CLXIII.
»Y aqueste hierro que vibrante á Enéas,»
Dice, «en castigo á su insolencia arrojo!
¡Y á fe, Lauso, y á fe que con preseas
Que á ese bandido arrancaré en despojo,
Trofeo vivo de mi triunfo seas!»
Calla, y tira de léjos en su enojo
La silbadora lanza. Ella el escudo
Troyano hiere, mas entrar no pudo;