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(Año de 1530.—Septiembre 18.)—Carta del gobernador y oficiales reales dando cuenta á S. M. de la situación de la isla.—La pestilencia ha causado la muerte de una tercera parte de los indios.—Se han pacificado los cimarrones.—Necesítanse maestros y material para explotar las minas descubiertas en la sierra del Cobre y que se acuerden ciertas peticiones justas que envían. (A. de I., 54, 1, 34.)
S. C. C. Magestad.=Tres cartas de Vuestra Magestad hemos rescivido; vna de treynta de jullio y las dos de veynte e dos de diziembre del año pasado a las quales respondemos.
Quanto a las cosas de la hazienda de Vuestra Magestad, porque despues que nos fue ynbiada la ynstruycion de cómo se avian de hazer y nosotros los officiales respondemos a todo como sabra por nuestra carta, enesta diremos lo que mas ay.
Quanto a las fianças que Vuestra Magestad manda dar al thezorero Lopez Hurtado, luego se le notificó la cédula para que diese los IIIIU pesos de fianças dentro de ocho meses, el qual término corre y hasta agora no ha dado ninguna.
Quanto a lo del pleyto que se ha tratado y trata con los procuradores del obispo don Juan de Ubite, acá se dio medio con ellos e con los oficiales reales de Vuestra Magestad que setecientos pesos que estaban depositados para el derecho de Vuestra Magestad e para el suyo, que se enbiasen a la casa de la contratacion de Sevilla, y asi se enbian en el caxon con el oro de Vuestra Magestad, y el proceso lleba la parte del dicho obispo para que alla se determine; dióse este medio por que mas presto se acavase e determinase.
Quanto a la poblacion e ahumentacion desta ysla, con esta carta enbiamos a Vuestra Magestad ciertos capítulos que a parescer nuestro e de muchos vecinos desta ysla paresce que todos son necesarios para la ahumentacion de ella, e por que esto es cosa muy principal, suplicamos a Vuestra Magestad los mande ver, por que la ysla cada dia viene a ser menos, asi por que los vecinos se mueren muchos e otros se van de la ysla por el poco remedio que en ella tienen, por que los yndios della cada año vienen a ser menos, e si antes que se acaben no se busca remedio, muy presto se acabará todo e sera muy grandísimo daño, e pues esto es muy notorio, a Vuestra Magestad suplicamos que pues los dichos capítulos paresce ser justos e tan necesarios, que Vuestra Magestad los otorgue haziendo merced dellos a esta ysla.
Entre los dichos capítulos ay vno de la Sierra del Cobre que se ha descubierto cerca deste puerto desta cibdad, lo qual a nuestro parescer podria ser cosa de tanto provecho que esta ysla fuese poblada por ello, e para conseguir fruto provechoso paresce a todos dos cosas; la primera que venga vn honbre o dos que sean maestros de saver apartar la piedra del cobre e fundirlos, e traygan consigo fuelles e todos los otros aparejos para que se haga conforme a los cobres de Alemania. E la otra que Vuestra Magestad aya por bien de hazer merced que en el dicho cobre por parte de Vuestra Magestad se entienda en sacar dello como hazienda suya propia, por que demas que será provechosa a sus rentas e hazienda, los vecinos ternán ánimo de con sus pocas fuerças entender en ello e que los vecinos lo puedan sacar a su costa pagando el diezmo á V. Magestad.
V. Magestad manda que de seis en seys meses se haga vn tiento de quenta del oro que ay en la arca de las tres llaves y esto se conplirá como V. Magestad lo manda, e lo que agora se ha hecho en esto es que se ha tomado la cuenta al thezorero Lope Hurtado dende que vino a ser thezorero hasta XVI de Agosto desde año, la qual quenta se enbia a V. Magestad con todo el oro que avia en la dicha arca e se le hizo alcance de quarenta e nueve pesos de oro que dixo que devian algunas personas de la renta del almoxarifazgo.
En los yndios desta ysla ha dado pestilencia el año pasado de quinientos e veynte e nuebe, mas en vnas partes que en otras y eso se abra llevado el tercio de los que abia; plega a Dios guardar los que quedan.
La ysla al presente esta muy pacífica de yndios cimarrones, que vn español sin temor puede andar por ella, por que se han seguido de manera que se han castigado todos los principales dellos; creemos que aviendo de qué dar salario a personas españolas que sigan a estos malos yndios que se alçan, que no se alçarian y si se alçasen, con aver gente se tomarian luego, y esto no se puede sustentar sino ay de qué se paguen, e para esto convernia que vbiese alguna cantidad de sisa, por que en la ysla no ay propios de que se puedan pagar.
Otro no se ofresce que escrebir a V. Magestad. Nuestro Señor el ynperial estado de V. Magestad prospere e acreciente por muy largos tiempos amen. De Santiago de Cuba a diez e seys de setiembre de 1530 años, de UIDXXX.
Sacra Cathólica Magestad.=Vesan las ymperiales manos de Vuestra Magestad, Gonzalo de Guzman.=Pero de Paz.=Hernando de Castro.