CENSURAR ES FÁCIL

Escriben que Cicerón,

oyendo al representante

Galo, que en Roma triunfante

tuvo excelente opinión,

vió silbar y murmurar,

y que comenzó a decir:

—Mancebos, el escribir

es ingenio, y no el silbar.

Y esto al hombre se prohibe,

porque en diferencia igual,

silba cualquier animal,

pero sólo el hombre escribe.

(Lo que ha de ser, acto 1.º, escena VIII.)