CLXV.
A recibir acuden á porfía
A la Reina temblando sus doncellas.
Con mezcla de terror y de alegría
Se hurta, ante todos, á la vista de ellas
Arrunte desalado: ya no ansía
Astuto perseguir ajenas huellas;
Sin que de más que de escapar se acuerde,
En medio del tumulto huye y se pierde.