CLXIII.

»¿Un hombre triunfará de mil Troyanos

Áun en medio de vallas y de aceros?

¿Y él solo entre vosotros, ciudadanos,

Correrá haciendo impune estragos fieros?

¿Y para el Orco segarán sus manos

La flor de nuestros jóvenes guerreros?

¡Qué! ¿Dioses, Patria, Rey nada os merecen,

Ni os inspiran piedad ni os enrojecen?»