ESCENA XII
DON SEBASTIÁN, que sale del comercio.
Sebastián
¿Qué es esto? ¿Qué ha pasado aquí, señor don Andrés? (Al inspector.)
Inspector
¡Hola, don Sebastián! Lo de siempre en esta clase de fiestas. Una bronca entre este chico y una vieja que acabo de enviar a la prevención.
Sebastián
Julianillo, ¿pero eres tú?
Julián
(Sumiso.) Yo soy, don Sebastián.
Sebastián
¿Qué has hecho, muchacho?
Julián
Cosas del querer, don Sebastián. Lléveme usted a la cárcel, señor inspector. (Con aire resuelto.)
Susana
(Ídem.) Y a mí con él, señor inspector.
Inspector y Sebastián
¿Cómo?
Julián
(A Susana.) ¿Tú conmigo? No te creo; ea, no te creo. (Casi llorando.)
Susana
(Ídem.) ¡Pues me tienes que creer, ea, me tienes que creer!...
Sebastián
¡Vamos, ya estoy al cabo de la calle! Don Andrés, este chico es bueno y honrado. Yo soy su fiador.
Inspector
Me basta su palabra de usted, don Sebastián.
Casta
¿Y a nosotras, quién nos fía?
Inspector
Ustedes, a su casa, que la vieja ya las pagará todas juntas.
Rita
Julián, vamos a ver a tu madre.
Susana
Que nos espera tu madre, Julián.
Julián
¡Pero para estarte siempre con ella! (Emocionado.)
Susana
¿Y contigo, no? (Ídem.)
Sebastián
Pero, muchacho, ¿vas a ir así a ver a tu madre? (Mirando el pantalón rasgado.) Tú, Paco, (Al dependiente.) dale un pantalón de los tuyos, que le estará bien.
Julián
Déjelo usted, don Sebastián.
Sebastián
Anda, hombre, anda.
Julián
Como usted quiera. (Entra con el dependiente en el comercio.)
Inspector
Vamos, señores, esto ya se acabó. ¿Qué hacen ustedes aquí? (Al público, que está allí aglomerado.) A bailar. A ver, que toquen.
Mariquita
Pero, ¿ha visto usted?
Severiana
¡Calle usted, por Dios, doña Mariquita! Mi marido es el paño de lágrimas de todo el mundo.
(Empieza otro baile. Óyese dentro de la tienda de comercio un gran ruido y los gritos de don Hilarión, que sale en seguida dando trompicones, perseguido por Julián. Nueva confusión, gritos y silbidos.)
Hilarión
¡Socorro, que me mata!
Julián
¡Viejo canalla!
Sebastián
¿Qué es esto?
Inspector
¿Qué hace usted?
Susana y Casta
¡Julián! (Deteniéndole.)
Rita
¡Ven aquí, maldito!
Sebastián
¿Estás loco, muchacho? (Don Hilarión desaparece entre la multitud dando gritos, y a Julián lo sujetan.)
Julián
Perdone usted, don Sebastián. Ese tío cantárida me quería quitar lo que más quiero en el mundo.
Sebastián
¿De veras? No me sorprende. Le conozco. Anda, entra en casa y refréscate, que estás muy acalorado esta noche.
Inspector
¡Y a ver si acabamos de una vez!...
Tabernero
(A Julián.) ¡Y a ver si aprendes a comprimirte!
Inspector
(Al público.) Señores, háganme ustedes el favor de no armar otro escándalo en la verbena de la Paloma.
FINAL
Música
Coro
Por ser la Virgen
de la Paloma,
un mantón de la China-na
te voy a regalar, etc.
CAE EL TELÓN