16. A Felipe Ruiz

¿Cuándo será que pueda

libre de esta prisión volar al cielo,

Felipe, y en la rueda

que huye más del suelo,

contemplar la verdad pura sin velo?

Allí a mi vida junto

en luz resplandeciente convertido,

veré distinto y junto

lo que es y lo que ha sido,

y su principio propio y escondido.

Entonces veré cómo

el divino poder echó el cimiento

tan a nivel y plomo,

do estable eterno asiento

posee el pesadísimo elemento.

Veré las inmortales

columnas do la tierra está fundada,

las lindes y señales

con que a la mar airada

la Providencia tiene aprisionada.

Por qué tiembla la tierra,

por qué las hondas mares se embravecen,

dó sale a mover guerra

el cierzo, y por qué crecen

las aguas del Océano y descrecen.

De dó manan las fuentes;

quién ceba, y quién bastece de los ríos

las perpetuas corrientes;

de los helados fríos

veré las causas, y de los estíos.

Las soberanas aguas

del aire en la región quién las sostiene;

de los rayos las fraguas;

dó los tesoros tiene

de nieve Dios, y el trueno dónde viene.

¿No ves cuando acontece

turbarse el aire todo en el verano?

el día se ennegrece,

sopla el gallego insano,

y sube hasta el cielo el polvo vano;

Y entre las nubes mueve

su carro Dios ligero y reluciente,

horrible son conmueve,

relumbra fuego ardiente,

treme la tierra, humíllase la gente.

La lluvia baña el techo,

envían largos ríos los collados;

su trabajo deshecho,

los campos anegados

miran los labradores espantados.

Y de allí levantado

veré los movimientos celestiales,

así el arrebatado

como los naturales,

las causas de los hados, las señales.

Quién rige las estrellas

veré, y quién las enciende con hermosas

y eficaces centellas;

por qué están las dos osas,

de bañarse en el mar siempre medrosas.

Veré este fuego eterno

fuente de vida y luz dó se mantiene;

y por qué en el invierno

tan presuroso viene,

por qué en las noches largas se detiene.

Veré sin movimiento

en la más alta esfera las moradas

del gozo y del contento,

de oro y luz labradas,

de espíritus dichosos habitadas.