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(Año de 1543.—Junio 26, Santiago.)—Carta del obispo Sarmiento á Fr. Antonio Palomino, repitiendo su propósito de dejar la isla, que se perderá por las ordenanzas de libertad de los indios.—(Colecc. Muñoz, t. XCII, fólio 117.)

Las cédulas para que los indios no cojan oro, harán cesar toda contratacion: ni S. M. ni otra persona tendrá un real aquí. Desque supe la muerte del Cardenal tenia quitada la gana de ir á España, pero con dichas cédulas ya todos nos podemos ir á espigar, y se despoblará la tierra. De pesar dello murió súbitamente Francisco de Agüero: a tercero dia murió asimismo súbitamente el P. Gallegos, y murió Bernardino de Quesada y Villanueva y Guido y el Gallego Carretero y Sebastian Santos.

Ya no hay aqui mercader sino solo Rivera. Del Bayamo se han ido algunos y Manuel de Rojas se va al Perú a buscar de comer, al cabo de su vejez, Ana de Bazan se va a Santo Domingo con sus negros. Hemos suplicado de dicha cédula y yo escribo a S. M. al menos que la suspenda. Trabajad en ello, que será posible no parta yo de aqui hasta ver respuesta dello. Memorias á los PP. de las Cuevas, que el mayor deseo que tengo es de acabar entre ellos y enterrarme en aquel monasterio.