ESCENA VI

LOS MISMOS y SCHIARRONE

Scarpia

Aquí está Schiarrone, a quien he encargado que haga un examen previo. ¿Has registrado toda la casa?

Schiarrone

Sí, excelencia y no hemos encontrado a nadie.

Scarpia

¿Y en el jardín?

Schiarrone

Tampoco.

Scarpia

Pues escaparse no ha podido escaparse... La casa y el jardín están bien vigilados... Sin duda se esconde aquí dentro en algún sitio secreto.

Schiarrone

Examinaremos todas las paredes, habitación por habitación hasta dar con él.

Scarpia

Esa es tarea demasiado larga y es ya tarde. Más breve será que el caballero Cavaradossi se tome la molestia de decirnos donde está.

Mario

¿Yo?

Scarpia

Sin duda.

Mario

Pues yo no puedo decir más que una cosa. El señor Angelotti no está en mi casa.

Scarpia

Y yo tengo la seguridad de que el caballero variará de opinión y acabará él mismo por decirnos dónde se encuentra la persona a quien buscamos... ¿Tenéis la bondad de pasar a la habitación inmediata y de responder a un ligero interrogatorio que se os va a hacer?

Mario

¿Y por qué no en esta?

Scarpia

Podría contestar: porque así me parece conveniente. Pero quiero ser cortés y comedido hasta el fin y os diré que al rogaros que tengáis la bondad de pasar a la habitación inmediata es por la sencilla razón de que la señora (Señalando a Floria.) no debe asistir a vuestro interrogatorio puesto que el suyo vendrá después.

Mario

(Vivamente.) La señora no puede saber más que yo.

Scarpia

Ya veremos... Pero hay necesidad de concluir. (A los polizontes.) Pronto... conducid al caballero a aquella estancia. (Los polizontes hacen un movimiento para acercarse a Mario.)

Mario

¡Atrás! ¡Nadie se acerque!... Iré yo solo. (Entra por la izquierda seguido por varios polizontes.)

Scarpia

(Al canciller.) Vos, Roberti, interrogaréis al caballero empleando las fórmulas de costumbre, si persiste en sus negativas.

Roberti

Está bien.

Scarpia

Y suspenderéis o reanudaréis el interrogatorio, según las órdenes que yo os daré desde esta habitación, y que dependerán de las respuestas de la señora, naturalmente... (Roberti se inclina y sale acompañado de su ayudante.)