5. Romance de Rosa fresca

—Rosa fresca, rosa fresca,

tan garrida y con amor,

cuando vos tuve en mis brazos,

no vos supe servir, no;

y agora que os serviría

no vos puedo haber, no.

—Vuestra fue la culpa, amigo,

vuestra fue, que mía no;

enviástesme una carta

con un vuestro servidor,

y en lugar de recaudar

él dijera otra razón:

que érades casado, amigo,

allá en tierras de León;

que tenéis mujer hermosa

y hijos como una flor.

—Quien os lo dijo, señora,

no vos dijo verdad, no;

que yo nunca entré en Castilla

ni allá en tierras de León,

sino cuando era pequeño,

que no sabía de amor.

6. Romance de Fontefrida

Fonte-frida, fonte-frida,

fonte-frida y con amor,

do todas las avecicas

van tomar consolación,

si no es la tortolica

que está viuda y con dolor.

Por allí fuera a pasar

el traidor del ruiseñor:

las palabras que le dice

llenas son de traïción:

—Si tú quisieses, señora,

yo sería tu servidor.

—Vete de ahí, enemigo,

malo, falso, engañador,

que ni poso en ramo verde,

ni en prado que tenga flor;

que si el agua hallo clara,

turbia la bebía yo;

que no quiero haber marido,

porque hijos no haya, no:

no quiero placer con ellos,

ni menos consolación.

¡Déjame, triste enemigo,

malo, falso, mal traidor,

que no quiero ser tu amiga,

ni casar contigo, no!