asi clabazon como pernos, y otras cosas que serán necesarias para la obra de los Navios.
Han de enviar de España cartas de marear, y ahujas, y ampolletas, é hilo de velas, é ahujas para lo mismo: seria bueno que se embiase una persona que fuese diestro en hacer cartas de marear, y ahujas, y otras cosas que sirven para navegar por la mar, para que residiese en esta ciudad de Mexico: tambien se han de enviar Estrolavios, y ballestillas, que de todo esto carecen acá al presente.
Lombarderos que sean buenos, y buena gente de mar, asi para mandar los Navios, como para marear, se ha de proveer para adelante desde España, en el entretanto que haya aca abundancia dellos especialmente para Navios de remos, y lo mismo de algunos soldados que vengan asignados para efecto de ir á lo de Poniente.
Acabados los Navios que ahora se hacen para el Poniente, conviene que de nuevo se hagan otros Navios en el Puerto de Acapulco, ó en el de la Navidad, donde S. M. fuere mas servido en la cantidad, y del porte que embiare á mandar, para que, placiendo á Nuestro Señor, quando nosotros fueremos de vuelta en esta Nueva España, estén en buenos terminos para poderse acabar presto, para el efecto que S. M. fuere servido de mandar.
Y por que los oficiales carpinteros, herreros, aserradores, calafates, cordoneros, é los mas oficiales de los otros oficios que son menester para el aviamiento de los Navios é Armada, reusan en quanto pueden muchos dellos de ir á los Puertos de la mar del Poniente, es necesario que los tales oficiales, las demas personas de mar que son menester para el dicho efecto sean compelidos pagandoles un justo precio á cada uno en su genero que vaya á las partes que fueren menester, é siendo caso que en esta ciudad de Mexico, y en su comarca, y governacion, no huviere recaudo bastante de las tales personas, y de las cosas que serán menester para el efecto que se ha dicho, S. M. sea servido de mandar, que en qualquier parte de las Governaciones de la Nueva Galicia, Guatimala, y en las demas Governaciones de estas partes de Indias, hallandose, asi oficiales, como gente de mar, y Lombarderos, ó artilleria, e otras qualesquier cosas importantes y necesarias para el buen abiamiento de las dichas Armadas, se pueda mandar tomar, y se tome, pagando y dando á cada uno é por cada cosa su justo salario ó prescio, para que por falta de las tales personas y cosas necesarias pudiendose haber en estas partes, se dilate la obra y efecto de las dichas Armadas.
E que asimismo, si en los Navios y Flotas que vienen de España para estas partes, huviere algunos oficiales de qualquier genero de oficio, é Lombarderos, é gente de mar, é artilleria y municiones, ancoras y cables, y otras qualesquiera cosas que sean necesarias para el abiamiento de las Armadas que en estas partes se hubieren de despachar, constando, que aunque se saquen de los tales Navios las tales personas y cosas necesarias, no harán falta notable, se tomen como se ha dicho para suplir la necesidad que huviere dellos, pagandoles su justo precio ó salario.
Asimismo será cosa importante, que á la redonda del Puerto de Acapulco, y de otros Puertos ó rios cercanos á él, se hagan almacigos de arboles de buena madera, para tablazon, para que en las tales partes é riberas de donde se pueda sacar la madera con carretas, se planten muchos arboles, para que proveyendolo ahora asi, quando vinieren á gastarse los arboles que ahora hay, haya de los puestos á mano buen recaudo, porque de otra manera antes de muchos años habrá falta de buena madera para hacer Navios.
Asimismo conviene, que en la comarca del Puerto de Acapulco se tomen algunos sitios de estancias para poblar de ganados para el proveymiento del dicho Puerto y Armadas.