ESCENA V
LOS MISMOS, SCARPIA, COLOMETTI, AGENTES DE POLICÍA, UN ESCRIBANO, UN ALGUACIL y SOLDADOS. Scarpia entra por el fondo lo mismo que sus secuaces y baja lentamente.
Mario
(Yendo a su encuentro.) ¿Me permitirá el señor barón de Scarpia preguntarle a qué debo el honor de su visita en una hora tan intempestiva como esta?
Scarpia
(Con gran frialdad.) Una penosa obligación de mi cargo, caballero... Aquí dentro debe de hallarse oculto un reo político fugado del castillo de Santángelo.
Mario
Se equivoca el señor barón. Aquí no hay nadie.
Scarpia
Ahora lo veremos.
Mario
Es decir que venís a practicar un registro.
Scarpia
Y además un interrogatorio.
Floria
Yo os aseguro, barón, que no hay nadie. Ya he registrado yo toda la casa inútilmente y bien sabéis que nada se oculta a los ojos de una mujer celosa.
Scarpia
Es posible que vean más claro los ojos de un Director de policía. (Con la misma frialdad.)